Houston (EEUU), 2 jun (EFE).- El alero LeBron James tendrá otra oportunidad para agrandar su figura de mejor jugador del mundo a partir del jueves, cuando disputará su quinta final consecutiva, la sexta de su carrera en la NBA, esta vez con los Cavaliers de Cleveland.
Una hazaña que nadie había logrado hasta ahora, aunque sí lo hicieron leyendas de la época dorada de los Celtics de Boston en las finales de la década de los años 50 y la de los 60 cuando ganaron once títulos, incluidos ocho consecutivos, pero la misma franquicia.
James, de 30 años, doce de ellos en la NBA, tiene experiencia en cuatro finales consecutivas, de las que ganó dos títulos con los Heat de Miami.
A diferencia de lo que le sucedía al frente de los Heat, con los que llegaba con el cartel de favoritos, James es consciente de que sus rivales de la Conferencia Oeste, los Warriors de Golden State, ahora tienen muchas posibilidades.
Pero LeBron James también confía en las suyas pues, además de su pasado de gloria, cree tener en su presente el mejor momento de forma de su carrera.
De ello dio muestras en las semifinales frente a los Bulls de Chicago y en la lucha por el título del Este con los Hawk de Atlanta.
“Si se tiene en consideración todo: mi mentalidad, mi cuerpo, mi juego, la manera como responden con mi aportación los compañeros. Si se pone todo en una botella, éste es, probablemente, el mejor momento profesional que he tenido”, ha dicho.
En lo que va de los ‘playoffs’, James ha conseguido unos promedios de 27,6 puntos; 10,4 rebotes; 8,3 asistencias y 1,3 tapones.
Superlativa fue su aportación ante los Hawks cuando compensó las bajas del ala-pívot Kevin Love y el base Kyrie Irving al conseguir promedios de 30,3 puntos; 10,0 rebotes y 9,0 asistencias que permitió a los Cavaliers barrer 4-0 la serie al mejor de siete.
James como as, irónicamente también puede ser el talón de Aquiles de los Cavaliers si no mantiene el mismo rendimiento individual ante el considerado mejor equipo de la NBA en el momento, los Warriors.
La temporada regular la terminó con la segunda peor marca anotadora de su carrera y de rebotes: 25,3 puntos y 6,0, solo mejor que la de novato.
James si confirmó su crecimiento como director del juego al aportar el segundo mejor promedio de asistencias con 7,4 por partido, sólo superado por el que tuvo en última temporada 2009-2010 que jugó con los Cavaliers en la primera etapa de su carrera.
Mientras que dentro de las facetas del juego de los rebotes, el promedio de 10,4 que tiene en lo que va de los ‘playoffs’ en la mejor marca de su carrera, y la segunda en recuperaciones de balón (1,8) y tapones (1,3). EFE
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Pocos han sido los jugadores provenientes de Europa que han marcado un hito o causado un efecto positivo en el baloncesto de la NBA, realmente los dedos de una mano bastan para contarlos.
No quiero decir que no han llegado basquetbolistas de gran calidad a la NBA, nada qué ver, la lista puede incluir a unos 20 jugadores que han causado un impacto positivo a dondequiera que han llegado, pero sí se reduce la lista a menos individuos cuando se trata de separar a los mejores, los más talentosos o aquellos quienes han marcado diferencias
Podríamos ubicar en esa lista (aunque ustedes pueden tener una opinión diferente) a Dirk Nowitzki, Pau Gasol, Marc Gasol, Tony Parker y Andrei Kirilenko.
Sí, considero que el ruso fue un jugador de impacto en la NBA, procedente del Viejo Continente. El apodado AK-47, se convirtió en un auténtico ídolo en Salt Lake City, mientras portó la camiseta del Jazz de Utah, de 2001 a 2011.
Es cierto, el Jazz es el único equipo profesional que tiene o ha tenido el estado de Utah, pero eso no le resta mérito al ruso en términos de convertirse en un favorito de la afición del estado mormón.
Particularmente la temporada de 2003-2004, cuando promedió más de 16 puntos por partido, terminó por ganarse a los fans de Utah y demostró que era capaz de jugar en la mejor liga del mundo.
El promedio de puntos de por vida en la NBA para Kirilenko fue de 11.8 con una media de 1.8 tapas y 1.4 robos de balón por encuentro, números quizás no tan atronadores, pero sí significativos.
La Selección de Rusia se alista para jugar el Eurobasket, pero el nombre de Andrei Kirilenko no aparece en la lista nominal para el torneo, la razón: anunció su retiro. Según diversas fuentes e informes, AK-47 no va más.
El veterano de 13 campañas en la NBA fue canjeado este año de los Brooklyn Nets a los Sixers de Filadelfia, pero Andrei decidió no presentarse en la ciudad del amor fraterno y prácticamente así llegó al fin su carrera en la NBA.
El jugador que formó tres ocasiones parte del equipo defensivo ideal de la NBA y una vez convocado al Juego de Estrellas de la NBA (2004) jugó este año con el CSKA de Moscú, con el que llegó lejos en la Euroliga, pero no a donde le habría gustado.
Sin embargo, se puede ir tranquilo, por una carrera digna y con logros, como por ejemplo, la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Parece ser que vimos el último disparo del AK-47.















