- La afición mexicana no dejó de contar los días a partir de la célebre caída de Arjen Robben
Falta o no, pero evidentemente dramatizada, lo cierto es que la jugada que significó la eliminación mexicana en Brasil 2014 cumple este lunes su primer aniversario.
Sarcástico y “luctuoso”, el #NoEraPenal cumple 365 días. El trauma sigue ahí al menos para la afición que encontró en esa jugada el justificante para llorar una derrota que convirtió en frustración lo que minutos antes era ilusión desbordada.
México llegó al minuto 87 con la ventaja que le auguraba el obsesionado “quinto partido” de Cuartos de Final. Era 29 de junio de 2014 en la norteña ciudad brasileña de Fortaleza y la Arena Castelao hervía con una euforia verde porque Holanda parecía liquidado. Pero la desaceleración azteca, un agónico gol para igualar de Wesley Sneijder y la puntilla de Klaas-Jan Huntelaar, con la ejecución del penal a Arjen Robben, terminaron con la esperanza.
Las dudas que provocó la jugada derivaron en señalamientos hacia el holandés, a quien lo menos que le colgaron fue una etiqueta de clavadista.
“Si conocen bien a Robben y lo estudian bien, de las diez veces que recibe cinco se deja caer”, lamentó Rafael Márquez, el Capitán Tricolor a quien le atribuyeron la falta.
Las palabras del defensa fueron todavía en caliente, durante la zona mixta inmediata al partido, en el cual el holandés del Bayern Munich hizo célebre la estampa con gesto doloroso y las manos recogidas en pleno lance hacia el césped con la pierna izquierda extendida para acusar el presunto penal.
México se había adelantado con gol de Giovani dos Santos, aunque también había perdido a Héctor Moreno por una fractura al intentar detener a Robben al final del primer tiempo en una jugada que ameritaba mucho menos dudas de penal.
Llegó el complemento y hasta el segundo minuto de compensación el marcador estaba 1-1 con olor a tiempo extra. Pero poco después Robben se llevó a Diego Reyes, llegó a línea de fondo y recortó a Márquez, quien apenas extendió la pierna derecha provocó la caída de la que Miguel Layún fue testigo a medio metro.
Moreno gritó un lastimoso “¡no!” camino al hospital. Pero no era el dolor de la lesión sino la reacción al enterarse que al Tri se le iba el partido.
“Creo que sí fue, el árbitro dijo que sí era y si pierdes vas a creer que no fue penal”, dijo un lacónico Robben en noviembre pasado a Medio Tiempo, justo cuando el Tri visitó y venció a Holanda en un amistoso en Amsterdam.
Esa victoria supo a poco comparada con la caída en el Mundial. Porque a pesar de que hoy la Selección Mexicana piensa en Copa Oro y en iniciar el camino hacia Rusia 2018, la amargura sigue ahí. El #NoEraPenal pasó el examen de la historia y su primer aniversario prueba su carácter de leyenda traumática.
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Arda Turan enciende el Atlético Madrid
De Alfonso Duro | Desde la redacción. Columnistas, opinión y crítica – Hace 6 horas
De un tiempo a esta parte, parecía que todo lo que hacía el Atlético Madrid estaba bien encaminado. El Colchonero se ha convertido en un equipo ganador en todos los aspectos, tanto dentro de los terrenos de juego como en los despachos, donde han apuntado alto y se han llevado el premio de fichajes de nivel en los últimos años.
Por eso, tras el gran momento de Griezmann, el giro en la historia de Jackson Martínez y la llegada de Vietto, parecía que todo en el Calderón eran buenas noticias, hasta que tomó la iniciativa Arda Turan.
El turco anunció en el club que pretende salir. Las excusas que ha dado no parecen las más convincentes: En el Atleti se corre mucho, dice Arda.
En realidad, parece que, o los cantos de sirena le han confundido –varios candidatos presidenciales del Barça se han puesto en contacto con él, así como el Manchester United y el Chelsea– o está intentando presionar, como viene siendo costumbre, para recibir un contrato más alto con unos ofertas que en realidad o no existen o no son lo suficientemente firmes.
De cualquier manera, Arda puede ahora tirar por la borda todo lo que ha conseguido en sus cuatro temporadas como Colchonero. El ejemplo de Tiago el año pasado debería servirle de aviso a navegantes: el portugués apretó, no renovó, intentó buscar un equipo que le pagara más y al final tuvo que volver con el rabo entre las piernas y aceptar la misma oferta que meses antes había desechado.
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Gerardo, Osvaldo, Pablo y Lionel. No se conocían entre ellos, aunque alguno podía haber escuchado sobre otro. Sus carreras profesionales tampoco coincidían: preparador físico; comerciante y socio vitalicio de Argentinos Juniors; periodista y relator de fútbol; y una joven promesa de la Masía de Barcelona. Claro, todos tenían el fútbol como punto en común. Y fue el fútbol el que cruzó sus vidas en el estadio Diego Armando Maradona, en una fría noche, un 29 de junio de 2004, hace hoy 11 años.
Gerardo es Salorio. Mejor conocido como el Profe, llegó aquella noche a la Paternal junto al plantel argentino Sub 20, como parte del cuerpo técnico. Aunque su papel protagónico se había dado antes, cuando se ideó ese partido contra un débil combinado paraguayo, que, según se supo tiempo después, apenas había podido formar un Sub 22. Fue parte de las charlas entre Hugo Tocalli, DT del equipo argentino, y Julio Grondona, presidente de AFA, luego de que un VHS con “cinco o seis” jugadas del argentino que la rompía en España había llegado al edificio de la calle Viamonte.
“El video lo ve Tocalli, me lo comenta. Se lo llevamos a Julio Grondona, quien con una rapidez bárbara se da cuenta de que estaba citado para jugar en la Sub 17 (de España). Y dice: ‘Acá tenemos que hacer algo, hay que armar un partido con planilla FIFA’. Lo llamamos a él primero y aceptó de inmediato. Esto fue como el debut de Maradona, todos estaban en la cancha… Se jugó y éramos 10. Decí que hay imágenes. Él llegó para el segundo partido, para que sea argentino para siempre”, rememoró el Profe Salorio en diálogo con canchallena.com.
Osvaldo es Cook. Fue, según el mismo aseguró, uno de los pocos hinchas que asistieron al estadio aquella fría noche de junio. “Vimos luz, escuchamos por la radio que se jugaba el partido y nos vinimos”, contó este fanático del Bicho y socio vitalicio desde hace más de 10 años, sentado en uno de los bancos de suplentes. Fue, según el mismo relato, uno de los pocos o el único que presenció el debut de Maradona con la camiseta de Argentinos y la presentación de esta promesa con la selección argentina. “No sabíamos a qué veníamos y terminamos en un partido muy importante”, concluyó.
Pablo es Giralt. Hoy, un reconocido relator de fútbol que tocó el corazón de los hinchas de todo el continente con sus emotivos relatos durante el Mundial Brasil 2014. Pero aquella noche, pese a contar ya con una larga trayectoria, aún formaba su perfil profesional en otra cadena televisiva. Había recibido una llamada días antes. “Argentina contra Paraguay, Sub 20, en el estadio de Argentinos”, fueron las palabras del productor, que sorprendieron a Giralt por la improvisada situación. Héctor Gallo, quien hacía campo de juego, hablaba del crack de Barcelona, inclusive antes de que ingrese al encuentro -lo hizo en el segundo tiempo-. “Había que vender un partido que estaba definido”, recordó el relator en una entrevista con canchallena.com. Minutos después, gritó el gol de este joven. Parecía uno más, pero tiempo después comprobaría que se trataba de uno importante, de esos que te meten en la historia.
“Estoy orgulloso de formar parte de la historia del fútbol argentino. Como periodistas, tenemos un rol activo, pero muy oculto. Yo no tengo nada que ver con él, no soy amigo, jamás le di la mano. Pero tenemos un punto en común que nadie lo puede modificar. Soy un ser humano común y corriente que tiene un punto en común con una estrella. De alguna forma indirecta, él me dio un lugar importante a mí. Esa es la cosa maravillosa que tiene esto”, concluyó Giralt.
Lionel es Messi. El astro del fútbol mundial. Ganador de más de una veintena de títulos y de cuatro Balones de Oro. Referente de Barcelona y capitán de la selección argentina. Hoy, en Chile, a un año de haber llegado a la final de la Copa del Mundo, busca romper el maleficio del conjunto albiceleste, que no conquista una corona desde hace 22 años. Hoy, 29 de junio, nuestro país puede festejar: se cumplen 11 años del día que Leo eligió ser argentino.














