55 SN; Modificación en la próxima temporada

Tomado de Granma

 

 

La Dirección Nacional de Béisbol (DNB) ha analizado más de 70 propuestas de calendario para la siguiente temporada

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16 de septiembre de 2015 23:09:10

Foto: Ricardo López Hevia

Comienzo por ponderar las luces del estadio Latinoamericano, hacía tiempo no teníamos una iluminación de esa calidad. Y seguimos con Cie­go de Ávila, Industriales y Gran­ma, la manera en que esos elencos le han entrado a la Serie, ya no solo la apuntalan como favoritos, sino que con su desempeño están haciendo que la afición regrese al estadio, pese a la juventud de la campaña.

Siete equipos juegan para más de 500 de average y entre ellos ya está Ma­tanzas, un inquilino habitual de la sa­la del cuarteto vanguardista en las últimas cuatro series.

Mientras eso ocurre, la Dirección Nacional de Béisbol (DNB) ha analizado más de 70 propuestas de calendario para la siguiente temporada. Di­go calendario, porque las variaciones no deben ceñirse al vocablo es­tructura, pues al béisbol y a sus cer­támenes hay que verlos como un sistema, en el cual habiten diferentes competiciones. Por supuesto, la más mediática, la de la categoría élite co­pa la atención. Sin embargo, si en los niveles inferiores no se juega sería im­posible aspirar a la calidad en el es­calón superior.

¿Por qué formato nuevo? La campaña nacional está urgida de mayor nivel, más rivalidad y en consecuencia de un mejor espectáculo. Pero el propósito enfrenta un poderoso in­con­veniente: en este minuto nadie sa­be cuál será el futuro de los procesos de contrataciones de los pelo­teros cubanos en ligas foráneas, ni cuántas de ellas, además de la in­de­pendien­te de Canadá y la japonesa, acogerían a los hombres de la Mayor de las Antillas.

Esa causa dejó a tres variantes de modelos competitivos para la próxima contienda en calidad de finalistas, por decirlo de alguna manera. El primero: provinciales de abril a junio (30 desafíos); la Sub-23, de junio a agosto (36 choques); Serie Nacional, de octubre a diciembre con 16 escuadras y el mismo esquema de 45 partidos en una vuelta de todos contra todos y ocho clasificados a la segunda fase con semifinales y finales en enero, y el campeón acudiría a la Serie del Caribe. Torneo élite en abril y mayo, con seis planteles a dos vueltas todos contra todos (40 duelos en subseries de cuatro) y final en junio.

El segundo: provinciales de abril a junio (30 juegos); Serie Nacional de 16 conjuntos, integrados por 15 jugadores Sub-23 y 17 por encima de esa edad y un round robin, con subseries de cuatro porfías, para 60 desafíos; esa etapa clasificatoria sería de junio a agosto, con semifinal y final en ese mismo mes y parte de septiembre. Una segunda lid, de élite, de octubre a diciembre a dos vueltas todos contra todos, 40 choques y entre di­ciembre y enero semifinal y final. El campeón iría a la Serie del Caribe.

El tercero: provinciales de abril a junio (30 encuentros); Sub-23, en ju­nio y julio (36 cotejos con 16 equipos) y Serie Nacional de 16 planti­llas, del 14 de agosto al 14 de octubre para su primera vuelta, igual a la que tiene lugar hoy, pero en lugar de clasificar ocho solo lo harían seis, que también se reforzarían y entrarían del 29 de octubre al 28 de diciembre en una segunda etapa de tres vueltas todos contra todos en subseries de tres encuentros, que sumarían 45 de­­safíos. Antes habría juegos de las es­trellas (22 y 23 de octubre). Con­clui­­ría con semifinal y final en enero y el campeón iría a la Serie del Caribe.

Quienes siguen a Tirándole, sa­ben que somos partidarios de la se­gunda variante, pues con un solo certamen de 16 podrían ahorrarse re­­cursos en pos de destinarlos a dos lides de mayor envergadura. Mas, no dejamos de reconocer el hándicap que representa el actual estado de indefiniciones en cuanto a la in­serción de los beisbolistas en torneos extrafronteras.

La tercera proposición, que la DNB comenzará a analizar con las provincias para su implementación, logra en un espacio de tiempo similar al de ahora que asistamos a la Se­rie del Caribe con un equipo recién titulado y en caso de Clásico Mun­dial aportaría a la preparación, pues terminaría muy pegado al inicio de este. La exigencia se incrementaría aún más, porque si en 45 juegos para ocho clasificados ya era alta, buscando seis es trepidante: equipo que arranque mal no se recupera y eso demanda calidad y entrega total des­de el mis­mo primer desafío. A ella se adicionaría que los clasificados estrenen nuevos uniformes. Ejemplos: si Industriales entra en el sexteto, en sus franelas se leería Leones, si se in­cluye Villa Clara, pues Azuca­re­ros… también la DNB buscaría incentivos de mayor remuneración para ese seg­mento.

Un sexteto con buena selección de refuerzos, enfrentando nueve ve­ces a cada adversario, presupone ma­yor concentración del talento. Al ser una modificación dentro de una mis­ma competencia posibilitaría, pa­ra cuando se alcance las definiciones mencionadas, incluir otra lid a la tem­­­porada, como reza la segunda propuesta. En mi opinión se avanza, no todo lo que necesitamos, pero sí rum­bo a una elevación del nivel del sistema competitivo de la pelota cubana.

Nota: El segundo juego LTU-MAY fue suspendido a causa de la lluvia y se jugará este jueves, como parte de un doble programa desde las 10:00 a.m., en el estadio Nelson Fer­nández. Al cierre se enfrentaban IND-SCU, en un juego demorado a causa de fallas en el alumbrado del estadio Guillermón Moncada.

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