10/28/2016
5:42:41 PM
Indios y Cachorros se medirán en el esperado Juego 3 de la Serie Mundial

CHICAGO — Después de 71 años, los Cachorros han regresado a la Serie Mundial. El Clásico de Otoño llega al Wrigley Field de Chicago esta noche con los Indios y los Cachorros empatados a un triunfo por bando.
“Va a ser un ambiente eléctrico”, dijo el jardinero de los Chicago, Kyle Schwarber. “Habrá muchísimo ruido”.
Schwarber, quien hace seis meses se sometió a una cirugía reconstructiva de la rodilla izquierda y ayudó a los Cachorros a ganar el Juego 2 en Cleveland, no recibió el visto bueno de los médicos para jugar defensa, lo cual lo deja marginado a la banca bajo las reglas de la Liga Nacional.
No obstante, al poner de su parte para que Chicago dividiera los primeros dos partidos en Cleveland, Schwarber ayudó a asegurar que el ambiente en el Wrigley esta noche será aun más alegre.
“Sé que la gente ha esperado mucho tiempo por esto [y] lo va a disfrutar”, dijo el capataz de los Cachorros, Joe Maddon. “Y ojalá, de nuestra parte, podamos hacer algo para que sea aun mejor”.
Del otro lado, los Indios están gozando de su calidad de “aguafiestas” en el norte de Chicago.
“Va a ser nosotros contra el mundo”, dijo el capataz de la Tribu, Terry Francona. “Pero nosotros somos bastante buenos. Tenemos un buen presentimiento”.
Los Indios enviarán a la lomita a Josh Tomlin, quien se enfrentará a Kyle Hendricks de los Cachorros. Ambos serpentineros tendrán que lidiar con el clima, ya que se esperan ráfagas de vientos de 15 a 20 millas por hora.
El Juego 3 suele ser crucial. En cada una de las 37 ocasiones en que los equipos han divido los primeros dos partidos de una Serie Mundial, el ganador del Juego 3 se ha coronado.
Se esperan fuertes vientos en el Wrigley para el Juego 3 de la Serie Mundial

CHICAGO — El popular y cambiante viento de Chicago estaba empezando a pegar fuerte en Wrigley Field la tarde del viernes.
Después de una mañana relativamente calmada en Chicago, el viento ha aumentado y se esperan ráfagas de más de 40 millas por hora durante el Juego 3, lo que podría enviar elevados rutinarios hacia las gradas y convertirlos en jonrones.
Por algo la llaman la Ciudad de los Vientos.
La brisa siempre ha sido un factor un Wrigley Field. Dependiendo de la dirección, los duelos de pitcheo pueden convertirse de golpe en festivales de jonrones o elevados con destino a las gradas pueden terminar en manos de los jardineros.
La situación podría resultar problemática para los Indios, que alinear a su bateador designado, el dominicano Carlos Santana, en el jardín izquierdo. Sólo ha jugado allí cuatro innings en su carrera.
Josh Tomlin tratará de frenar los bates de Cachorros el viernes en el Juego 3

CHICAGO — El derecho de los Indios de Cleveland, Josh Tomlin, será protagonista de un acontecimiento histórico el viernes cuando se suba a la lomita para el Juego 3 de la Serie Mundial ante los Cachorros de Chicago.
Será el primer juego de Serie Mundial que se disputa en el Wrigley Field desde 1945.
Tomlin se estará enfrentando a la novena del norte de Chicago por primera vez en su carrera como ligamayorista. Frente a un público hostil, el monticular 32 años de edad buscará darle a la Tribu una ventaja de 2-1 en el Clásico de Otoño.
El manager de Cleveland, Terry Francona, considera que la combinación de compostura y excelente comando – Tomlin encabezó las Grandes Ligas en el 2016 con un promedio de 1.03 bases por bolas por cada nueve innings- hacen al diestro el indicado para la tarea.
“Creo que cuando se presenta un reto, como [el viernes] que se espera un ambiente increible, uno se siente bien enviando [a Tomlin] a la lomita”, expresó Francona. “Él va a competir y obligar al otro equipo a vencerlo. No otorga [muchos] boletos. No es fácil robarle bases. Y a veces el equipo contrario lo supera, pero él mismo no se va a derrota”.
En dos aperturas de esta postemporada – el Juego 3 de la Serie Divisional de la Liga Americana ante los Medias Rojas y el Juego 2 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana contra los Azulejos – Tomlin lleva foja de 2-0 con promedio de carreras limpias de 2.53. En la campaña regular, tuvo marca de 13-9 con efectividad de 4.40 en 30 juegos (29 aperturas) por los Indios.
Se espera que el padre de Tomlin, quien quedó paralizado del pecho hacia abajo en agosto por una condición de la médula espinal, asista al juego para presenciar el debut de Serie Mundial de su hijo.
De su parte, Tomlin está bien consciente de la magnitud de la ocasión, pero está decidido a ejecutar su plan de juego como de costumbre.
“Creo que como equipo, nos hemos ganado esta oportunidad. Lo vamos a disfrutar, pero también tenemos que salir a jugar relajados y no conformarnos con el simple hecho de estar aquí. Tenemos que salir a jugar el béisbol a nuestra manar y tratar de ganar partidos.
“Pero es un honor estar aquí. Es un honor estar jugando contra los Cachorros y vamos a disfrutar el momento”.
Willson Contreras acompañado de su familia en la Serie Mundial

Desde su nacimiento el 13 de mayo de 1992 en Puerto Cabello, Venezuela hasta su debut en Grandes Ligas el 17 de junio del 2016, muchas cosas buenas le han sucedido al joven Willson Contreras ,incluyendo su debut en las Mayores, su primera postemporada y ahora su primera Serie Mundial en Chicago.
El muchacho estuvo jugando en las menores durante siete temporadas y media hasta que recibió la oportunidad en el 2016 para iniciar lo que presagia ser una gran carrera como pelotero en las Grandes Ligas.
Muchos peloteros pasaron hasta 20 temporadas jugando y nunca tuvieron la oportunidad de asistir a un Clásico de Otoño. Sin embargo, el venezolano lo logra en su primera temporada.
“Mis padres nunca han podido verme jugar en los Estados Unidos”, se quejaba Willson durante la Serie de Campeonato de la Liga Nacional. Pero el destino sorprendió al joven careta cuando sus padres, Olga y William, pudieron resolver su problema de visado para poder decir presentes en el tercer partido de la Serie Mundial.
“Tengo que agradecer a Dios por haberme dado tantas bendiciones hermosas que me ha enviado este año y fue una muy grata sorpresa que apenas dos días antes que empezara el tercer juego de la Serie Mundial supe que ellos venían”, dijo Contreras. “La verdad es que no cabe la alegría en mi cuerpo de tener a mis padres viéndome en una Serie Mundial, un sueño hecho realidad de mi parte y de mis padres.
“Me dieron todo lo que pudieron darme, principalmente me dieron la educación correcta y supieron guiarme por el buen camino. Ahora sí está completa mi felicidad”.
También acompaña a Contreras su novia, Astrid Ochoa.
“Wow, esto es emocionante porque, como dice Willson, sus padres lo han visto siempre apoyándolo desde Venezuela en una pantalla y ya tendrán la oportunidad de verlo en vivo y directo en una Serie Mundial”, dijo Ochoa. La emoción aquí es inmensa”.
La emoción que reflejaban las sonrisas y los ojos de Olga y William, los padres del receptor, no la podían ocultar.
“Te digo honestamente que es algo indescriptible, ya que nunca pensé ver a mi hijo compitiendo en una Serie Mundial en su primera temporada en Grandes Ligas”, dijo William. “Nuestra presencia iba a ser una sorpresa para Willson, pero se filtró la noticia”.
En la urbanización donde vive la familia de Contreras en Puerto Cabello, hubo fiesta cuando Willson debutó y luego de cada partido de los Cachorros, especialmente en la postemporada.
“Es una bendición indescriptible, como dice mi esposo, y nosotros como padres, yo me siento muy orgullosa, demasiado orgullosa no solamente de Willson que es un profesional, sino de mis tres hijos”, dijo Olga.
La Willsonmanía existe ya en Venezuela y los fanáticos del béisbol siguen al joven como siguieron en al pasado a Aparicio, a Concepción, a Galarraga, a Miguel y a muchos otros.
“A mí lo que no me gusta es sigan nombrando a la maldición de la tal cabra, y cada vez que la escucho cambio el canal”, dijo William entre risas. “Espero que se coman a todas las cabras después de que ganemos la serie.
“Los restaurantes deben empezar a pensar en eso porque como siempre te he dicho, yo no creo en nada de eso sobre la cabra, porque si eso fuera cierto no estaríamos en la Serie Mundial”.
El Juego 3 de la Serie Mundial en Wrigley Field será el primero de un Clásico Otoñal en el Wrigley Field desde 1945, una espera de 7i años, y los padres de Willson estarán allí viendo a su hijo.
“Espero que siga la suerte y ganemos la Serie Mundial”, dijo William.
El hermético Kyle Hendricks va por un triunfo histórico

CHICAGO — Por muy grandioso que sea el serpentinero de cabecera de los Cachorros de Chicago, el zurdo Jon Lester, no deja de sentir una profunda admiración por Kyle Hendricks, abridor por los osezmos del primer juego de Serie Mundial que se celebrará en Wrigley Field desde 1945.
“Su mente pudiera ir a una velocidad de una milla por minuto y uno ni se enteraría”, elogió Lester del líder de la efectividad de las Grandes Ligas en el 2016. “Tiene gran habilidad para controlar sus emociones. Es impresionante verlo en acción en cada una de sus aperturas.
Héroe de la fanaticada de los plantígrados al lanzar una perla de buen pitcheo en el juego frente a los Dodgers de Los Angeles que significó el pase de los Cachorros a la Serie Mundial, Hendricks tiene una nueva prueba de fuego por delante en el Juego 3 del Clásico de Octubre.
Todos los ojos del planeta beisbolero estarán centrados sobre el derecho para el primer encuentro de Serie Mundial en los Confines Amistosos en 71 años.
Un buen desempeño del derecho de 26 años de edad nativo de Newport Beach, California, pudiera decretar que los Cachorros, en el peor de los casos, no sean eliminados de la Serie Mundial del 2016 en su patio. E irá en pos de su objetivo con la frialdad de un iceberg.
“Lo conozco a través de los dos años recientes y no le he visto apurarse para nada”, comentó el manejador de los Cachorros, Joe Maddon. “Estoy seguro de que se toma su tiempo hasta cepillándose los dientes. A lo mejor dura dos horas para tomarse una taza de café.
“Las conversaciones con Kyle no son prolongadas”, prosiguió Maddon. “Nuestras pláticas van directas al grano. Creo que eso va de la mano con su personalidad. Es muy inteligente [lo llaman ‘El Profesor’] . No todo el mundo entra a donde él estudió [Dartmouth College]. Todo se presta a su efectividad”.
Semejante análisis de Maddon es apreciado por el propio Hendricks, que escuchaba esos comentarios mientras esperaba su turno para hablar con la prensa bajo las tribunas de Wrigley Field.
“No tomo café, lo cual no debería ser una sorpresa”, bromeó Hendricks. “Uno debe aprender a controlar los nervios. Uno siente tanto la ansiedad como los nervios antes de salir al terreno. Cuando se sube a la lomita, todo eso desaparece, porque uno está en su elemento.
“Al principio, especialmente en la universidad o antes de eso, me ponía bien nervioso y ansioso”, recordó Hendricks. “Creo que con la ayuda de la experiencia, por hacerlo una y otra vez, he aprendido a lidiar con esas emociones”.
Claro está, no se puede olvidar que Hendricks abrirá el Juego 3 en Wrigley Field, escenario de muchos de sus buenos partidos, a la cabeza de los cuales han estado su dominio casi hermético de los Dodgers en el Juego 6 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional -7.1 episodios de dos hits y ninguna carrera- para mejorar su efectividad a un fabuloso 0.71 en esa fase de los playoffs.
“Me gusta la superficie de juego, lo acogedor del parque y luego, todos esos asientos que se siente que están casi encima de uno”, explicó Hendricks al hablar de Wrigley Field. “El aforo del estadio es de una plena intimidad. Es probablemente lo que disfruto más”.
A lo mejor alguien pudiera pensar que Kendricks es un lanzador calculador hecho de piedra, pero esa calma, ese enfoque, solamente los ejercita cuando sale al diamante.
“Uno a veces tiene pensamientos distraídos”, admitió Kendricks. “La clave para mi es enfocarme cuando subo a la lomita. Es el momento en el que uno tiene estar cerrado y limitado a ideas simples. Cuando salgo de allí, puedo quitarme eso de la cabeza, tomarme un respiro, escaparme de la situación aunque fuera por un ratito. Nadie puede estar totalmente encerrado en ese enfoque por tres horas”.
Dato histórico: En su juego de Serie Mundial más reciente previamente a la apertura de Hendricks en Wrigley Field, en 1945, los Cubs usaron como abridor a un desgastado por el trabajo frecuente Hank Borowy, que se midió a solamente a tres bateadores -todos conectaron sencillos- en una primera entrada de cinco carreras. Los Tigres de Detroit ganaron por 9-3 en el Juego 7 y decisivo del Clásico de Octubre.
“Maníes” Borowy encabezó ese año la Liga Nacional con efectividad de 2.13, exactamente la misma que Hendricks hilvanó en la temporada del 2016.
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