10/30/2016
3:28:04 AM
Francisco Lindor sigue haciendo historia en esta postemporada
CHICAGO — Con dos sencillos, una remolcada y una carrera anotada en el triunfo de los Indios sobre los Cachorros por 7-2 en el Juego 4 de la Serie Mundial el sábado, Francisco Lindor ayudó a la Tribu a ponerse a ley de una victoria para coronarse. De paso, el torpedero boricua hizo más historia en esta postemporada.
Luego de su actuación en el Juego 4, Lindor batea .370 y suma 17 imparables en lo que va de playoffs/Serie Mundial. Se trata la mayor cantidad de hits de un bateador de Cleveland en la postemporada desde 1997, cuando cinco integrantes de la Tribu – incluyendo el compatriota de Lindor y el coach de la primera base de los Indios en la actualidad, Sandy Alomar Jr. – conectaron 17 inatrapables o más.
Lindor, de 22 años de edad y quien lleva siete hits en esta Serie Mundial, también es el jugador más joven con siete imparables o más en un Clásico de Otoño desde que el colombiano Edgar Rentería dio nueve indiscutibles por los Marlins en 1997 a sus 21 años.
Lindor se encuentra en apenas su primera campaña completa en Grandes Ligas, luego de debutar en junio del 2015. Pero pese al poco tiempo que lleva en la Gran Carpa, el oriundo de Caguas no se ha dejado afectar por las presión de octubre. Al contrario.
“Estoy tratando de disfrutar estos momentos porque uno nunca sabe qué va a suceder [en el futuro] y no sé cuándo voy a estar de regreso [en una Serie Mundial]”, expresó Lindor.
El bate de Carlos Santana ha sido indispensable para los Indios
CHICAGO — A Terry Francona le dolió mucho sentar a Mike Napoli para el Juego 4 de la Serie Mundial contra los Cachorros. Pero con tal de mantener el bate de Carlos Santana en el lineup de los Indios, el piloto optó el sábado por poner al dominicano como primera base en el Wrigley Field, estadio de la Liga Nacional en el que no se juega con el bateador designado.
El capataz se vio premiado por Santana, quien disparó un jonrón solitario para empatar el partido en el segundo inning y se fue de 4-3 la victoria por 7-2 de Cleveland, que se encuentra ahora a ley de un triunfo para coronarse campeón por primera vez desde 1948.
“Carlos dio buenos swings”, dijo Francona. “No quedé complacido al no jugar Nap, pero estará de vuelta (el domingo en el Juego 5)”.
Aunque Santana llegó al Juego 4 bateando de 7-0 en el Clásico de Otoño y con promedio por debajo de .200 en la postemporada, el quisqueyano había dado par de cuadrangulares clave en la Serie de Campeonato de la Liga Americana contra los Azulejos y llevaba seis bases por bolas negociadas en playoffs/Serie Mundial.
Y la importancia del toletero para Francona y la gerencia de los Indios se vio claramente en el Juego 3 en Chicago el viernes, cuando Francona se atrevió a poner a Santana como jardinero izquierdo con tal de seguir contando con su bateo.
“Eso me da mucha confianza a mí, ya que Francona me quiere mantener en el lineup para ayudar al equipo”, dijo Santana. “Él sabe el tipo de pelotero que yo soy. Es algo que le veo mucho respeto a él, algo que siempre ha hecho todo el año y le ha resultado”.
Con el zurdo Jon Lester como abridor de los Cachorros el domingo en el Juego 5, Napoli estará de regreso en la alineación de la Tribu, tal como indicó Francona. Eso deja la posibilidad de que Santana sea colocado en el jardín izquierdo una vez más.
Francona: Andrew Miller podría volver a lanzar el domingo en el Juego 5

CHICAGO — Con todo y los 44 pitcheos que hizo entre viernes y sábado, el relevista de los Indios, Andrew Miller, estará disponible el domingo para el Juego 5 de la Serie Mundial.
Con una victoria en dicho encuentro, Cleveland se coronará campeón por primera vez desde 1948.
Miller, de 31 años de edad, hizo 17 lanzamientos en 1.1 episodio en el Juego 3 del viernes y realizó otros 27 pitcheos en 2.0 entradas en el Juego 4 del sábado.
En 17.0 innings de labor en esta postemporada, Miller ha cedido apenas una carrera limpia – un jonrón solitario de Dexter Fowler en el Juego 4 de la Serie Mundial el sábado – y ha ponchado a 29 bateadores, un nuevo récord para un relevista en postemporada.
“Está disponible para lanzar [el domingo] y es posible que invirtamos [los papeles de Miller] y [del cerrador] Cody [Allen]”, dijo Francona acerca de la situación de Miller para el Juego 5. “Quizás pongamos a Cody a hacer lo que viene haciendo Andrew. Ya veremos cómo evoluciona el juego.
“Pero, aun con lo bueno que se ha visto Andrew, hay muchos otros lanzadores [en nuestro bullpen] que han hecho un excelente trabajo”.
Los Cachorros necesitan ahora una hazaña histórica en la SM

CHICAGO – Los Yankees de Nueva York (1958), los Tigres de Detroit (1968), los Piratas de Pittsburgh (1979) y los Reales de Kansas City (1985) tienen algo en común: vinieron de abajo 3-1 para llevarse los máximos laureles en Series Mundiales pactadas a siete desafíos. De lo que hagan los Cachorros de Chicago a partir del domingo en Wrigley Field dependerá si pueden unirse o no a esa gloriosa lista.
“Estamos en una posición dificil, trataremos de jugar pitcheo por pitcheo, inning por inning”, comentó el relevista venezolano Héctor Rondón, uno de los puntos sobresalientes de los Cachorros en el Juego 4 al lanzar dos episodios en blanco. “La esperanza es lo último que se pierde. Cuando terminó el juego, comenzamos a decirnos cosas, de apoyarnos, de no bajar la cabeza”.
Como era de imaginarse, el Club House de los Cachorros la noche del sábado no era obviamente una colección de sonrisas, tras la derrota por 7-2 a manos de los Indios de Cleveland en el Juego 4 de la Serie Mundial del 2016.
“Es mañana [domingo] que tenemos que ganar y punto, esa es la meta”, proclamó el receptor venezolano Miguel Montero, que suele estar dispuesto siempre para conceder entrevistas independientemente del desenlace de cada encuentro. “Obviamente no es donde queremos estar, pero es la realidad. O venimos con todo o tenemos que empacar.
“Sigo confiando en mi equipo”, acentuó Montero. “Estamos tratando de hacer un poco más de la cuenta y creo que es lo que nos ha costado. No ha sido la primera vez que hemos ganado tres juegos consecutivos. Tenemos que salir a buscar eso precisamente ahora. Estamos en terapia intensiva, pero aún podemos recuperarnos”.
A sus 22 años de edad, Albert Almora Jr está consciente de la montaña tan alta que necesitan remontar los Cubs si aspiran a ganar su primera Serie Mundial desde 1908, pero aseguró que no ha visto nada en el semblante de sus compañeros que indique que van a tirar la toalla, pese a que la novena de Chicago está contra la pared.
“Vamos a tener que lograr algo que hicimos muchas veces todo el año, que es ganar tres juegos consecutivos”, precisó el nativo de Hialeah, Florida, de ascendencia cubana.
“Tenemos tres caballos [los abridores Jon Lester, Jake Arrieta y Kyle Hendricks] listos para los siguientes tres juegos.
“De ninguna manera estamos bravos, cabizbajos , ni vencidos, estamos bien positivos y faltan tres juegos, en los que muchas cosas pueden pasar”, puntualizó Almora. “Tenemos el corazón, el deseo, el hambre de ganar. Tenemos los peloteros adecuados para poder lograrlo, primero que nada. Vamos a ver qué pasa”.
Finalmente, el dirigente de los Cachorros, Joe Maddon, reconoció que es bien difícil la tarea que le espera a su equipo, pero piensa de manera positiva de que todo va a depender del despertar del ataque.
“Necesitamos esa reacción al bate que nos empuje hacia la dirección correcta”, simplificó Maddon. “Si logramos eso, creo que tenemos el pitcheo indispensable para apoyar esa ofensiva. Me gustan nuestras posibilidades”.
Dato histórico: Es la sexta ocasión en la historia de los Cachorros que están en desventaja de 3-1 en una serie de postemporada pactada a siete encuentros. En las cinco ocasiones anteriores, los oseznos no han salido airosos de ese duro compromiso. En cuatro de esas oportunidades, el desenlace adverso se produjo en el marco del Clásico de Octubre.
Francona, más cerca de acabar con otra sequía en la Serie Mundial

CHICAGO — Terry Francona está al borde de acabar otra prolongada sequía en la Serie Mundial.
Estratega de los Medias Rojas de Boston que en 2004 pusieron fin a la denominada “Maldición del Bambino” –para su primer campeonato en 86 años y uno más tres años después– Francona quedó a una victoria de conseguir su tercer título cuando los Indios de Cleveland vencieron el sábado 7-2 a los Cachorros de Chicago para ponerse arriba 3-1 en el Clásico de Otoño.
Una victoria más y los Indios festejarán su primer campeonato en 68 años.
Tito –como se le conoce por el nombre de su padre– parece acertar con todas sus maniobras tácticas.
El más reciente ejemplo fue la alineación que presentó en el cuarto juego.
Una noche después que puso a Carlos Santana en el jardín izquierdo, Francona puso al toletero dominicano en la primera base y sentó al habitual inicialista Mike Napoli.
Cachorros que habían logrado pegar primero en el juego. Como cuarto al bate, luego de hacerlo de primero el viernes, Santana se fue de 4-3.
Los jugadores le tienen una fe ciega a Francona. Se saben de memoria su trayectoria exitosa. Cuestionarle no tiene sentido.
Santana explicó que desde el día previo sabía de la posibilidad de su cambio de posición, aunque reconoció que se asombró al constarlo en la alineación del sábado.
Me sorprendió un poco, pero yo respeto las decisiones de Tito, especialmente las que toma conmigo. Sabe que siempre estoy preparado el ciento por ciento”, dijo Santana. “Me da mucha confianza que Francona me quiera en el lineup para ayudar al equipo, es algo por le debo mucho respeto a él”.
Francona se las ha tenido que ingeniar con su alineación en estos tres juegos en el Wrigley Field, donde rigen el reglamento de la Liga Nacional y no puede recurrir al bateador designado.
Su apuesta más arriesgada se dio en el tercer juego a poner a Santana en el jardín izquierdo, una posición en la que tenía apenas cuatro innings de experiencia en su carrera y un estadio como Wrigley que se caracteriza por traicioneras ráfagas de viento. No pasó nada para arrepentirse, con Santana atrapando el único elevado hacia su dirección.
“Es alguien que tiene un buen don como comunicador”, replicó Santana cuando le consultaron si la decisión de sentar a alguien pueda doler en el ego. “Todo lo que ha hecho le ha dado resultado, así ha sido todo el año”.
Y Francona supo darle cuerda a su as Corey Kluber, de vuelta en el montículo con apenas tres días de descanso.
Con el sensacional relevista zurdo Andrew Miller calentando el brazo en el bullpen, Anthony Rizzo abrió el sexto con un doble. Miller — casi que intocable en la postemporada– pudo haber entrado, pero Francona insistió con Kluber, quien respondió retirando en fila a los siguientes tres bateadores.
Miller cubrió los dos innings posteriores y Dan Otero se encargó del noveno. No tuvo que emplear al cerrador Cody Allen y al relevista Bryan Shaw, preservándoles para la batalla del domingo en la que tendrá a Trevor Bauer como su abridor ante Jon Lester.
“Creemos en su método y sabemos que no improvisa nada”, dijo Miller. “Conocemos sus antecedentes. Ha sido un manager exitoso y todo lo que hace es por algo”.
Pero Francona advirtió que los Indios no pueden fiarse al estar tan cerca de consagrarse campeones.
“No cambia nada. Vamos a venir al estadio con las maletas empacadas, porque de una forma u otra tendremos que viajar de vuelta a casa”, dijo Francona.
Abajo 3-1 en la SM, el año de Cachorros está a punto de naufragar

CHICAGO — Wrigley Field puede ser el escenario del festejo de un campeonato el domingo, pero no es el que los Cachorros de Chicago y sus fieles fanáticos anhelan con fervor.
Líderes de las mayores con 103 victorias en la campa??a regular, el margen de error de los Cachorros es nulo. No pueden perder otro juego. Caso contrario, su sequía sin un campeonato de la Serie Mundial, que se remonta a 1908, continuará.
Los Cachorros volvieron a ser maniatado por Corey Kluber el sábado. Tampoco tuvieron la clase de salida dominante que esperaban de su abridor John Lackey.
Añadan un par de errores del tercera base Kris Bryant y el resultado fue una derrota 7-2 ante los Indios de Cleveland en el cuarto juego del Clásico de Otoño.
Están abajo 3-1. Tendrán que jugárselo todo el domingo, cuando su as Jon Lester subirá al montículo.
“Hay que ganar mañana”, señaló el primera base Anthony Rizzo. “No hay otra opción”.
Apenas seis equipos han logrado revertir un 3-1 en contra para coronarse campeones de las Serie Mundial. El último que pudo voltear semejante déficit fue Kansas City en 1985. Los Cachorros no habían anticipado estar metidos en semejante hoyo. Mucho menos sus fanáticos, que han atestado Wrigley Field y sus bares adyacentes.
Las calles que rodean el icónico estadio estaban teñidas de azul desde el mediodía, tal como y ocurrió previo al tercero juego. Pero todo el entusiasmo y euforia por la primera intervención de los Cachorros en una Serie Mundial desde 1945 ha dado paso a consternación tras dos duras derrotas.
Cuando Javier Báez falló con un rodado ante el relevista Dan Otero para el último out, el silencio se apoderó de Wrigley, luego que el parque con 102 años de existencia había sido una caldera.
Los Cachorros no han ganado un juego de Serie Mundial en casa desde que vencieron a Detroit en el sexto partido de la edición de 1945. Perdieron el siguiente en Wriglet ante los Tigres y la historia subsiguiente ha estado marcada por maldiciones y decepciones.
“Es solo cuestión de recuperar la confianza en lo que hacemos a la ofensiva”, dijo el manager Joe Maddon, cuyo equipo batea para .204 en la serie. “Es lo que no necesitamos ahora. Es lo principal cuando no estás bateando como se debe, cuesta tener las buenas sensaciones que nos permitan encaminarnos por el sendero correcto. Hay que seguir positivo. Es difícil, especialmente en este momento del año. Necesitamos una epifanía a la ofensiva que nos ponga en el sendero correcto”.
Corey Kluber volvió a brillar en la lomita por Cleveland en el Juego 4
CHICAGO — Para Corey Kluber, parece que no tuvo nada de importancia el hecho de estar lanzando con sólo tres días de descanso el sábado en el Juego 4 de la Serie Mundial por los Indios contra los Cachorros.
El derecho siguió con su brillante actuación de esta postemporada al tirar 6.0 entradas en las que permitió cinco hits y una sola carrera, ponchó a seis bateadores y se adjudicó la victoria por 7-2 sobre Chicago para ayudar a Cleveland a colocarse a ley de un triunfo de coronarse campeón.
“Simplemente traté de salir a hacer los pitcheos y seguir el plan de juego”, dijo Kluber, de poco hablar sobre sus propias hazañas. “Obviamente, anotaron una carrera (en la primera entrada), lo cual no queríamos. Pero no fue porque hayan volado la cerca ni nada de eso”.
Efectivamente, un doble de Dexter Fowler y un sencillo empujador de Anthony Rizzo en aquel primer inning representaron el único daño que se le hizo a Kluber en el partido.
Lo hecho por el as de los Indios este mes ha sido histórico. En cinco aperturas de la presente postemporada, Kluber lleva marca de 4-1 con efectividad de 0.89 (tres carreras limpias en 30.1 capítulos) y 35 ponches. En los anales de playoffs/Serie Mundial, sólo Burt Hooton en 1981 (0.82) ha tenido un mejor promedio de carreras limpias entre los lanzadores con un mínimo de cinco aperturas en una postemporada.
“Pensé que Kluber estuvo tremendo”, dijo el manager de los Indios, Terry Francona, sobre lo hecho por el diestro el sábado. “Está demostrando con cada salida lo bueno que es”.
En lo que va de esta Serie Mundial, Kluber ha concedido una sola vuelta en dos aperturas y un total de 12.0 entradas (efectividad de 0.75), con 15 ponches y un solo boleto otorgado.
“Es tan buen pitcher como cualquiera en el béisbol. Está cargando con mucha responsabilidad ahora mismo y lleva bastante tiempo así”, dijo el relevista de la Tribu, Andrew Miller. “Ha demostrado que es nuestro as.
“Tiene todo tan afinado que sabe que siempre puede hacer su pitcheo y ejecutar. Sabe formular un plan de juego y ejecutarlo”.
En caso de ser necesario un Juego 7 de la Serie Mundial el miércoles en Cleveland, Kluber volvería a subirse al montículo, una vez más con tres días de descanso. Los Indios pretenden coronarse antes de llegar a dicho punto, pero de ser así, tendrían su mejor opción posible para ese día.
“Cuando él lanza, nos sentimos bastante bien”, dijo Francona. “Trabaja muy duro para ser bueno. Me agrada verlo premiado”.
Andrew Miller pone una marca de K en postemporada para un relevista
CHICAGO — Andrew Miller había establecido un récord de más ceros de parte de un relevista cuando llegó a 15.0 entradas en blanco en esta postemporada el viernes en el Juego 3 de la Serie Mundial.
El sábado, se le fue dicha racha cuando en el octavo inning permitió jonrón solitario de Dexter Fowler en el Juego 4, lo que al final fue una victoria de los Indios sobre los Cachorros por 7-2.
Sin embargo, el zurdo estableció otra marca el sábado con dos ponches en su presentación de 2.0 episodios vs. Chicago. Ahora, en lo que va de estos playoffs/Serie Mundial, Miller lleva 29 abanicados, superando la marca para un relevista en postemporada que había puesto el venezolano Francisco Rodríguez por los Angelinos en el 2002 con 28.
En lo que va de la presente postemporada, Miller tiene efectividad de 0.53 (una sola carrera limpia en 17.0 entradas), los 29 ponches antes mencionados, cuatro boletos y WHIP (bases por bolas más hits por inning lanzado) de 0.71.
Lester respeta el sistema de cuatro abridores de los Cubs

CHICAGO — No hay que aventurarse por mucho tiempo en la memoria para recordar aquellos días en los que los dirigentes de las Grandes Ligas apenas utilizaban tres abridores en las series de postemporada de siete juegos, lo cual acentuaba la necesidad de que trabajasen con menos descanso intermedio de lo habitual.
El dirigente de los Indios de Cleveland, Terry Francona, rescató una página del pasado al utilizar esa fórmula en los Play-Offs del 2016, no por falta de confianza en sus serpentineros, sino por el vendaval de lesiones sufridas por La Tribu en la recta final de la contienda recién concluída, encabezado por las bajas del dominicano Danny Salazar y el venezolano Carlos Carrasco.
En contraste, eso nunca figuró en los planes de los Cachorros de Chicago con miras a la actual postemporada.
En este sentido, el dirigente de los oseznos, Joe Maddon, le dio un voto de confianza a sus cuatro brazos principales, Jon Lester, Kyle Hendricks, Jake Arrieta y John Lackey, ya que dispone de una rotación tan profunda que hasta dejó fuera de su roster a Jason Hammel, ganador de 15 partidos en la campaña regular.
“No, nunca me hablaron de eso, ni tampoco le hice un comentario a Joe al respecto”, proclamó Lester, el as de la rotación de los Cubs. “Tenemos alineados a cuatro lanzadores realmente buenos.
“No era necesario traer un pitcher con poco tiempo de descanso intermedio entre aperturas, porque siempre íbamos a estar muy bien representados con el pitcher utilizado para cada juego, independientemente de quién fuera”, analizó Lester.
Lo único que se ha alterado en el pitcheo abridor de los Cachorros es el orden de la rotación y eso por las circunstancias en las que concluyeron las series previas.
En la Serie Divisional, el orden era Lester, Hendricks, Arrieta, Lackey, pero a la postre se convirtió en Lester, Arrieta, Hendricks, Lackey en la Serie Mundial, para que Hendricks tuviera el tiempo necesario entre asignaciones por haber sido el serpentinero usado para la coronación del equipo en la respectiva Serie de Campeonato frente a los Dodgers de Los Angeles.
“Me parece que estamos bien de la forma como lo hacemos nosotros”, comentó Lester. “Ni en un millón de años yo hubiera pedido el puesto de Lackey para una apertura de postemporada que le correspondiera a él. Para este tipo de juegos, precisamente, él está hecho a la medida”.
Obviamente, la lealtad de Lester al plan de los Cachorros está basada en el respeto y la confianza que le tiene a cada uno de sus compañeros de rotación, bien sea el más joven del grupo, Hendricks, o el más experimentado, Lackey, pasando por el recientemente galardonado Arrieta (2015) como ganador del premio Cy Young de la Liga Nacional.
“Pienso que cada juego es bien importante”, subrayó Lester. “Y considero que cada pitcher que usamos es también importante porque de no haber sido por el aporte de cada uno de ellos a lo largo del año, no hubiéramos llegado a este punto.
“De manera que pienso que vamos bien sin tener que apelar al poco tiempo de descanso entre aperturas”, concluyó Lester, abridor del Juego 5 de la Serie Mundial, a celebrarse el domingo en Wrigley Field.
La versatilidad de estos Indios del 2016 en la postemporada no tiene límites

CHICAGO — Habían pasado 85 años desde la última vez que un jugador salió a defender una posición en la Serie Mundial en la que nunca antes había sido titular.
Evidentemente, los Indios de Cleveland tenían que ser el equipo que rompiera el molde, al poner a Carlos Santana como jardinero izquierdo durante cinco innings en la victoria 1-0 ante los Cachorros de Chicago en el tercer juego del Clásico de Otoño.
En su única intervención defensiva, el dominicano atrapó un elevado de Kris Bryant para el segundo out del partido y fue reemplazado por Rajai Davis en el quinto tras embasarse dos veces mediante boletos en sus tres apariciones al plato.
Fue apenas la segunda experiencia de Santana en los jardines desde que debutó con Cleveland en 2010. La única ocasión previa fue el 12 de agosto de 2012 contra Boston, en un juego que comenzó en la primera base antes de pasar al izquierdo en el sexto inning.
“No fue una decisión extravagante y no estaba nervioso. Me había preparado físicamente y mentalmente para responder a la confianza de mi manager, quien sabe la clase de pelotero que soy y que ve el hambre que tengo para jugar”, dijo Santana.
Ese manager se llama Terry Francona, un estratega que en esta postemporada ha derrochado audacia con sus decisiones y ha mostrado atino para exprimir cada una de las fichas que tiene a disposición.
Y puede hacerlo gracias al versátil roster de los Indios, con un bullpen infranqueable, cinco bateadores ambidiestros en su roster y jugadores polifuncionales que pueden defender diversas posiciones en los jardines y cuadro interior.
La victoria el viernes contra los Cachorros quizás sea el mejor ejemplo de la flexibilidad de que dispone Francona al emplear a 17 jugadores, incluyendo a tres jardineros izquierdos y otros tres en el central. También recurrió a dos receptores y dos antesalistas. Su abridor Josh Tomlin no pasó del quinto inning, pese a que no había permitido carreras.
Aunque su rotación perdió por lesiones a dos abridores de jerarquía como Carlos Carrasco y Danny Salazar, los campeones de la Liga Americana han fijado un récord en la postemporada con cinco blanqueadas.
“Francona lo ha hecho durante toda la postemporada… dando siempre con la tecla”, comentó el segunda base Jason Kipnis. “De repente, los movimientos que hace te asombran, pero a esta altura no se puede cuestionarle nada”.
Así es que se puede entender cómo los Indios sumaron 94 victorias en la temporada regular
Y un factor que puede pasar inadvertido ha sido que cuenta con cinco ambidiestros en el roster: Santana, Francisco Lindor, José Ramírez, Michael Martínez y Coco Crisp, cuyo sencillo impulsor en el séptimo inning marcó la diferencia en el triunfo ante Chicago el viernes.
“Eso es una gran ventaja, especialmente para el manager, porque tiene más profundidad con su lineup”, señaló Santana. “Es algo que se le hace más fácil al manager ponernos en el lineup, ya sea de cuarto o quinto al bate o primero”.
Cleveland pudo haber tenido a seis ambidiestros, pero Abraham Almonte no pudo ser incluido en el roster debido a que purgó una suspensión por dopaje durante la temporada regular. Se quedaron cortos por uno del récord de ambidiestros en un roster de la Serie Mundial, que los Cardenales de San Luis establecieron en 1987 con un sexteto conformado por Ozzie Smith, Willie McGee, Vince Coleman, José Oquendo, Terry Pendleton y Tommy Herr.
“Desde que he estado dirigiendo aquí he contado con tres cada año, y eso ayuda de verdad”, dijo Francona, cuyos Indios intentan conquistar su primer campeonato desde 1948. “Si quieres sacar provecho con jugadores alternándose una posición, le sacas ventaja a la competencia debido a los ambidiestros”.
Debieron apelar a esa maniobra cuando su estelar jardinero Michael Brantley solo pudo actuar en 11 juegos en la campaña. Cuatro peloteros se repartieron la asignación en el bosque izquierdo.
Y nadie se quejó, según Francona.
“Sé que todo el mundo quiere jugar todos los días, eso lo comprendo. Pero creo que cuando usamos a todos los 25 (del roster) somos un poquito mejores como equipo que cuando solo usamos a 18 o 19”.
Michael Martínez es el arma secreta de los Indios de Cleveland

CHICAGO — Jugando en un estadio con reglas de la Liga Nacional para los Juegos 3, 4 y 5 de la Serie Mundial contra los Cachorros, el manager de los Indios, Terry Francona, necesita más flexibilidad a la hora de mover las fichas cuando decide sacar a sus lanzadores-algo que ha hecho con frecuencia y con mucha eficacia en esta postemporada.
En ese sentido, es de mucho valor el dominicano Michael Martínez, utility de Cleveland que ha puesto su granito de arena en los éxitos de la Tribu.
El viernes en el Juego 3 del Clásico de Otoño, Martínez entró como corredor emergente en el séptimo inning, aprovechó un lanzamiento desviado para avanzar a la tercera base y anotó la única vuelta del partido gracias a un sencillo de Coco Crisp.
El quisqueyano no sólo cumplió en el corrido de bases (no obstante una jugada cerrada en la tercera cuando por poco es sorprendido por el cátcher de los Cachorros, el venezolano Willson Contreras), sino que jugó tanto en el jardín central como la tercera base en las entradas finales como parte de las maniobras de Francona.
“Creo que eso demuestra nuestra versatilidad, el poder mover a Michael Martínez a múltiples posiciones y tener la confianza en que él atrapará la bola desde cualquier puesto”, comentó Francona después del Juego 3.
Francona y los Indios han valorado lo que aporta Martínez desde hace bastante tiempo. En el 2016, el infielder/jardinero se le escapó a la organización en julio cuando la Tribu lo tuvo que poner en waivers, buscando reforzar su pitcheo y sin tener más opciones de liga menor para el veterano. Al final de ese proceso, fue cambiado a los Medias Rojas. Sin embargo, cuando Boston puso en asignación a Martínez en agosto, los Indios no perdieron tiempo y lo reclamaron en waivers.
El premio ha sido una versatilidad envidiable a la defensa, ya que Martínez ha jugado en cada uno de los jardines, la antesala, la intermedia y el campo corto.
“Hay que darle mucho crédito al manager, porque él nos da la confianza a nosotros de que en cualquier situación, podemos estar en el juego”, dijo Martínez, de 33 años de edad. “Por eso digo que siempre estoy listo desde el primer inning hasta el noveno. En cualquier momento del juego él me puede traer.
“Creo que la confianza que nos da es lo que nos mantiene siempre con la mente positiva”.
Matt Wisler trabaja con el Licey en Dominicana para mejorar como lanzador

ATLANTA — En vez de quedarse sin hacer nada y solo ponerse a pensar en todo lo que le pasó en esta última temporada, Matt Wisler decidió pasar las próximas semanas tratando de mejorar como lanzador en la Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana.
Wisler lanzó el viernes su segunda apertura con los Tigres del Licey y tiró cinco innings en blanco contra las Águilas. El derecho de los Bravos de Atlanta planea lanzar un puñado de aperturas de cuatro a cinco innings para así completar más de 200 innings de trabajo en el 2016. Lanzó 183.1 entradas entre los Bravos y el Triple-A Gwinnett este año. En Grandes Ligas dejó 5.00 de efectividad en 26 aperturas.
Su estadía en la liga dominicana comenzó de forma auspiciosa el sábado cuando permitió dos hits en cuatro innings en blanco ante un lineup de Cibao que incluía al dominicano Richard Ureña, el prospecto número 1 de los Azulejos.
Con los Bravos estudiando la posibilidad de sumar al menos dos pitchers abridores, Wisler ha comprendido que no hay garantías de que esté en la rotación el año que viene.














