BARCELONA — Real Madrid y Barcelona, cinco años después, le devuelven a la Supercopa de España el sabor del Clásico. 12 veces campeón el Barça y 9 el Madrid, el conjunto catalán defiende el título conquistado el pasado curso frente al Sevilla mientras el madrileño, derrotado en 2014 por el Atlético, busca un trofeo que ganó por última vez en 2012.

Precisamente el 29 de agosto de 2012 fue la última vez que Barcelona y Real Madrid se enfrentaron en la Supercopa de España. Como en esta edición el equipo azulgrana lo hizo como campeón de Copa y el merengue como campeón de Liga y ahora, como entonces, el Barça lo hará con entrenador nuevo. En aquella ocasión el Supercampeón fue el Real Madrid. ¿Ahora?

Ernesto Valverde, sucesor de Luis Enrique en el banquillo culé, acude a la apertura oficial de la temporada en España con un examen de primer nivel. Campeón de la ICC en Estados Unidos, con victoria final sobre el Madrid, en el Camp Nou pesa hoy tanto la fuga de Neymar como la falta de fichajes con los que contrarrestar su marcha al PSG.

Alrededor del Barcelona se habla más de Coutinho y Dembélé que del proyecto liderado por Valverde, se polemiza más por el valor de la cláusula de Neymar que por el sistema que pueda utilizar el nuevo técnico azulgrana y se duda más, mucho más, de la habilidad de los ejecutivos en el mercado de fichajes que de lo que pueda ofrecer el equipo en el terreno de juego.

EL OTRO SEXTETE

Acude al envite el Real Madrid sin Modric y avisando Zidane de las rotaciones que tendría previsto realizar después de ganar ante el Manchester United la Supercopa… Pero lo hace, el cuadro merengue, sabedor de que el triunfo ante el máximo rival le supondría un golpe moral al club barcelonista.

Alrededor del Madrid se ha instalado el reto del llamado ‘Sextete’ con que igualar la gloria que conquistase el Barcelona en 2009, sin atender a que el equipo de Zidane lo haría en una temporada, no en un año como hizo entonces el de Guardiola, puesto que el Madrid no logró la Copa del Rey y pelea esa gloria en otras condiciones.

Esperando nombres, el Barça apenas sumó a Semedo y Deulofeu a una plantilla que hay quien considera desgastada y necesitada de nuevas caras, que sigue sin renovarse como se entiende y que mantiene en su seno a jugadores que no entrarían en los planes del entrenador.

Se marchó (Neymar) el único que no debería haberse marchado y se mantienen Arda Turan, Douglas o Vermaelen, para desasosiego de una hinchada que sustenta su ilusión en el liderazgo de Messi… Para cada vez más voces insuficiente para plantar cara no solo al Madrid, sino a los demás gigantes del fútbol europeo.

A pesar de ello el trofeo llega sin un favorito claro y con tantas ganas de reivindicarse unos como de seguir sumando títulos los otros. Con el reencuentro de Messi y Cristiano Ronaldo en el centro del escenario y un nuevo capítulo en la batalla eterna entre los dos gigantes del fútbol español que este domingo medirán sus fuerzas en el Camp Nou con el primer asalto de una Supercopa de España de sabor especial.