Dic 07

Champions League capítulo 6: Se acabó. Sonrisas y lágrimas

7/11/17
00:30 AM

 

 

 

UEFA Champions League

 

 

Los campeones: Manchester United, PSG, Roma, Barcelona, Liverpool, Manchester City, Besiktas y Tottenham.

Los segundos clasificados: Basilea, Bayern Múnich, Chelsea, Juventus, Sevilla, Shakhtar, Porto y Real Madrid.

Los fiascos: Benfica, Atlético Madrid, Borussia Dortmund, Mónaco y Nápoles.

Se acabó la fase de grupos con sorpresas, triunfadores, derrotados y fracasados. Con una última jornada que certificó la primera derrota en el torneo del PSG y la primera de la temporada del Manchester City. Se acabó con el Basilea volviendo a colarse en la fase eliminatoria y la Roma descabalgando del primer puesto al Chelsea y dejando en la calle a uno de los aspirantes como era el Atlético de Simeone.

La última noche. Sonrisas y lágrimas en la Champions. El lunes sorteo y en febrero, a cara o cruz, comenzarán los octavos de final.

GRUPO A El tercer milagro suizo. En Lisboa, el Benfica saludó el grupo pensando en el CSKA y lo despidió con un pleno de derrotas y mirando la clasificación del Basilea que le derrotó en Portugal para lograr su tercer pase a octavos de final en siete temporadas. El equipo suizo lo hace por detrás del Manchester United, que remontó a los rusos y en su regreso a la máxima competición solventó sin estridencias ni problemas añadidos su clasificación.

GRUPO B Alarma en Múnich. Del 3-0 del primer día al 3-1 en contra del último, el PSG dominó con clase su grupo hasta que el último día fue a darse de bruces en Múnich frente a un revoltoso Bayern, que provocó, incluso, el enfado del presidente y que en Baviera se aparcase cualquier duda respecto a un Jamesque ya se ganó el favor de los germanos.

GRUPO C A casa. Dos finales y una semifinal en cuatro años y cinco temporadas consecutivas superando la fase de grupos quedaron atrás en Stamford Bridge. El Atlético hizo, posiblemente, su mejor partido la noche en que necesitaba un milagro en Roma. Y, claro, no hubo milagro. El empate en Londres descabalgó al Chelsea del primer puesto, pero su infame curso europeo expulsó al Atlético a la Europa League, con un perjuicio económico que será, por lo menos, de 5 millones de euros.

GRUPO D Messi y Suárez. Por segunda jornada europea consecutiva, Messi inició el duelo frente al Sporting de Portugal en el banquillo, junto a un Valverde que dio descanso a su columna vertebral y sufrió por la sequía de un Suárez que atraviesa su peor racha goleadora desde que llegó (http://espndeportes.espn.com/futbol/champions-league/nota/_/id/3767662/alarma-en-barcelona-por-sequia-de-luis-suarez) a un Barça que pasó, sin más, como primero por delante de la Juventus. Al equipo luso, necesitado de una carambola, le faltó atrevimiento. Le faltó de todo…

GRUPO E Un rayo llamado Coutinho. El Liverpool no dio tiempo a nada, ni a pensar en posicionamientos a Spartak o Sevilla. En un cuarto de hora había sentenciado al equipo ruso en Anfield para que el resultado del equipo español en Eslovenia frente al Maribor no tuviera trascendencia ninguna. Así se podría excusar, o no, una primera parte horrible y sin nervio del Sevilla ante el Maribor, que le retrató aunque no hubiera, nunca, peligro de eliminación. Para que no existieran dudas, en Anfield Coutinho redondeó una exhibición, con hat-trick para el 7-0 final, una goleada para la historia del torneo.

GRUPO F El City también es humano. Clasificado como primero de grupo el City, Guardiola aparcó del plano a varias de sus estrellas y el Shakhtar le devolvió a la tierra. Su derrota en Ucrania, la primera de la temporada y la primera desde el 23 de abril, puso fin a una racha de 28 encuentros sin perder (24 victorias y 4 empates)… Y arrastró al Nápoles, que comenzó ganando en Rotterdam, pero se vino abajo en cuanto conoció que el Shakhtar, del que necesitaba la derrota, vencía su partido.

GRUPO G Sin opción. El Leipzig pagó la novatada y su buen fútbol, brillante en ocasiones, no le dio para superar la Liguilla. El Besiktas, cuartofinalista en 1987, logró su primer pase a octavos, y como campeón de grupo, por primera vez con el nuevo formato del torneo y lo hizo por delante de un clásico, el Porto que certificó el hundimiento del Mónaco, semifinalista el pasado curso y que este miércoles cerró la clasificación para no tomar billete ni para la Europa League que disputará el Leipzig.

GRUPO H Siempre Ronaldo. Sentenciado el grupo desde que el Madrid cayó en Wembley ante el Tottenham, el Borussia Dortmund llegó a ponerle en dificultades al igualar en un abrir y cerrar de ojos el 2-0 con que se avanzó en el Bernabéu. Al final ganó, por la mínima, y con el noveno gol de Cristiano Ronaldo, máximo anotador del torneo y que ha marcado en todos y cada uno de los partidos de la liguilla.

 


 

Real Madrid resuelve ante Dortmund y permite lucir a Cristiano

 

MADRID (Paola Núñez | ESPN Digital) — El Real Madrid sufrió para sacar una victoria por 3-2 sobre el Borussia Dortmund en el partido disputado éste miércoles en el Santiago Bernabéu con el que puso fin a su participación en fase de grupos de Champions League.

Ni Cristiano Ronaldo y su enésimo récord europeo le han quitado lo insípido a este Real Madrid, que ha perdido ese halo de ‘superpoderoso’ que le daba el potencial goleador para conducirse como el más ordinario de los mortales. Solo la suerte y la insistencia de los jugadores de menor cartel evitaron que el Madrid hilara su tercer empate consecutivo.

 

Sin goles a granel para maquillar las debilidades defensivas, el Real Madrid lleva la temporada entera dando tumbos; desangrándose para sacar una que otra pírrica victoria contra rivales de poco peso, cuando no acaba autodestruyéndose.

Amarrada la segunda plaza de su grupo, el Real Madrid no tenía nada en juego ante el cuadro alemán. Pero con la Liga de momento fuera de su alcance y tras una desmoralizante actuación ante un rival de menor categoría en Copa, tenía el deber de reivindicar su juego ante su público. Hizo lo contrario.

El encuentro ganó relevancia en el momento en que el Real Madrid dejó de poner atención y cedió una cómoda ventaja por 2-0 para terminar agradeciendo la igualada.

Real Madrid duró 15 minutos a tope. Lo que tardó en marcar dos tantos que ilusamente creyeron suficientes para llevarse los tres puntos y calmar la creciente tensión en su entorno. Borussia no oponía resistencia en defensa y proponía poco o nada en ataque. Solo Aubameyang o Pulisic intentaban buscar a Keylor, pero sin mucho efecto.

Borja Mayoral, que ocupó el lugar de Karim Benzema al lado de Cristiano Ronaldo, abrió el marcador antes de que se cumplieran los diez minutos de juego al pescar un balón dentro del área en un intento de control de Isco a un balón filtrado del portugués. Poco después Cristiano Ronaldo duplicaba la ventaja con un tanto histórico, pues en ese momento se convertía en el primer jugador que logra ver puerta en todos los partidos de fase de grupos.

Real Madrid se veía navegando con toda tranquilidad y apagó el motor. Le alcanzó para seguir manteniendo cómodamente a raya a los alemanes hasta que Raphael Varane pidió su cambio por lesión. Ahí empezaron los problemas para el cuadro merengue.

No acababa de reacomodarse la defensa merengue sin el francés y Aubameyang ya había amenazado un par de veces. La baja de Varane había dejado un enorme boquete entre los centrales que el atacante gabonés no desaprovechó.

Cuando el Real Madrid quiso darse cuenta ya le habían sacado el empate 2-2. Y solo así, viendo que se les caía el techo encima, a punto de sellar un tercer empate consecutivo, los hombres de Zidane reaccionaron.

Les tomó un buen rato y un bombardeo incesante a Bürki, eso sí. Fue a balón parado y gracias a una oportuna acción de Theo Hernández, que vio a Lucas Vázquez solo frente al marco para ponerle un balón a modo que sellara la victoria y contuviera una crisis que amenaza con desatarse desde hace semanas.


 

Barcelona cierra como líder de grupo con un triunfo deslucido

BARCELONA (Jordi Blanco | ESPN Digital) — Titular por primera vez en la Champions, Paco Alcácer volvió a saludar al gol. Un córner lanzado por Denis Suárez lo remató de cabeza para romper el tedio del Camp Nou y, ya en la segunda mitad, acabar con la resistencia pacífica de un Sporting al que le derrotó mucho antes el gol de Cuadrado en Grecia.

Un 2-0 con goles de Alcácer y del bueno de Mathieu en propia puerta en tiempo añadido fue el resultado final de un partido sin más historia que sumar el 25 sin perder como local del Barça en la fase de grupos. Y su pase a octavos como primero de grupo.

El Barcelona despidió la fase de grupos con una victoria tan funcional y alejada de la brillantez como simple, frente a un rival al que ni la ausencia de toda la columna vertebral del equipo azulgrana le animó a tomar al asalto un Camp Nou que ya no recuerda la última derrota en Champions League.

Valverde sentó, por segunda jornada europea consecutiva, a Leo Messi. Y la suplencia del astro argentino dejó en anécdota que a su lado, en el banquillo, se acomodasen Busquets, Sergi Roberto, Jordi Alba o Ter Stegen, mientras Iniesta, con molestias desde el fin de semana, se quedó en la tribuna.

Ni por esas se decidió el Sporting de Jorge Jesús a meterle una marcha de más al partido. Ni así le exigió a Denis o a Aleix Vidal. O a Digne o, incluso, a Cillessen, que fue un espectador en la primera mitad y demostró que no está de vacaciones pagadas en Barcelona durante la segunda, con dos intervenciones soberbias en las únicas llegadas con peligro, de casualidad, del Sporting.

La primera parte acabó como empezó, sin apenas nada que decir, y la segunda comenzó con la imagen, agradable para el público, de ver a Messi calentando en la banda. Señal de su cercano ingreso en el campo. Lo hizo inmediatamente después de que Paco Alcácer marcase el 1-0 y no mucho antes de que se animase la noche de manera ridícula con la entrada en escena de Fabio Coentrao.

El lateral zurdo tuvo que escuchar toda clase de improperios por su pasado madridista de parte de una grada que pasó la fría noche con el mejor ánimo posible. El pase a octavos como primero de grupo lo tenía asegurado ya el Barça desde Turín y el partido, el número 25 sin perder en la fase de grupos, terminó con toda la calma del mundo y el gol en propia puerta del bueno de Mathieu.

Ahora ya a esperar el sorteo de octavos de final… En cuyo primer partido no podrá jugar Semedo tras la tarjeta amarilla que vio ante el Sporting y que motivó sanción. Hoy es una anécdota. Quizá no lo sea tanto en febrero.


 

 

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