LA HISTORIA DE LAS ESTRUCTURAS DE LAS SERIES NACIONALES DE BEISBOL (4).

10/04/18
10:07 pm

Por el amigo de la peña: Tino Iturralde Álvarez. 

 

 

A partir de la 25 SN, de 1985/86, el país se dividió en las zonas occidental y oriental, con 9 equipos jugando dentro de cada zona, dos vueltas de 3 partidos contra cada contrario, 48 encuentros en total, retomándose el mecanismo de “descanso obligado”. En la occidental se ubicaron VEG, FOR, IND, MET, HAB, IJU, HEN, CIT y CFG; y en la oriental: VCL, SSP, CAV, CMG, LTU, HOL, GRA, SCU y GTM……Como colofón, las “series finales” clasificaban a los dos primeros por zona, enfrentándolos todos contra todos, a 2 vueltas, es decir, 6 juegos en total; ese sistema se aplicó hasta la 28 SN y tenía el inconveniente de decidir el campeonato antes del último juego. De nuevo, la improvisación hizo acto de presencia porque a pesar de que no jugaban entre sí los equipos de las dos zonas, sí se mezclaron las estadísticas y los líderes individuales y colectivos, es decir, un solo campeón de bateo, pitcheo, etc. En la MLB, por lógica, esas estadísticas se separan, y cada liga tiene sus líderes individuales y colectivos.

En la 29 SN, perteneciente a la campaña 1989-90, nacieron los play-offs, y la primera variante aplicada enfrentaba al primer lugar de cada zona, de 7 juegos a ganar 4, para decidir el cetro. En otro play-off paralelo, de 5/3, los dos segundos lugares luchaban por la tercera posición. En la serie siguiente se modificó ese sistema para celebrarse un play-off semifinal de primero de una zona contra el segundo de la otra, de 3 juegos a ganar 2, y la final entre los dos ganadores, de 7/4. Este mecanismo se repitió en la 31 SN.

La fundamentación expuesta para adoptar el campeonato en zonas separadas fue que se ahorraba combustible por concepto de transportación al reducirse las distancias de los viajes por jugarse todos los partidos clasificatorios dentro de cada zona, y también, en consecuencia, propiciar mayor descanso a los peloteros. Los campeones de las 7 SNs jugadas en ese período fueron: dos veces VEG, HEN e IND y en una ocasión SCU.

Los argumentos utilizados, de ahorro de combustible y descanso para los peloteros, eran cuestionables, puesto que el combustible ahorrado en la Nacional por la transportación, se utilizaba con creces en la nueva Selectiva puesta en práctica, con 8 equipos viajando por todo el país para celebrar 63 encuentros, 9 contra cada contrario: dos conjuntos y 18 partidos más que en las dos Selectivas precedentes. Con relación al descanso de los peloteros, la principal demanda de los atletas se concentraba en la eliminación del doble programa dominical que se efectuaba desde el inicio de las SNs.

Los 8 equipos Selectivos del período iniciado en la 25 SN eran: Pinar del Río, Ciudad de La Habana, Agropecuarios (que se formaba con peloteros de los conjuntos Habana e Isla de la Juventud), Matanzas, Las Villas (integrada con jugadores de las tres provincias centrales), Camagueyanos (con atletas de Ciego y Camaguey), Mineros (que agrupaba peloteros de Las Tunas, Granma y Holguín) y Serranos, representando a Santiago y Guantánamo. Los conjuntos campeones de las siete Selectivas con 8 equipos y 63 partidos, efectuadas entre 1986 y 1992 fueron: Serranos (en tres ocasiones), Pinar del Río (dos veces), así como Las Villas y Ciudad de La Habana, en un torneo per cápita.

No puedo dejar de comentar que la posibilidad que se le brindó desde 1977 a las provincias de PRI, MTZ y CHA, de presentar dos conjuntos a la SN, uno titular y otro sucursal, y a matanceros y pinareños de concurrir con su equipo provincial a las 18 Selectivas celebradas, reforzó considerablemente el desarrollo y el nivel de esos territorios, especialmente Pinar y Matanzas, lo que se demostró en sus resultados: entre 1978 y 1991, Vegueros conquistó 6 campeonatos, Henequeneros dos y Citricultores uno. Industriales demoró un poco más en recoger los frutos, con tres títulos entre 1986 y 1996.

Las evidentes ventajas proporcionadas al desarrollo de las provincias de Pinar del Río, Matanzas y Ciudad de La Habana, provocó en poco tiempo un considerable desbalance entre la fuerza de las dos zonas a favor de la occidental, lo cual incidió en el desarrollo de los atletas, originó estadísticas engañosas, y por ende, dificultó la existencia de elementos objetivos para evaluar y elegir a los integrantes de la preselección nacional. Las posibilidades no eran parejas para todos los peloteros y equipos. Quizás por ese motivo, en la 32 SN, correspondiente a la campaña 1992-93, se produjo otro cambio de estructura, eliminándose los conjuntos sucursales Forestales y Citricultores, y retornando a la SN los equipos Pinar del Río y Matanzas, puesto que también desapareció la Selectiva con 8 participantes; entonces, se mantuvo en nómina un sólo conjunto escuela, los Metropolitanos de la capital.

Otro cambio aplicado para la 32 SN fue la creación de dos grupos por zona, con 4 colectivos en cada uno. En la Occidental, el A, con Pinar, Metropolitanos, la Isla y Matanzas; y el B con Industriales, Habana, Cienfuegos y Sancti Spíritus. Como se puede apreciar, se incorporó a Sancti Spíritus a la región occidental en lugar de Villa Clara, a la que correspondía por “lógica territorial”. En esos momentos, los espirituanos eran un débil conjunto y la fundamentación oficial esgrimida fue “buscar nivelación entre las dos zonas”; pero para todos los aficionados no industrialistas la causa fue favorecer al equipo azul, al que Villa Clara vencía una y otra vez por aquellos tiempos. En la zona oriental, el grupo C estuvo integrado por Villa Clara, Ciego, Camaguey y Las Tunas; y el D por Holguín, Granma, Santiago y Guantánamo.

Otra modificación puesta en práctica fue la eliminación de los dos juegos dominicales, manteniéndose los lunes y viernes de descanso, y creándose nuevas sub series de 2 encuentros (los sábados y domingos) junto a las de 3 partidos, los martes, miércoles y jueves.

Así, el calendario de la SN reflejó 65 encuentros por equipo: 21 dentro de su grupo, 20 contra los del otro grupo de su zona y 24 contra los colectivos de la otra zona. Eso quiere decir que cada conjunto se enfrentaba 7 veces con los de su grupo, 5 contra los del otro grupo de su zona y en 3 ocasiones versus los 8 colectivos de la otra zona. Como colofón, dos play-offs de 7/4: semifinal con los campeones de cada grupo enfrentándose dentro de su zona, y el final, también de 7/4, entre los campeones zonales. Esa variante de play-off se mantuvo 5 temporadas, hasta la 36 SN de 1996/97. Los equipos que salieron por la puerta ancha fueron: 3 veces Villa Clara y una Industriales y Pinar del Río.

Para sustituir la Selectiva de 8 equipos, entre 1993 y 1995 se compitió en una de 4 conjuntos y 45 partidos, en las que Occidentales se conformaba con PRI, IJU y MTZ; Habaneros con IND, MET y HAB; Centrales con VCL, CFG, SSP, CAV y CAM; y Orientales con LTU, HOL, GRA, SCU Y GTM. Ganaron los Orientales dos veces y una vez los Occidentales.

La Selectiva de 4 conjuntos no dio el resultado esperado y en 1996 nacieron las Copas Revolución, a la que acudían los 2 primeros equipos de cada grupo de la SN previa, reforzados con peloteros del resto de los conjuntos, para jugar 30 partidos en total y definir el campeón en un play off final entre los dos primeros, de 7 juegos a ganar 4. Era la primera vez que se utilizaban refuerzos. Esto tampoco dio resultado y sólo duró dos campañas, siendo Santiago de Cuba el equipo ganador en las dos ocasiones.

A partir del momento en que nacieron las post temporadas en la campaña 89/90, las Selectivas comenzaron a decaer. Eso nos enseñó que después de los play off, lo que venga inmediatamente detrás fracasa, tenga el nivel que tenga, puesto que resulta muy difícil superar el climax que alcanzan.

Por otro lado, cuando en 1977 se crearon las 14 provincias, y por razones obvias se justificaban las Selectivas con los 6 equipos representativos de los antiguos territorios; pero tres o cuatro años después, esa estructuración de las selecciones comenzó a oponerse a la justa aspiración de muchos atletas a integrar conjuntos selectivos y por ende, al desarrollo de los territorios a los que pertenecían. Por ejemplo, Pinar y Matanzas conformaban su selección con peloteros de su conjunto titular y su equipo sucursal a la Nacional, y Oriente tenía que hacerlo con atletas de 5 colectivos. Entonces, integraban los conjuntos pinareño y matancero jugadores que en la Nacional rendían mucho menos que algún que otro atleta guantanamero, santiaguero, granmense, holguinero o tunero que se quedaba fuera. Eso, además de injusto, provocó que la balanza de la fuerza y el desarrollo, se inclinara completamente por esa época hacia Occidente. Posteriormente, los 8 equipos Selectivos no resolvieron totalmente ese problema, puesto que PRI y MTZ continuaron favorecidos al presentar su conjunto provincial junto a Ciudad de La Habana; no así Las Villas y Mineros, que se conformaban con atletas de tres provincias. Más adelante, cuando llegaron las Selectivas de 4 equipos (también con marcados desbalances), esos torneos ya estaban en franca decadencia, hasta su total eliminación.

Otro de los factores que provocó la supresión de las Selectivas fue la poca competitividad mostrada por los conjuntos representativos de la capital del país. Basta señalar que de las 23 ediciones celebradas, contando las Copas Revolución, sólo conquistaron dos: la segunda, con La Habana, y la décimo sexta con Ciudad de La Habana. Debemos agregar, además, que existieron muchas limitaciones y dificultades en la atención a los atletas por parte de las subsedes de los campeonatos, aspecto subjetivo que la Comisión Nacional de Beisbol, como principal responsable, nunca resolvió. Recordemos que la sede principal de los equipos que tenían más de una sede, se rotaba todos los años, y por lo general, en ella no había dificultades, lo que sí ocurría en las subsedes, y más en las de colectivos como Oriente (que tenía 4) y Las Villas, que contaba con dos.

Otro elemento que también contribuyó a la desaparición de las Selectivas consistió en lo siguiente. Los peloteros de los equipos que se preparaban para la SN lo hacían para 39, 48 ó 51 partidos. Entre Nacional y Selectiva mediaba muy poco tiempo por lo que resultaba imposible llevar a cabo un plan de preparación y entrenamiento completo con vistas a alcanzar una nueva forma deportiva para afrontar los 60 ó 63 partidos del nuevo torneo. Entonces, muchos atletas de nivel que se sentían asegurados a los equipos selectivos se “reservaban” en la Nacional para que el cansancio no los afectara durante el torneo élite y rendir al máximo en esa etapa con vistas a ser incluidos en la preselección nacional, que era y sigue siendo la máxima aspiración de la mayoría de los peloteros cubanos. Eso le restaba lucidez a los campeonatos nacionales.

Por último, me voy a referir a las estadísticas, elemento clave para complementar el espectáculo que constituye nuestro pasatiempo nacional.

Las Series Selectivas han sido los campeonatos de mayor nivel celebrados en los años de beisbol revolucionario. Sin embargo, sus estadísticas individuales y colectivas brillaron por su ausencia en la mayoría de las guías beisboleras editadas en el momento de producirse esos torneos, y apenas se recogen en las recopilaciones que hoy se publican.

El rendimiento de por vida de un atleta de aquella época suma la Selectiva a la Nacional e incluso mucho después se adicionó la Serie de los 10 Millones. Por un lado eso es incorrecto, porque son dos torneos completamente diferentes, especialmente por su nivel. Sin embargo, en nuestro medio resultaría injusto no hacerlo, teniendo en cuenta que fueron campeonatos mucho más fuertes. Entonces, la mezcla de esas estadísticas puede resultar engañosa, como lo fueron, por ejemplo, los exagerados rendimientos ofensivos en la era del aluminio o la pelota super viva….. Por tanto, estoy obligado a repetir por segunda vez aquello de que: “el hombre es el único animal que choca dos veces con la misma piedra”, sencillamente, porque en estos tiempos estamos contaminando de nuevo las estadísticas con las dos etapas de la SN.

Resumiendo las Series Selectivas, tenemos que desde 1975 hasta 1995 se efectuaron 21 ediciones, tres con 7 equipos, ocho con 6, siete con 8 conjuntos y las tres últimas con 4 colectivos. En todas esas variantes se jugaron 54, 60, 45 y 63 partidos. El conjunto más ganador fue Pinar del Rio, con 6 torneos de 18 participaciones, seguido de Las Villas con 4 campeonatos, también en 18 campañas, y Serranos, que ganó 3 de 7 ediciones posibles.

Antes de las Selectivas, en 1970 se había efectuado la “Serie de los 10 Millones”, con 6 conjuntos y 90 partidos, conquistada por Las Villas. En 1996 y 1997 se jugó la Copa Revolución de 30 encuentros, ganadas ambas por Santiago de Cuba, y entre 2002 y 2005 se efectuaron cuatro Super Ligas con 4 y 5 selecciones participantes: Occidentales, Habaneros, Centrales, Orientales y a la última de 5 colectivos se incorporó el campeón nacional que fue Santiago de Cuba, jugando 30 y 28 partidos respectivamente.

En el quinto capítulo de esta historia llegaremos al año 1998, momento en que se comienza a jugar un solo campeonato de 90 partidos.

 

 

3 comentarios

    • ale1973 on 12 abril, 2018 at 9:01 am
    • Responder

    Muy buen artículo, en realidad ahora se comenta sobre una etapa en la que tengo buenos recuerdos. aunque discrepo en parte de que en las Series Selectivas (SS) los atletas de primer nivel no se esforzaran al máximo, recuerdo que yo le iba por aquellos años primero a Las Villas (SS 1984 a 1987) y despues a Ciudad Habana (SS 1988 a 1989) y sobre todo en la de 1989 fue muy enconada la lucha, recuerdo además a Jorge Luis Valdes, Víctor Mesa, Antonio Muñoz, Orestes Kindelán, Antonio Pacheco, Antonio Padilla, Jorge Salfrán, René Arocha, Euclides Rojas, Lázaro de la Torre, etc para no hacer interminable la lista exhibir excelentes números, mejores aún que en la nacional. Por supuesto que siempre habría alguien que no rindiera lo esperado, pero nadie hablaba de que lo hacía por no interesarle la SS. Cumplieron su Rol y creo que fueron las mejores series que se hicieron en Cuba Revolucionaria. Saludos y Gracias por recordarnos aquella etapa.

      • Tino Iturralde on 12 abril, 2018 at 12:18 pm
      • Responder

      Muchas gracias por su comentario. Usted no interpretó correctamente lo que escribí, quizás lo leyó muy ràpido, léalo de nuevo. Recuerdo que en determinados momentos hubo atletas (no voy a mencionar nombres para no herir susceptibilidades) que no comenzaban jugando la Nacional por “lesiones” u otras causas y que tampoco participaban en las provinciales ni entrenaban con el equipo de su provincia para la SN. Eran estrellas en su territorio (en su equipo selectivo) y podian hacerlo, pero tenían que rendir en la Selectiva para integrar la preselección nacional y el Cuba, porque había mucha competencia. Muchos, por esa causa, tal y como usted dice, “exhibían mejores números que en la Nacional”. Por supuesto que la culpa no era de ellos, era de la estructura, que contemplaba la Selectiva inmediatamente después que la Nacional…. ¿Entiende ahora?….

        • ale1973 on 14 abril, 2018 at 5:22 pm
        • Responder

        OK. Evidentemente para recepcionar tanta información deportiva en este sitio se necesita la lectura rápida. De todas forma solo es mi criterio, estos artículos gozan de calidad, y nos recuerdan una epoca dorada del beisbol cubano que ojalá algún día vuelva. Saludos desde el forum deportivo.

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