MADRID — Fernando Torres empezó su larga despedida con un golazo. El número 100 en Liga con la camiseta del Atlético de Madrid, y el que rompe con una sequía de casi tres meses sin marcar en el torneo español.

Con ese tanto de gran carga emocional ha cerrado la cuenta en la victoria rojiblanca por 3-0 sobre el Levante en el partido disputado este domingo en el Wanda Metropolitano.

Fue apenas su tercer tanto en Liga en lo que va de la campaña; la que menos tiempo de juego ha visto en Liga (580 minutos repartidos en 21 partidos), y la menos goleadora en las ocho temporadas y media divididas en dos etapas entre 2002 y 2007, y de enero de 2015 a la fecha. La que, según anunció el lunes pasado, pondrá punto final a su carrera como rojiblanco.

Pero Torres ya no cuenta los partidos que ha jugado en lo que va de la temporada, si no los que le quedan por jugar, si es que Simeone decide, como este domingo, darle una oportunidad al cierre.

“Para mí cada partido hasta el final va a ser una fiesta. Se ha visto cómo se vuelcan los aficionados y es un aliciente más. Esperemos que no sea el último gol de la temporada, ni mi último partido. Voy a luchar por estar en el once titular y seguir marcando goles hasta el último partido”, dijo Fernando Torres a la television española apenas concluir el encuentro.

Al Atlético le quedan ocho partidos por jugar, seis en Liga y la eliminatoria de semifinales de Europa League ante el Arsenal; nueve, si logra alcanzar la final. Solo cuatro en casa. Cuatro oportunidades para ese adiós que empieza a hacerse largo.

“A todos nos da una sensación de nostalgia, pero es inevitable. A todos nos llegará el momento de decir adiós. Pero tiene que ser con alegría como lo está haciendo Fernando”, dijo Diego Godín en rueda de prensa tras el encuentro.

Esta vez tuvo suerte.

Simeone le ha dado más de media hora de juego, algo que no ocurría desde la última vez que salió de inicio, en la victoria por 3-0 sobre Las Palmas a finales de enero. Desde entonces, había jugado poco y nada. Entre cinco y 15 minutos en partidos sueltos y quedándose en la banca en cinco partidos ‘grandes’ ante Valencia, Athletic, Sevilla, Barcelona y Real Madrid.

El Niño quiere jugar hasta el último minuto posible. El Cholo quiere acabar segundo, lo más alto a lo que llegaría el Atlético desde 2014 en que se coronó campeón. Y quiere ganar la Europa League.

Simeone necesita al jugador que “le convenga al juego”; no al “ídolo”. Luego, si coinciden, tendrá minutos y podrá seguir con su idilio con la grada.

“(Torres) es un ícono. Haciendo goles o no, ganando títulos o no. Él tiene un lugar en el club que no lo va a cambiar un gol más. Se lo ha ganado por el trabajo que siempre ha dado, el enganche que siempre ha tenido. Cuando lo llamé le dije que quería que viniera como jugador, no como ídolo. Es difícil equilibrar el sentimiento con lo que uno ve.

“El otro día creía que el partido era para Fernando y no para Gameiro. Hoy pensé que podíamos tener más combinaciones asociativas con Gameiro (que fue titular). A la gente no le importa, le importa que Fernando tiene un lugar especial en el club y a mí me pone contento ayudarle a vivir lo que está viviendo”, dijo Simeone.