12:53 PM
MADRID — Jürgen Klopp dirigirá su octava final el próximo sábado cuando Liverpool y Tottenham se enfrenten por el título de Champions League en el Metropolitano de Madrid.
Será un momento definitorio en su carrera como entrenador: el que lo dejará cobrarse una deuda pendiente levantado, por fin, un trofeo o sumirse en el mar de superstición.
En Liverpool, mitad en broma y mitad en serio, se habla de una “maldición” después de tres finales perdidas en los últimos tres años, Europa League y Capital One Cup en 2016, y Champions League en 2018. Pero Klopp no entiende de superstición o mala suerte, ya que también perdió una final de Champions con el Dortmund en 2013, ante el Bayern Munich.
“Yo sé lo que todos dicen sobre las finales (perdidas), pero esta será la cuarta (final con el Liverpool) y eso, en sí, ya es bastante especial”, dijo el entrenador alemán tras la sorpresiva victoria por 4-0 sobre el Barcelona.
Y sin embargo, sabe que el resultado, como en ningún otro momento, dejará marcado su legado en el Liverpool. Para bien o para mal. Por segundo año consecutivo, el alemán se encuentra ante la posibilidad de conquistar su primer título de Champions League luego de la decepcionante derrota por 1-3 ante el Real Madrid en la última edición.
La de Kiev ha sido la sexta final consecutiva que acabó en derrota para el alemán, que solo ha logrado proclamarse campeón a un partido en una ocasión, cuando Borussia Dortmund levantó la Copa de Alemania en 2012 tras vencer por 5-2 al Bayern Munich.
Sus pobres resultados en finales obscurecen una carrera, que por lo demás, resulta brillante.
“Obviamente (aspira a) ganar la Champions League, pero mi mayor logro como entrenador ha sido el ascenso a la Bundesliga con el Mainz en 2004”, dijo recientemente. Klopp inició su aventura en los banquillos en 2001 al frente del modesto equipo de la Segunda División en el que había jugado toda su carrera. Tres años después, conseguiría llevarlo hasta la Bundesliga por primera vez en su historia. Y a pesar de contar con el menor presupuesto de Alemania, lo mantuvo en la máxima categoría durante tres temporadas, hasta su descenso en 2007, llegando a disputar una Copa de la UEFA.
Tras dejar el cargo en 2008, tomó las riendas del Borussia Dortmund, donde permanecería durante siete años. También en el BVB dejó huella tras conquistar dos títulos de la Bundesliga (2010 y 2012) y llegar hasta la final de la Champions League (2013), en la que perdió ante el Bayern Munich.
Lo hizo a su manera, confiando en un equipo joven al que dio forma imprimiendo un estilo hoy reconocible como propio del alemán: un juego energético, agresivo, con alta presión y velocidad a la contra aprovechando al máximo sus recursos.
Del mismo modo ha sacado provecho del talento en bruto en el Liverpool que hoy busca su primer título europeo en 14 años.
Klopp desembarcó en Anfield en 2015 para tomar las riendas de un equipo perdido en la media tabla y que llevaba casi una década sin festejar un solo título. Ha tomado gran parte de las cuatro temporadas en que se ha mantenido al frente, pero Liverpool es hoy una de las escuadras más temibles en Europa pesar de su juventud – 26 años de edad promedio.
Liverpool cerró la campaña 2018-19 con 97 puntos luego de 30 victorias, siete empates y solo una derrota. Una mejoría de más de 20 puntos con respecto a la campaña anterior, cuando terminaron en cuarto puesto. En cualquier otro momento habría bastado para coronarse como campeón. No esta vez. Se quedó a un punto del campeón Manchester City.
De nuevo, la sombra de la “mala fortuna” se postró sobre el alemán y tan pronto como terminó la campaña en Inglaterra surgieron las especulaciones sobre su posible marcha. Pero Klopp no se da por vencido.
“Soy feliz en Liverpool y mi misión aquí no ha concluido”, declaró recientemente. Su contrato expira en 2022, pero en Liverpool no descartan que pueda llegar pronto a un acuerdo para una extensión. Independientemente de lo que la suerte le depare para la final.
Mauricio Pochettino, el hombre milagro
Una década en los bancos necesitó Mauricio Pochettino para encarar el momento más importante de su carrera como entrenador y liderar el trance más relevante en toda la historia del Tottenham Hotspur, su actual club, por primera vez en una final de la Champions League.
La entidad londinense pretende asentarse entre los clubes más relevantes de un fútbol inglés en plena escalada. Con entidades solventes dirigidas por propietarios con recursos. Dominadores ahora en el Viejo Continente.
El presente del Tottenham estuvo condicionado por la fuerte inversión realizada para disponer de un estadio a la altura de los tiempos. Y eso ha mediatizado la financiación de su plantel, expuesto a un período aparentemente de transición que ha culminado, de forma inesperada, en el momento más especial en la biografía del club.
Cuarto puesto en la Premier y la final del Wanda Metropolitano. Cotas insospechadas meses atrás fruto de la siembra pasada, de bases establecidas y del trabajo de su mentor y hombre milagro, Mauricio Pochettino.
El técnico de Santa Fe, de 47 años, ha sido capaz de manejar un plantel limitado, sin refuerzos, castigado por las bajas pero espoleado por el entusiasmo transmitido por un hombre que nunca perdió la fe y que sobrevivió a cada eliminatoria aferrado a la supervivencia hasta el final.
Pochettino, que puede ser el segundo preparador no europeo, junto al también argentino Luis Carniglia con el Real Madrid en 1958 y 1959, en coronarse vencedor en la historia de la Liga de Campeones, está a un partido de alcanzar la gloria en el torneo más reputado en el fútbol del Viejo Continente.
Nunca antes el Tottenham se topó con una situación así. Distanciado de los momentos cumbre desde hace décadas, su bagaje internacional solo cuenta con los logros en la Copa de la UEFA en 1972 y 1984, además de la final que perdió contra el Feyenoord en 1974, y el trofeo en la extinta Recopa en 1963.
Carece de relevancia alguna en la Copa de Europa la entidad londinense, que se ha sobrepuesto a cada uno de los contratiempos con los que se ha topado en las eliminatorias.
Mauricio Pochettino, que terminó segundo en la fase de grupos por detrás del Barcelona y que selló la clasificación en la última jornada, salió airoso de los cuartos y las semifinales de forma milagrosas.
Tras superar los octavos con cierta solvencia ante el Borussia Dortmund, al que ganó los dos partidos, se encaró con el Manchester City, al que ganó en la ida (1-0) y con el que perdió en la vuelta, en el Etihad, aunque anotó tres goles que le dieron la clasificación.
Había perdido a su líder, Harry Kane, que llevaba 17 goles en la Premier y cinco en Europa. Pochettino tuvo que hacer encaje de bolillos para superar el trance. Fernando Llorente, un secundario que pudo abandonar el club en diciembre, marcó el gol de la clasificación. Fue un héroe insospechado en un partido loco con un final de infarto.
No tuvo menos épica la semifinal contra el Ajax, la sensación de la temporada. El equipo holandés ganó la ida en Londres. El Tottenham entró en el tiempo añadido eliminado. Entonces emergió el brasileño Lucas Moura, que firmó un triplete en Amsterdam, con un gol en el último minuto del partido, para culminar una remontada inolvidable y llevar al Tottenham a la final.
Llorente y Lucas Moura fueron parte del ideario del técnico argentino. Secundarios, hombres de club al máximo rendimiento cuando la ocasión lo necesita. Importantes en cualquier caso para Pochettino.
Cumple el técnico sudamericano su quinta campaña en londres. Subcampeón de la Premier en la 2017 y tercero en la 2018 ha sido un técnico más que rentable. Tanto por los resultados obtenidos como por el rendimiento que ha conseguido en la entidad, a la que ha dotado de activos ahora de gran valor, procedentes del talento de sus divisiones inferiores.
Es Pochettino un técnico que cree sobre todo en la energía. Da más valor a la persona, al jugador, que a los esquemas. Para el argentino, el rigor táctico lo dan los futbolistas.
A lo largo de su trayectoria Mauricio Pochettino ha demostrado ser capaz de hacer mejores a sus jugadores y también al equipo. Eso fue lo que llamó la atención de Daniel Levy, presidente del Tottenham.
Llevaba año y medio en la Premier cuando el mandatario del club londinense pensó en él. Había llegado en el mercado invernal del 2013 para salvar al Southampton. Consiguió la permanencia y en la temporada de después le dejó octavo.
Aunque fue en el Espanyol donde comenzó todo. A inicios del 2009 como sustituto de emergencia de Jose Manuel Esnal Mané. Pochettino había sido un emblema como jugador del conjunto catalán a donde llegó procedente del Newells Old Boys. Defendió la camiseta del equipo barcelonés ocho temporadas en dos etapas distintas. Y al poco de colgar las botas llegó al banquillo como solución.
Salvó al Espanyol y después le acomodó en el ecuador de la tabla aunque fue destituido a final del 2012. El técnico argentino, que ahora ha disfrutado de noches mágicas, inolvidables, en Europa, aún recuerda la permanencia que consiguió con el Espanyol. “No hubo nada como aquello”.
Algunos le consideran alumno de la escuela de Bielsa. Él, no. “He trabajado con muchos. Con Marcelo, con Camacho, con Luis Fernández. De todos he aprendido”, presume Pochettino, alineado con la presión alta, el ataque directo y la defensa compacta. una fórmula ideal para la Premier que ahora ha calado en Europa.
La vez que Mauricio Pochettino rechazó al Liverpool

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“Hice bien no marchándome del Espanyol en la temporada 1999-2000, pese a recibir ofertas de otros grandes clubes. También se barajó el Liverpool, por ejemplo, pero Inglaterra en ese momento me parecía de otra galaxia”, confiesa Pochettino, en el libro “Un mundo nuevo: Diario íntimo de Pochettino en Londres”.
Pochettino es el futbolista que fue a buscar a su casa los argentinos Jorge Griffa y Marcelo Bielsa para llevarlo al Newells Old Boys, conjunto que más tarde fue capitaneado por Gerardo ‘Tata’ Martino. Una vez mandó a Diego Armando Maradona a cambiar de canal la TV y el astro sudamericano le respondió “¡Andá la puta! ¿Quién te crees que soy?”.
Es el mismo defensa que dejó pasar ofertas del balompié mexicano para jugar con los ‘Periquitos’ en España.
La oferta del Liverpool y otras más las rechazó porque en el Espanyol le prometieron una etapa de bonanza para el club y le parecía que la Premier League estaba fuera de sus límites, curiosamente en el balompié inglés alcanzó su punto máximo como entrenador al llegar a una final de Champions League contra los Reds.
“Él veía a Inglaterra como otra galaxia porque en un principio no tenía el idioma. Su experiencia estaba en el Espanyol, un club con muchas dificultades económicas, con retraso en algunas cosas, y siempre quiso ayudar a los Periquitos, porque junto con el Newells, son los clubes de su corazón, pero sí veía la Premier como otro mundo, donde iba la gente a ganar títulos, gente con más nombre”, cuenta Guillem Balague, que fue la compañía de Mauricio por un año y es el autor del diario del argentino.
Pochettino embelesó a la Premier League como técnico del Tottenham y convirtió esa lejana “galaxia” en su casa.
“Se pensó mucho para venir a Inglaterra, se le tuvo que convencer a él y a su mujer para venir al Southampton. Se hubiera quedado en ese club, pero la cosa se torció. Surgió la posibilidad del Tottenham. Él trajo a la Premier League cosas como la presión alta, el orden de defensa y ataque, cosas que eran nuevas y las trajo antes que Guardiola y otros. Entonces esas galaxia lejana se convirtió en su casa”, explica el escritor español Balague.
















6 comentarios
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ahora de repente pochetino es el animal de los tecnicos jajaja, uff no lo ruedo, pero claro es una opinion personal contaminada jajajaja, por mi que gane el liverpool, kloop me cae un pokito mejor jajajaja, de todas formas es innegable la labor de ambos sobreponiendo el equipo a situaciones extremas y delicadas, muchos deberian tomar este ejemplo……
Pero che jorg1to, ¿vos no sos argentino?. ¿Vos no sos el Rosarino de la Tinima?. Ahora resulta que Camaguey y Baviera son hermanas?. A lo mejor si, por la cantidad de gente metiendole a la fria, la buena de allá y a la mala tuya. Ja Ja Ja
jajaj rojo no te hagas el loco, jajajaja, la vida es muy simple, mi seleccion es italia, mi club barcelona, mis jugadores de toda la vida, son roberto baggio y alessandro del piero, el mejor q he visto jugar ronaldinho, y el que mas tiempo se ha violado al futbol, el enano jajajaja, jajaja saludos , en pinar te voy a dar clases de photoshop y de futbol internacional jajjajaja
Si el aleman no gana, que se ponga el numero 32 y pruebe en el beisbol
el aleman es mejor que el boconnnnnn, insuficiente jejjee
me parece q ganara el liverpool y se ira de un solo lado la final….golea el pool