8:25 pm
MADRID –Por segundo año consecutivo el Liverpool está en una Final de Champions League y Trent Alexander-Arnold, defensa del equipo, asumió el papel de favorito en el Wanda Metropolitano de Madrid.
“Yo creo que tanto en la Liga como en la final sí somos favoritos, pero en cuanto a la calidad estamos bastante igualados. Tienen jugadores de primera, igual que nosotros, y mañana va a ser una lucha encarnizada para ver quién gana.
“Va a ser difícil para ambos equipos. Tenemos nuestros planes. Será un partido muy táctico”, dijo en rueda de prensa
El lateral de 20 años abundó que están obligados a demostrar su calidad, pues la condición de “favoritos” no dice nada en un partido de la trascendencia como la Final de la Champions League.

Jürgen Klopp. Getty Images
“Tenemos respeto al Tottenham, pero también tenemos nuestro estilo. No tenemos que dejar que nos dominen. Es mejor que nosotros estemos en su campo. Ahí es donde tenemos que jugar. Y eso intentaremos. Ocurra lo que ocurra intentaremos jugar como lo hemos hecho durante toda la temporada”, explicó el futbolista.
Pese a su juventud, Trent Alexander-Arnold jugará su segunda final de la Liga de Campeones y descartó que este año haya una mayor obligación por ganar la ‘Orejona’ por la perdida el año pasado, además de la de 2016 cuando el Liverpool también cayó en Basilea.
“¿Más presión? No. Eso forma parte del pasado. No estábamos en la final de Basilea.
“La experiencia de la pasada temporada nos ha ayudado para esta campaña. Hemos aprendido a olvidar el año pasado y empezar de cero en esta temporada. Cómo nos ganó el Madrid nos ha ayudado a madurar como equipo y nos ha enseñado el camino para ganar los partidos, asegurando más tener la portería a cero. Nos ha hecho mejorar”.
Virgil Van Dijk vale su peso en oro
MADRID — “Lo primero que deben hacer los aficionados (del Liverpool) es olvidarse del precio”, dijo Jürgen Klopp después de que el equipo Red anunciara la contratación de Virgil Van Dijk en enero de 2018.
Liverpool pagó nada menos que 85 millones de euros al Southampton por su fichaje, una cifra récord para un central. Las críticas al esfuerzo económico del Liverpool llegaron desde todos los sectores. Desde la afición, por un gasto desmedido, y hasta técnicos rivales, ante un mercado cada vez más inflado.
En pocos meses, Van Dijk le dio la razón al entrenador.
Liverpool disputará el sábado ante el Tottenahm su segunda final de Champions League consecutiva y en gran parte se lo debe al zaguero.
Van Dijk aporta una solidez defensiva que Liverpool no había visto en años y es la principal razón por la que visitar Anfield es una pesadilla para los rivales.
Liverpool firmó una temporada de récord en la Premier, tan solo opacada por el Manchester City, particularmente en defensa. Recibió 22 goles en 38 partidos, la menor cantidad en su historia, solo diez de ellos en casa, y dejó la portería a cero en 21 ocasiones.
Ayuda estar arropado por un portero de la talla de Alisson Becker, una magnífica pareja en la central en Joel Matip y dos laterales de alto calibre como Trent Alexander-Arnold y Andrew Robertson, claro está, pero su labor ha sido fundamental. Tanto, que su gran temporada le valió ser elegido como el mejor jugador de la Permier League por la Asociación de Futbolistas Profesionales; dicho reconocimiento no recaía en un defensa desde John Terry en 2005.
Y es que Van Dijk es la fuerza dominante en todos los aspectos del juego defensivo.
Su estatura, 1.93 m, lo convierten en un recurso invaluable en las jugadas a balón parado. De acuerdo con las estadísticas del Liverpool, suma 170 duelos aéreos ganados con el mejor porcentaje en la Premier (76%). Además, ha completado la mayor cantidad de despejes en todas las competiciones que ha participado, 240 en total.
Tiene fuerza física, pero además, una técnica soberbia para frenar a los rivales. Van Dijk fue el único defensa que acabó la fase de grupos de la Champions League sin haber permitido un solo regate rival. Por si eso fuera poco, es rápido, tiene precisión al pase y gol.

El egipcio celebró el martes la remontada del Liverpool frente al Barcelona en la Champions League. AP
El ‘defensa total’ del futuro
Coincidentemente, el defensa dio una de sus mejores actuaciones de la campaña en la victoria por 2-1 ante el Tottenahm de marzo pasado, frustrando los intentos de los Spurs por marcar el tanto del empate hasta el último minuto.
“Eso muestra porqué Liveprool pagó más de 70 millones de libras (por él)”, acabó por reconocer el entrenador del Tottenham Mauricio Pochettino.
Con solo 27 años, está en el mejor momento de su carrera y no son pocos los equipos europeos que le siguen los pasos. Juventus y Real Madrid entre ellos. De proclamarse campeón este sábado, esos 85 millones de euros que hace año y medio ‘reventaron’ el mercado sonarán a ganga.
Salah y Mané, un punto y seguido entre Champions y religión
Mohamed Salah y Sadio Mané jugarán este sábado uno de los partidos más importantes de su vida, la Final de la UEFA Champions League. Los elementos del Liverpool no solo acapararon las miradas esta temporada por su buen nivel futbolístico, sino que mostraron algo en común que los unió mucho más dentro del vestuario y eso se reflejó en el terreno de juego.

Sadio Mané y Mohamed Salah arrancarán la Final de la Champions en pleno ayuno del Ramadán. AP Photo
Al momento que ambos entren a la cancha del Wanda Metropolitano, 21 horas tiempo local, estarán en ayuno. Será, aproximadamente, minutos antes que culmine el primer tiempo cuando puedan ingerir alimentos y bebidas. Esto de acuerdo al Ramadán, el mes de ayuno para los musulmanes, donde deben estar sin comer, beber y tener relaciones sexuales desde el amanecer hasta la puesta del sol, misma que ocurrirá alrededor de las 21:37 horas.
El Ramadán es algo más complejo que las cuestiones antes descritas. Moussa Ien Younes, Shej de la mezquita de Polanco, describió para ESPN Digitalque el principal objetivo de guardar el ayuno es limpiar el cuerpo y sanar el corazón.
“El Ramadán te hace actuar mejor y diferente. Es un mantenimiento a tu cuerpo y a tu corazón. Ahí empiezas a retomar el camino del bien. También ayunas para dejar de mentir, de engañar y de decir malas palabras. Es importante para el cuerpo, pero más para el corazón”, dijo el Shej.
Salah y Mané, como hombres de futbol tienen cávalas y rituales típicos del deporte. Incluso, el año pasado, durante la final de Kiev ante el Real Madrid, Salah puso una pausa a su ayuno. Al final, el ‘Faraón’ abandonó el campo lesionado en el primer tiempo.
Para esta ocasión, con la experiencia de lo que ocurrió la temporada pasada, el egipcio decidió continuar con el mes de ayuno y aplicar el Ramadán en su totalidad. Sin embargo; Ien Younes dijo que es mejor que vuelva a romper el ayuno, ya que, al estar de viaje, no tiene problema de hacerlo y al final del Ramadán recupera esos días.
“Salah va a jugar en el tiempo de rompimiento de ayuno. Él está de viaje, pues va de Liverpool a Madrid. Se va una semana, puede romper el ayuno. Desde mi punto de vista es mejor romper el ayuno. Yo dije que el objetivo es cumplir ante Dios. Si estás en tu casa es una obligación ayunar, si vas de viaje, Dios dice que rompas el ayuno”.
El Shej Ien Younes mencionó que el ayuno en Ramadán se puede romper en ocasiones extraordinarias y existen ciertas condiciones donde los musulmanes no están obligados a cumplir el ayuno durante cierto periodo.
“El enfermo que no puede ayunar, no es una obligación y lo toma después del Ramadán. En las enfermedades crónicas, uno no recupera el ayuno del Ramadán con ayuno, sino que da comida a los pobres. El plato que tú comes, es el que le das al necesitado. Para el viajero es permitido detener el ayuno y reiniciarlo después del Ramadán. Igual la mujer embarazada. Ahí es una obligación romperlo. El objetivo es que estés mejor, entonces si afecta tu salud, no se hace. De la misma forma, la mujer que dio a luz durante la cuarentena no ayuna. Así como las mujeres que tienen el periodo menstrual”.
Las consecuencias de ayunar pueden ser contraproducentes para la salud de una persona que no está acostumbrada a esto; sin embargo, para deportistas de la talla de los atacantes del Liverpool, es poco probable que sufran una alteración médica, esto de acuerdo a Julio Garibaldi, ex jefe de división de calidad del Hospital de Especialidades de Centro Médico.
“No es la primera vez que lo van a hacer. Ellos tienen una adaptación a este hábito, pero en una persona que no esté adaptada puede pasarla mal. La posibilidad que les ocurra es mínima. Los síntomas comunes serían bajo rendimiento por la deshidratación. Podrían sufrir, dependiendo su desgaste, baja presión. Probablemente, bajo rendimiento por no tener aporte calórico suficiente. Depende de la misma intensidad, si les baja mucho la presión y eso, remotamente, pudiera ocasionarles desvanecimiento, no un desmayo, pero sí que se sientan débiles”, manifestó.
De la misma forma, Giber Becerra, preparador físico del América, desmenuzó el caso y expuso que hay que aprovechar las oportunidades que se tienen para hidratar al jugador y ahí suministrar los electrolitos, el azúcar e, incluso, proteína si es que se necesita.
“Si me tocara este caso, trataría que el jugador se desgaste lo menos posible para que no tenga tanta demanda y no tena mucho déficit de energía. Hay que bajar mucho las cargas de trabajo. El cuerpo ocupa un cierto periodo para asimilar los electrolitos y cualquier sólido que le puedas meter al organismo. En ese sentido, creo que lo más viable es suministrar a base de líquidos para que las células lo absorban de mejor manera y el organismo no sufra un bajón. Si metes sólidos, el cuerpo necesita digerir la comida y va a quitar energía para esa tarea”, mencionó.
En tanto, Becerra, con la experiencia que ha acumulado a lo largo de los años en el balompié nacional, dijo que en el caso de Salah y Mané están acostumbrados a sufrir este tipo de descompensaciones, por lo que su cuerpo no lo sufre en demasía.
“Seguramente, el jugador con tantos años de experiencia, él mismo se administra y sabe cómo va a reaccionar el cuerpo. El cuerpo es tan inteligente que se adapta a las circunstancias. Si lo acostumbras a ello, forzosamente debes hacerlo porque es cuestión religiosa, se acostumbra y no es lo mismo a un jugador que viene, se hidrata y come lo que debe y ya”.
Por otra parte, los musulmanes son disciplinados y eso lo aprenden desde pequeños. El Shej aseguró que entiende la dimensión que tiene el juego de este sábado, por lo que si es tan importante para Salah y Mané, realmente tendrán una justificación ante Dios para no ayunar.
“Romper el Ramadán no depende si eres famoso o no. Claro que es el partido del año, es la Champions League. Es el torneo más importante de Europa. Pero si es tan importante, vas a encontrar una justificación ante Dios del por qué no ayunaste. De igual forma hay un castigo. Si ayunas fuerte y con fe, Dios te va a perdonar todos tus pecados. A la persona que rompa el ayuno sin justificación, no va a recuperar esos días y va a ayunar toda su vida. Es algo muy grave desobedecer a Dios en el Islam. Si encuentra una justificación ahora, que lo haga. En 10 años nadie lo va a conocer. Tenemos a Mohammed Ali y las nuevas generaciones no lo conocen. Deben tener una justificación ante Dios”, finalizó.
El Liverpool y el Tottenham se medirán este sábado en el Estadio Wanda Metropolitano, casa del Atlético de Madrid. Los Reds están en esta instancia por segundo año consecutivo y quieren sumar su sexta ‘Orejona’, mientras que los Spurs van en busca de su primera. Salah y Mané son piezas claves y sus creencias no los dejarán caminar solos.
Salah: De la lesión de Sergio Ramos a una nueva Final
MADRID — Mohamed Salah ha recorrido un largo camino de Kiev a Madrid. El partido más importante de su carrera terminó repentinamente a la media hora cuando fue derribado por Sergio Ramos. Su esperanza de poner el broche de oro a una gran temporada acabó en frustración al ver a su equipo sucumbir por 1-3 ante el Real Madrid.
Salah ha vivido un año bajo la sombra de esa lesión.
Antes de llegar a su segunda final consecutiva de Champions League, ha tenido que sortear un difícil Mundial, despejar las dudas en torno a su estado físico a principios de temporada y aguantar un vendaval de críticas en la recta final por su ‘discreta’ aportación a la causa del Liverpool.
“Obviamente fue una decepción enorme para él; todo lo que había hecho para llegar a la final solo para tener que abandonar temprano”, dijo recientemente Jordan Henderson, capitán del Liverpool.
La temporada comenzó con un cruel recordatorio. A finales de septiembre, fue galardonado con el Premio Puskas al mejor gol de la temporada en la gala de FIFA. El tanto en cuestión ilustra a la perfección de sus cualidades como goleador; su manera de romper la defensa, dominar el área y poner el balón justo donde quería con un zurdazo espectacular. Una bonita imagen, pero sin mayor relevancia que permitir al Liverpool rascar un punto de un empate 1-1 ante el Everton.
El egipcio habría preferido ganar otro trofeo meses atrás. Marcar otro tanto más vistoso y relevante, como la chilena de Gareth Bale para el tercer gol merengue en Kiev. El galardón tenía visos de premio de consolación. Una manera de reconocer una temporada que de haber culminado con la ‘Orejona’ le habría valido pelearle el Balón de Oro a Luka Modric.
Salah había firmado una histórica primer campaña con el Liverpool. Firmó 44 goles en 52 partidos en todas las competiciones y fue el máximo goleador de la Premier League con 32 tantos – una cifra sin precedentes en el torneo inglés. En Europa, llegó a diez tantos, viéndose superado solo por Cristiano Ronaldo (15).
Pero la derrota, precedida por la lesión, dejó sus impresionantes números en mera anécdota. El Mundial no fue mucho mejor. El hombre que debía liderar a Egipto en su primer mundial en 28 años solo pudo participar en dos partidos después de forzar para recuperarse a tiempo. Su estado físico no era el óptimo y apenas contribuyó con dos tantos.
Para cuando inició la temporada 2018-19 lo habían envuelto las dudas en torno a su capacidad de mantener el ritmo de la temporada anterior. Aguantó a buen ritmo hasta el último tercio, cuando se materializó el temor a que el desgaste le pasara factura. El egipcio pasó nueve partidos consecutivos sin marcar.
La sequía provocó que su temporada empezara a ser vista como algo decepcionante, pero nada más lejos de la realidad a pesar de que su contribución se ha visto disminuida.
Salah suma 26 goles y 13 asistencias en 51 partidos esta temporada. A pesar de haber bajado el ritmo goleador, firmó 22 tantos en la Premier League para volver a proclamarse máximo anotador al lado de Pierre-Emerick Aubameyang y su compañero Sadio Mané.
Para Klopp, Salah sigue siendo el jugador más determinante de su equipo.
“Si tienes a un jugador que marca 40 goles en una temporada, a lo mejor estás dependiendo demasiado de él. Este año no dependemos solo de los goles de Mo, pero de todos modos está muy por delante de otros jugadores”, dijo el técnico recientemente.
Y es que a pesar de la ‘discreta’ cuenta goleadora, su campaña ya es digna de reconocimiento. También fue el jugador con más disparos a puerta (62) y más intentos (104) en el torneo inglés y estableció un nuevo récord en la Premier League como el jugador que menos partidos necesitó (69) para llegar a los 50 goles.
Su contribución en Champions tampoco ha sido tan determinante como en su primer temporada; apenas marcó cuatro goles y acabó perdiéndose la vuelta de la semifinal ante el Barcelona, el partido más importante de la temporada, debido a una conmoción cerebral.
Pero la suerte, y un gran trabajo de sus compañeros, lo ha vuelto a poner frente a un momento que puede ser histórico. Solo espera que, esta vez, ningún imprevisto lo aparte de su objetivo.
“Estoy muy feliz de tener otra oportunidad de jugar una Final. Espero poder jugar el partido completo esta vez”, dijo antes de viajar a Madrid.















1 comentario
Como han sucedido las cosas hasta aquí, aunque en este deporte el favoritismo tiene casi siempre las mayores posibilidades de vencer, no fuera sorpresa si ganara el que no tiene las papeletas de favorito.