Quienes brillaron antes de 1959

9:43:05 PM

 

Por el amigo de la peña:
Eddy Luis Nápoles Cardoso

 

 

Un poco para desempolvar archivos y recordar a glorias deportivas cubanas de antaño, es este pequeño recuento, que apartando al béisbol, pretende relatar a algunos de los atletas que brillaron, en aquella época, denominada neocolonial o seudorepublica, donde era más común ser pobre, que hacer deporte.

 

Billar de Oro

No estuvo en Juegos Olímpicos, pero ganó fama mundial con el taco en la mano, su nombre, Alfredo de Oro, quien había nacido, en Manzanillo, el 28 de abril de 1863. Con unos 15 años, comienza sus andanzas con el billar, pero el despegue se inicia a partir de 1881, cuando doblega a connotados billaristas en La Habana.

En 1887 participa en un campeonato mundial, recuerden que es en el siglo XIX, quedando empatado, con otros tres jugadores, pero en el desempate, es relegado al tercer puesto. Al año siguiente conquista el primero de sus 31 títulos, venciendo 16×15. En 1889, cede ante Albert G. Powers, pero dos años más tarde lo vence 600 por 527 y cuenta la historia, que aquí inició el reinado de titular mundial durante 18 años consecutivos.

El cubano dominó varias modalidades, como el pool continuo, el pool continuo con bola libre y en carambola por tres bandas. Lo más significativo de este “abuelo” del billar fue su consistencia, pues a los 60 años, perdió con Johnny Layton, pero a los 71 de edad, tomó revancha de Layton.

Finalmente se “jubiló” en 1934, falleciendo en Estados Unidos, el 2 de junio de 1948. En 1967 fue incluido por la Federación de Billar de Estados Unidos, en su Salón de la Fama y en 1999 la revista Billard Digest, lo ubicó cuarto, entre los 50 mejores jugadores del siglo XX.

 

Un Zurdo de Oro

El primero que coloco el nombre de Cuba en lo más alto del Olimpo, fue Ramón Fonst Segundo, un criollo nacido en La Habana, el 31 de agosto de 1883, pero educado, formado y establecido durante su juventud, en Francia (hoy no hubiera podido competir por su patria). Fonst, gracias a radicar en París, estuvo presente en los II Juegos Olímpicos, cita donde conquistó el título en la espada individual y la medalla de plata en la espada individual profesional. Cuatro años después hizo “zafra” en San Louis, con oro en florete y espada individual y florete por equipo, junto a Manuel Díonisio Díaz y el gringo Albertson Van Zo Post.

El Zurdo de Oro, también estuvo presente en París 1924, pero no llegó a las medallas, pero sí las consiguió en Ciudad de México 1926, durante la primera cita centrocaribeña, al triunfar en florete y espada, sin ser tocado en 25 asaltos. En 1938, ya con 55 años, se apareció en Ciudad Panamá, logrando oro en espada y plata en florete por equipos, respectivamente.

Amanda furibundo de los deportes, Fonst, también practicó el ciclismo, el boxeo francés y el tiro. Fue nombrado Caballero de la Legión de Honor Francesa, homenajeado con la Gran Cruz de la Orden Carlos Manuel de Céspedes, la Orden al Mérito Militar y la Orden al Mérito Deportivo. Lleno de grandeza deportiva y amor a su patria, falleció en La Habana, el 10 de septiembre de 1959.

 

La máquina de jugar ajedrez

Este colocó el nombre de Cuba en los más altos clubes ajedrecísticos de la época, su nombre José Raúl Capablanca y Graupera. Un niño prodigio, que nació para jugar ajedrez, catalogado como uno de los grandes jugadores de todos los tiempos.

Nació en La Habana, el 19 de noviembre de 1888, hijo de José María Capablanca y María Graupera. Su padre un comandante del ejército español, hombre culto y aficionado al ajedrez. El niño aprendió viendo jugar al padre, al que venció con solo cuatro años de edad.

El 17 de septiembre de 1993, con apenas cinco años Capablanca, se da una vuelta por el Club de Ajedrez de La Habana y Ramón Iglesias, un jugador habitual de esa entidad, el ofrece la dama de ventaja al bisoño jugador y en la jugada 38, debió inclinar su rey.

En 1900, con 12 años, Capablanca gana el título de Campeón de Cuba, venciendo a Juan Corzo. Una vez terminado el bachillerato en el Instituto de Matanzas, Capablanca, sin recursos económicos para realizar estudios universitarios, es enviado a estudiar a New York, con la “ayuda” de Ramón San Pelayo (otro, que en la actualidad estaba vetado para competir por Cuba).

Matriculó Ingeniería Química en la Universidad de Columbia, pero pudo más el ajedrez, que la ciencia de las aleaciones y las propiedades de la materia, sólo cursó dos años. Estando en el país de los gringos, visitó el Manhattan Chess Club y enfrentó por primera ocasión a Emmanuel Lasker, a quien venció.

En su andar por Estados Unidos, cayeron rendido ante su ajedrez, Frank J. Marshall, David Janoski y Oscar Chajes. En el torneo de San Sebastián, pierde una sola partida (Akiba Rubinstein) y finaliza primero. Derrota a los mejores jugadores de ese momento (Aaron Nimzowitch, Rudolf Spielmann, Frank J. Marshall, David Janovski, Karl Schlechter, Milan Vidmar, Siegbert Tarrasch, Ossip Bernstein).

Era tanta la popularidad por ese tiempo que, el gobierno de Mario García Menocal, le ofrece un empleo en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba. En el torneo de San Petersburgo sufre una costosa derrota ante Emmanuel Lasker, quien era el campeón mundial.

Entre 1918 y 1922, Capablanca era prácticamente invencible, ganando casi todas las partidas y los torneos. Por esa época estaba casado con la cubana Gloria Simoni Betancourt, pero más tarde (1950) lo sedujo la princesa rusa Olga Chadodaev.

En marzo de 1921, se disputa en La Habana el match por el título mundial, entre Capablanca y Emmanuel Lasker, el encuentro estaba pactado a 24 partidas, pero al jugarse las 14 primeras y balance favorable al cubano, cuatro triunfos y 10 tablas, Lasker abandonó, titulándose Capablanca campeón mundial.

En la etapa de su reinado (1921-1927), Capablanca, no vivió momentos de apogeo, siéndole esquivos los torneos de Londres 1922, New York 1924, Moscú 1925; Lake Hopatcong 1926 y New York 1927.

En su única defensa del título, lo perdió, ante el ruso Alexander Alekhine, en match jugado en Buenos Aires, Alekhine se impuso con seis triunfos, frente a cuatro del cubano y 25 tablas. Caía así el rey, luego Alekhine nunca le brindó la revancha a Capablanca.

Su último gran evento fue la Olimpiada Mundial de Ajedrez celebrada en Buenos Aires, en 1939, donde conquistó el primer lugar, por delante del propio Alekhine y de Paul Keres, jugando en el primer tablero del equipo cubano.

José Raúl Capablanca perdió solamente 36 partidas de un total de 567 que jugó, no perdió un solo juego entre 1916 y 1924 y ganó 7, empató 35 y perdió 6 partidas de Campeonato Mundial con un resultado de 24½ puntos de un total de 48 juegos jugados.

El 7 de marzo de 1942, estando en el Club de Ajedrez de Manhattan, New York, sufre un desmayo, exclamando “Ayúdenme a quitar el saco”, rápidamente fue trasladado al Hospital Monte Sinaí, falleciendo de una hemorragia cerebral a las 5:30 am del 8 de marzo. Sus restos fueron trasladados a La Habana y sepultado en la Necrópolis de Colón, con los honores de “Coronel caído en combate”:

 

El boxeo soy yo

Corresponde el turno a Eligio Sardiñas Montalvo, conocido como Kid Chocolate, quien nació, en La Habana, el 26 de octubre de 1910. Igualmente salido de las clases pobres, no podía ser de otra manera, por el color de su piel, fue limpiabotas y vendedor de periódicos.

Chocolate, había boxeado en los campeonatos que organizaba la Unión Atlética Amateur de Cuba, ganando en 1922 el evento auspiciado por el periódico La Noche. Debuta en el ring profesional a los 17 años en el llamado peso pluma, cuando derrota, el 8 de diciembre a Johnny Cruz, en sus primeros 12 combates, había logrado cinco victorias por nocaut.

El 1° de agosto de 1928 debuta en Estados Unidos, en el campamento militar de Mittchefiels, en las afueras de New York, con triunfo obre Eddie Enos, a quien los fanáticos apoyaban delirantemente, pero el negro cubano va tejiendo una andanada de golpes bien sincronizada, que desemboca en nocaut en el tercer round.

En 1929 peleando en Estados Unidos, triunfó en las 22 peleas que realizó, noqueando a 10 adversarios. Entre los derrotados se citan, reyes mundiales, como Fidel La Barba y Al Singer, y otros (Graham Espeso, Vic Burrone y Gregorio Vidal. Su invicto cae en 1930, ante el inglés Jackie Berg, en diez round

El 15 de julio de 1931, conquista la primera, de sus dos fajas mundiales (ligero-junior), esta, venciendo a Benny Bass, en Filadelfia. En esa temporada, perdió ante Tony Canzoneri. En 1932 hace una defensa exitosa del título, en La Habana, ante Davie Abad, pero vuelve a ceder ante Jackie Berg. Luego conquista los títulos ligero-junior, ante Benny Bass y gallo, ante Lew Feldman, venciendo a ambos por nocaut.

El Kid, gustaba del buen vestir, además solía decir “El boxeo soy yo”, tal era el boxeo que desarrollaba, que disfrutaba descender del ring in ser despeinado. Amante de la vida nocturna, noches de parranda y de las mujeres hermosas, estas fueron minando su carrera dentro del ring.

En 1933 realiza una gira que lo llevó a varios países europeos, con peleas en Barcelona, Madrid y París, pero al regresar a América, el 24 de noviembre, sufre un doloroso nocaut ante Tony Canzonery, perdiendo el título mundial, un mes después ante Frankie Kilck, era el principio del final del estrellato del Kid Chocolate.

Su foja, lo llevó a conquistar 136 victorias, de ellas, 51 nocaut, con 10 derrotas y 6 empates. Está incluido en el Salón de la Fama del boxeo profesional. Eligio Sardiñas, falleció en La Habana, el 8 de agosto de 1988.

 

Navegando por el Caribe

Entre las intensas olas del Mar Caribe, también brillaron los cubanos, en este caso, están Carlos de Cárdenas Cumel y su hijo Carlos de Cárdenas Plat. Estos “veleros”, lograron una presea de plata olímpica en Londres 1948, en la clase Star, con la embarcación Kurush III.

En 1942, de Cárdenas Cumel, gana medalla de bronce en el campeonato mundial de velas, clase Star, celebrado en Great South Bay, Estados Unidos, teniendo a Garricaburu como timonel. En 1954 la dupla de padre e hijo triunfan en el mundial de Carcais, Portugal; victoria que repiten al año siguiente, en la cita celebrada en La Habana.

Este dueto de padre e hijo, asisten a las dos siguientes citas olímpicas, Helsinki 1952, logrando el cuarto lugar y Melbourne 1956, con el sexto puesto, cerrando con el noveno lugar en el mundial de La Habana 1957.

En 1960 se radica en Estados Unidos, con posterioridad al retiro, Carlos de Cárdenas Cumel, es elegido presidente de la Asociación Internacional de Regatas de la Clase Star.

Este “navegante”, que había nacido en La Habana, el 2 de enero de 1904, falleció en Miami, el 24 de septiembre de 1994.

 

El segundo boxeador titular mundial

Otra de las estrellas antes de 1959, lo fue Gerardo González, conocido como Kid Gavilán, nacido en Palo Seco, Guáimaro, Camagüey, el 6 de enero de 1926. Kid Gavilán se había iniciado en el boxeo en el Campeonato Guantes de Oro, en 1943, con apenas 17 años, con triunfo sobre Antonio Díaz.

Luego vendrían victorias sobre Joe Pedroso, Santiago Sosa, Miguel Acevedo, también venció a Kid Bururu, a Bambón Oriental y es derrotado por Carlos “Malacara” en una visita que realiza a México. Regresa a Cuba y archiva seis victorias, pero de retorno al territorio azteca, vuelve a perder, en esta oportunidad ante Tony Mar.

Combatiendo en el peso welter, deja en el camino a José “Chico” Varona, a Hankin Barrows, a Julio Pedroso, al campeón español José García, terminando con una demostración de todas sus habilidades para vencer a Baby Coullimeber, vigente monarca welter, pero en esa pelea no estaba el título en juego.

En tierras estadounidenses, el 1° de noviembre de 1946, derrota por nocaut en cinco round a Johnny Ryan, así continua su arrollador paso con triunfos sobre Bobby Lee-Tommy, Bell Buster, Tyler Bee Wright, dos tablas, una con Gene Burton y otra con Buster Lylert. También encaja derrotas, frente Doug Ratford, Ike Williams y Ray Robinson.

La siguiente racha, lo lleva hasta la primera oportunidad de una pelea por el título mundial, antes había vencido a Ike Williams, Tony Pellone, Vinnie Abdeslan, Ben Buker, Al Priest y Clif Hart. El enfrentamiento vs Ray “Sugar” Robinson, levantó gran expectativa, según la prensa de la época, pues era el quinto boxeador cubano que peleaba por una faja mundial, solo Kid Chocolate había logrado ganar, pero Kid Gavilán perdía por decisión de los jueces en 15 rounds.

Ahora, a empezar de nuevo para tratar de lograr otra oportunidad, pero el camagüeyano lo hizo, en 28 combates, obtuvo 22 triunfos, con un empate y cinco derrotas, entre las víctimas se citan, Rocky Castellani, Jack Beauk, Laurent Dauthuiller, Sonny Home, Phil Burton, Billy Graham, Joe Miceli, Paddy Young y Johnny Bratton, entre otros.

Con el retiro de Sugar Robinson, Kid Gavilán que estaba bien ranqueado, asiste a una eliminatoria, ganando el título mundial frente Johnny Bratton, el 18 de mayo de 1951, luego lo defiende ante Billy Graham, el 29 de agosto del propio año. El 4 de febrero de 1952, lo expone con éxito ante Bobby Dykes, en Miami.

Gavilán se da una vuelta por las pampas argentinas, derrotando en el Luna Park de Buenos Aires a Mario Díaz, Eduardo Lause y Rafael Meretino. Su reinado caduca, el 20 de octubre de 1954, cuando en amañado pleito, en Filadelfia, pierde por decisión ante el mediocre Johnny Saxton, era la caída de un rey y aunque lo intentó, nunca logro regresar a los planos estelares, fue utilizado como escalón intermedio para el realce de nuevos pugilistas.

Posterior a la derrota frente a Saxton, Kid Gavilán, eslabona una cadena de 31 triunfos, una derrota y una tabla, pero no recibió nuevas oportunidades de peleas por el título mundial. El camagüeyano dotado de una asimilación fenomenal, en 143 combates realizado, nunca fue noqueado, poseía gran rapidez de manos y piernas, así como unos reflejos felinos, propios de un gavilán.

Gerardo González, despilfarró parte de la fortuna que labró con la fuerza de sus puños. En 1960 en pésimas condiciones físicas y mentales, emigró a Estados Unidos, viviendo abandonado y posteriormente en un asilo, falleció en Miami, el 13 de febrero de 2003. A su velorio asistieron amigos y algunos boxeadores, más tarde la Asociación de Veteranos del Rihg (Ray Mancini, James McGirt, Leon Spink y Mike Tyson y otros), erigieron un monumento en su memoria.

Elegido en 1996 al Salón de la Fama del Ring, el especialista Herb Goldman, lo ubicó en el número 11 del listado de los campeones welterweightde todos los tiempos.

Otros podrán haber brillado, pero estos lo hicieron con una mayor dimensión.

 

 

6 comentarios

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  1. Excelente trabajo Eddy, me gusto mucho. Grandes atletas de talla mundial estos cubanos que brillaron antes del 59. Sin dudas Cuba siempre ha sido una meca deportiva. ¡¡Que islita esta para dar deportista estrellas!!. Un abrazo.

    • Amaya en 11 septiembre, 2019 a las 7:52 am
    • Responder

    Exquisito Eddy, has sacado a relucir lo que mas brilló en el deporte en los primeros 60 años del siglo XX, incluso no hay comparación entre ellos, los pongo en igualdad plena en cuanto a resultados

  2. Muy bueno el trabajo que vienes haciendo hermano, estás dando clases majistrales de historia de nuestro deporte, gracias por las entregas que nos haces.

    • Chikungunya en 11 septiembre, 2019 a las 10:58 am
    • Responder

    Glorias deportivas de antaño que en algunos casos son “olvidados” por cuestiones políticas.

    • Rey Cowboy en 11 septiembre, 2019 a las 11:46 am
    • Responder

    Cuba siempre ha dado deportistas en cualquier epoca

  3. Uno de los mejores blog de cubava ,sin dudas buena investigación y credibilidad en las publicaciones

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