OPINIÓN; Béisbol cubano: cambia un rostro, no el alma

2:11:12 AM

 

Yovani Aragón fue “liberado” como Director Nacional de Béisbol, cargo que ahora ocupará un cuadro político del Partido Comunista. Pero los males que han llevado a la crisis del deporte nacional de Cuba no parece que vayan a desaparecer.

El árbitro de home se seca el sudor durante un partido de béisbol de la 59 Serie Nacional, en el estadio Latinoamericano de La Habana. Foto: Otmaro Rodríguez.

 

La cabeza de Yovani Aragón ha sido la primera en rodar tras el escandaloso sexto lugar del béisbol cubano en los Juegos Panamericanos de Lima.

El espirituano, otrora destacado lanzador de los clásicos domésticos y de las escuadras de la Isla, fue «liberado» este martes del cargo de Director Nacional de Béisbol, el cual ocupará ahora Ernesto Reynoso Piñeiro, cuadro político con poca experiencia conocida en el mundillo deportivo, más allá de su título como Licenciado en Cultura Física.

Según confirman diversas fuentes, Aragón intentó evitar la guillotina y formuló su renuncia tras la debacle peruana, pero a la postre fue sentenciado por el INDER, urgido de apuntar y sentenciar a alguien con el dedo por tamaña herida en el orgullo nacional.

Culmina así una etapa de dos años y ocho meses en el puesto para el antes director de los Gallos de Sancti Spíritus, quien comenzó con la categoría de interino en enero del 2017 tras la destitución de Heriberto Suárez. Dicho cartel creo que nunca lo perdió, al menos no de manera oficial, pero eso ahora da lo mismo. Al final es otro directivo más que termina en la silla eléctrica del béisbol cubano.

Bajo su mandato, no mejoraron ni la Serie Nacional, ni los torneos de categorías inferiores, ni la captación de talentos, ni las condiciones de la base  y tampoco los resultados internacionales, aunque no podemos culparlo por todas estas lagunas.

Aragón solo recogió los frutos de las nefastas gestiones de los últimos 15 años y, si intentó corregir algunos aspectos y apostar por una revolución en el universo beisbolero, seguramente chocó con las trabas, muros, incomprensiones y esquemas obsoletos de los “de arriba”.

Su sustituto, Ernesto Reynoso Piñeiro, probablemente esté destinado al mismo final, pues hasta ahora no han llegado pistas claras de un giro importante de timón en cuanto a la mentalidad y las formas de regir el pasatiempo nacional. Sin autonomía para tomar decisiones importantes y que generen un verdadero cambio, le será imposible revitalizar el deporte.

Con todo el respeto que merece Reynoso –quien por más de 20 años ha desarrollado su carrera como cuadro político del Partido Comunista de Cuba (PCC)–, y a riesgo de pecar de pesimista, el nuevo período de gestión nace en las sombras que ya cubren a nuestra pelota y no despierta un sentimiento esperanzador.

Al margen de su formación académica y su “experiencia en labores docentes y de dirección” –según reseña la nota oficial–, no es una figura de la casa y no se le conoce una trayectoria vinculada al béisbol o al deporte de alto rendimiento, y eso tiende a chocar con los peloteros (tenemos viva todavía la experiencia de Heriberto).

El anterior cargo (2013-2019) de Reynoso fue el de Primer Secretario del PCC municipio especial Isla de la Juventud, donde vivió la fiebre del histórico subcampeonato de los Piratas en 2015. Sus días en este puesto terminaron en junio último, cuando fue liberado en un Pleno Extraordinario.

De su pasado, algunos ya han buscado la manera de sacar a la luz, con pinzas, dos pequeñas referencias que lo vinculan con el deporte. La primera es que siempre estuvo al tanto de los Piratas de la Isla, y la segunda es que le gusta la pelota. Pero ninguna de las dos son elementos de peso que sustenten su reciente nombramiento.

Cuando eres dirigente de un territorio, mostrar interés y ocuparse de un equipo provincial no es una virtud, sino una obligación. Por otra parte, bajo el solo argumento del gusto por la pelota, millones de cubanos hacen cola para ser también comisionados.

¿Qué cambios va a generar el cambio?

La “promoción” de Reynoso, probablemente conduzca a cambios estructurales a corto plazo en la selección nacional, sobre todo por el tema del director del equipo Cuba rumbo al Premier 12, evento clasificatorio a los Juegos Olímpicos que está a la vuelta de la esquina.

Múltiples sectores de la fanaticada reclaman la renuncia o destitución de Rey Vicente Anglada y la designación de un nuevo mentor, aunque, en honor a la verdad, dicha movida no representaría un cambio radical en nuestras posibilidades, pues ni el manager capitalino ni ningún otro director son culpables de los descalabros recientes y mucho menos tienen en sus manos las fórmulas para corregir el rumbo.

A mi juicio, sustituir a Anglada solo generaría más caos, pero esta es una de las medidas que se encuentra en el rango de acción del nuevo jefe de los diamantes cubanos, quien, a priori, no tendría libertad para maniobrar un poco más allá y apostar por la convocatoria de peloteros contratados en circuitos profesionales sin vínculos con la Federación Cubana ni con Estados Unidos.

Pero, al margen de estos asuntos puntuales, lo verdaderamente trascendente es pensar si la irrupción de Reynoso producirá un cambio en el futuro del béisbol cubano, como bien cuestionó el analista Francys Romero poco después de conocer la noticia.

¿Sabe realmente Reynoso de béisbol? ¿Tiene un plan para frenar el éxodo de peloteros? ¿Conoce las tendencias modernas de un deporte que evoluciona mucho más rápido de lo que imaginamos? ¿Está al tanto del impacto de la sabermetría y de lo atrasados que estamos en la materia?

¿Entiende la necesidad imperante de realizar una transición rápida hacia una nueva estructura que acoteje nuestro calendario al de los principales circuitos profesionales? ¿Defenderá la profesionalización absoluta –con todo lo que ello implica– de nuestra principal liga? ¿Promoverá una nueva política de escalas salariales en los campeonatos cubanos para acabar de una buena vez con el absurdo igualitarismo?

¿Podrá salir de la nada y convertirse en un dirigente líder para los jugadores que todavía quedan en la Isla?

Todas esas son interrogantes que no me atrevo a responder afirmativamente. Me cuesta creer que alguien moldeado como cuadro político, vaya a ejercer de figura revolucionaria para modificar lo dictado en épocas pasadas, justamente, bajo los mismos cánones partidistas.

Me cuesta creer que alguien dedicado en los últimos 20 años a labores de dirección haya tenido tiempo, no para ver uno, dos o veinte juegos, sino para estudiar y ponerse al día sobre los conceptos que hoy marcan los destinos del deporte de las bolas y los strikes.

Me cuesta creer que alguien con su procedencia y formación –y con independencia de todas las virtudes que pueda tener–, logre meterse en el bolsillo a los jugadores, quienes siempre han mostrado su preferencia por un dirigente que provenga del béisbol, alguien que haya sudado la camiseta en los diamantes, alguien que conozca de primera mano sus carencias, necesidades y urgencias.

Me cuesta creer que un simple cambio de rostro vaya a cambiar el decadente ritmo de pulsaciones de nuestro béisbol, que, en el fondo, lo que necesita es renovar su alma y espíritu.

 

Tomado de: Oncubamagazine

11 comentarios

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    • enrique15 en 12 septiembre, 2019 a las 8:15 am
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    Yosbani Aragón no fue más que la cabeza de turco de esta novela del beisbol cubano. No puedo hablar del que viene porque no lo conozco ni puedo especular lo que sea o no capáz de hacer. Aragón no se ocupó de todas esas cosas que menciona el articulista porque sencillamente dedicó sus años en el cargo a lo que se dedican todos ellos empenzando por el Presidente de la Federación Cubana de Beisbol: A la conformación de un equipo Cuba capáz de ganar algún torneo, cualquiera que fuese este, con tal de mantener una imagen “ganadora” y exitosa como directivos.
    Lo he dicho, lo digo y lo repetiré cien mil veces si es preciso: Mientras el beisbol cubano sea organizado, estructurado, concebido y todas las estrategias se elaboren en función del equipo Cuba y sus “éxitos”, no se tomarán en el beisbol las medidas que son realmente necesarias y aseguren el futuro de nuestro deporte nacional en Cuba. No digo que en la etapa dorada el equipo Cuba no fuese lo más importante también, solo que en aquellos tiempos, luego de una Nacional exitosa en todos los sentidos, público, calidad, rivalidad, etc. y una Selectiva que era el máximo espectáculo en cuanto a calidad y todo lo demás (nuestra MLB, como dijo una vez Javier Méndez) entocnes se conformaba una preselección que trabajaba apenas un mes si acaso y punto, equipo Cuba y medalla de oro.
    Hoy nadie, ningún directivo, respeta la SNB de beisbol y pruebas de eso hay decenas, mala fiscalización del cumplimiento de lo que se establece, mala organización, falta de previsión, ejemplos sobran. Hablaba hace unos días del tiempo de juego y las medidas que supuestamente se toman para eso y ponía de ejemplo el tiempo entre lanzamientos que según dicen está establecido y sin embargo uno puede ver en los juegos en la tele como los lanzadores se demoran un mundo y los árbitros ni se inmutan. Pero es un pequeño botón demuestra. Para los directivos, todo lo que no sea el equipo Cuba es secundario, la base no importa, la ciencia es un cliché, el estímulo salarial y de otro tipo a los peloteros es algo en lo que no hay deseos de meter las manos como es, etc, etc. Señores, ¡No han sido capaces ni de llevar adelante el tema del Salón de la Fama, que tiene como objetivo sagrado homenajear a los que por años llenaron de gloria a este país y que han sido la razón de ser del puesto que ocupan! No tienen ni la cobarde justificación del tema Pacheco, porque si ese hubiese sido el tema, tienen hasta autoridad suficiente para decir: El salón va, con o sin Pacheco. Pero ese no es el tema, es que sencillamente no tienen ni deseos ni tiempo ni amor real por este deporte para llevar a cabo tarea tan trascendente. Y digo amor, porque para conformar un Salón de la Fama que homenajee a tantas figuras de un deporte o cualquier actividad, se necesita sentir un amor infinito por ese deporte y esas figuras. Pero están ocupados en tratar de formar un equipo Cuba que por favor les dé un campeonatico aunque sea de la liga las Antillas Menores, para decir: ¿Ven? Vamos por buen camino.
    Lo más importante para el beisbol cubano es su temporada interna, no hay nada más importante. Es mucho más importante porque son los que llevan público a los estadios, los que mantienen el espectáculo desde todo punto de vista, los que hacen que los directivos sean exitosos o no. ¿Usted quiere hacer un equipo Cuba que valga la pena? potencie la pelota desde la base en todos los sentidos, haga una liga profesional cubana que se respete en todos los sentidos, convierta la pelota otra vez en una fiesta nacional, déle a los activos y a los retirados el tratamiento que merecen (hay hasta grandes figuras de la pelota que nunca fueron retiradas oficialmente) y verá que al final de cada temporada podrá conformar ese equipo Cuba que tanto quiere sin muchos contratiempos.
    Supongamos que por un milagro se autorice a todos los cubanos que juegan en la MLB y en cualquier liga a que por una sola vez, para el Premier, se integren al equipo Cuba. Podemos hasta ganar… pero sería un espejismo, ¿ok? un espejismo. Si Higinio pudiera lograr eso sería el tipo más feliz de la tierra porque lograría la tan ansiada victoria, pero luego ¿qué? Si no hace lo que han dicho mucha gente en todos estos años, esa “victoria” sería pírrica, porque ¿y el futuro cercano y el lejano, de dónde salen? Del trabajo que él no ha hecho ni parece estar dispuesto a hacer. Fracaso tras fracaso seguirán buscando la cabeza de turco que sea sacrificada mientras él sigue incólume en su puesto.

    • Luis Gustavo en 12 septiembre, 2019 a las 9:03 am
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    Arzola se contradice en su comentario, pues por una parte defiende a capa y espada a Anglada (por supuesto ambos de la capital) y por otra critica al No uso de la Sabermetría.
    Anglada, Urquiola, C Martí ya jugaron su papel y no están preparados ni síquica ni profesionalmente para usar los adelantos informáticos en función del beisbol.
    Bien demostró el manager de Colombia con el estudio que le hizo a Cuba para los Panamericanos, por lo tanto demosle paso al manager de Holguín, al cuerpo técnico de Las Tunas, al de Camaguey y a todo aquel que no sea de la vieja escuela y que aporte a la Sabermetría y no enjuiciemos de antemano al nuevo Comisionado sin tener los elementos objetivos.

      • El Loko en 12 septiembre, 2019 a las 10:25 am
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      Estoy muy de acuerdo con Ud, en cuato al manager, ya la vieja guardia, domostró que no está capacitada para dirigir en el béisbol actual, creo que en Cuba, pocos lo están, pero hay que apostar por la juventud, como vez se hizo con Borges, Fuentes, etc

    • El Loko en 12 septiembre, 2019 a las 9:08 am
    • Responder

    Excelente valoración amigo Aliet, estoy de acuerdo con Ud en un altisímo por ciento, pero le comento, que el Sr. Reynoso viene puesto de “arriba” y en su nueva carpeta, debe traer algunas “ideas nuevas”, por supuesto, que le fueron dictadas. Lo otro es, que como entró por “arriba”, lo van a apoyar y va a tener algunas “libertades”, que Aragón (interino), no tuvo, la política funciona así, yo te pongo y para que inicialmente luzcas bien, te abro un poco, las llaves, si te puso otro, estas condenado al fracaso.
    En el caso de Higinio, ya lo explicado, preside una ONG, además de estar apuntalado por dos vientos, esos tensores que vemos en los postes del tendido eléctrico y telefónico, uno, la medalla de plata del WBC 2006 y el otro, lideró el acuerdo FCB-MLB, truncado luego por Trump, pero Vélez fue el tipo, al menos, la geta pública

      • El buril en 12 septiembre, 2019 a las 2:02 pm
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      Estoy convencido que Anglada no tiene madera para seguir dirigiendo al equipo Cuba, se vio en los panamericanos, estaba perdido, no realizó los cambios necesarios a tiempo, mal entrenó al equipo y contó con todos los recursos, tiempo, entrenadores, giras, entrenamiento de altura, etc,etc,etc. Parece que no sabe utilizar la sabermetría, el escauteo de los otros equipos, las técnicas modernas. Además a la hora de seleccionar a los peloteros no supo llevar los que hacían falta y llevo a muchos que no sabián lo que tenían que hacer… Pero bueno Anglada es de la capital de todos los cubanos y en sus 500 aniversario quizás esto influya en su permanencia

    • Jose Acosta en 12 septiembre, 2019 a las 9:13 am
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    Muy buen articulo, aunque no concuerdo con su idea de que por ser un dirigente politico no pueda transformar la tarea que tiene ahora, eso depende mas del 95% de las facultades que le den los que realmente mandan que de su procedencia, el liderazgo entre los peloteros lo puede lograr en tres meses si mañana comienza a visitar los club house y a darle solución a los problemas que los aquejan, comenzando por el salario, viviendas, autos, internet, y muchas cosas mas, el tema es que lo lanzan al ruedo del león con las manos atadas, así no puede ni trepar por la cerca.
    Higinio es del Béisbol y mas malo imposible.
    Por lo pronto para comenzar bien, primera decision dejar sin efecto la nueva estructura anunciada en la que en cada año la liga principal tendrá diferentes equipos, y que si los mejores 6 fueran los del año pasado tendríamos una liga en el centro del país y el resto del país apagado.

      • Amaya en 12 septiembre, 2019 a las 1:38 pm
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      Asi mismo José, de acuerdo contigo, creo que Arzola está “bastante” prejuiciado con el cambio, solo hay que esperar y no senteneciar ni juzgar antes de que se demuestre o pruebe lo contrario y no es porque conozca a Ernesto, es porque a veces nos prejuiciamos tanto con todo, lo cual es malo, tanto a favor, como en contra

        • enrique15 en 12 septiembre, 2019 a las 5:06 pm
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        Amaya a mí sinceramente me parece que la gente está muy preocupada con el que viene, que si sabe de pelota, que si no, que si es político o no. Yo creo que el problema no es ese, pues ese cambio era necesario de todas formas, lo que pasa es que se queda corto, la cuchilla tenía que bajar mucho más. Incluso creo que un compañero con las características que describes de este, puede hacer mucho si no se ve de manos atadas y si no tiene encima la sombra funesta de Higinio. Creo incluso que cualquiera con deseos de trabajar y de hacer cosas nuevas, puede y debe enfrentarse contra cualquier intento de mantener las cosas como están hoy. Hay un detalle que es interesante o al menos no sé si siempre ha sido así pero no me parece: Este nuevo Director de Beisbol fue designado por la dirección del INDER, no por la FCB. Hace poco el INDER fue a Japón y se reunió (Higinio no fue al viaje) con los dueños de los equipos japoneses en los que juegan cubanos contratados por el INDER. Eso no deja de ser muy interesante.

    • Chikungunya en 12 septiembre, 2019 a las 11:10 am
    • Responder

    Todo lo que tenía en mente para decir se ha dicho acá, este artículo más claro no puede ser, lo hago mío en toda la extensión de la palabra.

    • Slugger en 12 septiembre, 2019 a las 5:29 pm
    • Responder

    Esa ha sido mi postura al respecto, no creo que vaya a ser el que cambie lo que debe ser cambiado.

    Este tema va mas alla de quien sea el comisionado o director de beisbol. Profesionalizar la Serie Nacional es una decision de pais, y no creo que vayan a tomarla, daran retoques, un buen acicalamiento de polvo y colorete, llamaran a los expertos en maquillaje, pero nada de salvar el futuro del beisbol en Cuba.

    Creo que si el comisionado y/o director de beisbol no defienden la idea del profesionalismo, si no la proponen y se fajan por ella, nada podra hacerse al respecto. Esa decision no va a venir de arriba, si viniera de arriba, no haria falta cambiar directores ni comisionados, pues estos simplemente ejecutarian las ordenes encomendadas desde arriba.

    Perfectamente veo como poco a poco se va a ir apagando la llama del beisbol en Cuba, al igual que se apagó la llama del futbol en Hungria. Los hungaros en el futbol, pasaron de ser los mejores del mundo literalmente, (aunque no ganaron el partido bueno de la final en 1954, por cosas de la vida), a ser lo que han sido desde hace mas de 50 años incluida la epoca actual, un equipito mas.

    No se puede pensar que todo viene regalado y que estara ahi para siempre, hay que luchar para mantener las tradiciones, hacer las cosas bien y no creerse predestinados.

    Tan pronto como veamos la preseleccion del Premier 12 veremos como viene el nuevo “pitcher”, el beneficio de la duda siempre hay que otorgarlo al inicio.

    No se trata de pensar solo en el equipo Cuba, de que si juega Guerrero y Viciedo en el Premier, esto va mas alla de un torneo internacional, se trata del futuro del beisbol en Cuba. Pero si ni siquiera se convoca a los “extranjeros”, todo lo demas ni soñarlo.

    Ya veremos que pasa, pero para pronunciarse en realizar un cambio grande en el beisbol cubano, no hace falta un comisionado o director nuevo, solo se necesita anunciar lo que se va a hacer y que el nuevo director ejecute los nuevos cambios. Lo que preveo es mas de lo mismo, pero con diferente collar, un collar con algun bañito para refrescar pero no mas. La verdad es que quisiera equivocarme completamente. Soy pesimista al respecto.

    • el señor de los cielos en 13 septiembre, 2019 a las 9:40 am
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    Para mí el problema no está en cambiar a los directores de equipos que participan en SN ni a los dirigentes del comisionado de béisbol porque a decir verdad el cuartico sigue igualito pongan a quién pongan siguen las mismas dificultades y problemas no se ve un actuar que conlleve a un cambio en nuestra pelota y que sea para obtener mejores resultados, simplemente el que este, sea quien sea en el comisionado será lo mismo y todos chocarán con la misma piedra hasta quedar fuera de combate porque este problema de la pelota es desde la base hasta el alto rendimiento, la base es quién debe de corregir las grandes deficiencias de un pelotero para cuando lleguen a la serie nacional no tengan esas grandes deficiencias, cuando un pelotero está en el equipo que participa en la serie nacional no debe tener esos grandes errores que se ven a diario, a esa altura los entrenadores trabajaran de una forma pulida para limarte pequeñas deficiencias pero hoy en día no es así y se muestran los mismos problemas desde la base hasta el alto rendimiento, entonces será este el dirigente que se fige en los grandes problemas y deficiencias de la pelota cubana. Ojalá que Dios permita que sea así.

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