LAS VEGAS — Después de que Deontay Wilder retuviera su título mundial de peso pesado con un aplastante nocaut en el séptimo asalto del gran pegador Luis “King Kong” Ortiz en su revancha el sábado por la noche, la conversación solo se intensificó a lo largo de la fila de prensa. ¿Es Wilder uno de los mejores golpeadores, si no el mejor, en la historia del boxeo?.

Muchos de nosotros en el ringside del MGM Grand Garden Arena argumentamos que, con el debido respeto a los pegadores de todos los tiempos como Mike Tyson, George Foreman, Joe Louis, Lennox Lewis, Wladimir Klitschko, Sonny Liston y Earnie Shaversentre otros, Wilder lo es.

Su mano derecha, el golpe que derribó a Ortiz para el conteo de 10, es el arma más destructiva del boxeo (por mucho) y la principal responsable de la mayoría de los 41 nocauts. Pero Wilder ni siquiera tiene que aterrizar su mejor puño para derribar a un rival.

“Cuando la gente me pregunta cuál es mi nocaut favorito, siempre vuelvo al nocaut de Szpilka [Artur]”, dijo Wilder durante su conferencia de prensa posterior a la pelea, refiriéndose a una defensa del título del 2016. “Creo que fue el nocaut más devastador con el que he terminado a un boxeador. Realmente pensé que había matado”.

“Siempre estoy sorprendido de mí mismo cuando noqueo a los muchachos”, agregó. Le doy a la gente nocauts devastadores. Ver la reacción de su cuerpo cuando golpean la lona, es increíble”.

Un hombre que no necesita estar convencido del poder de Wilder es el entrenador británico Ben Davison, que entrena al campeón lineal Tyson Fury y estaba en primera fila en una misión de exploración. “Es el mayor golpeador, no solo en la historia de los pesos pesados, sino en la historia del boxeo, sin excepción”, dijo Davison después de la pelea.

Por supuesto, Davison ya sabe todo acerca de la destreza de Wilder en su controvertido empate con Fury en diciembre pasado. Aquella vez Wilder dejó caer a Fury dos veces con derechas, una en el noveno asalto y otra enorme en el 12, de las que Fury sobrevivió gracias a un conteo generoso del árbitro.

La victoria de Wilder sobre Ortiz en su décima defensa del título fue el obstáculo final para Wilder-Fury II, que se firmó hace meses y se realizará el 22 de febrero en el MGM Grand. “Espero que [Davison] tome notas y lo lleve de regreso a su campamento porque lo voy a noquear como lo hice la primera vez, sin rodeos, punto”, dijo Wilder, quien cree que el conteo pausado del árbitro Jack Reiss permitió a Fury sobrevivir, por lo que considera que el empate es una victoria KO.

“Estoy mejorando cada vez más con el tiempo y la configuración de estos luchadores, así que en febrero espero que estén listos como yo lo estaré. Les deseo buena suerte a esos muchachos. Espero que Ben haya tomado muchas notas” sostuvo el noqueador.

Wilder estaba debajo de Ortiz en las tres tarjetas de puntuación (59-55, 59-55, 58-56) y estaba a punto de perder otro asalto antes del nocaut. Pero cuando eres un golpeador de la magnitud de Wilder, un déficit en la tarjeta de puntuación aparentemente no es nada por qué preocuparse.

“Nunca me preocupa si estoy perdiendo la pelea o no. Estoy bendecido con algo con lo que otros muchachos no lo están y ese es un tremendo poder”, sostuvo Wilder. “Y sé que cuando los golpeo les duele> Por lo tanto cuando tienes el poder que yo tengo, no te preocupa si ganas asaltos o no. Sé que tarde o temprano vendrá y cuando lo haga… bam, cariño, buenas noches, como siempre digo”.

Wilder (42-0-1, 41 KOs) no se vio particularmente bien contra Ortiz (31-2, 26 KOs), pero eso fue borrado por un golpe final que terminó la noche de su rival más rápido que cuando lo noqueó en la primera pelea entre ambos en el décimo asalto en marzo de 2018.

“Parecía alguien con la presión de una gran pelea a la vuelta de la esquina”, dijo Davison sobre Wilder. “No quería correr ningún riesgo, pero [hizo] lo que se suponía que debía hacer. Se tomó su tiempo. Sabía que Ortiz iba a disminuir la velocidad y no sería tan reactivo como los primeros asaltos. Eso es lo que él hizo. No lo hizo de la manera más bonita, pero eso fue exactamente lo que pensé que haría. No fue de una manera tan elegante, pero encontró el golpe. [Aprendí] tal vez una o dos cosas para llevar de eso. Por otra parte, Davison reconoció que “[Wilder] es un mejor boxeador de lo que la gente piensa que es. No lo parecía, pero obviamente sabe que le viene una gran pelea a la vuelta de la esquina. Y si el 10 por ciento de tu mente está pensando en no correr riesgos porque es peligroso, entonces ese 10 por ciento de preocupación que tiene es significativo para nosotros”.

Davison dijo que Fury tendrá que estar consciente de la mano derecha de Wilder en todo momento. Es cierto que sobrevivió a dos golpes la primera vez, pero preferiría no volver a jugar con fuego y apostar a que Fury puede sobrevivir al ser golpeado limpiamente. “En el plan de juego, no voy a decirle a Tyson, ‘Muy bien, que me derriben'”, dijo Davison con una sonrisa. “Debes tratar de negar sus fortalezas y explotar sus debilidades. Eso es boxeo. Pero con las tácticas empleadas por Ortiz, era cuestión de tiempo”.

Ortiz dijo que nunca supo qué lo golpeó cuando la mano derecha entró por el centro y se conectó con su frente. “Como dice Wilder, un segundo es todo lo que necesita”, sostuvo Ortiz a través de la traducción del entrenador Herman Caicedo. “La mano derecha se coló. Si la hubiera visto, aún estaríamos peleando. Estoy en shock. Realmente no hay palabras. Shock, decepcionado”. Ortiz era otro hombre que había caído a los pies de la feroz mano derecha de Wilder.

“En este momento, creo que me he ganado el debido respeto y el crédito por decir que soy quien pega más duro en la historia del boxeo. Punto”, enfatizó Wilder, para agregar que “me recuerda a lo que (el legendario entrenador) Emanuel Steward me dijo una vez personalmente: ‘Estás peleando contra poca oposición en este momento, pero incluso cuando llegues a la cima, todavía los vas a noquear. Me lo dijo hace tiempo y hoy se está cumpliendo lo que me dijo”.

Wilder espera más de lo mismo cuando enfrente nuevamente a Fury. “Nunca he sido bueno con las predicciones, pero mejor no parpadear”, dijo. “Nunca se sabe lo que va a pasar. Cada boxeador que me enfrenta, su vida está realmente en juego. Soy el artista noqueador más devastador en la división de peso pesado con diferencia. Cuando peleas contra mí, debes tener cuidado. En este momento, necesito que me respeten”.

Alvarado destrona a Cancio

En 2015, Rene Alvarado fue derribado y sufrió una derrota por nocaut en el octavo asalto ante Andrew Cancio en el Fantasy Springs Resort Casino en Indio, California. En los cuatro años transcurridos desde entonces, Cancio ganó un título de peso ligero junior, tras noquear espectacularmente a Alberto Machado en febrero. Alvarado se convirtió en el retador obligatorio de Cancio. Eso preparó la revancha del sábado, una pelea que una vez más tuvo lugar en el en Fantasy Springs.

Pero esta vez Alvarado, un nicaragüense de 30 años con un récord de 32-8 con 21 nocauts, tuvo una una actuación dominante. Cancio (21-5-2, 16 KOs), de 31 años, sufrió un corte sobre el ojo izquierdo y Alvarado siguió golpeándolo hasta que el árbitro Raúl Caiz Sr. Decidió que era suficiente y lo detuvo momentos después de que la campana terminara el séptimo asalto.

Cancio ha sido una de las historias de cenicienta del año en el boxeo. Mantiene un trabajo diario como trabajador de línea para una compañía de gas del sur de California y salió de la nada para ganar el título, que más tarde defendió al noquear a Machado en una revancha en junio. Para completar su entrenamiento tomó días de vacaciones y cumplió con las obligaciones con los medios de prensa durante su hora de almuerzo.

Pero la de Alvarado es una historia para sentirse bien por derecho propio. Al reconquistar el título de 130 libras, ganó su octava pelea consecutiva y se unió a su hermano gemelo, Félix, campeón mundial de peso mosca junior, como titular mundial. Y con Román “Chocolatito” González, el otro legendario boxeador de Nicaragua, animándolo en el ringside.

“Es un sentimiento muy difícil de describir”, sostuvo Alvarado. “Es algo que he querido concretardesde que comencé mi carrera. Ahora Nicaragua tiene otro campeón mundial… dos hermanos gemelos”, dijo feliz Alvarado.

Y no solo logró el sueño de toda la vida de ganar un título mundial, sino que lo hizo en el territorio de su oponente, con un nocaut nocivo, y cuando se cumplía el 45 aniversario del día en que la leyenda boxeo más grande de su país, el difunto Alexis Argüello, se convirtió en el primer campeón mundial de Nicaragua tras noquear a Rubén Olivares en el 13er. asalto ganando la corona de peso pluma en Inglewood, California.

Como el combate era obligatorio, Alvarado no necesita darle una revancha a Cancio y es libre para elegir a su próximo oponente. Quizás Golden Boy y Top Rank estén interesados en lograr una peleo con Miguel Berchelt y Jamel Herring, sin mencionar que los contendientes Oscar Valdez y Carl Frampton también podrían ganarse el derecho a desafiar a Alvarado. Para Cancio solo queda la necesidad de volver al trabajo.

Peleas que puedes haberte perdido

Sábado en Liverpool, Inglaterra: Por el título Súper mediano, Callum Smith (27-0, 19 KOs) derrotó en fallo unánime a John Ryder (28-5, 16 KOs) y conservó el título mundial con tarjetas de 117-111 y 116-112 (las dos restantes).

En lo que significó su regreso a casa, Smith, de 29 años, retuvo su cinturón por segunda vez gracias a todos los posibles beneficios de la duda que los jueces pueden ofrecer en una pelea. El británico Ryder, de 31 años, titular interino y retador obligatorio, parecía haber ganado muy bien, pero el fallo fue totalmente diferente. Ryder, un zurdo de 5 pies 9 pulgadas, dio a Smith, de 6’3”, golpes durante la pelea e infligió un pequeño corte cerca del ojo derecho de Smith en el cuarto asalto. Ryder, también cerró con ventaja en los asaltos finales, pero las tarjetas de puntuación parecieron no reflejar la realidad.

Sábado en Indio, California: En una pelea de peso pluma Xu Can (18-2, 3 KOs) derotó a Manny Robles III (18-1, 8 KOs), en fallo unánime con tarjetas de 120-108, 119-109, 118-110. Can, de 25 años y oriundo de China, hizo la segunda defensa de su cinturón secundario en la co-estelar de la revancha Cancio-Alvarado y logró una victoria dominante. Robles, hijo del entrenador de Andy Ruiz Jr., Manny Robles Jr., hizo un gran esfuerzo, pero no pudo seguir el ritmo abrumador del campeón. Can desgastó a Robles con su agresividad lanzando golpes sin parar y así logró un récord de peso pluma en CompuBox al lanzar 1,562 golpes, que también fue el sexto total más alto lanzado para todas las clases de peso en la historia de CompuBox. Por si fuera poco, Can tcerró el último asalto acertando 46 golpes de un total de 125 lanzados. Después de la pelea, Can pidió una pelea de unificación con el inglés Josh Warrington.

Sábado en Lincoln, Rhode Island: Por el peso Semipesado, Peter Manfredo Jr. (41-7, 22 KOs) noqueó a Melvin Russell (11-8-2, 7 KOs). Manfredo, de 38 años necesitó solo 79 segundos para ganar el combate con con un gancho izquierdo al cuerpo de Russell. Manfredo, quien participó de la serie “The Contender” en 2004, peleó por el título súper mediano contra Joe Calzaghe y tuvo una oportunidad por el título de peso mediano contra Julio César Chávez Jr., le puso fin a un retiro de 3 años y medio celebrándolo con el nocaut ante Russell.