MLB; Brian Cashman dice que robo señas de Astros les dio ‘ventaja clara’

8:05:15 PM

 

Brian Cashman

 

TAMPA – La flagelación de los Houston Astros continuó el viernes cuando el gerente general de los New York Yankees, Brian Cashman, evocó las palabras de las numerosas personas relacionadas con el béisbol que han establecido firmemente que el robo de señales de los Astros impactó los resultados en el terreno de juego.

“Definitivamente creo tuvo un efecto, sin lugar a dudas”, dijo Cashman la tarde del viernes en el complejo de entrenamiento primaveral de los Yankees. “Los Astros de Houston tenían una clara ventaja sobre sus oponentes. Eso es un hecho. Nadie puede estar en desacuerdo con eso, aunque quieran intentarlo”.

Los Astros vencieron a los Yankees en la Serie de Campeonato de la Liga Americana en 2017 (y nuevamente en 2019), aunque el ejecutivo destacó que no tiene certeza de si continuó el robo de señales las próximas dos temporadas, o si hubo un sistema de uso de chicharras en 2019.

“Una cosa son los hechos y otra es especulación. No tengo conocimiento de lo que estaba sucediendo, pero sé que Major League Baseball está haciendo todo lo que está a su alcance para determinar lo que ha sucedido”, destacó.

Al preguntársele directamente si cree que el robo de señales impacta directamente los resultados de un partido, Cashman respondió: “Sí, o si no, no lo estarían haciendo”.

Un sinnúmero de jugadores y ejecutivos han criticado abiertamente a los campeones de la Serie Mundial 2017, siendo uno de los más destacados el actual Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, Cody Bellinger, quien dijo que todo el mundo en Grandes Ligas “ha perdido el respeto” por los peloteros de los Astros.

“Hay un lado terapéutico en eso”, explicó Cashman. “Creo que todo el mundo tiene derecho a hablar sobre este tema, contar su verdad, y luego tendrán que buscar la manera, lo antes posible, de seguir adelante. Eso es todo lo que puedes hacer en este momento”.

“Es una dinámica muy poco saludable para nuestro juego, y estoy ansioso de volver a la normalidad a pesar de las frustraciones sobre lo que ocurrió en 2917, como mínimo”, continuó. “Finalmente, eso fue antes, y esto es ahora. Tenemos una gran oportunidad con el equipo que tenemos aquí de enfocarnos en lo que tenemos por delante, en lugar de en lo que sucedió en el pasado”.

El expelotero puertorriqueño Carlos Beltrán fue citado específicamente en el informe publicado por el Comisionado Rob Manfred como una figura central en el sistema de robo de señales de los Astros.

Cashman dijo que debido a su relación laboral con Beltrán, quien fue jugador de los Yankees de 2014 a 2016, y luego se convirtió en asistente especial en 2019, tiene dificultades para creer que el boricua ejerció algún tipo de presión para que se hiciera trampa, como han indicado algunos informes.

“El Carlos Beltrán que yo conozco es una buena persona, un gran jugador; un gran compañero de equipo”, dijo Cashman. “Siempre fue alguien con quien era fácil comunicarse, desde el punto de vista de la gerencia. Puedo decir que es mi amigo, y muchas de las historias que han salido, me cuesta creer la forma en que lo han representado. No digo que no haya hecho nada malo. Claramente, el informe del Comisionado habla por sí solo. Pero en términos de obligar a otras personas a hacer esto, eso o lo otro, me cuesta creerlo, porque esa no es la persona que conocí como pelotero; no es la persona que conocí como asistente especial”.

“Pero, obviamente, estuvo involucrado en algo que creo que si tuviera la oportunidad de ir atrás, tomaría decisiones diferentes. Creo que todo el mundo en Houston haría las cosas muy diferentes, especialmente con las consecuencias de los hechos”.

Cashman, quien reconoció que habló muchas veces con Major League Baseball sobre las sospechas de robo de señales de los Astros, dijo que cuando los Yankees contrataron a Beltrán como asistente especial se le preguntó sobre los Astros y su robo de señales, y nunca obtuvo una respuesta concreta.

“No sólo a Carlos, le preguntamos a mucha gente, porque había muchas sospechas con los Astros de Houston en 2017”, dijo Cashman. “Preguntamos mucho… sin tener conocimiento directo de lo que estaba sucediendo, simplemente teníamos la sensación de que algo estaba sucediendo”.

“Ahora sabemos”, agregó. “Obviamente ha salido la gran revelación. Pero en última instancia, tenemos que comenzar a centrarnos en el presente y el futuro. Es lo único saludable que se puede hacer”.

Cashman no respondió al cuestionársele si volvería a contratar a Beltrán, quien recientemente fue despedido como dirigente de los New York Mets sin dirigir un solo partido.

“Si no fuera por Mike Fiers, quizás nadie hubiera sabido lo que sucedió (con los Astros)”, dijo Cashman. “Espero que esto sirva como advertencia para cualquiera que esté haciendo algo incorrecto; la verdad siempre sale a la luz. Si la gente está haciendo las cosas mal o en contra de las reglas, no existen los secretos y las cosas generalmente siempre salen a la luz. Espero que esto sea una advertencia de que cuando se toman ese tipo de decisiones, hay un gran precio que pagar”.

Tomado de: ESPN


Mientras los Astros enfrentan el pasado, Gerrit Cole está ’emocionado por una nueva aventura’ con los Yankees

 

TAMPA, Florida. – El otro día, Gerrit Coleingresaba calmadamente al clubhouse del complejo primaveral de los New York Yankees‘ por primera vez, mirando rápidamente las placas ubicadas encima de cada vestidor, con el fin de conseguir la correspondiente a su nombre y puesto. Los hermanos Cucuzza, Rob y Lou, toman las decisiones con respecto a dónde se sienta cada quién y estos le asignaron a Cole el vestidor previamente ocupado por Aroldis Chapman, quien, debido a su veteranía entre los lanzadores, fue mudado al puesto cotizado y espacioso que ocupó CC Sabathia durante varios años.

Cole se hizo con un muy buen vestidor, ubicado justo por debajo del televisor del clubhouse; algo bastante útil en los días de la “Locura de Marzo” del baloncesto universitario de la NCAA y, por cuestiones del azar, se encuentra justo al lado de un excompañero de sus días con los Pittsburgh Pirates, J.A. Happ. Cuando Happ se dirigió a su puesto, Cole le saludó alegremente, extendiendo su antebrazo, después de notar que ambos usaban el mismo modelo modesto de reloj.

En Pittsburgh, Happ y Cole eran compañeros a la hora de hacer ejercicios de atrapar, quienes compartían el diario ritual de lanzar una pelota de béisbol, y ahora están reunidos en esta actividad. Tal como bromeó Cole gustosamente, se siente aliviado de no ser aquél tipo a quien sus compañeros dejarán por fuera.

Mientras que los excompañeros de Cole, los peloteros de los Houston Astros, se encuentran pagando su condena en la prisión de las excusas al otro lado del estado, sentenciados a servir una pena indefinida de culpas y señalamientos; él se encuentra aquí, viviendo algo similar a lo que siente un estudiante universitario, emocionado en sus primeros días de clase, conociendo un nuevo lugar e invirtiendo su tiempo con un nuevo grupo de amigos.

Es importante aportar cierto contexto: Cole no formó parte del equipo de los Astros de 2017 el cual, según el informe de la Oficina del Comisionado publicado en enero pasado, se impuso a los Yankees en la Serie de Campeonato de la Liga Americana mientras participaban en una trama sistemática de robo de señas. Cole lanzó con Houston en 2018 y 2019. Cuando se le preguntó en la jornada del jueves al manager de los Yankees Aaron Boone si se necesitaba construir un puente que vinculara a Cole con sus nuevos compañeros; éste entendió mal la pregunta al principio porque, tal como aclaraba el estratega, dicho puente ya existe. Cole ha sido adoptado gustosamente por sus nuevos colegas en Nueva York.

El diestro se incorpora a los Yankees para convertirse, en teoría, en la pieza valorada en $324 millones que dará el acabado final para armar un equipo capaz de ser el primero en vestir el uniforme de Nueva York y gane una Serie Mundial desde 2009. Los Yankees cuentan con un bullpen dominante, su alineación fue líder de la liga en carreras anotadas el año pasado; pero Cole parecía ser la diferencia entre los Astros y los Yankees a la hora de los playoffs. El as del pitcheo, el abridor número 1 de la rotación. Actualmente, Cole es propiedad de los Yankees y usará la camiseta con el número 45. En lo que respecta al lanzador derecho, la carga de las expectativas (la llamada “Doctrina Steinbrenner”, cuyo axioma es “Ganar la Serie Mundial o morir”), no es pesada en absoluto.

“Me encanta”, expresó Cole. “Desde el punto de vista de un jugador, las cosas no pueden ser más simples”.

“He estado impaciente”, prosiguió. “Me siento emocionado por esta nueva aventura”.

Cole lanzó su primera sesión de bullpen con los Yankees en la jornada del miércoles, con un total de 25 pitcheos y cuando terminó, luego de chocar guantes con el receptor Gary Sánchez, el pitcher se detuvo a conversar con miembros del staff de los Yankees, Boone y su nuevo coach de pitcheo Matt Blake, junto a un pequeño grupo de personas. Pasaron cinco minutos. Diez minutos. Veinte minutos.

Cole se sentía animado y contento, mientras hablaba sobre su filosofía de trabajo contra los bateadores zurdos, lanzándoles por dentro, mientras que aleja sus envíos de los toleteros diestros; aparte del comportamiento del cátcher, entre otros temas. Cole disfruta hablando, según expresó el propio lanzador; y para un adicto al béisbol, esto constituía una fuerte dosis. Con otras responsabilidades que requerían de su presencia, Boone y otros empezaron a alejarse, con la multitud disipándose alrededor del célebre recién llegado, quien claramente disfrutaba de su interacción personal con todos.

Al inicio del primer mitin del equipo, que se llevó a cabo en la mañana del jueves, Boone conversó con los pitchers y catchers de los Yankees con respecto a la idea de aportar energía positiva dentro del clubhouse, aportando así al ambiente de trabajo. Esto caló hondo en la mente de Cole.

No se ha percibido señal alguna en otros peloteros de los Yankees que indiquen que éstos desean que Cole hable con franqueza con respecto al escándalo y las trampas de los Astros. Siendo pitcher, Cole no habría tenido participación directa en dicha trama de todos modos; asimismo, durante su rueda de prensa escenificada después del entrenamiento del jueves, éste afirmó que realmente no conocía detalle alguno. Si sus compañeros se acercan haciéndole preguntas al respecto, según expresó, las respondería de la forma más honesta posible; no obstante, aquí no existe la sensación de que algún veterano de los Yankees le va a exigir explicaciones. Cole vino aquí a pitchear, a ser líder.

Y mientras tanto, sus excompañeros en Houston parecen destinados a convertirse en líderes de las Grandes Ligas en cifras de asistencia para un equipo visitante en 2020, aunque no por las razones que pudieran haberse imaginado cuando alzaron el trofeo de campeones de la temporada 2017.

Antes de la salida de Cole del edificio el pasado viernes, se sentó vestido con un par de jeans, una camiseta y zapatillas tenis, para conversar con Lou Cucuzza, uno de los padrinos del clubhouse, mostrándole alegremente algo almacenado en su teléfono.

Los hermanos Cucuzza aún no han asignado la ubicación de los vestidores en el Yankee Stadium; por ello, no existe certeza de que Cole terminará heredando el antiguo armario de Sabathia, u otro puesto en el pasillo de los lanzadores, quizás uno más cercano a Happ. Pero ya es evidente que, independientemente de la ubicación que tenga Cole en el camerino, éste se encontrará exactamente donde desea estar, siendo miembro de la organización de los Yankees .

 

Tomado de: ESPN

 

 

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