El Barça jugará la final en casa

Colaboración, peñista José Luis Martinez..

 

El Barça jugará la final en casa 1

 

 

Ante la falta de acuerdo entre los clubes, la Federación vota que la Copa ante el Athletic el 30 de mayo se dispute en el Camp Nou ● El Bernabéu no fue ni siquiera considerado

LUIS MARTÍN. 25/03/2015 17:27

El Barcelona y el Athletic de Bilbao jugarán la primera final de la Copa del Rey presidida por Felipe VI en Barcelona, y además en el Camp Nou, el estadio propiedad del conjunto azulgrana, el próximo sábado 30 de mayo, después de que ambos clubes no se pusieran de acuerdo en la reunión que mantuvieron ayer a primera hora de la tarde y la junta directiva de la Federación actuara de oficio. El Camp Nou es el estadio con más aforo de España (98.787 localidades).

La intención de los dos clubes fue, inicialmente, la de jugar en Madrid, pero la propuesta de hacerlo en el Santiago Bernabéu (transmitida por escrito hace unos días por los dos clubes) resultó inviable por la negativa del presidente blanco, Florentino Pérez, a ceder el recinto. Además era imposible disputarla en el Vicente Calderón, el estadio del Atlético de Madrid, dado que el domingo día 31, la noche posterior a la fecha fijada para la final, en el Manzanares actúa el grupo australiano de rock AC/DC.

En consecuencia, la propuesta del Athletic fue jugar en su campo, San Mamés, o en el estadio del Betis, el Benito Villamarín, y la del Barcelona que fuera en el Camp Nou o en Mestalla, a lo que ambos clubes se opusieron “con razones coherentes” según fuentes de la Federación.

Como segunda opción, ambos clubes ofrecieron su propio estadio y, dado que no hubo entente, tuvo que decidir la junta directiva de la RFEF reunida ayer por la tarde, en la potestad que le otorgan los estatutos federativos. Finalmente, según anuncio Antonio Suárez, presidente de la comisión de finales y de la Federación Canaria, se decidió por 26 votos a 18 que la final se disputara el 30 de mayo en el Camp Nou.

El desacuerdo entre el Barcelona y el Athletic se produjo por cuestiones tan dispares como el aforo de las gradas, el reparto de las localidades, la capacidad hotelera de las dos ciudades en debate o, como era de esperar, la pura cuestión deportiva que, finalmente, incidía en la ventaja de decidirse por el estadio de San Mamés o el del Camp Nou. “Fueron muy razonables las dos partes”, aseguró un portavoz federativo presente en la reunión, consciente de que ambas entidades defendieron con coherencia su derecho a escoger la mejor de las sedes pensando en sus asociados.

Ambos clubes insistieron en la idea de jugar en el Bernabéu, porque el aforo del estadio madridista garantiza la asistencia a un mayor número de aficionados (81.044), pero la idea se descartó pronto ante la negativa del presidente Pérez. A partir de ahí, no hubo acuerdo, debido en gran parte a que el Barcelona, que en un principio aceptó jugar en Bilbao, exigió después una compensación en el aforo que le permitiera disponer de mayor número de localidades que su rival. Dado que la federación solo le garantizó igual número de boletos, el representante azulgrana no aceptó una final en San Mamés, pero, según se desprende de las manifestaciones del directivo Javier Bordas, el Barça quedó tremendamente satisfecho de la resolución adoptada por la RFEF al respecto, nada que ver con Josu Urrutia, representante del Athletic ante la Federación.

“Nuestra primera opción siempre fue el Camp Nou, así que estamos muy satisfechos”, reconoció el directivo azulgrana. “Ellos han defendido sus deseos y nosotros los nuestros. Ellos querían Mestalla y el Camp Nou y nosotros, San Mamés y Sevilla, pero otra vez jugaremos donde nos digan”, dijo con cara de pocos amigos el que fuera jugador y actual presidente en funciones del equipo bilbaíno, Josu Urrutia, a la espera de su reelección.

La idea de jugar en el Camp Nou disgusta sobremanera al cuerpo técnico del Athletic, encabezado por Ernesto Valverde, consciente de que las pocas posibilidades que tienen de conseguir imponerse en la final al equipo azulgrana pasan por disputar la final en un campo neutral y, difícilmente, en el feudo del Barça que, se quiera o no, actuará como local. Pero Urrutia no parece resignarse. “La historia está llena de situaciones como esta, en las que se dan sorpresas. Llevaremos todo San Mamés al Camp Nou e iremos con el convencimiento de que todo puede pasar”.

La última final de Copa del Rey que se jugó en el Camp Nou la disputaron el Sevilla y el Atlético y la ganó el conjunto sevillano (2-0) en 2010. El impacto económico de la final se estima que rondará los 20 o 30 millones de euros, según el cálculo de Joan Gaspart, vicepresidente de la Federación.

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