Tenis; Djokovic rompe el idilio Nadal-París

Colaboración, peñista José Luis Martínez.

 

 

En la final anticipada del torneo, Novak Djokovic superó a Rafael Nadal por 7-5, 6-3 y 6-1, en 2 horas y 26 minutos, y se convierte en el segundo tenista capaz de ganar al español en el torneo francés.

El día del 29 cumpleaños de Nadal se levantó nublado. Hacía frío en París. Los males presagios climatológicos se trasladaron después a la Philippe Chatrier donde el balear y Novak Djokovic disputaban los cuartos de Roland Garros, la que fue la final del año pasado y la final que todo el mundo quería ver pero que no pudo ser por el séptimo lugar del manacorí en el ranking de entradas ATP en el momento de sortear el cuadro.

No había cazas haciendo piruetas anunciando la lucha por la Copa de los Mosqueteros. Y es que no lo era. Aunque tampoco era un partido más. Ni para Djokovic ni para Nadal, el único jugador que ha logrado, hasta la fecha, ganar al menos un ‘Grand Slam’ los últimos 10 años. Nunca antes había llegado a estas alturas de calendario sin uno en su palmarés porque en 2009, cuando había cedido su único duelo en el torneo galo, venía de imponerse en el Open de Australia.

Djokovic, vencedor, y Nadal, vencido, disputaron un partido con menos alternativas que en la mayoría de sus 43 anteriores enfrentamientos. El serbio se presentó como único solista en unos cuatro primeros juegos para enmarcar.

En ese intervalo, donde el español sumó cuatro puntos, el flamante semifinalista hizo cuanto quiso. Tiros ganadores de derecha, de revés, dejadas y voleas. Todo el repertorio que le destaca como el indiscutible número 1 del momento. Pero sí había un tenista capaz de dar la vuelta a una situación tan adversa, ése era Rafa. Lo sabía la grada, que iba en su mayoría con él, y lo sabía su posterior verdugo. Quizás por eso pasó de poder cerrar la mangal inicia con un rosco a pedir clemencia para adelantarse en el marcador cuando su rival le remontó y se puso primero 4-4 y luego 5-5.

El sol, que no había estado presente en todo el torneo, apretada. Eran las condiciones de juego idóneas para Nadal. Sin embargo, ‘Nole’ es el único que le aguanta los intercambios desde el fondo de la pista. Si a eso se añade que tiene más golpes ganadores, pues así se entiende su histórica victoria. Delante estaba un adversario que había sido capaz de decantar a su favor 70 de los 71 partidos entre las paredes del Bois de Boulogne.

Djokovic se adelantó en el tanteo, después de desperdiciar las cinco primeras oportunidades, con la sensación de que el guión se había igualado. Se había pasado de un protagonista a dos. Entre medias, una amonestación por tiempo al balear por parte del árbitro Cedric Mourier.

En la continuación hubo una tregua entre ambos que duró ocho juegos. Una rotura de saque de Djokovic le dio un 5-3 que sonaría a definitivo al mantener su servicio después.El golpe moral que significó la pérdida del segundo set hizo que el balear cediera su servicio de entrada en la continuación. Rafa, a lo largo de su carrera, había remontado hasta en tres ocasiones pero el 3 de junio de 2015 no era el día ni Nole el rival adecuado para volverlo a hacer.

Lo que fue un accidente, perder con Robin Söderling en los octavos de 2009, se tornó en una aplastante realidad seis años después. Djokovic es el número 1 del circuito y también de la tierra. Encadena 28 triiunfos, 15 en cancha lenta, desde que perdió la final de Dubai con Roger Federer y su racha parece no tener fin. El tenista de Belgrado, al igual como había hecho en el primer set, se puso 4-0 arriba en el tercer set. A Nadal no le sonreía ni la fortuna. La red siempre escupía las pelotas hacia su lado.

El discípulo de Marian Vajda y Boris Becker, lejos de relajarse, fue a por el rosco porque sabía que, aunque ganó una batalla, la guerra con su mayor rival, tendrá continuidad dentro de un mes en la hierba de Wimbledon. El ranking de Rafa en el sorteo del cuadro, a no ser que haga buenos resultados en los ATP de Stuttgart y Queen’s, podría cruzarle con su verdugo parisino en octavos. “Pase lo que pase el respeto por Rafa siempre estará ahí. Todo el mundo sabe sus registros aquí. Es y será un gran campeón”, reflexionaba Djokovic a la conclusión en mitad de la pista.

Una estadística condenó al nueve veces campeón de Roland Garros por encima de las demás: 45 golpes ganadores por 16. En las semifinales espera al tenista de Belgrado el ganador del partido entre Andy Murray y David Ferrer.

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