De Roberto Espinoza | Bola Ensalivada – Hace 7 horas
Mientras en las Grandes Ligas se han practicado de 1999 a la fecha 245 cirugías de codo, denominada en el beisbol ‘Tommy John’, en la liga profesional de Japón apenas suman 33 desde 1979.
Las anteriores cifras son alarmantes tomando en cuenta que la ‘Tommy John’ es una cirugía que reconstruye el codo y que toma de 12 a 18 meses de rehabilitación y que en muchos casos los peloteros, en su gran mayoría lanzadores, ya no regresan a la actividad profesional.
Según datos de ESPN, un estudio realizado en el 2013 arrojó que el 25 por ciento de los lanzadores de las Grandes Ligas y el 15 por ciento en las sucursales fueron sometidos al procedimiento quirúrgico denominado ‘Tommy John’, y dichas cifras sólo toman en cuenta a los jugadores que tuvieron la oportunidad de rehabilitarse y regresar.
Últimamente estrellas como Matt Harvey, el cubano José Fernández, y otros muchos lanzadores, han tenido que ir al quirófano para operarse, y en muchos casos la decisión tomada por los doctores y los equipos ha sido controversial.
Como no recordar cuando José Fernández iba a ser operado y el entrenador Orlando Chinea, quien fue su mentor en Estados Unidos desde 2008, comentó que si dejaban en sus manos la rehabilitación del lanzador, podría evitar la operación e incluso ponerlo listo para lanzar en ocho semanas.
En lugar de tomar en serio la propuesta de Chinea, los Marlins de Florida prácticamente se rieron de él, decidieron enviar al pitcher a la sala de operaciones y esperar largos meses para su regreso al montículo.
Chinea trabajó varios años varios años en el beisbol de Japón y sabe que en tierras niponas han encontrado tratamientos alternos a las operaciones para poder rehabilitar a los peloteros.
De ahí el siguiente y revelador dato: desde que Masaharu Mitsui se sometió a la operación en 1979 y se convirtió en el primer pelotero en hacerlo en Japón, apenas 33 lanzadores se han sometido a la ‘Tommy John’.
Y hay que decir que en Japón los lanzadores abridores no tienen límite de pitcheos como en las Grandes Ligas. El desgaste en cada juego es mayor sin descontar que los orientales acostumbran rotaciones de abridores de seis, por lo que el número de salidas en la temporada para cada lanzador es menor en comparación a las Mayores.
Lo que sí es un hecho es que los equipos de Grandes Ligas deben comenzar a preocuparse por sus lanzadores y buscar asesoría de médicos japoneses, porque no creo que les convenga tener en la sala de rehabilitación 20 millones de dólares sin generar triunfos, mercadotecnía y taquilla.
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