TAMPA, Fla. – Hace un año, Alex Rodríguez era un paria en la organización de los Yankees a tal grado que el equipo ni siquiera le permitió utilizar el salón de conferencias para su rueda de prensa. Con un grupo numeroso de periodistas esperando por él para que hablara luego de su suspensión de una temporada, A-Rod habló con los medios en una acera en las afueras de la facilidad de liga menor, sin seguridad de que ni siquiera haría el equipo.

Doce meses y 33 jonrones más tarde, Rodríguez se encuentra en un entorno mucho más moderado, al decir que se sentía liberado luego de lo que describió como su temporada de Cenicienta. Restándole dos temporadas más en su contrato de 10 años y $275 millones, A-Rod se encuentra en un lugar diferente, queriendo jugar la mayor cantidad de tiempo que pueda.

“Hubo muchos comentarios sobre si haría el equipo o no”, dijo Rodríguez en una conferencia de prensa en la facilidad de Grandes Ligas. “Yo sé que para este momento el año pasado estábamos hablando de la posibilidad de hacer el equipo. Mira, a los 40 años, y con dos cirugías de cadera, yo estoy de día a día. Mi actitud es jugar duro y jugar tanto como mi cuerpo me lo permita”.

Los Yankees van a hacer lo más que puedan para proteger el cuerpo de A-Rod. Joe Girardi planifica utilizar a Rodríguez estrictamente como bateador designado a menos que los Yankees se queden sin jugadores de posición durante un partido, algo que no ocurre con frecuencia.

El jueves, durante el primer entrenamiento del equipo completo, A-Rod se puso un guante en la mano, algo que Girardi dijo que sería la mayor preparación que A-Rod reciba en el terreno.

Cuando Rodríguez llegó a los entrenamientos en la pasada primavera, estaba inmerso en la incertidumbre acerca de dónde o cuándo iba a jugar luego de completar su suspensión de un año por uso de sustancias para mejorar el rendimiento.

“En general, me siento muy bien al llegar este año”, dijo Rodríguez. “Ciertamente es liberador no tener que cargar con un equipaje como ese en la temporada baja. Estoy a gusto y estoy en un buen lugar. Yo sé que el 2015 fue una temporada de Cenicienta para mí. Mira, yo no lo tomo por sentado. El poder ponerme un uniforme a mis 40 años es algo muy bueno”.

Rodríguez terminó la temporada con promedio de .250, 33 jonrones y 86 remolcadas en 151 partidos. En agosto, comenzó una mala racha que se extendió hasta el final de la temporada regular. En sus últimos 56 partidos, bateó apenas .191 con nueve jonrones y 25 impulsadas.

“Me quedé sin gasolina en agosto”, dijo Rodríguez. “Mi energía comenzó a llegar de nuevo en septiembre. Simplemente apesté. En agosto estaba un poco fatigado. En septiembre, se sentí grandioso y jugue pobremente”.

El A-Rod post-suspension ha adoptado un mantra de mantener su vida lo más simple posible por lo que no trata de mirar mucho más lejos en el futuro.

“He cometido grandes errores en mi vida, y eso es algo de lo que nunca me voy a poder desprender”, dijo Rodríguez. “El año pasado, hice algunos progresos grandes, dentro y fuera del terreno, pero todavía estoy en la primera base. Me queda mucho camino por recorrer. Mi vida no es solo sobre béisbol. Espero que pueda tener los siguientes 40 años para ser un buen padre, un buen amigo y un buen ejemplo para mis amigos”.

Un área del futuro sobre la que sí quiso hablar fue sobre la posibilidad de que algún día sea manager tras su retiro.

“Yo voy a ser manager, pero probablemente voy a estar dirigiendo los equipos de mis hijas o en el Boys & Girls Club”, dijo Rodríguez. “Yo no voy a dirigir [en las mayores]. Me pueden citar sobre esto”.