NUEVA YORK – Esta no era la ceremonia que los Mets de Nueva York querían tener cuando iniciaron su caminata por los playoffs el pasado mes de octubre.

En un evento que no tuvo la fastuosidad que se observó en la entrega de anillos para los actuales campeones, los Reales de Kansas City, de cara al partido que se llevó a cabo el martes, los Mets entonces hicieron su propia presentación de anillos antes de un entrenamiento en Citi Field la mañana del jueves, un día antes de su partido de apertura como local.

Cada miembro de la novena neoyorquina que formó parte del plantel que se coronó campeón de la Liga Nacional en el 2015 recibió un anillo de oro blanco de 10 quilates, que además contienen 110 diamantes y 42 zafiros que suman 2.75 quilates.

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— New York Mets (@Mets) April 7, 2016

Consciente del significado del primer anillo que acaba de recibir, el capitán David Wright no podría haberse expresado mejor, al decir que se lo pondrá con honor, pero que no es algo que totalmente lo enorgullezca.

“Es tiempo de ir hacia delante. Luego de que nos dieron los anillos, ya oficialmente es el año pasado. Tenemos que empezar a preocuparnos de este año”, señaló. “Pero creo que por otra parte eso te brinda un poco de motivación. Ese anillo de segundo lugar no es algo que todo el mundo aquí quiere. Es el anillo de primer lugar. Creo que te hace recordar que todavía estás trabajando por eso”.

Los Metropolitanos esperan que esa celebración privada sirva como un claro recordatorio de que habría pasado sí la pelota hubiera rodado a su favor durante los cuatro partidos que perdieron ante los Reales, derrotas que claramente fueron impactadas por sus deficiencias defensivas.

La tarde del viernes, los Mets les darán la bienvenida a los Filis de Filadelfia, marcando el primer partido local desde la noche del Juego 5 del Clásico de Otoño, un encuentro que selló su eliminación tras otra costosa jugada defensiva, del inicialista Lucas Duda, cuyo tiro hacia el plato estuvo fuera del alcance del receptor Travis d’Arnaud y permitió que anotara la carrera del empate en la novena entrada antes de ser vencidos en 12 innings.

La entrega del anillo, por pocas horas, subsanó el dolor que sintieron hace cinco meses y seis días atrás, y sin lugar a dudas evocando las memorias agridulces de aquellos tres meses que vibraron como nunca las gradas de un estadio que por primera vez se adueñaba de la gran ciudad.

Fuente: ESPN