En un domingo donde no faltó nada, ni siquiera las lágrimas, Alex Rodríguez anunció el final de una carrera de 22 temporadas en Grandes Ligas.

Una carrera que comenzó con los Marineros de Seattle, que lo convirtió en el pelotero mejor pagado de la historia con los Vigilantes de Texas, y que termina con unos Yankees de Nueva York con los que ganó campeonatos, dos veces tuvo que admitir el uso de sustancias para mejorar el rendimiento y que finalmente lo hundieron en la banca hasta que no aguantó más.

Rodríguez inició la temporada del 2016 necesitan apenas 12 cuadrangulares para unirse al exclusivo grupo de los 700 vuelacercas de por vida, grupo conformado solo por Barry Bonds (762), Hank Aaron (755) y Babe Ruth (714).

Necesitando apenas cuatro cuadrangulares para alcanzar ese peldaño, los Yankees sepultaron a Rodríguez en la banca.

Ni siquiera contra los zurdos el bate de Rodríguez era considerado para tomar turnos de manera consistente. Ni siquiera contra Bartolo Colón, su compatriota que llamó a Rodríguez ‘mi papá’ por la cantidad de veces que le ha bateado con libertad.

“Parece que los Yankees no quieren que él llegue a 700 jonrones”, dijo Colón a ESPNDeportes esta misma semana luego de enfrentar a los Mulos del Bronx.

Y realmente parece ser esa la situación. Los Yankees simplemente no quieren que Alex Rodríguez se una al club de los 700 jonrones.

Quizás le están cobrando el escándalo de Biogenesis, que incluyó demandas de Rodríguez contra el equipo médico de los Yankees y una batalla legal contra las Grandes Ligas que lo único que hizo fue enlodar su nombre mucho más hasta que decidió cancelar dichos procesos.

Se dice que Rodríguez jugará hasta el viernes 12 de agosto cuando pasará a un rol de asesor e instructor de los Yankees. ¿Realmente jugará en estos cinco días como para tener la oportunidad de llegar a los 700 jonrones? Lo dudo.

Sin duda alguna, sin embargo, es el hecho de que uno de los jugadores más talentosos de toda la historia (esteroides o no) se despide de la Gran Carpa… pero lamentablemente lo hace por la puerta de atrás.