Así que aquí vamos, en el paraíso del béisbol en septiembre. Es algo hermoso.

Siete equipos luchan por llegar a la meta en la semana final de la temporada regular, a dos juegos de un puesto de playoffs. Matemáticamente hay doce equipos en la contienda. Nueve juegos en el calendario del miércoles involucran a esos equipos. Y aquí estamos, intentando verlos o seguirlos todos, con pantallas planas de TV, iPads, laptops y teléfonos consumiendo millones de datos.

Ahora esa es nuestra definición del paraíso de septiembre. Nos quedan cinco días en la temporada. Y damas y caballeros, esto va a ser divertido.

“Pienso que va a ser algo bien loco”, dijo un ejecutivo de béisbol cuyo equipo ha estado intentando mantenerse en la contienda. “Pienso que va a ser tan emocional día tras día.. Yo no quisiera tener que ir a la televisión y hablar sobre ello… porque vas a tener una opinión diferente cada día”.

Así que ¿cómo puedes evitar que tu cerebro se sobrecargue mientras intentas seguir todo esto? Permítannos ayudarles aquí – con nuestra útil guía de que ver esta semana:

Intriga en el norte de la frontera

¿Han visto últimamente esa tabla de posiciones por los comodines de la Liga Americana? Permítannos refrescarles la memoria:

Toronto 87-70

Baltimore 85-72

¿Adivinen cuáles dos equipos chocarán entre sí en los próximos dos días en Toronto?

Los choques de lanzadores en esta series rebosan de intriga: dos estrellas en ascenso, en Aaron Sánchez (Azulejos) y Kevin Gausman (Orioles), batallaron el martes en la victoria de Toronto 5-1; dos veteranos con gran repertorio pero con grandes interrogantes en la recta final, en Francisco Liriano (Azulejos) y Chris Tillman (Orioles), el miércoles; y dos chicos talentosos cuyas temporadas han estado llenas de altas y bajas, en Marcus Stroman (Azulejos) y Ubaldo Jiménez (Orioles), el jueves.

Las apuestas son estas: A pesar de que esa tabla de posiciones hace lucir cerrada esta contienda, probablemente los Orioles tendrían que barrer para quedarse con el primer comodín. Si terminan empatados por los últimos dos boletos al baile de coronación, los Azulejos ganaron la serie particular entre ellos por lo que serían los anfitriones del juego entre comodines el 4 de octubre.

Sobreviviente: La isla de la redención en el Oeste LA

Mientras tanto en Houston, los Marineros y los Astros quizás le hayan dicho adiós hace rato a los Vigilantes – pero siguen con vida. Y les queda un partido más entre ellos, luego de una épica victoria de los Marineros en el partido inicial de su serie de tres juegos el lunes en la noche y una gran victoria de los Astros viniendo de atrás el martes.

Sin embargo, realmente, los Astros probablemente tendrían que ganarlo todo en este punto. Están a tres juegos de Baltimore en la columna de derrotas. Así que tendrían que jugar para 4-0 solo para llegar a las 87 victorias.

Por otro lado, los Marineros se han colocado a dos juegos de Baltimore y a uno de Detroit. Y ellos tienen a James Paxton pautado para abrir el juego del miércoles, viniendo de una joya la semana pasada en la que ponchó a nueve, no dio boletos y solo permitió una carrera en siete entradas.

Una barrida de Seattle habría puesto a los Marineros en excelente posición, pero todavía tienen oportunidad a pesar de la derrota del martes, considerando que ellos terminarán la temporada con cuatro juegos en casa ante Oakland, mientras que los Orioles pasarán los días finales de la campaña en la carretera en Toronto y Nueva York.

Dos cositas para notar: (A) Los Marineros juegan para 10-2 ante Oakland desde principios de mayo, y (B) un desempate Marineros-Orioles se jugaría en Seattle porque los Marineros jugaron para 6-1 ante los Orioles este año.

Drama en Detroit

Cada vez que uno cree que los Tigres están listos y servidos, ellos parece que se calientan y logran cinco victorias en fila. Y cada vez que uno piensa que tienen control de su destino, juegan tres partidos tan mal como los que jugaron en el pasado fin de semana.

Ellos llegaron a la novena entrada el sábado con ventaja de medio juego sobre Baltimore y dos carreras sobre Kansas City. Entonces Francisco Rodríguez flaqueó y permitió cinco anotaciones en la novena entrada. Eso abrió la puerta para una brutal racha de tres derrotas en fila en la que su cuerpo de lanzadores permitió 24 carreras en las siguientes 19 entradas. Y el resultado es que, ellos cayeron a dos juegos de Baltimore restando seis en el calendario.

A pesar de lo feas que fueron esas tres derrotas y lo mal que lucía ese record de 2-14 ante Cleveland al llegar al partido del martes, los Tigres están ahora en mejor posición que lo que aparentaba.

El martes, Justin Verlander & Co. apalearon a la Tribu 12-0. Ahora, Michael Fulmer (el único abridor en toda la Liga Americana con al menos 150 entradas y efectividad de menos de 3.00) y Daniel Norris (efectividad de 3.26 desde que regresó a la rotación en agosto) están pautados para medirse a Cleveland en casa en los siguientes dos días. Entonces terminarán la temporada con tres juegos en Atlanta, donde los Bravos tienen un estadio que clausurar. ¿Están muertos los Tigres? Todavía no.

¿Historia en la Liga Nacional?

La mala noticia es que, en la Liga Nacional, no tenemos choques directos entre contendientes serios. La buena noticia es que, eso podría preparar el camino para un final como nunca antes se había visto en la era divisional – que está en su 48ª temporada.

Los Mets y los Gigantes tienen 74 derrotas. Los Cardenales tienen 75. Nunca, en ninguna de las anteriores 47 temporadas, hemos presenciado un triple empate en una contienda – sea por el banderín divisional o por un comodín – al llegar a la semana final de la temporada. ¿Será posible que este sea el año? Vamos a esperar que así sea, ¿OK?

El camino de los Mets

Los Mets tienen un juego emocional más en Miami, y luego tres más en Filadelfia. Pero al menos tuvieron la buena noticia del regreso de Noah Syndergaard a la rotación el martes (en una victoria 12-1) luego de perder un turno en la rotación por infección de garganta. Eso lo coloca en posición de abrir de nuevo el domingo en el partido final de la temporada si necesitan ganarlo. Él es el único as que les queda. Y los Mets nunca lo han necesitado más que ahora.

Pero ningún otro equipo tiene más presión de acabar esto rápido que los Mets. Supongamos que tengan que usar a Syndergaard el domingo. Supongamos que haya un juego de desempate el lunes, y no tengan a Syndergaard o a Bartolo Colon disponibles para lanzar. A pesar del gran salvavidas que ha resultado ser Robert Gsellman (3-2, 2.56), no sería su mejor escenario tener un choque de Gsellman vs. Madison Bumgarner en un juego de vida o muerte – o algo por el estilo.

El camino de los Gigantes

No me pregunten cómo los Gigantes siguen vivitos y coleando. Ellos han ganado una sola serie en todo el mes de septiembre (en Arizona hace dos semanas). No ganan una serie en casa desde el 26-28 de agosto (ante Atlanta). Ellos no han ganado una serie ante un equipo que tenga en la actualidad record por encima de .500 desde el 10-12 de junio (ante L.A.).

Pero si el juego entre comodines fuese hoy, ellos estarían en él. De alguna forma. Ahora, para acabar con esto, nuestros amigos en FiveThirtyEight nos han dicho que ellos tendrían que por lo menos dividir sus últimos tres partidos, todos en casa, ante los Rockies y los Dodgers. Ellos ganaron el primer partido ante los Rockies 12-3. Pero los Dodgers tienen a Clayton Kershaw y Rich Hill (si lo permite su ampolla) pautados para abrir ante ellos en el fin de semana, y esa serie la encabezará el choque clásico de Kershaw vs. MadBum el viernes en la noche. ¿Creen que a ellos les daría placer enviar a su casa a los Gigantes en el invierno – en un año par? Sí, nosotros también.

El camino de los Cardenales

Los St. Louis Cardenales juegan para 34-42 en el Busch Stadium. ¿Es esto algo loco, o qué? Bueno, también es importante porque a ellos les quedan cinco juegos más en casa en el resto del camino, ante Cincinnati y Pittsburgh.

Juegos para circular: El deslumbrante Alex Reyes ante el subestimado Dan Straily el jueves. (Los Cardenales batean .176 ante Straily este año). Entonces Carlos Martínez se mide al fenómeno de los Piratas Tyler Glasnow el viernes. Y un choque de Adam WainwrightRyan Vogelsong es posible para el domingo.

Así que ¿por qué tenemos el presentimiento de que veremos un partido de desempate entre Cardenales y Gigantes el próximo lunes en San Luis? Es solo una corazonada.

Cinco historias más que observar

La lucha por el Cy: Restando seis días, y no hay un claro líder en la batalla por el Cy Young en ninguna de las dos ligas. Así que no subestimen la importancia de las salidas finales de la temporada para Kyle Hendricks, Jon Lester, Max Scherzer, Rick Porcello, Verlander, Chris Sale, Corey Kluber (si está saludable) y una docena de otros ases. Hace apenas dos años, Kluber le quitó el trofeo al Rey Félix en el partido 160 de la temporada de Cleveland. ¡Así que puede ocurrir!

Cuadrando las siembras: Si piensan que la localía tiene importancia, entonces cinco de los seis ganadores divisionales tienen gran incentivo para jugar esta semana. Los Dodgers (37-39 en la carretera pero 53-28 en casa) están a dos juegos de los Nacionales (47-29 en casa, 45-36 en la carretera) por el puesto de segundo sembrado – que decidirá quién tendrá la localía en su choque de primera ronda la semana que viene. Y L.A. se queda con esa ventaja si termina con el mismo record. En la Liga Americana, apenas juego y medio separa a los Medias Rojas (46-32 en casa y 46-33 en la carretera), Vigilantes (51-26 en casa, 42-39 en la carretera) e Indios (53-28 en casa, 38-38 en la carretera) en la batalla de final de temporada por el mejor record del más joven de los circuitos. Los Indios pierden en cada fórmula de desempate. Pero el desempate entre Boston y Texas dependerá de los juegos divisionales esta semana, ya que dividieron 3-3 su serie particular de temporada.

20 es suficiente: En Tampa Bay, el as de los Rays Chris Archer comenzó la temporada con el sueño de conseguir 20 victorias. Pero de repente está en peligro de convertirse en el -primer lanzador con 20 derrotas en una temporada desde Mike Maroth le quitó el puesto a Brian Kingman en 2003 como el último perdedor de 20 partidos en un año, lugar que ocupó por 23 años. Desde que Maroth lo hiciera con los Tigres, a ningún lanzador se le ha permitido abrir un partido luego de alcanzar las 19 derrotas. Pero hasta ahora, Archer sigue pautado para lanzar el jueves ante los Medias Blancas. Permítannos mencionarles que Archer claramente no se merece este destino. Él podría terminar como líder en la LA en ponches. Y sus ocho criminales salidas sin apoyo ofensivo (seis o más entradas, no más de una carrera de apoyo mientras estaba en el montículo) son la segunda mayor cantidad en la liga. Casualmente, el líder en esa estadística en la liga — José Quintana, con 10 salidas de ese tipo – es el rival del jueves. ¿Creen que alguno de los dos equipos va a anotar?

La última parada de Papi: ¿Han escuchado el rumor de que David Ortiz se va a retirar? ¿Van visto las noticias? Solo queríamos comprobarlo. Bueno, llegamos al final de la temporada regular. Finalmente. Y es posible que haya algunas actividades sobre Papi en el fin de semana en Fenway. Solo una mera corazonada. Ningún jugador ha liderado jamás las Grandes Ligas en slugging u OPS en su temporada final. A menos que se le olvide como batear, Ortiz puede contar con que terminará como líder en ambas categorías en este fin de semana. Pero aquí está el dato más raro que podría lograr: Necesita tres cuadrangulares más para conectar 40 a los 40, lo que lo convertiría en el jugador más viejo en conseguirlo. Barry Bonds lo hizo en 2004, a los 40 años, y 2 meses. Ortiz tiene 40 años y 10 meses.

¿Recordando el 2011? Finally, ¿alguien se acuerda de la noche final de la temporada 2011? Una tarde/noche bastante memorable, ¿no creen? Sabemos de por lo menos dos libres que se escribieron sobre esa noche, así que debe ser una para la historia. Bueno, estamos preparados para que ocurra de nuevo este próximo domingo. Hay 15 juegos pautados para ese día. Todos comenzarán más o menos a la misma hora – alrededor de las 3 p.m. ET. No es descabellado pensar que hasta ocho de ellos podrían decidir cuales equipos siguen jugando y cuales se van para su casa. ¿Acaso alguien más está rogando fuertemente por que ocurra la deliciosa locura de que los ocho partidos terminen al mismo tiempo? Nosotros levantamos nuestras manos. ¿Qué creen ustedes?