MLB; Postemporada: La importancia de un cerrador de alto calibre

10/15/2016

6:12:22 PM

 

 

 

Para el futuro cercano, Chapman ya lanzó un mensaje bien directo: "Quiero llegar lejos con este equipo. Quiero un anillo con este equipo"CHAPMAN 15-10-16
Para el futuro cercano, Aroldis Chapman ya lanzó un mensaje bien directo:
“Quiero llegar lejos con este equipo. Quiero un anillo con este equipo”
Por Luis Álvaro Fernández.

El mánager de los Cachorros de Chicago, Joe Maddon, sabe que tiene en su rotación de lanzadores al cerrador más intimidante, y posiblemente uno de los más seguros para momentos de presión. Ese pitcher es el cubano Aroldis Chapman.

Precisamente a estas alturas, la importancia de un cerrador cobra un matiz extremadamente crucial, pues en los play-off las novenas más completas de las Mayores ya van directamente en busca de alzarse con el título de la Serie Mundial.

Este año, más que nunca, los Cachorros de Chicago, quienes consiguieron 103 éxitos en la temporada regular, uno menos que su mayor registro —104 en 1910—, están siendo considerados para ganar su primer Clásico de Otoño en 108 octubres.

Tras quedarse a las puertas de la Serie Mundial el año pasado, cuando fueron barridos (4-0) por los Mets de Nueva York, esta vez los Cubs se ven más sólidos en todos los niveles de juego, rumbo a despojarse de “la maldición de la cabra”, un hechizo beisbolero que los persigue desde 1945.

De seguro preguntas como estas resultan bien interesantes para muchos lectores:

1- ¿Sería suficiente contar con un taponero de buenos numeritos para enfrentar la postemporada?

2- ¿Es Aroldis Chapman el lanzador ideal para sacar tres outs?

Sobre la interrogante número 1

¡Obvio, súper determinante! Pero lo importante es el corazón y no lo numeritos. Tanto que no dejo de recordar a un nombre: Mariano Rivera.

Unos 123 partidos de postemporada, entre 1906 y 2015, se han decidido cuando un equipo pegó el hit de oro para dejar al otro en el diamante.

El cerrador, aunque viene —en la mayoría de las ocasiones— por los tres outs finales, y no tiene que lanzar cinco o seis capítulos como se le pide al abridor, tiene en sus manos la llave del juego; ese cierre maestro que hace caer el out 27. Tener a un pitcher seguro en ese puesto es un arma vital para cualquier mánager.

Si aún quedan dudas, pregúntenle a Bruce Bochy, piloto de los Gigantes de San Francisco, o a Dave Righett (coach de pitcheo), quienes tuvieron en su lanzadores la inefectividad más alta en salvados desperdiciados (30) de las Grandes Ligas.

¿No quedan totalmente convencidos? Ok, toda incertidumbre deberían diseminarla con las experiencias de Terry Collins. ¿Recuerdan el fin de los Mets de Nueva York?: Una derrota 3-0 versus Madison Bumgarner en el juego de comodines contra los Gigantes, y un decisivo jonronazo de Conor Gillaspie ante una recta de 96 millas (alta y por el centro de la zona) de Jeurys Familia (había admitido un solitario jonrón en 78 juegos relevados, con 77 inning, y lideró la MLB con 51 salvamentos).

Ahí estuvo una decisión más donde el cerrador cargó con todo el peso de una contienda de 162 juegos, desperdiciada en apenas un mero lanzamiento.

Sobre la interrogante número 2: 

Si tienen a Chapman como cerrador, olvídense de los porcientos de salvados, sea un 85, 90, o un mismísimo 100%. Cuando el holguinero ingresa al box, nadie está pendiente a los matchups, ni del scouting report. Todos saben lo que se avecina: los pitcheos más intimidantes, las rectas más poderosas e imbatibles del béisbol.

Así que hay algo bien claro: una cosa es tener al lanzador más eficiente como cerrador (Zach Britton en 2016); otra es tener al que obtuvo más rescates (Jeurys Familia); y otra, muy diferente, es poseer al que todos quieren: el más veloz y depredador en el box, Aroldis Chapman, quien lanza disparos al home de hasta de 105 millas por hora.

Deberían ver algo sobre ese dominio abrumador y de cómo su devastadora velocidad tritura bateadores. Revisen aquí sus secuencias durante los salvados que ya tiene en octubre, y saque usted sus propias apreciaciones:

Juego 1: Enfrentó a cuatro bateadores, con una recta que subió hasta 101.7 mph:

Gorkys Hernández: ponche abanicando en 7 pitcheos (recta-99.2 mph).

Eduardo Núñez: rodado a segunda en 8 pitcheos (recta-100.5 mph).

Buster Posey: doblete de línea al jardín izquierdo con el primer pitcheo (slider-88 mph).

Hunter Pence: rodado a segunda en 5 pitcheos (recta-99.7 mph).

Nota: La recta que lanza Chapman es de cuatro costuras.

Juego 2: Retiró en orden…

Brandon Crawford: ponche mirando en 4 pitcheos (recta-102 mph).

Ángel Pagán: línea out al central (Fowler) en 8 pitcheos (recta 101.5 mph).

Kelby Tomlinson: ponche abanicando en 4 pitcheos (recta-102 mph).

 

Juego 4: Trío de chocolates a: Gorkys Hernández, Denard Span y Brandon Belt (subiendo un pitcheo hasta 102 millas).

Para el futuro cercano, Chapman ya lanzó un mensaje bien directo: “Quiero llegar lejos con este equipo. Quiero un anillo con este equipo”, dijo a ESPN digital el taponero de 28 años, natural de Holguín.

Tomado del Diario de Cuba

Fuente: SwingCompleto

La redención del lanzallamas Aroldis Chapman solo es parcial

Marly Rivera, ESPN Digital

 

Aroldis Chapman no pudo dormir la noche del lunes. El cerrador de los Cachorros de Chicago sentía que había defraudado a su equipo cuando más lo necesitaba, en el tercer partido de la Serie Divisional de la Liga Nacional, a seis outs de un puesto en la Serie de Campeonato.

El dirigente Joe Maddon había hablado con él sobre utilizarlo por más de una entrada en una situación de salvamento contra los Gigantes de San Francisco, así que cuando el piloto de los Cachorros le preguntó si estaba listo, él afirmó que “absolutamente”.
Calendario Postemporada MLB 2016

Aquí pueden ver los partidos y los calendarios de cada serie de la postemporada 2016, con los canales donde se podrán ver y los horarios de transmisión. Calendario completo »

Pero mientras yacía sin poder dormir en su hotel, todavía no podía comprender por qué las cosas habían salido tan mal.

Chapman fue llamado a la lomita después que el relevista Travis Wood permitió un hit para arrancar la parte baja de la octava entrada, seguido de una base por bolas de Héctor Rondón a Buster Posey, con los Cachorros aferrándose a una ventaja de 3-2.

El cubano se las arregló para abanicar de salida a Hunter Pence con una de sus habituales rectas de 101 millas por hora, pero cuando le tocó medirse a Conor Gillaspie, el héroe de los Gigantes destruyó otra recta para un triple de dos carreras, y Brandon Crawford siguió con un sencillo remolcador.

Chapman no podía recordar otra vez en su carrera de siete años en Grandes Ligas donde les había permitido imparables consecutivos a dos zurdos.

Así que cuando Maddon le pidió la pelota, fingió que todo estaba bien, pero Chapman se sentía derrotado.

“De verdad salí un poco dolorido, aunque sé que es algo que pasa en el juego. Me salieron las cosas mal. Me trajeron para ganar y por eso me sentía mal”, dijo el cubano sobre el partido, que resultó en una victoria 6-5 para los Gigantes en 13 entradas. “Era para nosotros haber ganado ese juego y terminado ya”.

Al día siguiente, después de una noche de insomnio, Chapman se reunió con sus compañeros en el cuerpo de relevistas, Rondón y Pedro Stropp.

“Nos reunimos y hablamos de lo que pasó. Yo quería asegurarme que eso no afectara el [próximo] juego”, explicó Strop.”Chapman dijo, creo que debí hacer mejor trabajo. Yo le dije, ‘oye Chapman tranquilo que aquí todos sabemos lo que tú puedes hacer. Sabemos que entraste a pitchar ahí con el corazón”.

Ahí mismo los relevistas se prometieron entre sí que si se les daba una oportunidad una vez más contra los Gigantes, eso sería todo lo que necesitarían.

“Vinimos y empezamos a hablar de cómo íbamos a pitchar”, dijo Rondón. “Chapman me dijo que iba a venir doblado y yo dije que yo iba lanzar todo eso por ahí por el medio, que hay que jugar con el contacto. Esa fue la mentalidad que tuvimos. Aprendimos que ellos nos ganaron porque nunca se rindieron. Ellos siguieron siempre peleando y peleando. Nosotros teníamos que hacer lo mismo”.

“Sólo sabía que iban a tener que fajarse conmigo de verdad porque estaba enfocado en eso. Lo empatamos y nos fuimos arriba y se dio la oportunidad y no había nada más que decir; ya sabíamos “, agregó Chapman.

El resto es historia.

Rondón entró en el octavo inning y no permitió que los Gigantes anotaran más carreras. Después de un sencillo de Gillaspie para arrancar la entrada, el derecho ponchó a Joe Panik y lanzó su recta de cuatro costuras para contacto contra su compatriota venezolano Gregor Blanco, que bateó para doble matanza.

Luego la ofensiva de los Cachorros arrancó su remontada en la novena entrada, anotando cuatro carreras contra el golpeado y sufrido bullpen de los Gigantes.

Cuando Chapman asumió el montículo con lo que ahora era una ventaja de 6-5, los Gigantes no tendrían un solo chance. Chapman no lo iba a permitir. Ponchó a los tres bateadores que enfrentó con 13 lanzamientos, de los cuales 10 de ellos superaron las 100 millas por hora.

Los Cachorros clasificaron a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional con el tercer salvamento de la postemporada para el zurdo de 28 años, en una actuación que Maddon describió en términos simples:
“Eso fue algo hermoso”.

Fuente: ESPEN DIJITAL

 

4 comentarios

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    • Zika en 15 octubre, 2016 a las 7:33 pm
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    Que alguien me cuente sobre la maldición de la cabra, porque yo me se la maldición del cocodrilo, pero esa otra no ? jjjjjj

    1. Los Cachorros de Chicago y la maldición de la cabra

      Chicago tiene 70 años sin jugar una Serie Mundial.

      Además tienen 107 años que no ganan un campeonato.

      Rafael Calvo , Panamá | 18 oct 2015 – 19:48h

      Temas:
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      Fachada del estadio Wrigley Field de Chicago
      Fachada del estadio Wrigley Field de Chicago
      Fachada del estadio Wrigley Field de Chicago AP

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      Muchos han intentado calmar la sed de venganza de William Billy Sianis en contra de Chicago.

      Sacerdotes, sobrinos, videojuegos, manillas pegajosas y varias cabras más han querido acabar con la maldición de Sianis, pero ninguno ha podido.

      Por ejemplo, en 2012 los fanáticos de los Cachorros festejaron hasta altas horas de la noche en las calles de Chicago su título ganado en la Serie Mundial de ese año .

      Ese campeonato no contó para las Grandes Ligas, pues la celebración de los Cachorros formaba parte de un comercial para promocionar el juego ‘MLB 12 The Show de Béisbol de PlayStation 3.

      Para Chicago la predicción quedó muy lejos de la realidad, pues ese año cerraron con uno de sus peores registros en la historia y el anuncio del juego pasó a formar parte de una lista de hechos que se han registrado en la historia del béisbol para intentar acabar con la maldición y con una de las sequías más largas para volver a conorarse.

      Los Cubs, como también se les conoce, acabaron la campaña regular de 2012 con un récord de 61 triunfos y 101 derrotas, uno de los peores registros de las mayores, solo detrás de los Astros de Houston (55 ganados – 107 reveses).

      Pero sus fanáticos no se rinden y buscan cualquier hilo de esperanza para volver a saborear las mieles de la victoria, aunque el argumento esté inspirado en la ficción.

      Hace poco volvió a circular que en la película Back to the future 2, que se estrenó en 1989, se anunciaba que los Cachorros serían campeones este 2015, un año que los chinos le han dedicado a la cabra de madera, que oficialmente comenzó el 19 de febrero con la segunda luna nueva después del solsticio de invierno.

      Cualquier ayuda es buena para terminar una sequía de más de 107 años.

      En 2004, los Medias Rojas de Boston ganaron la Serie Mundial y rompieron ‘la maldición del bambino’, como se llamó al extenso período de 86 años que pasaron los patirrojos sin ganar el clásico de otoño de Grandes Ligas.

      Sianis y sus palabras

      Tal vez esta sea, por fin, la temporada de los Cachorros, aunque primero tendrán que derrotar a los Mets de Nueva York y luego pensar en la Serie Mundial.

      Sobre los Cachorros pesa una condena de Sianis para que no ganen un título de Serie Mundial.

      En 1945, Sianis, un griego radicado en Estados Unidos, intentó ingresar con una cabra al estadio Wrigley Field, casa de Chicago, que jugaba la Serie Mundial contra los Tigres de Detroit.

      Los Cachorros y la maldición de la cabra
      Expandir Imagen
      Los Cachorros y la maldición de la cabra

      Era el cuarto compromiso de la serie y Sianis, que tenía boletos para él y su cabra, no se le permitió entrar con el animal, desatando la ira del fanático.

      Otra versión de esta leyenda detalla que Sianis entró al estadio por su insistencia ante el dueño del estadio Philip K. Wrigley, pero luego le pidieron que sacara la cabra porque su olor no era del agrado de los otros asistentes.

      Luego vinieron las palabras malditas de Sianis sentenciando a los Cachorros a sus peores días en el béisbol, solo hasta que dejaran entrar a una cabra al estadio Wrigley Field.

      Chicago, que estaba al frente en la serie 2 -1, terminó perdiendo el campeonato.

      Los Cachorros, con grandes jugadores en su historia como Sammy Sosa, Kerry Wood y Greg Maddux han tenido oportunidades en su largo transitar.

      Durante el período de 1930 a 1945 los Cachorros llegaron a la Serie Mundial en 10 ocasiones. En 1907 y 1908 la ganaron en años consecutivos. Los números han acompañado a los jugadores de Chicago, pero no la suerte. En 2003 la fiesta se las dañó Stevie Bartman, un fanático de los Cachorros que metió la mano y evitó que se consumara un out, lo que aprovechó Miami para liquidarlos.
      Dato

      En la campaña de 1969 los Cachorros tenían ventaja de nueve juegos, pero un gato negro frenó la racha. Los Mets los adelantaron para arrebatarles el puesto de playoff y terminar ganando la Serie Mundial.

      Otra anécdota en contra de los Cachorros fue la de Ruth en octubre de 1932. En ese año los Cachorros diputaban la Serie Mundial contra los Yankees de Nueva York y G eorge Herman Ruth estaba en el plato después de recibir insultos de la banca de los de Chicago. Ruth enseñó por dónde iría la bola de jonrón y eso mismo ocurrió, y los Yankes se coronaron.

      En la campaña de 1969 los Cachorros tenían ventaja de nueve juegos, pero un gato negro frenó la racha. Los Mets los adelantaron para arrebatarles el puesto de playoff y terminar ganando la Serie Mundial.

      Sianis, propietario de una cantina, murió el 22 de octubre de 1970 y sus familiares han llevado cabras al estadio Wrigley Field sin mucha suerte para revertir la maldición.

      En 2015 Cachorros y Mets se miden por el campeonato de la Liga Nacional, siendo la primera vez que ambas franquicias se topan en una serie de playoff.

      Los Cachorros, que tienen 70 años sin jugar una serie mundial y 107 sin ser campeón, tuvieron marca de temporada de 97-65 por 90-72 de los Mets y además 7-0 a su favor en la serie entre las dos novenas.

      (Basado en relatos de internet, MLB y Chicago Cubs)

      http://www.prensa.com/radar_deportivo/Cachorros-maldicion-cabra_7_4326387319.html

    • Zika en 15 octubre, 2016 a las 9:30 pm
    • Responder

    Que interesante esa historia.. Yo decía que tiene que ver los Cachorros con una Cabra ? Ahora entiendo.. Y pensé que si era así pues que llevaran cabras al estadio, pero veo que ni con eso se le ha quitado la maldición…
    Después de todo es de risa.. Los cachorros llevan cabras al estadio y los cocodrilos llevan gallinas o gallos, vaya ud a saber para que ???? Bueno casi todos sabemos para que, pero tampoco se les quita la maldición.. jjjjj

    • Osmel en 16 octubre, 2016 a las 6:46 pm
    • Responder

    Saludos a todos.
    Felicidades y a la vez gracias al staf de este brillante blog por el gran trabajo que hacen.
    Quisiera saber si tienen manera de conseguir los rosters actualizados del Videojuego MVP Cuba ó del MVP Baseball 2016. Cualquiera de los 2 me vendria bien. Un saludo nuevamente y gracias de antemano.

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