DOS LEONES

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Por el peñista Juan Gualberto González Gómez

DOS LEONES
Como cada año, ocurría en los festejos de La Tutelar, la Patrona de Guanabacoa: multitud de saltimbanquis, carrozas, carpas de circos y aparatos de feria arribaban al centro y la periferia del pueblo para participar en las más esperadas fiestas de estos lares.Los espacios eran insuficientes para dar cabida a todos los que querían emplazar el objeto de su invención para extraer dinero a los felices e incautos transeúntes: apuestas a ratones que buscaban introducirse en uno de los disímiles huecos rotulados con números de apuestas de vivos colores; carros con anunciadas rarezas como animales con varias cabezas, colas o demasiadas extremidades; salones con espejos que distorsionaban las figuras, al punto de hacernos llorar de risa al vernos reflejados en ellos; adivinadores de la buena fortuna; bailarinas cuyos méritos radicaban en la belleza de sus cuerpos que en la calidad de sus ejecuciones danzarías; bebidas alcohólicas, fiambres y variedades infinitas de olores, colores y gente, mucha, muchísima gente…

Sin embargo, a mí –adolescente fanático a la pelota- lo que más me gustaba era el tiro a los bolos de madera, no en sí por lo atractivo de la propuesta, sino por las personas que acudían allí para probar su suerte…y su puntería. Pero la aparente simplicidad de ganarse un regalo por un “módico precio” no era más que una burda trampa en la que caían una y otra vez las personas incautas.

Pero vayamos por parte: ¿en qué consistía el reto? Pues en hacer caer al suelo seis botellas de madera juntadas una sobre otra formando una equilibrada pirámides, las cuales debían ser tumbadas por medio del lanzamiento de tres pelotas de beisbol a la distancia de diez metros…Sencillo a primera vista, pero el asunto era que la mesita redonda sobre la que descansaban las susodichas botellas estaba rodeada en su perímetro por una banda de caucho que sobresalía unos centímetros por encima del borde de la mesa… ¡Ahí estaba la trampa! Pues rara vez se podía expulsar con un disparo las seis botellas y quedaban acostadas sobre la mesa una o más figuras de madera, a las cuales posteriormente había que darles con mucha precisión y fuerza con la pelota o pelotas que quedaban…

Mi espera en el lugar a veces se prolongaba (¡y la fiesta andando!) esperando a dos figuras que habitualmente pasaban por allí. Pero yo era paciente y era remunerado la mayoría de las veces con el espectáculo que vería en algún momento…Como siempre, surgían de entre la multitud como figuras iluminadas de cuentos fantásticos (¿o era una jugarreta de mi desbocada imaginación?): uno era trigueño, hablador y gesticulaba sin cesar, moviendo descontroladamente su mano izquierda; el otro, alto, más bien delgado, pero corpulento, con la apariencia de un americano, y apenas abría la boca. Pagaban por sus pelotas y …!comenzaba el espectáculo! Al principio, yo como único espectador, pero luego se animaba el lugar y se iban sumando muchos al show montado.

Creo que pocos han tenido el privilegio de ver tan cerca rectas de humo tiradas tanto a la derecha como a la zurda, con tanta precisión y fortuna, hasta el punto de presenciar un acto alucinante…!Qué importaba que quedaran bolos sobre la mesa en el primer disparo! Un rectazo de humo los sacaba de ahí enviándolos irremediablemente al suelo. Así, una y otra vez…hasta que se agotaban los regalos del cariacontecido tahúr…

Por cierto, en ocasiones tenía que irme del lugar sin presenciar el show, pues el fullero de los bolos cerraba el negocio después de que unos de sus secuaces le alertara de que se aproximaban los causantes de sus infortunios. Y desde luego que no reabría hasta que tuviera la certeza de que no volverían por el lugar.

¡Ah! ¿Que quiénes eran los afortunados que lanzaban como dioses?…Pues Modesto Darcourt y Rigoberto “El Bulto” Sánchez, integrantes del staff de lanzadores del equipo azul.

PD: esta crónica se la dediqué un 13 de noviembre de 2014 a nuestro inolvidable amigo de la peña y uno de los más empedernidos fanes de los Industriales YULAO YEN… Ahora la retomo para dedicarla al amigo LUIFI, admirador reconocido de nuestro trabajo (tuve que recuperarla, pues no se había publicado, sino que circuló internamente entre los peñistas, cuando aún no existía nuestro sitio de la MD…Espero la disfruten.

11 comentarios

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    • Zika en 18 octubre, 2016 a las 2:59 pm
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    Bonita Crónica Juan !!!!.. Memorias imborrables que a través de tu sapiencia y vivencias, nos recrean para mencionar a dos leones, que particularmente yo jamás los había oído mentar.. Pero por tu descripción eran imbatibles.

  1. Pues si Juan ya la estoy disfrutando, porque de verdad que me gustan esas anecdotas y relatos. Por cierto hace un tiempo me parece haber escuchado que iban a hacer un Libro de anecdotas en el que intervenian muchos destacados de nuestro pasatiempo Nacional y no se en que paró eso. Gracias Juan por la deferencia que has tenido conmigo. Saludos

    • Valenzuela en 18 octubre, 2016 a las 4:39 pm
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    Qué bueno que pudo recuperarla, de lo contrario nos hubiese privado de disfrutar del excelente escrito, esas estampas tan criollas son la que no dejaran morir al beisbol.Saludos Juan

    • Er Vale en 19 octubre, 2016 a las 11:40 pm
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    muy bueno … gracias

    • Er Vale en 20 octubre, 2016 a las 12:02 am
    • Responder

    ese Modesto Darcourt esta claro que no puede ser Jose Modesto … por la edad … es el padre supongo .. no?

    1. Ayer yo hablaba con Juan porque tenia mis dudas sobre el tema, pero creo el me explico que era (el chiqui) Darcourt de quien relataba la historia.
      Ya por finales de los 70 estaba dando que hacer en el 78 en la selectiva dio tres lechadas y compartió el liderato con Rogelio. En el 85 ya llegaba a sus 100 victorias, el segundo en la capital solo antecedido por Changa Mederos. Y el # 16 entre todos los lanzadores.
      Pero bueno Juan nos podrá sacar otra vez de esa duda.

        • Er Vale en 20 octubre, 2016 a las 3:02 am
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        Yo era fan a darcourt … entre otras cosas porque tambien soy zurdo y como era el mas chama del barrio me ponian a pichar (al flojo claro jeje) y bueno .. en mi cabeza yo era darcourt … hasta imitaba su manera de lanzar que era similar a changa, aunque a changa no lo recuerdo … cuando murio yo era mas chama aun … pero eso decian. Ahora se me confunden los recuerdos pero me parece que fue a darcourt a quien cheito le dio (en el latino, yo estaba ahi) .. su hr numero 200. Una linea que salio raspando cabezas y se coló en el left. Todavia esta entre los estacazos mas impresionantes que he visto, por lo rapido que llego a las gradas y porque apenas se elevó. No se ni siquiera si ese juego fue televisado pero seguro que si … eran un clasico esos choques. Ni me acuerdo quien gano … me parece que los naranjas. Como se disfrutaban (y se sufrian) esos tiempos. Darcourt es la perdida que mas he sentido. Un leon de los que ya no se ven.

        • Er Vale en 20 octubre, 2016 a las 3:27 am
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        yo por el articulo me hice idea de que esos dos qe tumban bolos eran hombres mientras juan era un chama … no me se la edad de juan pero me resultaba raro que darcourt fuera un hombre y juan un adolescente jeje… Ahora relei y en ningun momento deja pistas sobre la edad de los lanzadores … asi que no se por que me hice esa idea. Como tu dices .. ya nos aclararemos. Saludos.

        1. El Chiqui nació el 26 de noviembre de 1958 y el autor de la crónica el 12 de julio de 1953, por lo q es más viejo en 5 años….En el momento en q se ubican los hechos, esos dos grandes apenas comenzaban en sus andares y eran casi desconocidos, de lo contrario nunca los hubieran dejado participar en el derribo de los bolos…Tampoco creo q pasaran desapercibidamente en una feria municipal sin q los fanes lo agobiaran con sus reclamos…En el momento en q escribí la crónica, no existía esta página, sino q circulaba esta especie de panfleto deportivo entre nosotros, en una red de usuarios de correos…Como especificaba al final del trabajo, estuvo dedicado a nuestro inolvidable amigo Yulao, y quise impregnarle algo poético (de cierta manera), por lo cual me tomé la “licencia poética” de ser menor q los protagonistas de la anécdota…Nunca pensé q un día rescataría este homenaje a esos dos grandes y llegara a estar en el ciberespacio, y la publiqué tal cual fue concebida…Ofrezco mis disculpas a Er Vale, a Reynel y a todos aquellos q quedaron confundidos por ese “pequeño detalle” de las edades…

            • Er Vale en 20 octubre, 2016 a las 12:47 pm
            • Responder

            naa no pasa nada … esta muy buena la cronica … es de esos articulos que te dejan pensando y te hacen releer. En parte gracias a las licensias poeticas. Es lo que le da vida .. sino fuera una mera efemerides. Gracias otra vez.

    • Allan de centro habana en 22 octubre, 2016 a las 3:27 am
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    Me gusto muchisimo.Recuerda realmente como surgen las estrellas que uno no tienenla oportunidad de conocerlas hasta que brillan y cuando cuentan sus historias parecen inventadas o sacadas de un cuento, y realmente son como nos la cuentan JG, que linda cronica.

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