CLEVELAND – He aquí nuestra pregunta: Algún día, cuando Ken Burns IV documente la Leyenda de Kyle Schwarber en la Serie Mundial 2016, ¿por dónde comenzará?

¿Con un pietaje granulado del Schwarbino corriendo de un juego en la Liga Otoñal de Arizona a un avión privado el lunes, y luego mirando fijamente a un episodio de “Blacklist” en el vuelo porque su cebrero no puede dejar de pensar sobre la Serie Mundial?

¿O quizás con la escena asombrosa del Schwarbino conectando la recta de dos costuras de Corey Kluber hacia la parte superior de la cerca del jardín derecho para un doble el martes en la noche – luego de pasar 201 días entre sus apariciones en un terreno de Grandes Ligas?

¿O posiblemente con sus compañeros sacudiendo sus cabezas al intentar describir lo que acababan de ver el miércoles en la noche, cuando el Schwarbino logró dos hits más, remolcó dos carreras, llegó a base tres veces y mejoró su porcentaje de embasamento en la Serie Mundial a un ridículo .556?

“¿Quién hace esto? La Leyenda de Kyle Schwarber es quien lo hace”, afirmó el veterano receptor David Ross, sonando como un hombre audicionado para el rol de narrador en la próxima película sobre la vida de la Leyenda de Kyle Schwarber, luego de la victoria 5-1 en el Juego 2 de la Serie Mundial sobre los Indios el miércoles. “Este chico ES una leyenda. Ya lo es”.

Bueno, aquí está la parte loca. Eso podría ser cierto. Hemos rebuscado por todas las partes del libro de reglas del béisbol el miércoles, y no encontramos una sola sección en la que se defina oficialmente lo que constituye una “leyenda” en Octubre. Así que aquí está lo que podemos decirle a la gente que constituye una.

Um, luce como un chico que mide como unos seis pies de estatura y pesa 235 libras, que tiene un físico parecido al de un ‘tackle izquierdo’, que tiene una espesa barba color marrón, y que prácticamente se puede tirar rodando de la mesa de preparadores físicos, y apareció en una Serie Mundial y ha alcanzado la base en cinco ocasiones en sus primeros nueve viajes al plato en seis meses. Eso es lo que constituye una.

Ahora les presentamos cómo lo está haciendo. Y aquí nosotros lo estamos observando. Y los Cachorros están empatados a una victoria por bando gracias a eso. Pero todavía sigue siendo difícil de comprender que esto esté sucediendo en la vida real – incluso para los más incrédulos compañeros de Schwarber. Al preguntársele el miércoles lo que le diría a sus hijos sobre la Leyenda de Kyle Schwarber, el antesalista de los Cachorros Kris Bryant se echó a reir a carcajadas.

“Que él es un monstruo”, dijo Bryant. “Y que todo lo que él está haciendo ahora mismo es prácticamente imposible. Yo sé que si fuera yo el que me hubiese tomado seis meses de ausencia del béisbol y comenzara a batear, estaría allá afuera congelado en el plato y fallaría la pelota en cada ocasión”.

OK, dejemos que el record muestre que Schwarber de hecho SÍ ha abanicado y fallado siete pitcheos en los dos partidos que ha disputado en esta Serie Mundial. Así que existe prueba de que él es razonablemente humano. Pero es posible que esa sea la única prueba.

Él jugo dos partidos en la Liga Otoñal de Arizona en la última semana y logró un hit. Pero ahora ha jugado dos partidos en la Serie Mundial y ya tiene tres hits. Sí, así como lo leen.

“Hey, ellos tienen algunos lanzadores buenos aquí”, dijo con una mueca Ross. “Y esos chicos no tiran tantos strikes. Así que uno tiene que irse fuera de la zona un poco más”.

Jeff Bagwell, Harold Baines y Andy Van Slyke tienen tres hits en Serie Mundial de forma combinada en sus largas y documentadas carreras. El Schwarbino solo participó en tres partidos en toda la temporada, nunca participó en una práctica de bateo hasta hace poco más de una semana y ya tiene tres hits en una Serie Mundial en 28 horas. Correcto. Por supuesto que los tiene. Porque claramente, las prácticas de bateo están sobrevaluadas.

“Es mejor que no tome ni un solo swing en la temporada baja”, dijo en broma su compañero, Anthony Rizzo.

Los compañeros de Schwarber todavía no pueden creer que el Schwarbino haya pasado todos esos meses sin utilizar un bate y de repente, en su segundo viaje al plato en un partido de Grandes Ligas el martes en la noche, se haya quedado a dos pies de conectar un cuadrangular al usualmente imbateable Kluber. Pero ese no es el turno que más les ha sorprendido de él.

No, ese turno ocurrió en la sexta entrada del Juego 1, cuando el relevista zurdo más atemorizante de Estados Unidos, Andrew Miller, vino del bullpen para enfrentarse a él. Miller ha ponchado al 43 por ciento de los bateadores zurdos que ha enfrentado en esta temporada, con más del doble de ponches (32) que hits (13). Así que dados esos números, y dado todo el óxido que Schwarber estaba sacudiéndose (en teoría), “yo pensé que Joe [Maddon] iba a enviar un emergente por él”, dijo Ross.

Ehhhhh, not exactamente. Maddon dejó batear a Schwarber – y entonces, naturalmente, lo vimos como logró un boleto con cuatro pitcheos, viendo como pasaban ante él cuatro lanzamientos en fuego fuera de la zona. Y “cuando él dejó pasar ese slider [en 3 y 0]”, dijo Bryant, “un pitcheo en el borde de la zona, en ese momento pensé, ‘Wow. Eso es algo loco. Yo le habría hecho swing en cada ocasión'”.

Así que eso fue en el Juego 1. Pero entonces llegó el Juego 2 el miércoles, un partido que los Cachorros prácticamente tenían que ganar – considerando que solo uno de los últimos 17 equipos que han caído atrás en la Serie 0-2 se han recuperado para ganar la Serie Mundial. ¿Y que hizo el Schwarbino? Rayos, ¿qué creen ustedes que hizo?

En su segundo turno, remolcó su segunda carrera del juego, al lograr el primer hit de su carrera en conteo de 3-0. Y luego trajo al plato otra anotación en su siguiente turno, para poner el marcador 4-0. Y los Cachorros ya tenían todo el espacio del mundo para asegurar el partido.

El Elias Sports Bureau reporta que ningún jugador de posición ha pasado una temporada completa sin una carrera remolcada en Grandes Ligas – para entonces remolcar al menos una anotación en la Serie Mundial – desde que Tom Lawless lo hiciera con un cuadrangular de tres carreras ante Frank Viola en la Serie Mundial de 1987. Pero al menos Lawless pasó toda la temporada en el roster activo del equipo. Schwarber pasó practicamente toda la temporada en la lista de lesionados y en el cuarto de preparadores físicos. Asi que ¿cómo es que ha ocurrido esto?

“Él está viendo la bola realmente bien”, dijo Maddon. “Y esa es la parte que sea la parte más asombrosa de todas. Batear la pelota es una cosa. Pero se puede ver que no está ansioso. Está viendo bien los lanzamientos en el borde de la zona, dejando pasar pelotas malas, no está haciendo swings alocados. Esa es la parte que más me ha impresionado”.

“El béisbol”, dijo luego Schwarber, “es un juego loco. Te hace cosas locas a ti. Pero este es el momento en el que todos soñamos cuando éramos chicos, el jugar en una Serie Mundial y ganarla”.

OK, esperen un segundo. ¿Acaso este hombre acaba de usar la expresión, “JUGAR en la Serie Mundial?” Esa es una expresión interesante, porque todo lo que él ha hecho hasta ahora es BATEAR en la Serie Mundial, gracias al milagro de la regla del bateador designado que se pone en función en todos los juegos de la Serie Mundial en los estadios de la Liga Americana. Pero ahora, la Leyenda de Kyle Schwarber está a punto de tomar un rumbo totalmente diferente.

Ahora la Serie Mundial se mueve al Wrigley Field para los próximos tres partidos. Y ¿qué pasará con el Schwarbino en los siguientes tres juegos, ahora que los Cachorros han pasado los pasados dos partidos alimentándose de su genio al bate? Hmmm. Excelente pregunta.

Luego del Juego 1, cuando a Schwarber se le preguntó si podría jugar en el terreno en el fin de semana, sacudió su cabeza y respondió, de forma directa: “No”. Pero cuando se le hizo la misma pregunta luego del Juego 2, tenía una respuesta diferente. De repente, 24 horas más tarde, no estaba descartando nada.

“Veremos lo que pasa”, dijo. “Nada está escrito en piedra. Nadie me ha dicho nada. Así que hasta ahora, la historia sigue siendo la misma”.

Pero en honor a la verdad, nada sobre esta historia sigue siendo la misma. No más. Así que Maddon habló sobre revisar la situación con el cuerpo médico, lo que parece una buena idea. Y entonces, si esos medicos dicen las palabras mágicas, “podríamos verlo atrapando algunos elevados [durante los entrenamientos del jueves en el Wrigley Field]”, dijo el manager, “sí hay alguna posibilidad”.

Bueno, en realidad, es posible que no exista dicha posibilidad. Esos médicos suelen ser algo graciosos. Así que piensen en esto por un minuto.

El Schwarbino pasó los primeros dos juegos de la Serie Mundial energizando a todo su equipo, y naturalmente, a su base de fanáticos. Entonces, debido al hecho de que juega en un deporte que no puede ponerse de acuerdo en el conjunto de reglas para practicarlo, él tiene que pasar los siguientes tres juegos esperando al momento adecuado para convertirse en el bateador emergente más querido de Chicago. Así que ¿por qué esto nos parece como uno de los momentos más característicos de los Cachorros?

Sabremos más a dónde se dirigirá esta saga en las próximas 24 horas. Pero en este punto, luego de haber observado a la Leyenda hacer lo suyo en Cleveland, sus compañeros prácticamente esperan que el Schwarbino chasquee sus dedos y vuelva a estar completamente saludable para el viernes en la noche. Y luego de haber sido testigos de lo que este chico es capaz de hacer, ¿no les parece que esto puede ser posible?

“Definitivamente”, dijo Rizzo, con una sonrisa. “No te sorprendas si incluso lo vemos detrás del plato como receptor el viernes”.