¿Qué fue de aquellos que deslumbraron en México’68?

11/08/2016

6:08:10 PM

 

 

trio-68 por eddy napoles

 

Eddy Luis Nápoles1

Por el amigo de la peña:

Eddy Luis Nápoles Cardoso

 

 

 

Muchos recordaran la hornada de corredores norteamericanos que
deslumbraron en  los Juegos Olímpicos de México’68. Hoy no hablaré de
las hazañas que todos conocemos, pues marcaron toda una época en el
atletismo mundial, me refiero, y no voy a establecer un orden de
jerarquía por sus marcas, a Jim Hines, Lee Evans y Bob Beamon.

James Ray “Jim” Hines, nacido el 10 de septiembre de 1946 en Dumas,
Arkansas, Estados Unidos, irrumpió como el primer humano que con
cronometraje electrónico, descendía de los 10 segundos en la prueba
reina del atletismo, los 100 metros planos, con crono de 9.95
segundos, acontecimiento acaecido el 14 de octubre de 1968 durante la
cita estival mexicana.

Pues les cuento que Hines, apenas cuatro días después de su regreso
triunfal, fue drafiado en la sexta ronda de la NFL por los Miami
Dolphins, firmando un contrato para jugar fútbol profesional
americano, con este club jugó una temporada, para pasar otro ciclo
similar con los Kansas City Chiefs.

En esa etapa con los Dolphins, a pesar de su rapidez, no mostró
habilidades para este deporte y se limitó a militar en el equipo de
reserva, lo que le valió el apodo de “Oops” (Manos torpes). En 1969
tuvo participación en 10 juegos, con dos pases para 23 yardas, una
corrida de siete yardas y una patada inicial de 22 yardas.

En 1970 tuvo participación en un juego con los Kansas City Chiefs,
siendo clasificado posteriormente como el décimo peor jugador de la
NFL de toda la historia, por el columnista del sitio web Deadspin,
Jeff Pearlman.

En otro momento de su vida laboral, Hines trabajó con jóvenes talentos
en la ciudad de Houston y más tarde se vinculó al trabajo en
plataformas petroleras hasta su jubilación, pero lo que sí está claro,
es que nunca más se acercó a una pista atlética para intentar
acercarse a aquel mítico 9.95 de 1968.

El siguiente portento de México’68, fue el corredor de 400 metros, Lee
Evans, recordado por el impresionante, 43.86 que estampó, el 18 de
octubre, siendo el primero en descender de los 44 segundos. Evans
también formo parte del Black Power (Poder Negro), presente durante la
ceremonia de entregas de medallas de los 200 metros, mediante la
acción que hicieron sus paisanos Tommie Smith y John Carlos, quienes
levantaron uno de sus puños envuelto en un guante negro, en señal de
protesta por la discriminación que sufrían los afronorteamericanos en
Estados Unidos. Lee Evans, mostró su apoyo a sus compañeros que fueron
expulsados por ese acto de rebeldía de la villa olímpica, llevando
durante la ceremonia de entrega de medallas, una boina negra.

Posterior a los Juegos Olímpicos, Evans lo mejor que registró fue un
45.06, en Knoxville en 1969, así como 44.5, ese propio año en South
Lake Tahoe. En 1972, resultó cuarto lugar en los Trails de Eugene para
los Juegos de Münich, siendo aventajado por Wayne Collett (44.1), John
Smith (44.3) y Vince Matthews (44.9), mientras él hacía 45.1 segundos,
integrando aquel fatídico relevo 4×400, que nunca llegó a correr en la
cita alemana, pues Matthews y Collett escenificaron en Múnich, La
Protesta Olvidada (The Forgotten Protest), que consistió en hablar
entre ellos y gastarse bromas durante la ceremonia de premiación, por
lo que fueron expulsados de los Juegos, esto unido a la lesión de John
Smith durante la final de 400 metros, dejó a Lee Evans, como único
integrante de la posta 4×400 metros.

En 1972 volvió a ganar el Campeonato de la Unión Atlética Amateur
(AAU), que había logrado en 1969. En lo adelante solo realizó tres
esporádicas apariciones más, con 46.2 en 1975, 46.2 en 1976 y a los 33
años en 1980, logró 46.5 segundos.

Graduado de la Universidad Estatal de San Jose, trabajó como coach de
atletismo durante dos años en ese centro universitario. También ha
trabajado como director de los programas nacionales de atletismo de
Nigeria, Camerún, Qatar y Arabia Saudita. En 1977 fue coach del equipo
de África a la primera Copa del Mundo de Atletismo celebrada en
Dusseldorf.

En 1983 fue exaltado al Salón de la Fama del atletismo estadounidense
y seis años más tarde, al Salón de la Fama Olímpico de Estados Unidos.

Más tarde, Evans regresó a los Estados Unidos para aceptar cargos de
entrenador en la Universidad del Sur de Alabama y la Universidad de
Washington. Se le diagnosticó un tumor cerebral en diciembre de 2012,
pero se recuperó completamente después de someterse a una cirugía.

Ahora le corresponde al atleta que logró el resultado más fabuloso del
pasado siglo en el atletismo, Robert “Bob” Beamon, con su fenomenal
brinco de 8.90 metros, se constituyó en la principal proeza de la cita
olímpica mexicana, nombrado por la revista especializada en deportes,
Sports Illustrated como uno de los cinco momentos deportivos del siglo
XX.

Pues les cuento, que Beamon no se mostró diferente a su dos paisanos
anteriores. En 1969 ganó el Campeonato de la Unión Atlética Amateur
(AAU) con apenas 8.20 metros, y poco después fue drafiado en la
decimoquinta ronda de la NBA por los Suns de Phoenix, una costumbre de
esa época, pero nunca llegó a jugar baloncesto profesional.

En 1972 trató de lograr un retorno con vista a asistir a los Juegos
Olímpicos de Münich, pero solo logró 7.77 metros, no logrando
incluirse en los Trails de Estados Unidos. En sus temporadas
siguientes, lo mejor que logró fue un 8.06 en 1973 en Los Ángeles,
para concluir en 1974, con 7.79 bajo techo en Uniondale, New York.

En 1977 es elegido al Salón de la Fama del atletismo estadounidense y
en 1983 al Salón de la Fama Olímpico de Estados Unidos. Con su esposa,
Milana Walter Beamon, es coautor de su autobiografía, The Man Who
Could Fly.

Entre otras tantas labores que ha desempeñado Beamon, está la de
colaborar con el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Los
Ángeles de 1984; ha trabajado para promover el atletismo juvenil,
incluyendo colaboraciones con el ex gobernador de California Arnold
Schwarzenegger, así como el trabajo en los programas atléticos de
varias universidades. Es un artista gráfico con trabajos exhibidos en
el Museo de Arte Olímpico (AOTO), siendo unos de los miembros
fundadores de este museo en Fort Myers, Florida. Se licenció en
Sociología en Universidad Adelphy y en la actualidad es el director de
Atletismo de la Universidad Estatal de Chicago, en Illinois.

Bueno como han podido leer, aquí está parte del post-triunfo de estos
tres atletas, que en el momento cumbre de sus carreras, lograron
revolucionar el mundo del atletismo con sus resultados, pero que nunca
más fueron noticias por nuevas conquistas atléticas.

4 comentarios

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    • Boris Luis Cabrera el 8 noviembre, 2016 a las 8:54 pm
    • Responder

    Gracias amigo, desconocía el camino de estos tres atletas después de lograr aquellas marcas. El deporte es increíble, siempre me asombra como un ser humano es capaz de agigantarse en un momento determinado, me pregunto qué factores psicológicos, que motivaciones tan grandes, fueron capaces de lograr que esos atletas hicieran esas marcas, a todas luces, por encima de sus posibilidades. Le agradezco mucho la información, muchos saludos

    • Chikungunya el 9 noviembre, 2016 a las 9:07 am
    • Responder

    Sin lugar a dudas el momento más importante en la historia del atletismo olimpico lo escenificaron estos hombres.
    Y que decir sobre el tiempo de duración de estos records. Apelando a mi memoria el de 100 metros lo rompe Calvin Smith otro atleta estadounidense a principios de la década de los 80’s con 9″93 a quien no se le conocen grandes resultados, es decir ese récord duró aproximadamente 15 años. El de Lee Evans lo rompe Harry “Butch” Reynolds con 43″29 s quien después sería sancionado por la IAAF por dopaje, tampoco se le conocen grandes resultados a nivel individual y el de Bob Beamon lo destroza Mike Powell con 8,95 en el mundial de Tokio 91, después de eso el gran Mike se desapareció. Es bueno recordar que nuestrro Ivan Pedroso saltó en una competencia en Italia 8,96 m pero su récord no fué reconocido por supuestos problemas con el anemómetro.
    Repito, apelo a mi memoria, cualquier aclaración me la hacen saber.

      • El Loco el 9 noviembre, 2016 a las 8:32 pm
      • Responder

      Así mismo es amigo Chikungunya, esos fueron sus victimarios, Calvin Smith, con sus 9.93 de 1983, quien logró oro en 4×100 en Los Angeles 1984 y bronce en 100 metros en Seúl 1988, dos medallas de oro en Campeonatos Mundiales en 200 metros, Helsinki 1983 y Roma 1987 y había sido plata en 100 metros en 1983; mientras que “Butch” Reynolds, fue segundo en Seúl y plata en Stuttgart 1993 y Göteborg 1995, bronce en Roma 1987 y oro en 4×400 en 1987, 1993 y 1995; en tanto Mike Powell, fue plata en Seúl 1988 y Barcelona 1992 y oro en Tokio 1991, Stuttgart 1993 y bronce en Göteborg 1995…..
      Y sobre ese 8.96 de Iván Pedroso, los invito a que visiten en Faceboock este links, para que abunden más sobre el tema de los 8.96 metros……
      https://www.facebook.com/groups/507099266111635/690584534429773/?notif_t=like&notif_id=1478570212958067

        • Chikungunya el 10 noviembre, 2016 a las 9:42 am
        • Responder

        Muchas gracias amigo por los datos suministrados

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