“Cheíto”, el Babe Ruth cubano

“Cheíto”, el Babe Ruth cubano

Colaboración del Peñista Luís Alberto Santí Diaz
Tomado de:http: //www.cubadebate.cu/noticias/2017/04/12/cheito-el-babe-ruth-cubano/
Pedro José Rodríguez. Foto: Katheryn Felipe/Cubadebate.

Pedro José Rodríguez. Foto: Katheryn Felipe/Cubadebate.

Hay dos cosas que vinculan a “Cheíto” Rodríguez con el mítico Ted Williams: la afición por la pesca y el poder ofensivo. Hay dos cosas que lo emparentan con Romelio Martínez: las libras de más y la fuerza en las muñecas. Y dos más que lo asemejan al Niño Linares: la humildad y, otra vez, el calibre de fuego en cada swing.

Cuando se habla de jonroneros en las Series Nacionales, Pedro José es un nombre inevitable. Para muchos, incluso, se trata del slugger más grande que pasó por los platos de la pelota revolucionaria. Relativamente pequeño y regordete, el hombre desforraba pelotas como entretenimiento y firmaba cuadrangulares por puro amor al arte del bateo.

Era un fenómeno. En Medellín’78 despachó 15 golpes de vuelta completa en 45 visitas al cajón. Con solo 29 abriles y una docena de contiendas disputadas, ya sumaba 276 batazos superiores a los límites y aparecía también en el Top Five histórico de otros departamentos como slugging, carreras impulsadas y bases recorridas. Llegó a tener una frecuencia de un vuelacercas cada 12.69 turnos oficiales. “Pase usted, Señor Jonrón”, se escuchaba por las ondas radiales en la voz del legendario Salamanca.

Nadie le hacía sombra en eso de mandar la esférica tan lejos como les es posible a los humanos. Por lo menos entre 1974 y 1985, nadie lo hizo. Decir “Cheíto” era decir algún sinónimo de “dios”. Entonces, durante la tercera edición de la Copa José Antonio Huelga, un jugador venezolano le regaló 92 escasos dólares y la sanción cayó sobre sus hombros con el peso de lo desmesurado.

Así quedaba trunca la carrera formidable que Pedro José Rodríguez venía escribiendo con las tintas del sacrificio y el talento. Lo autorizaron a volver a los tres años, pero ya había perdido la magia para poner de pie a las gradas con el coro espontáneo de “se va”. Tocaba retirarse, pues, y el 22 de marzo del 92, allá en Cienfuegos, se vio decir adiós a la versión cubana de Babe Ruth.

¿De dónde viene el poder?

-El poder viene con la persona, pero la técnica es fundamental. Para dar jonrones usted tiene que haber llegado al mundo con fuerza natural, pero necesita desarrollar la técnica para lograrlos con frecuencia. Yo no daba paso para batear, pero trabajaba muchísimo con las piernas. Y no eran los tiempos de las pesas; lo que hacía era bastante dumble y cuclillas.

¿Quiénes han sido los mejores sluggers de nuestra pelota?

-Son muchos. Capiró, Romelio, Muñoz, Kindelán, Linares, Casanova, Marquetti…

¿Hasta qué punto debiste lidiar contra la ‘teoría del biotipo’?

-Vengo de una familia de peloteros. Mi papá era más bajito que yo y daba unos batazos del carajo. De ahí heredé la fuerza. Creo que yo engordaba por razones genéticas pues nunca fui de comer mucho arroz y frijoles, pero normalmente jugaba con 90 kilos y eso me trajo enredos con algunos técnicos que hacían mucho énfasis en el peso corporal. Yo recuerdo un entrenamiento de la preselección en que a Romelio lo hicieron bajar de peso, luego el hombre no podía con el bate y lo dejaron fuera del equipo.

Enumérame algunos de tus batazos más grandes…

-En Santa Clara saqué una entre left y center que fue a parar a un organopónico que se llamaba La Lechuguita o algo así. En Las Tunas di uno que terminó por el cementerio. Y en el Latino, durante un Juego de Estrellas, me salió una conexión que estuvo a punto de irse del parque y al final dio en el espaldar de la tercera sección de gradas.

¿Quiénes fueron tus maestros?

Aprendí a batear con mi abuelo y luego con mi padre, que al triunfo de la Revolución estaba en Triple A con los Indios de Cleveland. Después llegaron varios buenos entrenadores de bateo que me fueron puliendo.

¿Por qué tienen tantos defectos los bateadores cubanos de hoy?

-El problema para desarrollar los talentos se debe en parte a que los muchachos son atendidos por muchos licenciados, gente bien preparada, pero con poco conocimiento práctico. Y el bateo es muy difícil. Una persona cualquiera se lee un libro y si es inteligente, ya puede transmitirle ese conocimiento a un jugador. Pero el cómo hacerlo no lo domina a fondo, porque eso solo lo sabe el que jugó, especialmente si lo hizo a buen nivel.

¿Cuál era tu lanzamiento favorito para dar jonrones?

-A mí me gustaba la bola bajita, esa que el pitcher tira para sacar outs. La golfeaba sin problemas, era una habilidad innata que tenía.

¿El jonrón se busca o sale?

-No creo mucho en eso de que el jonrón sale solo. Yo salí muchas veces a buscarlo y en no pocas oportunidades se me dio. Adoraba los jonrones. Yo prefería batear de 5-1 con un cuadrangular que de 5-5 sin ninguno. Y en dos strikes seguía persiguiéndolo; nada de recortar el swing para buscar contacto. Incluso me gustaba pronosticarlos cuando ya tenía suficientemente analizado al lanzador.

¿Crees que fuiste un bateador estudioso?

-Bastante. Si los pitchers me enseñaban nada más que un ‘cantico’ de la mano, normalmente ya podía batearle avisado. Es una facilidad que se desarrolla con los años, a no ser que seas demasiado bruto. No basta con el talento natural, hay también que usar la cabeza. Ahí tienes el caso de Giancarlo Stanton, un jugador con una fuerza descomunal, pero que lleva años ponchándose con la misma bola bajita y afuera.

Dice Muñoz que un día le vaticinaste dos cuadrangulares…

-Eso fue en un campeonato que ya teníamos ganado. Era el último día, contra Constructores, y yo estaba un jonrón por detrás de Muñoz. Entonces le dije: ‘Guajiro, apúrate, que hoy voy a dar dos jonrones, trata de dar uno para que me ganes por menor cantidad de veces al bate”. Di uno en la primera vez al bate, él dio otro en el séptimo, y cuando llegó a home le pedí: ‘Quédate por ahí cerquita que la voy a volver a perder’. Y así fue”.

¿Cómo era aquello de que mandabas a recoger los bates?

-“Misifú”, un cargabates histórico de Villa Clara, se encargó de difundir muchas de esas anécdotas. A él le gustaba cuando yo le decía ‘recoge los bates que esto se acaba aquí’. Iba y empezaba a guardarlos, y cuando el bateador que veía detrás le preguntaba por qué hacía eso, le decía que yo lo había mandado.

¿Cuáles han sido los mejores one-two de las Series Nacionales?

-El de Linares y Casanova no duró mucho tiempo, porque uno llegaba cuando el otro estaba cerca de irse. Pacheco y Kindelán sí coincidieron bastante; eran peloteros de la misma generación. Otro muy poderoso fue el de Marquetti y Capiró. Pero la verdad, las estadísticas hablan muy bien del que formamos Muñoz y yo.

Háblame de ese momento triste, la sanción…

-Todavía no he podido averiguar cuál fue el motivo de tanto ensañamiento. Nadie me lo ha podido explicar. Llevaba doce años en el equipo nacional, recibiendo ofertas de mucho dinero dondequiera. Los scouts me estaban siguiendo desde los juveniles. Sin embargo, eso no se tuvo en cuenta a la hora de analizar mi caso. Yo siento que debía haber sido sancionado, porque al final de cuentas en el país estaba prohibida la tenencia de dólares, pero tres años me parece que fueron un castigo excesivo.

¿Qué pasó después de eso?

-Cuando regresé de Venezuela parecía que había matado a alguien o tuviera una enfermedad contagiosa, porque los mismos que antes me habían alentado, me dieron la espalda. Y lo más terrible es que estaba físicamente entero.

Con el tiempo, volviste. ¿Cómo fue aquel momento del regreso?

-En el Latino me dieron un recibimiento espectacular, y aquí en Cienfuegos ni te cuento. La gente se paró y estuvo minutos aplaudiéndome, como si el aplauso fuera eterno. Pero ya no estaba tope y hasta empecé a tener problemas con un ojo y en el Talón de Aquiles. Solo me salieron diez jonrones en tres años, no era el mismo y decidí retirarme.

¿Crees que podías haber llegado a 500 jonrones?

-Al paso que iba puede que sí, sobre todo teniendo en cuenta que después los bates fueron mejores y las pelotas, más vivas. Pero no pudo ser para mí. Otro podrá hacerlo algún día.

¿Cuántos años más pudiste jugar en el team Cuba?

-Pienso que habría durado dos o tres años más en el equipo, porque el plan era que Linares empezara en el shortstop, donde teníamos un bache en ese momento.

Dame un Equipo Ideal…

-En la receptoría me gustaban mucho Lázaro Pérez, Juan Castro, Albertico, Medina, pero me quedo con Pestano. Y en el cuadro Muñoz, Anglada, Jova y Linares. En el centro Víctor, y en las esquinas Fernando Sánchez y Casanova. Como designado, Capiró. Pitcher zurdo, Tati Valdés. Derecho, Pedro Luis Lazo. Y el manager debe estar entre Servio Borges y Jorge Fuentes.

¿Y “Cheíto” no juega?

-Que juegue como segundo designado.

Pedro José Rodríguez. Foto: Katheryn Felipe/Cubadebate.

Pedro José Rodríguez. Foto: Katheryn Felipe/Cubadebate.

Pedro José Rodríguez.

Pedro José Rodríguez.

11 comentarios

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  1. 92 dolares,,, jejejej ,, da risa,,,,, cuando le ofrecian millones,,, y sin embargo cuantos funcionarios no se fueron con el maletin lleno de dinero,,,,,

  2. Tremendo Slugger, golfeaba la pelota como nadie, para ser un verdadero slugger tienes que golfear, en las Grandes Ligas hay muchos que no golfean como Cheito. Ese en la MLB hubiera dado palos hasta cansarse, pues esas bolas bajas son como el pan del dia a dia en las Mayores.

    Tambien creo que ha sido el mas espectacular de los sluggers cubanos. Romelio es en realidad el lider en frecuencia de HR, solo que Romelio estuvo mas tiempo con la bola viva y el aluminio, a Cheito le tocó practicamente toda su carrera la pelota semifofa y el aluminio, aunque si tuvo creo que una o dos tempradas con bate de madera. Son las cosas de la pelota cubana, muchos cambios de estructura, Selectivas, SuperLigas, pelotas fofas, pelotas vivas, bates de madera de los malos y de los buenos, bate de aluminio, retiros masivos, debuts con 15 años, etc, etc, etc, ademas de las combinaciones.

    Independientemente de todo, es una lastima que su carrera se haya visto truncada de una manera tan brutal, aqui la verdad que acribillan a muerte el talento de los peloteros, y despues se quejan y critican a los que se van, pero esos muchachos de ahora que miran al pasado y ven todas esas injusticias como salidas de una pelicula de terror, si se saca la cuenta lo mejor que pueden hacer es marcharse, es hasta mejor no solo para ellos sino hasta para el beisbol cubano.

    Cuando ves esos retiros masivos, las malas condiciones de vida, las injusticias en los equipos Cuba, lo que dan es ganas de llorar.

    Lo que se hizo con Cheito es como haber cometido un crimen, nadie salió en su defensa, lo dejaron en el abandono, es algo triste ver truncada una carrera con un talento tan brillante, es lo que me parece y el que desee que se moleste pero es la dura realidad.

    • juan bermudez el 12 abril, 2017 a las 5:06 pm
    • Responder

    ¡92 dólares! ¡Qué vergüenza! Era un muchacho y todavía recuerdo el silencio. Nadie decía nada, los comentaristas se tragaron la lengua y las autoridades nos desintegraron al equipo Las Villas. Cheito y Muñoz, !se acabó el dinero! Por suerte luego llegaron Pacheco y Kindelán. Cuba si no se separa del mundo, hubiese roto todos los records actuales del beisbol latino en MLB, preciosa entrevista, aprendan con los que saben señores de la Comisión Nacional, un doctorado no te hace el más sabio en materia deportiva, lo que no se escribe en libros muchas veces resulta lo más difícil de aprender. Estos grandes peloteros siempre guardan experiencias personales, que aportan más que cien libros. Gracias por el artículo.

    • Boris Luis Cabrera el 12 abril, 2017 a las 10:16 pm
    • Responder

    Que bueno haber tenido el privilegio de haber visto a Cheito jugar, un jonronero clasico, un bateador temible. Tuve una profesora en la secundaria que le dio clases a el, nos contaba que tenia que ir a los terrenos, cojerlo por una oreja y llevarlo de vuelta a la escuela. Un apasionado al beisbol, es cierto que junto a Romelio Martinez, son los dos mayores jonrones que he visto en mi vida, con el respeto de kindelan, Muñoz, Junco y Omar Linares.

    • Chikungunya el 13 abril, 2017 a las 7:46 am
    • Responder

    Para mi el más grande slugger cubano de todos los tiempos, pienso que de no haber sido sancionado hubiese llegado fácil a los 500 cuandrangulares. Cuando “Cheíto” llegó a las series nacionales ya Muñoz teníaa varias campañas jugadas y aún así lo alcanzó o estuvo muy ceca de él, no olvidar que el récord de cuadrangulares para una SN lo tenía él con 28 HR en 60 juegos, el Kinde dió 30 en 63 partidos, si de calidad hablamos, ya sabemos que Despaigne dió 36 pero en muchos más partidos, Junco una vez despachó 25 en 48 partidos. Según leí en el libro que se publicó sobre su carrera el dinero se lo cogen en México donde también está imbolucrado Albertico Martínez, a los dos lo sancionan pero como Albertico tenía “influencias” sólo le amonestan 6 meses y al “Cheo” tres años, que criminales los de la CNB, cuanta historia mataron en ese momento. Para Edmonton 85 Linares hubiese ido al mundial juvenil y el “Cheo” a su Copa Intercontinental, garcias a Dios que el pueblo no olvida a sus héroes deportivos.

    • SIEMPRE NARANJA el 13 abril, 2017 a las 8:54 am
    • Responder

    Tremendo pelotero, un extraclase pero el destino le jugó una mala pasada que troncho su carrera. De todas formas todos lo recordamos como uno de los mejores que han pasado por un diamante en Cuba.

    Solo, me disculpan, pero no me gustó el nombre del artículo. La historia hay que respetarla y desde hace mucho tiempo los especialistas de la Mayores y la prensa de ese país le dieron ese calificativo a un cubano, que por demás también es cienfueguero, ese cubano al que me refiero tuvo la oportunidad de enfrentar en un desafío al legítimo Babe Ruth, y el director del equipo norteamericano al ver el desborde ofensivo del cubano mandó al montículo a Babe, no hubo otra respuesta que otro jonrón por el mismísimo jardín central, creo que fue en Matanzas y el center tenía, oigan bien 700 pies, y al otro turno al bate un tubey ante el mismo pícher. En ese partido Babe Ruth dio dos jonrones y todos habían ido a verlo por lo que le habían pagado 2000 dólares para jugar ese juego. El cubano dio tres jonrones y un tubey y los aficionados reunieron en las gradas un poco de dinero, algo más de 200 dólares para Torrientes. A tal punto llegó que si no hubiera sido negro dijo Babe, que se lo llevaría a las Mayores.

    Ese cubano está en el salón de Cooperstown, es Cristobal Torrientes. (El Bambino de Cuba, el Babe Ruth cubano)

    Disculpen que me haya ido del tema del artículo pero lo sentía necesario y no podía quedarme con eso por dentro.

    Saludos.

    1. Hablando del verdadero “Babe Ruth cubano”..el amigo Abel me pidió que te dijera que le dediques un artículo de los lunes a Torriente. Saludos.

        • SIEMPRE NARANJA el 13 abril, 2017 a las 12:37 pm
        • Responder

        Ok, dile que está casi terminado pero estaba tratando de escaparme para Cienfuegos a sentarme con uno que conoce cosas prácticamente inéditas de él y me gustaría comentarlas, espero le guste.

        Saludos

        1. Ok, esperaremos por ti entonces, de Torriente es mucho lo que hay que decir, que clase de poder tenia ese man, pura dinamita en sus muñecas….Saludos.

    • Rumbaut el 13 abril, 2017 a las 12:18 pm
    • Responder

    Son increíbles sinceramente los errores y abusos que se cometieron en este País en esa etapa, un pelotero de la calidad de Cheito, con posibilidades reales de imponer todos los record, el más grande Slugger que ha dado el Beisbol Cubano para mí. Lo destruyeron para toda la vida por 92 dólares, un hombre que rechazo ofertas millonarias y mira lo que le hicieron. En esa etapa existió la cacería de Brujas en donde por cualquier cosa te molían. Lo viví en carne propia, cuando en 1969 cursaba el 9no grado y me llamo la directora de la secundaria 4 de Santa Clara para decirme que yo en el matutino del próximo día tenía que reconocer ante el colectivo estudiantil de superar las manifestaciones de divisionismo ideológico que tenía porque yo tenía un disco de los Beatles y esa música era norteamericana, estaba prohibida y iba a desaparecer con el tiempo, cuando le conteste con solo 16 años de edad de que los Beatles no eran norteamericanos sino Ingleses y que la buena música nunca desaparece por eso hoy escuchamos a Mozart y Beethoven y que los Beatles iban a perdurar toda la vida por su calidad, La respuesta fue que hay mismo me entregaron una citación para el comité militar y al otro día ya estaba en el SMO por 3 años. Cual sería mi sorpresa cuando entonces en la década de los 80 le develan una estatua a Yhon Lennon en la Habana, muy merecida por cierto. Nada que se cometieron muchos errores que después se rectificaron, pero las victimas de ellos quedamos marcados para toda la vida. Y lo mismo le paso a Cheito.

  3. torriente era un magnifico pelotero pero aquel dia fue su dia de gloria como lo puede tener cuialquiera que se levante con el pie derecho , torriente por sus numeros siempre se levantaba con el pie derecho, pero ese dia fue solo aquel dia y es cierto le bateo 2 hits a uno de los mejores pitchers zurdos de las mayores pues en 5 temporadas gano 94 -46 y 2.28 ERA de lso 5 mejores para pitchers zurdos , ese pitcher era el mism o babe ruth

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