Bateo cubano: primero en average…pero no basta en Clásicos Mundiales

20-6-17
11:30 PM

 

Una mirada a los distintos aspectos que han influido en el rendimiento de las selecciones de nuestro país en las cuatro ediciones del Clásico Mundial

Autor: Sigfredo Barros Segrera | sigfredo@granma.cu

Cepeda, el mejor bateador cubano en los Clásicos. Foto: Ricardo López Hevia

Cuba es la nación de mejor promedio de bateo sumados los cuatro Clásicos efectuados, única por encima de los 300. Para muchos esa afirmación será una sorpresa, teniendo en cuenta la calidad del evento, convertido desde hace 11 años en lo máximo del béisbol internacional.

Potencias como Japón, Estados Unidos, República Dominicana y Puerto Rico andan por debajo de nuestro país en lo referente al average ofensivo y también en el importante casillero de los cuadrangulares, donde la Mayor de las Antillas es líder con 34 bambinazos, uno más que los nipones en cinco partidos menos.

Los peloteros cubanos son terceros en carreras anotadas y en jits conectados, lo cual pudiera dar lugar a una interrogante: ¿cómo es posible que bateando por encima de los demás solo hemos llegado a una final, con tres eliminaciones sucesivas sin pasar de la segunda vuelta de la justa?

Si aspiramos a encontrar la verdad tenemos que desmenuzar las estadísticas, no tan frías como algunos las consideran. Hay que tomar en cuenta múltiples factores e indicadores, entre ellos la real calidad de los rivales enfrentados en cada etapa. Echarle la culpa al pitcheo sería lo más fácil, pero no solo a partir del rendimiento monticular se fabrican las victorias.

Demos por sentado que el average de bateo –la primera estadística aparecida en el béisbol–, está, en mi opinión, sobrevalorado en estos días. Conectar tres jits en diez turnos al bate equivale a un average de 300. Pero eso, por sí solo, no dice nada o dice muy poco. Faltaría por conocer si alguno de esos jits sirvió para impulsar una carrera o adelantar a un corredor hasta segunda o tercera. De lo contrario, no resultaron productivos para el equipo que es, en definitiva, lo más apreciado.

Otros medidores son importantes para conseguir una valoración más exacta, acorde con lo sucedido en el terreno de juego. Tomemos, por ejemplo, la cantidad de bases por bolas y su relación con los ponches recibidos. Sabido es que una transferencia casi equivale a un jit, pues coloca a un corredor en base, solo que no le repercute en el average. Cuba es octava en cantidad de boletos, 73, mientras que Venezuela, con dos juegos menos, suma 17 bases más. ­Sudcorea, con cuatro partidos menos que nuestro equipo, ha recibido 15 transferencias por encima de las otorgadas a los bateadores cubanos, a quienes, sin dudas, les ha faltado tacto y  paciencia a la hora de discriminar lan­zamientos.

De igual manera tiene repercusión la cantidad de jugadores retirados por la vía de los strikes. La representación cubana es quinta en mayor cantidad de ponches; la selección nipona –única ganadora de medallas en los cuatro Clásicos, dos títulos y un par de terceros puestos–, acumula solo 16 estrucados más, a pesar de sumar 170 veces al bate por encima de los antillanos.

Aquí resultaría oportuno hablar de un ejemplo. República Dominicana –campeona del tercer Clásico con un récord de ocho victorias consecutivas–, ha jugado un partido menos que nuestro equipo. Sin embargo, acumula 70 bases por bolas más y 16 ponches menos, con un promedio inferior de bateo, 272, pero avalada por mucho más tacto a la hora de pararse en el plato, cuya resultante no es otra que mayor cantidad de hombres en las almohadillas.

ES NECESARIO IR A LOS DETALLES

El béisbol precisa ir a los detalles cuando de análisis se trata. En el tercero de estos eventos mundiales Cuba desplegó una ofensiva muy poderosa, promediando un altísimo 343, 11 cuadrangulares, 45 carreras anotadas y un total de 24 extrabases, líder no solo en average sino única con un slugging por arriba de la marca de 500 y un average de embasado sobre 400.

Derrotó por primera ocasión a Japón, 6 carreras por 3, y parecía abocada a llegar otra vez a una final como en el 2006.

Pero apareció Holanda, un rival conocido, campeón del último mundial efectuado en Panamá 2011 que derrotó a Cuba en la final, 3 carreras por 2. Los europeos, liderados en el tercer Clásico por jugadores que poco tiempo después serían regulares en Grandes Ligas (Andrelton Simmons, Xander Bogaerts), vencieron dos veces con pizarras de 6-2 y 7-6. De nada valieron la docena de indiscutibles conectados por los cubanos en ambos choques, faltó productividad, oportunidad a la hora de batear. Compilar un promedio de bateo superior al de los restantes equipos participantes no impidió la eliminación de nuestro equipo.

JAPÓN, TACTO Y VELOCIDAD

Valdría la pena preguntarse cómo Japón ha estado siempre entre los tres primeros durante los cuatro Clásicos. La respuesta pudiera ser esta: combinación de tacto, velocidad en las bases y pitcheo adecuado.

En el primero de esos eventos, pegaron diez cuadrangulares, negociaron 32 transferencias, tocaron la bola nueve veces con éxito y estafaron 13 almohadillas en 15 intentos.

En el segundo título alcanzado por los nipones hubo un poco más de lo mismo, pues lideraron los ­departamentos de bases por bolas recibidas (34) y robos de base (11 en 12 intentos), además de siete toques de bola exitosos y seis elevados de sacrificio para remolcar otras tantas carreras, esta vez con mucho menos poder al sacar la pelota más allá de los límites solo en cuatro ocasiones. La velocidad en función de la ofensiva será siempre un recurso efectivo.

CEPEDA, UN EJEMPLO

El mejor y más completo bateador ambidextro de la pelota cubana. Esa sola frase recoge la grandeza de Frederich Cepeda, el espirituano de 37 años con dos décadas de trayectoria en el béisbol, entre cuyos logros está el ser campeón olímpico, multititular mundial, e integrante del equipo que llegó hasta la final del primer Clásico.

Es ahí, en los Clásicos, donde Cepeda demostró toda su enorme capacidad ofensiva. Es el único de los nuestros participante en las cuatro justas, con números que lo acreditan como el bateador más destacado de nuestro país: líder histórico en carreras anotadas (17), jits (31), jonrones (6), carreras impulsadas (23), total de bases (46), bases por bolas (15) y segundo en promedio de bateo (449).
Si me preguntaran cuál es su característica distintiva, la respuesta sería: su habilidad para seleccionar lanzamientos.

Resulta difícil ver a Cepeda irse con una pelota fuera de la zona de strike. Tiene la virtud de ser paciente, de esperar a que el lanzador le sirva un envío que le acomode, con un swing armónico característico de su sistema de bateo. Casi 1 500 bases por bolas en Series Nacionales hablan por sí solas del cuidado que ponen los lanzadores al trabajarlo.

Cepeda es un ejemplo de lo que aspiramos de nuestros peloteros jóvenes. De su entrega y perseverancia, de esa manera de asumir con calma cada turno al bate. «Yo trato de concentrarme al máximo en situaciones de tensión», dijo una vez. Para él, tener un buen average de bateo no basta.

BATEO HISTÓRICO CLÁSICOS

EQUIPOS PART. JJ VB C H HRS IMP BB K AVE
CUB 4 26 876 148 266 34 142  73 154 303
JAP 4 31 1049 201 312 33 188 132 170 297
MEX 4 18 603 107 168 24   98   65 121 278
USA 4 28 963 152 267 30 147 110 184 277
DOM 4 25 815 117 222 29 104 103 138 272
PUR 4 29 945 141 255 28 134 123 174 269
TPE 4 13 434   53 115   5   47   40   92 264
ISR 1   6 204   30   54   3   27   31   47 264
VEN 4 24 800 112 208 27 106   90 150 260
HOL 4 23 802 109 209 16   99   77 181 260
KOR 4 22 690 100 172 19   98   88 143 249
ITA 4 15 507   75 126 15   72   61 119 248

 

FUENTE: Granma

 

5 comentarios

Ir al formulario de comentarios

    • Chikungunya en 21 junio, 2017 a las 8:01 am
    • Responder

    Resumen, se batea mucho pero falta el batazo oportuno que nos impulse las carreras necesarias para ganar un partido de béisbol, lo otro, hacemos carreras pero el pitcheo no aguanta lo suficiente para llevarnos el gato al agua.

    • jorgito en 21 junio, 2017 a las 10:44 am
    • Responder

    bueno es algo que es muy destacable pero el juego se gana por carreras si no las construyes no ganas, de todas formas para como ha involucionado el beisbol por aca es algo, ese equipo del 2013 era un tremendo equipo todos sus peloteros estaban en su tope deportivo por asi decirlo y no se pudo con holanda, creo que habia mucha presion quisas el factor VM influyó pero no me gusta hablar de ese tema que está rayado de todas formas es un buen dato….para nada despreciable supongo que los especialistas trabajen para ver como aprovechar el bateo de una forma mas optima lo que una cosa si es cierta para el 2021 hay que llamar a grandes ligas….de aqui allá ya existira un acuerdo tengo fe en eso…

      • Rafael Reyes Pérez en 14 diciembre, 2017 a las 2:29 pm
      • Responder

      Conque factor Victor Mesa? te voy a hacer una historia,en la olimpiada de Sydney 2000 Hol 4-Cuba 3, no estaba dirigiendo Victor(Estaba Serbio Borges) en el ultimo mundial de Beisbol volvieron a perder(estab dirigiendo Urquiola) sin contar otros eventos Torneo de Roterdam,Harlem, que Cuab no la ve pasar con Holanda, la culpa del beisbol no es de Victor loco,si por el fuera Cuba ya tuviera mas de 50 peloteros en la MLB, lo que pasa es que le han puesto ese cartel al hombre que lo que hace es estar de sol a sol trabajando para hacer los atletas no detras de un buró decidiendo la suerte de las personas

      1. Así que VM32 lo que hace es trabajar, si eso es así, entonces porqué roba peloteros a las distintas provincias y muchos de ellos son regulares, trabaja Carlos Martí, Roger Machado, Pablo civil, Alfonso Urquiola, etc que se fajan para TRABAJANDO DURO tratar de hacer de los peloteros que tienen un equipo y tratar de fajarse a ver si logran hacerlos peloteros, pero el que anda de provincia en provincia buscando peloteros hechos o sin hacer pero que se les ve potencial, es un jamonero y ningún jamonero es trabajador, ese no será el máximo responsable del relajo, pero es el que más desastre hace aprovechando el relajo.

        1. Fíjate si el tipo es trabajador que exige un millón de cosas y si no se las dan como al resto de los directores no dirige, entonces cual es el trabajo de sol a sol que el si hace y que no hacen los demás??.Baaaahhhh, para que seguir hermano..

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.