MADRID — Con el corazón en México y la cabeza, a marchas forzosas, en el Bernabéu. La victoria por 0-1 del Betis sobre el Real Madrid ha tenido un sabor agridulce para el mexicano Andrés Guardado.

Por primera ocasión desde su llegada a España con el Deportivo la Coruña hace ya diez años, el mediocampista mexicano logra sacar un triunfo del Santiago Bernabéu. Sus seis visitas anteriores, cuatro con el Deportivo y dos con el Valencia, se habían saldado en cinco derrotas y un empate 1-1.

Pero ha llegado en un día difícil en que la distancia pesa más que nunca para cualquier mexicano: 24 horas después de otro trágico 19 de septiembre en el que un terremoto de 7.1 grados se ha cobrado la vida de más de 200 personas.

“A veces el corazón y la cabeza no te ayudan en este tipo de situaciones, pero al final uno tiene que ser profesional y cuando toca trabajar hay que trabajar y mira qué alegría que me regala el futbol en un día tan difícil para mí y para mi país como es ganar en el Bernabéu”, señaló Andrés Guardado a ESPN Digital tras el encuentro disputado en el Santiago Bernabéu este miércoles.

El triunfo llegó casi de “milagro”, ya en tiempo de compensación, en el último intento, con un cabezazo de Antonio Sanabria. Pero fue un partido que el jugador no pudo llegar a disfrutar como habría querido.

A sabiendas desde la víspera que entraría en rotación de cara al encuentro frente a Levante del fin de semana, reconoció que incluso le ha costado “mucho” concentrarse, pues ha estado al pendiente en todo momento de prestar ayuda a los damnificados por el terremoto a través de su Fundación.

“Sí, mucho (le ha costado concentrarse en el juego). Tengo una fundación en México y desde ayer he estado ocupado coordinando todo para llevar ayuda a donde se necesita. He estado al pendiente del teléfono todo el día, mandando ayuda, fotos de la gente que necesita ayuda, dónde ir… todo… buscar números de cuenta para la gente en el extranjero, que mucha gente me preguntaba que cómo podía ayudar y estaba muy pendiente de eso. Son cosas que no se pueden evitar”, reconoció el jugador.

Para Guardado, “no se puede ser mexicano y estar del todo bien” en estos momentos, de ahí que el triunfo sirviera como “anestesia para su corazón”.

“Dentro de lo que cabe (estoy) bien. No se puede ser mexicano y estar del todo bien sabiendo lo que están pasando mis compatriotas y muchos conocidos, gente con la que he coincidido. Y bueno, fuera de ese tema bien con el equipo porque sacamos un triunfo importantísimo de un campo muy difícil y sirve un poco para distraer, por lo menos en mi cabeza, de todo lo que está pasando”, dijo.

En lo deportivo, Guardado recalcó que la victoria, aunque trabajada, ha llegado con mucha suerte para el modesto equipo sevillano y considera “injusto” el resultado.

“Justo, me parece que no. Hoy se juntó todo para ganar en un campo como este. Para ganar necesitamos que nuestro portero esté muy bien, que nosotros estemos muy, muy sólidos en defensa y que ellos no estén finos también, hay que ser sinceros, con ese toque de suerte que te da el futbol y que hoy sucedió.

“También (jugar con inteligencia). Ellos al ir a nuestra portería, al sentirse obligados a buscar el gol también les pasa factura a ellos y pudimos tener la pelota y terminar como terminó”, respondió Andrés.