LOS ÁNGELES – Aunque las temperaturas en Los Ángeles llegaron a un récord histórico de calor, los bates de los Astros de Houston siguieron helados.

La mejor ofensiva en Grandes Ligas durante la campaña regular ha dejado mucho que desear esta postemporada, en particular jugando como visitantes, bateando para .196 fuera de casa, en comparación con un promedio de .276 en los confines de Minute Maid Park.

“Son cosas que pasan. Así es el juego de béisbol. Vas a batear; un día vas a pitchar, vas a ganar con el pitcheo; un día vas a ganar con la ofensiva”, dijo el versátil jugador venezolano Marwin González, quien impresionó al liderar a los Astros en carreras remolcadas con 90 durante la temporada regular.

Todas las derrotas para los Astros estos playoffs han sido fuera de casa, donde han perdido cinco de los seis partidos disputados, anotando cuatro carreras o menos en cada uno de ellos. Pero incluso en sus cuatro victorias en la Serie de Campeonato de la Liga Americana sobre los Yankees de Nueva York, todas en Houston, los Astros anotaron más de cuatro carreras en un solo partido.

Entre sus tres juegos como visitantes durante la Serie de Campeonato, y ahora el primer partido de la Serie Mundial en Dodger Stadium, los Astros han anotado un total de seis carreras, para un promedio de 1.2 carreras por partido.

“Nos estamos enfrentando a uno de los mejores equipos de toda la liga, a los mejores pitchers, y los juegos van a ser cerrados”, señaló González.

Durante la campaña regular 2017, Houston promedió 5.43 carreras anotadas por partido, el mayor número entre todos los equipos de Grandes Ligas.

No sólo eso, fuera de casa, la ofensiva de los Astros tuvo incluso mejores resultados, con el mejor promedio de carreras anotadas con 5.87 por partido, una carrera más que sus competidores más cercanos, los Yankees, que promediaron 4.81 como visitantes.

“Yo creo que a veces tienes que (quitarte) la gorra (ante el) pitcher porque hizo un buen trabajo y eso es lo que estamos haciendo hoy”, explicó el segunda base José Altuve, haciendo referencia al as de los Dodgers Clayton Kershaw, que lanzó unas espléndidas siete entradas en blanco, permitiendo sólo tres hits.

“Nosotros venimos de estar en una serie arriba 2-0 contra los Yankees. Fuimos a Nueva York, no pudimos batear, perdimos tres juegos seguidos, pero no caemos en presión”, agregó el venezolano. “Volvimos a la casa y estamos aquí por alguna razón. Este es el equipo que hemos sido. Nosotros pasamos la página bien rápido y mañana es otro día”.

Pero lo que es también preocupante para los Astros es el gran número de ponches que sufrieron ante Kershaw, cuyos 11 abanicados son la tercera mayor suma en la historia de Serie Mundial para los Dodgers. Los Astros acumularon sólo 45 ponches en siete partidos de playoffs contra los Yankees. En comparación, los Dodgers tuvieron 41 ponches en cinco partidos ante los Cachorros de Chicago.

No obstante, el juvenil tercera base Alex Bregman, quien fue responsable de la única carrera anotada por Houston con su tercer cuadrangular de la postemporada, afirmó que los resultados no han sido sintomáticos de que exista algún tipo de frustración ante la falta de un despertar ofensivo.

“Realmente no creo que nadie esté sintiendo pánico”, dijo Bregman, quien a sus 23 años y 208 días se convirtió en el pelotero más joven de la Liga Americana con un jonrón en Serie Mundial desde el dominicano Manny Ramírez en el Clásico de Otoño de 1995.

“(Los Dodgers) sienten mucha confianza; ganaron un juego. Pero es una serie larga. Vamos a llegar listos para jugar mañana. Ellos tendrán a un buen abridor de nuevo (en Rich Hill), pero nosotros tenemos la mejor ofensiva en el béisbol. Sé que hoy anotamos una sola carrera, pero está bien, nos recuperaremos mañana y estaremos listos”, cerró diciendo Bregman.