MLB; Amplio Combo de noticias sobre la SM desde ESPN: Astros puso primera estrella a Texas. Diez cosas que nos dejó la Serie Mundial. Y MUCHO +

6/11/17
11:45 PM

 

 

LOS ÁNGELES — En su segundo viaje a la Serie Mundial, los Astros de Houston pusieron la primera estrella de Grandes Ligas al estado de Texas.

El jardinero George Springer bateó jonrón y doble para guiar a los Astros a una victoria 5-1 sobre los Dodgers de Los Ángeles en el séptimo y decisivo choque del clásico de otoño del 2017, ante 54,000 fanáticos el miércoles en el Dodger Stadium.

Los Astros vapulearon por segunda ocasión en seis días al derecho japonés Yu Darvish, al que anotaron cinco carreras en 1.2 entradas. En dos apariciones, Darvish fue atacado con nueve hits, permitió nueve carreras, no ponchó a nadie y retiró 10 bateadores, en las dos peores salidas de su carrera desde que llegó a las Ligas Mayores de Estados Unidos en el 2012.

Springer, quien bateó .379 (29-11) con cinco jonrones, tres dobles, siete impulsadas y ocho anotadas, recibió el trofeo Willie Mays como Jugador Más Valioso. El bateador abridor de los Astros impuso marcas de anotadas y extrabases y empató el de jonrones con Reggie Jackson (1977) y Chase Utley (2009).

”Es increíble. Es indescifrable”, dijo Springer. ”Cuando uno llega a los entrenamientos siempre hay un pensamiento de lo que puedes hacer, pero una temporada de más de 162 juegos es demasiado larga. Muchas cosas tienen que ocurrir bien para alcanzar esto”, agregó.

En el tercer juego decisivo por el campeonato entre dos equipos que ganaron al menos 100 partidos durante la temporada regular, Houston se convirtió en el visitante #21 que gana el séptimo choque de 39 ocurrencias que ha tenido la Serie Mundial.

En ruta a su campeonato histórico, los Astros eliminaron, en orden, a los Medias Rojas de Boston, Yankees de Nueva York y Dodgers, que se combinan para 41 títulos de la Serie Mundial. Entre Rangers (6) y Astros (5) se combinan para 11 partidos del clásico en Texas, mientras que incluyendo 27 de los Dodgers, el estado de California ha sido anfitrión de 68 encuentros del evento.

Houston, que fue barrido en cuatro partidos por los Medias Blancas de Chicago en su debut en la final de las ligas mayores en el 2005, atrapó el primer campeonato de sus 56 años de existencia y alargó a tres décadas la espera de los Dodgers. El otro equipo del estado de la estrella solitaria, los Rangers de Texas, fracasó en 2010 (ante Gigantes de San Francisco) y 2011 (ante Cardenales de San Luis) en sus primeras apariciones en la Serie Mundial.

Ahora Rockies de Colorado, Cerveceros de Milwaukee, Padres de San Diego, Marineros de Seattle, Rays de Tampa Bay, Naciomnales de Washington y Rangers son los equipos que nunca han ganado la Serie Mundial. Seattle y Washington nunca han jugado en una.

”Este es un triunfo histórico, para nuestra ciudad, para nuestro estado, para nuestra generación”, dijo el torpedero puertorriqueño Carlos Correa, quien pegó dos jonrones y empujó cinco carreras en su debut en la Serie Mundial.

”No tengo palabras para describir lo que siento, después de tanto tiempo buscando esto”, dijo el veterano jardinero y bateador designado Carlos Beltrán, quien finalmente ganó un anillo en su vigésima temporada en las Grandes Ligas.

Los Astros perdieron más de 107 partidos en el 2012 (su última temporada en la Liga Nacional) y 2013 (la primera en la Liga Americana) e incluso jugaron 22 juegos por debajo de .500 en el 2014, el año previo a la contratación de A.J. Hinch como manager.

Desde entonces siempre jugaron por encima de .500 hasta llegar al momento supremo de levantar el trofeo del comisionado.

”Creo que lo primero que viene a la mente es que este juego es sobre jugadores. Los jugadores son los que hacen que todo funcione. Y como su dirigente, mi trabajo es sacarles el máximo provecho. Mi trabajo es empujarlos cuando necesitan que los empujen, abrazarlos cuando sea necesario abrazarlos, creer en ellos siempre y establecer una cultura en la que crean en sí mismos y prioricen ganar”, dijo Hinch, un antiguo receptor sustituto que jugó siete años en las Ligas Mayores.

”Obviamente, en este deporte hay un lado individual y hay un lado colectivo. Y a medida que crecen juntos como grupo y tienen un sistema de creencias común, y reciben apoyo, es increíble lo que pueden hacer”, dijo Hinch.

”Pero los jugadores son realmente los que hacen que el deporte camine. Y cuanto más pueda sacar de ellos, más podrá lograr que confíen en usted, crean en usted como líder, mejor será como manager”, apuntó.

Pese a que ganó 101 partidos y conquistó la División Oeste de la Liga Americana con amplia ventaja de 21 partidos, Houston no era el favorito en la Serie Mundial. Los Ángeles, que lideró las Ligas Mayores con 104 victorias y superó al segundo mejor de la División Oeste de la Liga Nacional por 11 juegos, fue señalado como el principal favorito para conquistar su primer cetro desde 1988 desde que abrieron los campos de entrenamientos en febrero.

Los Dodgers, que han ganado cinco títulos divisionales consecutivos por primera vez en su historia, comenzaron la temporada del 2017 liderando las ligas mayores en nómina salarial por cuarto año al hilo, pagando más de $225 millones de dólares a sus jugadores, más de $100 millones más que el gasto de los Astros ($122 millones) y más de $25 millones más que los Tigres de Detroit ($199.7 millones), que desplazaron a los New York Yankees ($195 millones) del segundo puesto.

De todos modos, Los Ángeles redujo significativamente su nómina salarial, que rondó los $300 millones hace dos años, un récord de todos los tiempos. Para Houston, hubo un aumento significativo en relación a su presupuesto de $95 millones del 2016.

Houston y Los Ángeles anotaron la misma cantidad de carreras en la serie (34), pero los Astros, que tuvieron la mejor ofensiva del béisbol en la temporada, empataron el récord de jonrones en la postemporada (27, también los Gigantes del 2002) y establecieron uno de Serie Mundial (15).

”Nos quedamos cortos”, dijo Dave Roberts, el manager de los Dodgers. ”Pero no tenemos porqué bajar la cabeza. Solamente un equipo podía ganar esto y ellos tienen un gran equipo de béisbol”, agregó.

DENTRO DE LA SERIE MUNDIAL

Pelota en noviembre: El séptimo juego del 2017 fue el undécimo choque de la Serie Mundial que se juega en noviembre en 113 años de historia. También hubo pelota en el undécimo mes del año en el 2001 (juegos #5, #6 y #7), 2009 (juegos #4, #5 y #6), 2010 (juego #5), 2015 (juego #5) y 2016 (juegos #6 y #7).

Asistencia: A los siete partidos de la Serie Mundial en Dodger Stadium y Minute Maid Park asistieron 346,702 aficionados, la mayor cantidad desde el 2003, cuando los Yankees y los Marlins de Miami atrajeron 364,932 en seis encuentros.

En el séptimo partido en Los Ángeles un aficionado compró dos boletas en $117,000 dólares, dijo el sitio de reventa Stubhub.

El Señor Ponche: El novato Coddy Bellinger se ponchó tres veces el miércoles y terminó la Serie Mundial con 17 ponches, la marca de todos los tiempos. Bellinger se ponchó cuatro veces más que el puertorriqueño Javy Báez, de los Cachorros de Chicago, el año pasado.

Bellinger, además, estableció un récord de ponches (29) para toda la postemporada. El jardinero Aaron Judge, de los Yankees, pasó al segundo lugar con sus 27 ponchetes durante los playoffs de este año en la Liga Americana.

Brazo de goma: El derecho Brandon Morrow salió en rescate de Yu Darvish en la segunda entrada para convertirse en el segundo pitcher de la historia que lanza en los siete juegos de una Serie Mundial. Darold Knowles, de Atléticos de Oakland, lo hizo en 1973.

Pero además, Morrow lanzó en 14 de los 15 juegos de los Dodgers en la postemporada, nuevo récord para la franquicia angelina y un empate del récord de Grandes Ligas que tenía Paul Assenmacher, de los Indios de Cleveland, desde 1997.


Springer lleva a Astros a su primer título de Serie Mundial en la historia

George Springer conectó cuadrangular de tres carreras y Houston venció a Los Ángeles en el séptimo juego de la Serie Mundial para ser los nuevos monarcas de las Grandes Ligas.

LOS ÁNGELES — Del hazmerreír en las Grandes Ligas a un equipo que al fin le hace honor a su nombre. Estos Astros sí se ubican en lo más alto del firmamento.

Por primera vez en su historia, los Astros de Houston se proclamaron campeones de la Serie Mundial, al doblegar el miércoles 5-1 a los Dodgers de Los Ángeles en el séptimo y definitivo encuentro.

Los integrantes del equipo dedicaron su actuación en la postemporada a su ciudad, duramente afectada este año por el huracán Harvey. Portaron la leyenda ”H Strong” (‘H Fuerte) en el jersey, a fin de desearles fortaleza a los damnificados.

Ahora, le han dado un estímulo más especial a la ciudad, el título que se había negado a la franquicia desde que apareció en 1962 con el mote de los Colt .45s.

”Siempre he creído que podíamos lograrlo”, manifestó el intermedista venezolano José Altuve. ”Hicimos esto por todos ellos”.

George Springer comenzó la noche triunfal con un doblete ante un ineficiente Yu Darvish en el primer turno del duelo. En un santiamén, la pizarra se colocó en 2-0.

Springer sacudió su quinto vuelacerca, empatando la marca que impuso Reggie Jackson e igualó Chase Utley, al batear bambinazo por cuarto juego seguido, un récord, lo que puso el duelo 5-0 en la segunda entrada.

Y el séptimo juego careció del suspenso y las volteretas de los anteriores en esta Serie Mundial. Los Dodgers fueron incapaces de producir a la ofensiva.

Fue un duelo anticlimático, a diferencia del que definió la coronación de los Cachorros de Chicago el año pasado, con una victoria sobre los Indios de Cleveland en 10 entradas.

Pero a los seguidores y peloteros de Houston difícilmente les importa eso.

”Houston, vamos a casa como campeones”, declaró Springer luego de recibir el trofeo al Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, rebautizado este año con el nombre de Willie Mays.

Altuve es uno de los cuatro jugadores que estaban con el club en 2013, cuando sufrió 111 derrotas luego de mudarse de la Liga Nacional a la Americana. Por lo tanto, es testigo de primera mano de la forma en que este equipo pasó de ser colista de las Grandes Ligas a conquistar algo inédito.

Ya con la ventaja, el manager A.J. Hinch retiró al abridor Lance McCullers Jr en cuanto propinó su cuarto pelotazo del encuentro. Así, comenzó un desfile de cuatro relevistas que lograron preservar la delantera.

”Desde ayer sabía que no podría dar mucho”, dijo McCullers. ”Sabía que lo único que podía hacer era aguantar lo más que pudiera, con agallas”.

Charlie Morton, normalmente abridor, finalizó el juego con cuatro entradas de excelente desempeño para llevarse la victoria.

”Anulamos a una alineación verdaderamente complicada”, destacó Morton. ”Para mis compañeros y para la ciudad de Houston esto es increíble”.

Recordados hasta ahora por su viejo Astrodome de la era espacial, sus uniformes con los colores del arco iris y sus dolorosas derrotas, los Astros quedan ahora en la memoria como monarcas, al fin, en su 56ta temporada.

Asimismo, los Astros completaron la colección de los trofeos principales para Texas. Al menos algún equipo de ese estado había sido ya campeón del Super Bowl, la NBA, el hockey sobre hielo, el fútbol americano colegial, así como el basquetbol universitario de hombres y mujeres.

Faltaba un título de la Serie Mundial.

En 2014, Sports Illustrated publicó una portada, ahora famosa, luego de que Houston perdió más de 100 juegos en tres años consecutivos.

”Los campeones de la Serie Mundial de 2017”, decía la revista, que mostraba a Springer con un jersey de los Astros.

Este año, Houston ganó 101 juegos para ceñirse la corona de la División Oeste de la Liga Americana. En la serie de campeonato, triunfó en el sexto y séptimo juegos.

Los Astros se unieron a los Reales de Kansas City de 1985 como los únicos clubes que han ganado un par de séptimos juegos en el mismo año.

Para los Dodgers, continuó la sequía de títulos de la Serie Mundial, que se remonta a 1988. Lideraron las Grandes Ligas con 104 victorias.

Con una nómina de 240 millones de dólares, la más onerosa del béisbol, no pudieron recompensar a su copropietario Magic Johnson ni al manager Dave Roberts.

Tras el segundo fracaso de Darvish en esta Serie Mundial, el as Clayton Kershaw aportó cuatro innings de relevo eficaz.

Pero era demasiado tarde. Lo que hubieran necesitado los Dodgers es un abridor mucho mejor que el japonés, quizás alguien como el zurdo que protagonizó la ceremonia del primer lanzamiento, Sandy Koufax.

Por los Astros, los venezolanos Altuve de 3-0 con una impulsada, Marwin González de 3-2 con una anotada. El puertorriqueño Carlos Correa de 4-1. El cubano Yuli Gurriel de 4-0.

Por los Dodgers, el cubano Yasiel Puig de 3-0.


 

Recordaré esta victoria por el resto de mi vida, Carlos Beltrán

LOS ÁNGELES – Después de 2,651 partidos de por vida a través de 20 años de carrera en Grandes Ligas, el pelotero puertorriqueño Carlos Beltran ganó su primer anillo de Serie Mundial con el mismo equipo que lo vio debutar en postemporada.

“Le doy gracias a Dios por esta oportunidad y me siento feliz de pasar este momento tan especial que sabemos que vamos a recordar por el resto de nuestras vidas”, dijo Beltrán a ESPN Digital después de la victoria 5-1 de los Astros, asegurándoles el primer anillo en la historia de la franquicia.

El primer partido de postemporada de Beltrán fue el 6 de octubre de 2004, cuando vistió el uniforme de los entonces miembros de la Liga Nacional, Houston Astros. Trece años y 29 días después, Beltrán se coronó finalmente campeón.

“Aunque haya tomado 20 años, me siento feliz”, continuó Beltrán. “Han sido 20 años que los he disfrutado todos. He dado el máximo como pelotero, he tenido la oportunidad de jugar con muchas organizaciones buenísimas, y eso para mí me llena de mucho orgullo”.

Nadie se regocijó más por Beltrán que su compañero de equipo y compatriota Carlos Correa, quien con apenas 23 años, logró el objetivo de todo pelotero que sueña con jugar en Grandes Ligas.

“Es algo bien especial. Él es mi modelo a seguir”, dijo Correa ESPN Digital. “De verdad que estoy bien agradecido por lo que él ha hecho por mí, y se lo dije cuando estábamos adentro del clubhouse. Poder traer este campeonato para él significa mucho para nosotros”.

“(Beltrán) lo ha logrado todo”, continuó Correa. “Es uno de los mejores ‘switch hitters’ (bateadores ambidiestros) que han pasado por la historia de las Grandes Ligas, definitivamente Salón de la Fama, especialmente ahora con este campeonato, que lo pone en otro nivel”.

En términos de comparación, el día en que Correa se convirtió en el primer pelotero puertorriqueño en ser la primera selección global del draft colegial de Grandes Ligas, el 4 de junio de 2012, Beltrán ya llevaba 14 campañas como profesional en Grandes Ligas.

Beltrán fue reclutado en junio de 1995, cuando Correa, quien nació el 22 de septiembre de 1994, no había cumplido ni un año de edad. Beltrán jugó su primer partido en Grandes Ligas el 14 septiembre de 1998, una semana antes que Correa cumpliera cuatro años.

Astros derrotaron a Dodgers y son campeones

George Springer conectó cuadrangular de tres carreras y Houston venció a Los Ángeles en el séptimo juego de la Serie Mundial para ser los nuevos monarcas de las Grandes Ligas.

“Hubiera querido tener yo esa oportunidad y haberme evitado este sufrimiento por tantos años”, bromeó Beltrán sobre el hecho que Correa ganó su primer anillo con sólo 23 años. “Me alegro por Carlos. Carlos es un excelente ser humano y de verdad estoy muy orgulloso de él”.

Beltrán fue titular en el jardín central en aquel primer partido de la Serie Divisional contra los Atlanta Braves en Turner Field en octubre de 2004, en una alineación de los Astros que incluyó a dos eventuales Salón de la Fama, Craig Biggio y Jeff Bagwell.

Después de 19 temporadas en Grandes Ligas, donde ha acumulado 2,725 imparables, 435 cuadrangulares y un promedio de bateo de .279 como bateador ambidiestro, Beltrán recibirá una fuerte consideración para el Salón de la Fama en el momento que decida retirarse.

Y si esta fuese la última presentación en playoffs de su ilustre carrera, Beltrán ya ha acumulado uno de los récords en postemporada más brillantes en la historia de las Grandes Ligas, bateando para .307 en 65 partidos de playoffs, con 15 dobles, 1 triple y 16 cuadrangulares, y 42 carreras remolcadas.

“Algunos jugadores los ves que se ponen una camisa con el logo de Superman, y unos se lo merecen y otros no. Lo que (Beltrán) hizo por nosotros ese año, él fue Superman”, dijo el inmortal Biggio a ESPN Digital. “Es una de las actuaciones de postemporada más impresionantes que he visto en mi vida”.

El jardinero boricua, en aquel entonces con 27 años, se fue ante los Bravos de 3-3 con dos carreras impulsadas en la eventual victoria 9-3 de los Astros. Fue en ese partido que Beltrán conectó el primero de sus ocho cuadrangulares en esa histórica postemporada de 2004, un récord que permanece hasta hoy en día.

Esta postemporada 2017 de Beltrán, ahora a sus 40 años de edad, no se asemejó en nada a aquellos mágicos playoffs 13 años atrás, conectando sólo 3 hits en sus 20 turnos al bate, con sólo uno de ellos siendo para extrabases.

Pero su labor de “Superman” no fue de menor importancia, ya que su presencia en el camerino de los Astros fue la que marcó la diferencia en el equipo esta temporada.

“(Es) tremendo ser humano, un pelotero extraordinario, creo que sólo le falta el anillo para ser completo”, dijo el coach e intérprete Alex Cintrón. “Carlos Beltrán para mí es un Salón de la Fama, con su anillo, ya es completo, todo los números que ha hecho, todo lo que ha hecho en su carrera, él fue de verdad el que puso la cultura en este clubhouse; la bujía de este equipo”.

“Él trajo una química diferente a nuestro clubhouse, y ahora somos campeones de la Serie Mundial”, agregó Correa. “Carlos ha sido un pelotero élite por muchos años y en parte lo hicimos por él. Está a punto de retirarse y logró su primer campeonato”.

En términos de un posible retiro tras finalmente hacerse de su primer anillo, Beltrán destacó que será una decisión que tomará en familia durante la temporada muerta.

“Este offseason me quiero sentar con mi esposa (Jessica) que ha mantenido a la familia unida por todos estos años”, admitió Beltrán. “Así que este offseason me sentaré y decidiré lo que quiero hacer. Yo creo que mi decisión no es difícil”.


Estos Astros están diseñados para más de un título

LOS ÁNGELES – Ahora son campeones, estos jóvenes Astros de Houston, liderados por un dúo conformado por José Altuve y Carlos Correa. Les tomó 56 años llevar a su ciudad un campeonato.

Y el siguiente título podría no tomar tanto tiempo.

Los Astros, que derrotaron en siete partidos a Los Angeles Dodgers y que son los reyes de las Grandes Ligas en 2017, volverán prontos a una Serie Mundial, porque sus jugadores principales -Altuve, Correa, George Springer y Alex Bregman- están en su mejor momento profesional. Pero no es solo su talento, es su actitud, que comienza con Altuve y Correa.

“Normalmente no tienen un mal día”, dijo el entrenador de los Astros A.J. Hinch. “No me refiero a un mal desempeño. Me refiero a una mala actitud o un mal día”.

La próxima temporada, los Astros tendrán a todas las partes importantes de su plantilla de vuelta, posiblemente salvo Carlos Beltrán, quien tiene 40 años y tuvo problemas esta temporada. Mientras que el proceso que utilizó Houston para crear esta plantilla de campeonato esté completa, el sistema de la granja todavía tiene prospectos de gran envergadura en el camino, lo que hace que los títulos en los próximos años sean aún más probables.

Forrest Whitley podría no tener solo el mejor nombre en las ligas menores, sino que podría ser el mejor prospecto de pitcheo. El texano de 20 años de edad ponchó a 143 bateadores en 92⅓ entradas en Doble-A. Podría estar en las grandes ligas el próximo año. Después de que 16 equipos prefirieron dejar pasar la oportunidad de ficharlo, Astros lo arrebataron de la Alamo Heights High School en San Antonio, en la selección número 17, del draft 2016.

Además de Whitley, los Astros tienen a Kyle Tucker, la quinta selección en el draft de 2015. Puede que todavía le falte un año, pero solo tiene 20 años y ya ha jugado en la Doble-A. Registró .874 OPS en las menores el año pasado.

Para encajar en esta tripulación de los Astros, Whitley y Tucker deberán cumplir con las expectativas. Una cosa es tener el talento; otra cosa es tener esa actitud.

Después de ganar de la forma en que lo hicieron, con un 4-3 ante los Yankees de Nueva York en la Serie de Campeonato de la Liga Americana y llegar al Dodger Stadium para conquistar la Serie Mundial en el Juego 7, su creencia en ellos mismos será más fuerte.

“Mentalidad, ética laboral, talento”, dijo el veterano receptor de los Astros Brian McCann cuando se le preguntó por qué cree que el joven plantel de los Astros podría estar presente por mucho tiempo. “Se sienten impulsados a ser geniales. Y cuando tienes esa mentalidad, y tienes esa habilidad, solo hay una cosa que va a suceder. Así que sí, hay tantos en el equipo que son jóvenes y tienen hambre y están luchando por la grandeza. Y puedes sentirlo cuando estás cerca de ellos”.

La Liga Americana tiene otros tres equipos que entrarán en la próxima temporada como verdaderos contendientes al campeonato: Yankees, Indios de Cleveland y los Medias Rojas de Boston. Sin embargo, los Astros probablemente serán los favoritos.

Los Astros tendrán una temporada completa con el lanzador Justin Verlander. Verlander y Dallas Keuchel deberían formar una fuerte pareja. El bullpen, que hizo lo suficiente para ayudar a Houston a ganar la Serie, probablemente podría usar algunos refuerzos. Los Astros tendrán que descubrir si el cerrador Ken Giles se verá afectado por su terrible octubre.

Pero, a pesar de todo, lo que se dice sobre cómo los Astros lograron adquirir a estos grandes jugadores y cómo se manejan tan analíticamente, lo que los hace especiales es como la franquicia está increíblemente bien organizada.

“Nunca he visto algo así”, dijo Hinch. “Y he estado en muchos equipos, y creo que muchos de los equipos ganadores siempre alardearán sobre su química y la cultura y la camaradería de la que hablaste. Vivirla es muy especial”.


¡Astros son los nuevos reyes del béisbol!

 

Por primera vez en su historia, los Astros de Houston se coronaron campeones de la Serie Mundial, al vencer 5-1 a Dodgers de Los Ángeles en el séptimo y decisivo partido.

Luego de que los Dodgers consiguieran igualar las acciones el martes y forzar el séptimo partido, los Astros arrancaron agresivos ante el japonés Yu Darvish, que nuevamente se fue a las duchas después de apenas un inning y dos tercios de faena.

Habrían bastado las dos carreras del primer inning para asegurar la corona, pero George Springer le puso su sello definitivo con su quinto vuelacercas del clásico otoñal, que le hicieron acreedor del premio de Jugador Más Valioso.

Más que merecida esta corona, construida a base de trabajo y paciencia, después de sufrir entre el 2009 y el 2015 temporadas perdedoras consecutivas.

Así llegaron valiosas selecciones en el sorteo amateur universitario, como Springer, Carlos Correa, Dallas Keuchel o Alex Bregman, quienes junto al venezolano José Altuve conforman el núcleo que comenzó a gestar lo que es hoy una realidad.

Muchas historias se combinaron en este equipo, que se convirtió en el favorito sentimental de gran parte del país, después de conocer la devastación por la ciudad tras el paso del huracán Harvey.

El título de campeón es la cereza en la cima del pastel para Altuve, con una temporada de ensueño que podría depararle el premio de Más Valioso de la Liga Americana.

Como también representa un colofón ideal para una carrera digna del Salón de la Fama de Cooperstown del boricua Carlos Beltrán, convertido en un mentor y consejero de este grupo de muchachos.

Y ni hablar de Justin Verlander, otro que se encamina hacia el Templo de los Inmortales que se unió a los Astros en el último mes del calendario regular para cargar sobre sus hombros al pitcheo en momentos de flaqueza.

¿Qué tal Yuli Gurriel? El novato-veterano decidió a destiempo probar suerte en el mejor béisbol del mundo y demostró estar hecho para brillar aquí como mismo lo hizo en certámenes internacionales con la selección cubana y en la liga profesional de Japón.

Mérito aparte para A.J. Hinch, el incombustible manager, siempre sereno, que supo aunar voluntades y sacar el máximo a cada una de sus piezas.

Lo mejor de los Astros no es haber conseguido su primer título en 56 años de historia, sino la perspectiva real de establecer una dinastía por las próximas campañas.

Terminó la espera de más de medio siglo, mientras se alarga al menos ahora por 30 años la agonía de los Dodgers, cinco veces seguidas campeones divisionales en el Oeste de la Liga Nacional y que una vez más se quedaron cerca de la gloria.

Demasiado equipo para un manager como Dave Roberts, al que le quedó grande la tarea, dirigió como presa del pánico, erráticamente una y otra vez y al final, los Dioses del Béisbol no lo perdonaron.

Después de ver lo sucedido en el juego siete, a Roberts lo atormentará por mucho tiempo la pregunta de por qué no abrir con su astro Clayton Kershaw, para morir con su mejor caballo, en lugar de traerlo de relevo cuando el mal ya estaba hecho.

Estos Dodgers comienzan a parecerse a los de la década de los años 50, que una tras otra perdían las Series Mundiales ante los Yankees de Nueva York y se consolaban con la frase “será el año que viene”.

Sigan insistiendo, que con el talento de ese equipo, algún día llegará ”el año que viene”.

 


Diez cosas que nos dejó la Serie Mundial

George Springer conectó cuadrangular de tres carreras y Houston venció a Los Ángeles en el séptimo juego de la Serie Mundial para ser los nuevos monarcas de las Grandes Ligas.

La Serie Mundial del 2017 ya está en los libros de historia, donde será recordada como una de las más emocionantes de los últimos tiempos.

Y como siempre, toca hacer un repaso de las cosas que más trascendieron en este Clásico de Otoño, en el que por primera vez, los Astros de Houston se coronaron campeones.

LO QUE NOS DEJÓ LA SERIE MUNDIAL 2017

1.- Al borde del infarto más de una vez. Los amantes del buen béisbol no pueden quejarse. Fuimos testigos de una de las Series Mundiales más espectaculares de la historia, donde las emociones subieron y bajaron con la intensidad de una montaña rusa, principalmente en los juegos dos y cinco, de épicas remontadas por parte de los dos equipos.

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Top 5: Momentos de la Serie Mundial

SC te presenta lo mejor de la serie entre los LA Dodgers y los Houston Astros.

2.- El triunfo de la paciencia y el trabajo a largo plazo para conformar el equipo que tienen hoy los Astros, sobre la estrategia de armar una novena a golpe de billete. Crédito en ello al mexicano Jeff Luhnow, primer gerente general latino en ganar una Serie Mundial.

3.- La esperanza de ver a estos Astros convertidos en una dinastía, al menos por los próximos dos o tres años. Desde que los Yankees de Nueva York ganaron las Series Mundiales de 1998-1999-2000, ningún equipo ha conseguido coronarse en años consecutivos. Desde ya, Houston arrancará como favorito al título en el 2018.

4.- La alegría que deben sentir merecidamente los residentes de Houston, dos meses después de la devastación que dejó en la ciudad el paso del huracán Harvey. Los peloteros se convirtieron en embajadores de la esperanza, con sus parches de Houston Strong en sus uniformes que los convirtieron en el favorito sentimental de muchos.

Beltrán dedica el triunfo a Puerto Rico

El bateador designado de los Astros de Houston se dice complacido por el título de la Serie Mundial.

5.- La satisfacción de ver al puertorriqueño Carlos Beltrán hacerse de su primer anillo de campeón después de una larga carrera de 20 años en la que ha pavimentado por mérito propio su camino hacia el Salón de la Fama de Cooperstown.

6.- La prueba de que las Series Mundiales se ganan muchas veces entre julio y agosto, con las movidas que haga la gerencia para conseguir piezas que terminen de ajustar la maquinaria y la dejen lista para el empujón final. En este caso hablamos de Justin Verlander, llegado al equipo el 31 de agosto y que resultó ser el hombre que cargó sobre sus hombros a un cuerpo de pitcheo que comenzaba a tambalearse ante el cansancio por la larga temporada. Sin el aporte de Verlander, posiblemente hoy estuviéramos contando una historia diferente.

7.- El triunfo del béisbol en su estado más puro sobre la pseudociencia de la sabermetría. En un escenario tan grande como un Clásico de Octubre, hay que saber sacar el instinto sobre los fríos números de una computadora, pues estamos hablando de la vida real y no de un videojuego. El manager A.J. Hinch aplicó los fundamentos como debe ser y por eso hoy es reverenciado como un sabio por sus fanáticos.

8.- La confirmación que los premios individuales no siempre son justos. Dave Roberts fue galardonado en el 2016 como Manager del Año de la Liga Nacional por los resultados del equipo, pero aquí se develó como uno de los dirigentes más ineptos que hayan pasado por este juego. Más allá del mérito de los campeones Astros, Roberts botó la Serie Mundial por sus constantes decisiones erráticas, fuera de toda lógica.

9.- La certeza que la postemporada es un animal distinto y más difícil de domar que la campaña regular. Los héroes nacen en octubre y manejar la presión bajo estas circunstancias es difícil para muchos. Clayton Kershaw, quien parece un dios entre abril y septiembre, se rebaja a dimensiones humanas en los playoffs, capaz de regalarle a sus fanáticos lo mismo actuaciones sobresalientes como decepcionantes.

El momento más feliz de Carlos Correa

El puertorriqueño aprovechó la celebración del campeonato para pedir matrimonio a su novia en el Dodger Stadium.

10.- La imagen de una proposición matrimonial. Carlos Correa lo tenía todo fríamente calculado y en medio de las celebraciones por el triunfo le entregó el anillo a la bella Daniella Rodríguez, para poner la nota romántica en la Serie Mundial. A ver si nos invitan a la boda.

 

Carlos Correa pide matrimonio a su novia después de ganar la Serie Mundial con los Houston Astros

Carlos Correa deberá esperar al año próximo para recibir junto al resto de los integrantes de los Astros de Houston el anillo de campeón de la Serie Mundial.

Pero a lo que sí no esperó Correa fue a pedirle matrimonio a su novia en pleno terreno del Dodger stadium y en medio de la celebración por la conquista de los Astros.

Daniela Rodríguez emocionada aceptó el anillo que le ofrecía el astro boricua, entre los aplausos de quienes estaban a su alrededor y fueron testigos del romántico momento.

¿Quién es la joven que próximamente se convertirá en la señora Correa?

Daniela es una joven mexicoamericana que creció en el área de Laredo, en Texas.

Reina de belleza que ganó el título de Miss Texas 2016 y participó en el concurso de Miss USA. En el 2013 ganó el concurso Miss Teen USA.

Sobre la idea de proponerle matrimonio a la joven después que terminara la Serie Mundial, el pelotero reconoció que era una presión adicional, pues quería hacerlo cuando ganaran, pero estaba confiado en el talento de su equipo para poder llevar adelante sus planes y sorprender a la chica.

 

 


Astros y Dodgers terminan una Serie Mundial llena de récords

George Springer, MVP de la Serie Mundial, despachó cinco batazos de vuelta entera. Ezra Shaw/Getty Images

Los Astros de Houston, campeones de las Grandes Ligas y los Dodgers de Los Ángeles batieron varios récords durante su serie a siete cotejos, la mayor parte de ellos, vinculados al cuadrangular. Tras una campaña regular que produjo más jonrones que ninguna otra en la historia del béisbol, los Astros y Dodgers dispararon un total combinado de 25 jonrones, récord absoluto, rompiendo la marca previa de 21 impuesta en 2002 por Angelinos y Gigantes.

George Springer, Más Valioso del Clásico de Otoño, soltó cinco batazos de circuito completo, empatando a Reggie Jackson (1977) y Chase Utley (2009), como los peloteros con más bambinazos en una Serie Mundial. Su cohete impulsor de tres carreras en el segundo episodio del Juego 7 fue el número 15 para los Astros en la serie, superando la marca previa para un equipo (14) propiedad de Barry Bonds y los Gigantes de 2002. Springer además superó records en Series Mundiales con 29 bases alcanzadas en total, ocho extrabases (superando a los siete de Willie Stargell, conseguidos en 1979) y cuadrangulares en cuatro encuentros al hilo en la misma serie. Nada mal para un pelotero que se ponchó en cuatro ocasiones en el primer encuentro.

Otros récords relativos al jonrón impuestos en 2017 incluyen la mayor cantidad de cuadrangulares disparados en un partido (ocho en el Juego 2) y más bambinazos de tres carreras en un juego (tres en el Juego 5). Sin embargo, también hay otros récords relativos a otras hazañas distintas al jonrón que vale la pena mencionar:

El abridor de los Astros, Lance McCullers Jr. golpeó a bateadores de los Dodgers en cuatro ocasiones durante el Juego 7 (récord en Series Mundiales): dos veces a Justin Turner y en una ocasión a Yasiel Puig y a Enrique Hernández. De hecho, McCullers permitió menos imparables (tres) que su total de hombres golpeados. Sus cuatro pelotazos son la mayor cantidad de pitcher cualquiera en un encuentro de postemporada en la historia. McCullers además se convirtió en el tercer pitcher en la historia de la postemporada, junto a Roger Clemens (Serie de Campeonato de la Liga Americana 1986) y Orel Hershiser (Serie de Campeonato de la Liga Nacional 1988) en golpear a varios bateadores en un séptimo partido y el primero en hacerlo en un encuentro de Serie Mundial.

Al relevar a Yu Darvish en el segundo inning del Juego 7, Brandon Morrow de los Dodgers se destacó como el segundo pitcher, junto a Darold Knowles de los Atléticos de Oakland, en enfrentar al menos un bateador en todos los siete encuentros de una misma Serie Mundial.

El manager de los Dodgers, Dave Roberts, escribió su nombre en los libros de récord de la Serie Mundial con 32 cambios de lanzadores, superando la marca previamente impuesta por Tony La Russa, quien hizo 30 cambios de pitchers como manager de los Cardenales en 2011, eventualmente alzándose con el campeonato.

De acuerdo a la investigación del Elias Sports Bureau, el primer bate de los Dodgers, Chris Taylor, empató un récord en una Serie Mundial con su cuarto hit en un primer inning. El último pelotero con cuatro hits en los primeros innings de cotejos de una misma Serie Mundial fue el colombiano Edgar Rentería para los Marlins de Florida en 1997.

El novato de los Dodgers, Cody Bellinger, se ponchó en tres ocasiones en el Juego 7, totalizando 17, estableciendo un nuevo récord en Series Mundiales y en toda la postemporada en general. Superó con creces la marca previa en Clásicos de Otoño de 13, compartida por Javier Báez (2016) y Ryan Howard (2009), rompiendo además el récord en postemporada del también novel pelotero Aaron Judge, quien se abanicó en 16 oportunidades en la Serie de Campeonato de la Liga Americana, enfrentándose a los Indios de Cleveland.

Ambos abridores del séptimo encuentro, McCullers y Darvish, se combinaron para lanzar durante cuatro episodios. Ésa es la menor cantidad de entradas lanzadas de forma combinada en un encuentro decisivo en la historia de la Serie Mundial. El récord previo fue de cinco innings combinados en 1947 (Hal Gregg y Spec Shea) y 2014 (Tim Hudson y Jeremy Guthrie). Mientras tanto, Darvish es el segundo lanzador en la historia que no pudo terminar el segundo inning en mútiples apariciones en la misma Serie Mundial. El otro pitcher en conseguir esta poco deseable hazaña es Art Ditmar, quien lanzó para los Yankees en los Juegos 1 y 5 de la Serie Mundial de 1960 contra los Piratas.


 

Yuli Gurriel saluda a Yu Darvish en reencuentro en LA

Gurriel se quitó su casco en muestra de respeto hacia Darvish antes de consumir su primer turno del Juego 7 de la Serie Mundial. David J. Phillip/AP Photo

LOS ANGELES — El inicialista cubano Yuli Gurriel, de los Astros de Houston, se quitó el casco protector y saludó al lanzador japonés Yu Darvish antes de agotar su primer turno en el séptimo juego de la Serie Mundial, el miércoles en el Dodger Stadium de Los Angeles.

Gurriel, inicialista de los Astros, fue suspendido por las Grandes Ligas por haber realizado un gesto inapropiado contra Darvish, después de pegarle un cuadrangular al nipón durante el tercer encuentro del clásico de otoño, el pasado viernes en el Minute Maid Park de Houston.

Tras entrar a la caseta después del jonrón, la televisión mostró a Gurriel halando sus párpados para darle a sus ojos la apariencia general de los asiáticos. El cubano dijo que no tenía intención de burlarse del lanzador de los Dodgers, pero Darvish dijo que el gesto fue irrespetuoso, aunque no lo consideraba algo importante.

Gurriel se mostró arrepentido de su acto y pidió disculpas públicamente. De todas formas, el pelotero fue suspendido por cinco juegos por el comisionado Rob Mandred.

Manfred, dijo que la suspensión no será apelada por la Asociación de Peloteros de Grandes Ligas y que será efectiva para la temporada regular del 2018. El jugador no cobrará durante la suspensión, asistirá a clases de sensibilidad y los Astros donarán el salario retenido a Gurriel a una causa benéfica.

El martes, cuando la Serie Mundial regresó a Los Angeles, Gurriel fue silbado estruendosamente por más de 50 mil fanáticos en cada turno del sexto juego. Los aficionados también abuchearon al cubano en su primer turno el miércoles, incluso después que saludó a Darvish.


 

El impacto económico de la Serie Mundial es un hit, no un cuadrangular

  • Rigo Cervantez | ESPN Digital

LOS ANGELES — Los expertos en la materia coinciden en que la derrama económica que deja una Serie Mundial de béisbol en las ciudades involucradas, más allá de la venta de boletos, y de mercancía alusiva a los equipos participantes, no es algo tan significativo como pudiera creerse.

“Es muy difícil de cuantificar lo que puede beneficiar la serie entre los Dodgers de Los Angeles y los Astros de Houston, a la economía de la región”, aseguró Jeff Lazerson, un experto financiero del Condado de Orange, al ser contactado por ESPN Digital.

De acuerdo al profesor Robert Baade, un economista experto en deportes, de Lake Forest College, la derrama que dejó en el área de Chicago, la coronación de los Cachorros de Chicago en la Serie Mundial de 2016, fue calculada en 0.003%, o sea, ninguna.

Mientras que en 2015, se calcula que el efecto de todos los juegos de la postemporada que culminó con un Clásico de Octubre, entre los Mets de Nueva York y los Reales de Kansas City, le dejó a la Gran Manzana una tajada de poco más de 80 millones de dólares. Una verdadera migaja, frente a los 61 mil millones de dólares que dejó ese año el turismo a las finanzas neoyorquinas.

Y según detallan los expertos al abundar en estos temas, más allá de los cientos o hasta miles de millones de dólares que ingresan a las arcas de los equipos, y a la propia organización de Grandes Ligas, por concepto de contratos de televisión, publicidad, patrocinios, ventas de entradas, y de mercancía oficial, lo demás no alcanza niveles fuera de lo común.

Principalmente, porque se conocen a los equipos contendientes en la culminación de la temporada beisbolera, en muchos casos, dos días antes del inicio del Drama de Octubre y no hay tiempo para realizar una promoción, o una pre venta de paquetes turísticos.

El impacto económico debería ser marcado por aficionados visitantes, con la ocupación hotelera y los dólares que dejen en restaurantes, bares y en diversos entretenimientos.

Pero el hecho, es que la mayoría de aficionados que llenan los estadios, salen a cenar o a divertirse durante cada juego, son locales.

Los Angeles

Posiblemente, el mayor beneficio que recibe una región como la que representa la ciudad de Los Angeles, la tercera economía en el mundo, únicamente superada por Tokio y Nueva York, sea la publicidad y la exposición mundial que recibe, con un evento de esta magnitud.

Además, es seguro que la justa beisbolera agregará, así sea en forma leve, a la industria del turismo en el sur de California, que beneficia a 47,944 empleados en la fuerza hotelera y de servicio al visitante.

LAX, el aeropuerto internacional de Los Angeles, también sumará algunos cientos o miles de pasajeros, a un total que hasta el mes de septiembre, ya mostraba un tránsito de 63,489,469 viajeros, lo que representa un incremento del 4.6%, comparado con el año pasado.

Eso, sin contar a las terminales aéreas de Ontario, Burbank y Long Beach, los aeropuertos auxiliares de LAX, que agregan a otros 9,151,279 viajeros.

Y en lo que se refiere a la hotelería en el sur de California, antes del inicio de la Serie Mundial, ya mostraba una alza del 1.6%, con relación a 2016, en cuanto a la ocupación de los cuartos disponibles, con un total muy cercano al 82%.

Hasta la fecha, se han vendido 22,273,273 noches de hotel, en Los Angeles, a un costo promedio por noche de $177.63.

Reparto de utilidades

En lo que no existe duda alguna, es en cuanto al reparto de las utilidades que genera, por la boletería, la postemporada de la gran carpa.

MLB retiene el 15% del total de la taquilla en los juegos de cada Serie Mundial, además de otro porcentaje que es variable, del resto de los juegos de octubre.

Los jugadores perciben el 60% de los ingresos, únicamente, de los primeros cuatro juegos, en la Serie Mundial, lo mismo que en la Serie de Campeonato, junto con los 3 primeros juegos de las Series Divisionales.

También reciben el 50% de los ingresos por los juegos de comodín.

Del total acumulado, el 36% se lo llevan los jugadores del equipo ganador del Clásico Otoñal, que tiene garantizado un ingreso mínimo de 4.6 millones de dólares, solo por este concepto. Mientras que el perdedor se queda con el 24%.


Los Dodgers se quedan cortos de la meta

  • Carlos Nava | ESPN Digital

LOS ÁNGELES – Las caras en el clubhouse delataban a los pocos Dodgers en el interior la frustración, tristeza, quizá hasta impotencia de ver cómo la temporada que dominaron de punta a punta se esfumaba.

Como si hubiera sido una pesadilla, Los Dodgers de Los Ángeles acababan de perder la Serie Mundial en el séptimo y definitivo partido, 5-1 ante los Astros de Houston.

Vieron cómo su abridor Yu Darvish ni siquiera estuvo competitivo y obligó a los Dodgers a remar contra corriente durante las nueve entradas del juego.

Los Dodgers saben que la derrota en el Clásico de Otoño, ya fuera en siete partidos o cuatro, los que sean, representan un fracaso casi tan grande como su costosa nómina, la más cara de todas las Grandes Ligas, 240 millones de dólares.

Peor aún, representan un año más de ayuno de campeonatos que ya se alarga desde 1988.

“Sí, fue muy difícil durante todo el partido estar abajo“, dijo el relevista Kenley Jansen. “Pero estuvimos ahí, competimos. Nunca pudimos pegar el hit grande para poder anotar carreras porque tuvimos nuestras oportunidades“.

Hansen tuvo razón. Los Dodgers desperdiciaron 10 corredores en las bases en un raquítico encuentro de seis imparables.

Pero el daño estaba hecho cuando Darvish permitió cinco carreras, cuatro limpias en entrada y dos tercios; sin ponche y dos bases por bolas. El japonés aceptó nueve carreras en tres entradas y un tercio combinadas de dos aperturas de Serie Mundial.

“Aprendí de mi anterior salida y traté de hacer ajustes“, dijo Darvish. “En la salida pasada, mis bolas rompientes, en especial el slider, no estuvieron finos. Traté de hacer los ajustes suficientes entre una apertura y la otra. Hoy pude lanzar strikes, pero nunca al nivel que quería, el que debe ser dominante“.

Los Dodgers ganaron 104 partidos, con un núcleo de seis jugadores All-Stars. Por si fuera poco se reforzaron en la fecha límite de canjes con Darvish, un lanzador que ha sido llamado a Juego de Estrellas también y candidato a trofeo Cy Young.

“Sé que lastimé al equipo“, mencionó Darvish. “Este dolor estará dentro de mi por buen tiempo. Sólo tengo que aprender de esto y partir de ahí.

Los Dodgers conquistaron el título de la División Oeste de la Liga Nacional por quinta ocasión consecutiva. Pero nunca escondieron que el campeonato de Serie Mundial en realidad era el único objetivo válido.

Pasaron casi caminando las primeras dos rondas de la postemporada sobre los Arizona Diamondbacks y los Chicago Cubs.

“Les dije a los muchachos que había muchas cosas por las que deberíamos sentirnos orgullosos“, dijo el manager de los Dodgers, Dave Roberts. “Ese que nos ganó es un gran club de pelota. Nosotros cumplimos con muchas cosas esta temporada y vimos a este grupo de muchachos unirse como hombres, como equipo, en realidad un grupo muy especial“.

Sin embargo, desde que empezó la postemporada comenzaron algunas decisiones criticables por parte del manager Dave Roberts, en especial con el manejo de sus lanzadores, abridores y de relevo.

Los Dodgers dejaron ir partidos importantes en la Serie Mundial. Los más dolorosos seguro que fueron el segundo y último en casa.

En el segundo de la serie ganaban hasta la última entrada, cuando los Astros parecían liquidados, hasta que empataron en el noveno capítulo y ganaron en el 11.

Este miércoles, en el último de la serie, frenaron a la ofensiva de los Astros, cuando salió Darvish. Pero ahí los bates angelinos ya nunca aparecieron en momentos oportunos.

“Fue muy sorpresivo todo hoy“, mencionó Roberts. “En realidad pensé que (Darvish) iba a lanzar la bola bien. Fue desafortunado. Después llegaron el resto de los muchachos e hicieron buen trabajo. Pero nos faltó conectar esos hits cuando se requerían“.

En el clubhouse, uno a uno de los peloteros cuando salían estaban conscientes de que será difícil buscar el título de nueva cuenta en el 2018. Tendrán buen equipo, pero siempre es el resultado de una ecuación que incluye nivel, lesiones, rivales, etcétera.

“Nunca sabes si volveras a estar tan cerca“, reconoció Clayton Kershaw, quien fue el segundo de cuatro relevistas. “Espero que podamos llegar a este punto otra vez. Pero definitivamente no fue fácil llegar aquí“.

Kershaw tuvo un buen relevo de cuatro entradas con sólo dos hits permitidos y sin carreras; cuatro ponches y dos pasaportes.

Antes de él, Brandon Morrow, quien relevó en todos los juegos de la Serie Mundial, lanzó un tercio de entrada para completar la segunda. El partido fue completado por Jansen y el abridor Alex Wood, sin problemas mayores.

Roberts completó así una Serie Mundial de 32 cambios de pitcher, para implantar marca.

“Sólo tenemos ahora que reagruparnos y estar listos para la próxima temporada“, dijo Roberts. “Para llegar aquí tenemos que jugar bien otra vez toda la temporada regular. Conozco a mis muchachos y sé que no habrá resaca. Simplemente, estarán más hambrientos aún. Fuimos más lejos que el año anterior“.


Los tres mosqueteros de los Dodgers en 2017

George Springer conectó cuadrangular de tres carreras y Houston venció a Los Ángeles en el séptimo juego de la Serie Mundial para ser los nuevos monarcas de las Grandes Ligas. (4:07)

Los Astros de Houston son los nuevos campeones de la Serie Mundial, un título que consiguen por primera vez en su historia, y en forma por demás muy merecida, a costa de los Dodgers de Los Angeles.

Pero a pesar de la decepción que han sufrido las legiones de seguidores de la franquicia asentada en las Lomas de Chávez Ravine, nadie puede escatimar los méritos de la tropa orientada por Dave Roberts, para este retorno al Clásico de Otoño, por primera vez en tres décadas.

La exitosa campaña 2017 que han saboreado los Dodgers, no se hubiera materializado, si su dirigencia no hubiese apostado por la renovación contractual de tres elementos que han resultado cruciales para armar y para redondear un plantel que combina la experiencia, la capacidad probada, con el ímpetu y el talento de la juventud.

Justin Turner, Kenley Jansen y Rich Hill, tenían, el pasado invierno, las puertas de la agencia libre abiertas, de par en par.

Sin embargo, Andrew Friedman les puso a cada uno de ellos una oferta sobre la mesa que no pudieron despreciar, ya que el trío, con su nuevo contrato, quedó entre los siete peloteros mejor pagados del equipo, en una nómina que anduvo por los 259 millones de dólares.

Pero no solo fue el dinero, había un incentivo más:

“Para esto fue para lo que acordamos renovar, para ayudar al equipo a llegar a la postemporada y hasta la serie mundial”, aseguró el barbado antesalista, Justin Turner, refiriéndose a las conversaciones que tuvo con Jansen, a quien, coincidentemente, tiene de vecino en el vestuario.

El veterano Rich Hill, por su parte, fue el primero en estampar su firma en un nuevo convenio, para convertirse en la segunda opción de Dave Roberts, para integrar la rotación durante los juegos de la pelota en octubre.

Porque junto a la temporada fabulosa que han experimentado peloteros que son la sangre nueva del equipo, como son los casos de Cody Bellinger, sumada a la de otro jugador que se encuentra tan solo en su segunda campaña completa, como es el caso del torpedero Corey Seager, lo mismo que un Joc Pederson, quien recorre su tercer año en la gran carpa, a quienes se suman jugadores como Austin Barnes, o como Chris Taylor, de nuevo ingreso en el equipo, tienen que colocarse los nombres de los experimentados Clayton Kershaw, Justin Turner, Chase Uttley, Jansen y hasta el propio Adrián González, quienes han guiado a los más jóvenes.

Es por ello, que este equipo, que cuenta con el potencial para ser un contendiente en su división, lo mismo que en el Viejo Circuito, durante los próximos años, dada la transfusión de talento joven que viene recibiendo en sus venas, no es obra da la casualidad.

Tiene nombres y apellidos, porque además de los ya mencionados, no se puede pasar por alto la contribución de un Yasiel Puig, corregido y aumentado.

O de un Alex Wood que tiene aún muchos años por delante y lo mismo se puede decir de los relevistas Brandon Morrow, Tony Cingrani, Tony Watson, entre otros.

Porque los de Chávez Ravine dejaron de creer que un solo hombre, en este caso, su as del montículo, Clayton Kershaw, podría llevarlos a la gloria.

La labor y la responsabilidad, en esta oportunidad, ha sido compartida.

Porque en materia de lanzadores abridores, a Kershaw se han sumado serpentineros como Rich Hill, como Alex Wood, que tuvieran magníficas estadísticas en la campaña regular, y a quienes se agregó el japonés Yu Darvish.

La pugna por un lugar en la rotación de abridores estuvo tan competida, que otro serpentinero japonés, Kenta Maeda, se vió obligado a sacrificar sus convicciones individuales, su vocación de abridor, para ponerse al servicio de una causa común, desde el bullpen.

Por ello mismo, otro abridor, el coreano Hyun-jin Ryu, se vio relegado y hasta eliminado de la plantilla, durante toda la postemporada, al no conseguir adaptar sus rutinas como abridor, a las de relevista.

En el caso de Ryu, su preparación para cada salida al montículo, es de varias horas, sino es que días, mientras que un apagafuegos, debe estar listo para acudir al llamado, todos los días, si se hace necesario, con veinte lanzamientos de calentamiento.

Es por ello que la temporada que los Dodgers han vivido, empezando con una histórica suma de 104 victorias, durante la campaña regular, es algo sin precedentes en la historia de la franquicia.

Asimismo, el equipo nacido en Brooklyn, y que en 1958 llegó en la búsqueda del oro, en California, tiene otros elementos que han permitido a la tropa azul regresar al escenario máximo de la pelota, hacerse presente en el Drama Otoñal, por décimo novena ocasión en su historia.

Todo empieza, y termina, con la dirección de Dave Roberts, un estratega de mano firme, a la hora de mover sus piezas, pero a la vez, compasivo y aglutinador, que les da su lugar a los seres humanos que tiene bajo su dirección, porque además de mantener al equipo en la ruta ganadora, adueñándose por quinta ocasión consecutiva la División Oeste, en el Viejo Circuito, ha logrado aglutinar voluntades, ha posibilitado que se fundan los propósitos en una sola misión, a pesar de contar con una plantilla con peloteros de personalidades tan disímbolas, que conviven diariamente en un perol en el que se mezclan japoneses, coreanos, mexicanos, cubanos, venezolanos, dominicanos, curazaleños y puertorriqueños, entre otros.

“Somos como una familia”, ha reconocido Yasiel Puig, quien, por cierto, ha vivido su mejor temporada, logrando enormes progresos en sus visitas a la caja de bateo, pues bajo la batuta del instructor de bateo, Turner Ward, y con los consejos de Juan Castro y de Manny Mota, el guardabosques derecho ha aprendido a regular sus impulsos, convirtiéndose en un bateador más pensante, más selectivo, a pesar de su natural ímpetu y del entusiasmo que manifiesta para jugar a la pelota.

“Yasiel ha aprendido a prepararse mejor, a escuchar a los instructores, a analizar a los lanzadores opositores, algo a lo que no estaba acostumbrado, cuando yo llegué al equipo, hace dos años”, aseguró Roberts.

Con todos estos ingredientes, todo parece indicar que hay Dodgers para rato.

Muy a pesar de que, por el momento, Roberts y su gente continúan rumiando una dolorosa derrota.


Yu Darvish fracasa estrepitosamente en Serie Mundial

LOS ANGELES — Justo cuando más lo necesitaban, el derecho japonés Yu Darvish fracasó estrepitosamente para los Dodgers de Los Angeles.

Darvish, quien fue adquirido por Los Angeles desde los Rangers de Texas en el mercado de mitad de temporada, permitió tres hits y cinco carreras y solamente pudo sacar cinco outs ante los Astros de Houston, el miércoles, en el séptimo juego de la Serie Mundial de Grandes Ligas del 2017.

Darvish, quien permitió seis hits y cuatro carreras en 1.2 entradas en el tercer juego, el viernes en el Minute Maid Park de Houston, se unió a Art Ditmar, de los Yankees de Nueva York, como los únicos lanzadores de múltiples salidas de cinco o menos outs en una misma Serie Mundial. Las dos presentacione de Ditmar ocurrieron en el clásico de 1960 contra los Piratas de Pittsburgh.

“Mi slider no estaba trabajando en mi primera salida, pero en el bullpen que hice en la semana comencé a sentirlo mejor y mejor”, dijo Darvish sobre su salida en Houston. “No puedo poner mucha atención a lo que pasó en mi juego anterior, solo enfocarme en el próximo”, agregó.

Las cosas no mejoraron en nada para Darvish, quien comenzó el juego permitiendo un doble al jardinero central George Springer y fue sacado cuando aún no aterrizaba el jonrón de dos carreras de Springer en el segundo inning.

En dos apariciones, Darvish fue atacado con nueve hits, permitió nueve carreras, no ponchó a nadie y retiró 10 bateadores, en las dos peores salidas de su carrera desde que llegó a las ligas mayores de Estados Unidos en el 2012.

Darvish, el primer lanzador japonés que comienza en un séptimo encuentro de la Serie Mundial, permitió 10 carreras limpias en 14.2 entradas (efectividad de 6.14) en cuatro aperturas esta postemporada con los Dodgers.

Cuando Los Angeles cedió a tres valiosos prospectos (#4 Willie Calhoun, infielder; #17 A.J. Alexy, pitcher, y #27 Brendon Davis, infielder) por un jugador que será agente libre al final de la temporada, fue para tener un segundo gran lanzador detrás del estelar zurdo Clayton Kershaw en su rotación abridora.

Y al principio, el plan trabajó a la perfección. Darvish, de 31 años, tuvo marca de 4-3 y efectividad de 3.44 en nueve aperturas en la serie regular con Los Angeles y ganó sus asignaciones de la Serie Divisional contra los Diamondbacks de Arizona (5 IL, 1 H, 1 CL, 7 K) y la Serie de Campeonato de la Liga Nacional contra los Cachorros de Chicago (6.1 IL, 7 H, 1 CL, 7 K).

Todo cambió, sin embargo, en la Serie Mundial, cuando el nipón fracasó estrepitosamente en sus dos asignaciones, las únicas de las 137 que tiene en Estados Unidos, donde no ha conseguido ni un ponche contra el conjunto rival.


George Springer ahora es el ‘Señor Noviembre’

LOS ÁNGELES — El jardinero central de los Astros de Houston, George Springer, se colocó en los anales históricos de las Grandes Ligas al conectar su quinto cuadrangular de la Serie Mundial la noche del miércoles en Dodger Stadium,

Con ese quinto jonrón, Springer igualó la marca histórica de cinco cuadrangulares en una sola Serie Mundial, establecida por el ”Señor Octubre” Reggie Jackson en 1977 con los Yankees de Nueva York, curiosamente también en contra de los Dodgers de Los Ángeles.

El veterano jugador de cuadro de los Dodgers, Chase Utley, también conectó cinco cuadrangulares durante el Clásico Otoño de 2009, cuando militaba con los Filis de Filadelfia.

Springer conectó su quinto jonrón de la serie en la segunda entrada, dándoles la ventaja temprana 5-0 a los Astros sobre los Dodgers, y siendo el último bateador del abridor japonés Yu Darvish.

Ningún primer bate en la historia ha conectado más cuadrangulares en una sola Serie Mundial. Lenny Dykstra (1993) es el único otro primer bate en conectar cuatro cuadrangulares en una Serie Mundial.

El cuadrangular de Springer fue también el octavo extrabases de la serie para el jardinero, superando a Willie Stargell de los Piratas de Pittsburgh (7 extrabases en 1979) para la mayor cantidad en una sola Serie Mundial.

Springer es también el primer pelotero en haber conectado al menos un hit para extrabases en seis juegos consecutivos de Serie Mundial.

 

Tomado de : ESPN.COM

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