Temas polémicos: Deportistas cubanos por el mundo: ¿qué política seguir? Y MUCHO +

12/11/17
10.39 pm

 

 

La Polémica: Deportistas cubanos por el mundo: ¿qué política seguir?

Ilustración: Yoan Figueredo

El fenómeno migratorio es creciente también entre nuestros atletas y entrenadores. Luego los vemos representando a otros países en lides de todo tipo, aunque no siempre son felices en esa condición, pues muchos declaran quererlo hacer por Cuba si se les permitiera. ¿Es posible? ¿Está pensando el INDER sobre este tema? Si quiere sumarse a esta sección escriba a nuestro correo electrónico.

Los principios son inviolables

Rudens Tembrás Aecia

Uno de los asuntos ferozmente manipulados en la actualidad es la relación que establecen las federaciones y comisiones nacionales de las distintas disciplinas con atletas que, ajenos a sus gestiones, viven o se desempeñan como profesionales en el exterior.

Las tendencias de esos análisis suelen calificar de “radicales”, “extremas” o “detenidas en el tiempo” las posturas de autoridades deportivas, desconociendo irrenunciables principios y las opciones que brinda hoy la política de contratación en el extranjeros.

El Inder, organismo rector en el ámbito de la cultura física y el deporte, ha insistido en los esfuerzos del país para formar deportistas de alto rendimiento comprometidos con el logro de notables resultados nacionales e internacionales, que proporcionen alegría, satisfacción y orgullo a nuestro pueblo.

Esa labor implica una inversión social de amplio espectro que justifica la defensa del derecho de Cuba sobre la formación de esos talentos, y la exigencia de que cumplan con el régimen de participación establecido como requisito esencial para integrar las selecciones nacionales y representar a la patria.

Tampoco debe soslayarse la máxima de que todos nuestros atletas deben gozar de iguales derechos y deberes, y estar comprometidos con el aporte a las federaciones que encauzaron su formación y los condujeron al estrellato o sus “puertas de entrada”.

Cabe recordar que el deporte cubano se ha desarrollado bajo el asedio del país más poderoso del planeta, Estados Unidos, cuyos Gobiernos han articulado estrategias subversivas para “drenar” los planteles nacionales y ocasionar perjuicios morales, económicos e ideológicos a nuestro movimiento atlético.

La gran trampa ha consistido en que cientos de prometedores muchachos, halados por los cantos de sirenas, jamás conquistaron la gloria soñada y vieron truncas sus carreras. No permitamos que unos pocos ejemplos de inusitada fortuna opaquen esta dura y cruel realidad.

Por esas razones sigue siendo inaceptable abandonar una misión o delegación en el exterior y esto constituye la peor falta que un integrante del movimiento deportivo cubano pueda cometer.

Ahora bien, para quienes emigraron legalmente, radican en el exterior por períodos de tiempo o compiten en ligas extranjeras por su cuenta, las oportunidades de integrar equipos Cuba pasan inevitablemente por el cumplimiento del régimen de participación aprobado, lo establecido en la política de contrataciones y los análisis casuísticos que se realizan desde el organismo central hasta las federaciones, comisiones y colectivos técnicos nacionales.

Los nuevos tiempos exigen nuevas ideas, pero sin renunciar a los principios. Aún resuena y ojalá por mucho tiempo aquella idea de Fidel: “No permitamos jamás que los traidores visiten después el país para exhibir los lujos obtenidos con la infamia. Culpémonos también a nosotros mismos”.portar su conocimiento con clínicas que pudieran rectorar el organismo deportivo.


 

Los principios son inviolables

Ilustración: Yoan Figueredo
Ilustración: Yoan Figueredo

Uno de los asuntos ferozmente manipulados en la actualidad es la relación que establecen las federaciones y comisiones nacionales de las distintas disciplinas con atletas que, ajenos a sus gestiones, viven o se desempeñan como profesionales en el exterior.

Las tendencias de esos análisis suelen calificar de “radicales”, “extremas” o “detenidas en el tiempo” las posturas de autoridades deportivas, desconociendo irrenunciables principios y las opciones que brinda hoy la política de contratación en el extranjero.

El Inder, organismo rector en el ámbito de la cultura física y el deporte, ha insistido en los esfuerzos del país para formar deportistas de alto rendimiento comprometidos con el logro de notables resultados nacionales e internacionales, que proporcionen alegría, satisfacción y orgullo a nuestro pueblo.

Esa labor implica una inversión social de amplio espectro que justifica la defensa del derecho de Cuba sobre la formación de esos talentos, y la exigencia de que cumplan con el régimen de participación establecido como requisito esencial para integrar las selecciones nacionales y representar a la patria.

Tampoco debe soslayarse la máxima de que todos nuestros atletas deben gozar de iguales derechos y deberes, y estar comprometidos con el aporte a las federaciones que encauzaron su formación y los condujeron al estrellato o sus “puertas de entrada”.

Cabe recordar que el deporte cubano se ha desarrollado bajo el asedio del país más poderoso del planeta, Estados Unidos, cuyos Gobiernos han articulado estrategias subversivas para “drenar” los planteles nacionales y ocasionar perjuicios morales, económicos e ideológicos a nuestro movimiento atlético.

La gran trampa ha consistido en que cientos de prometedores muchachos, halados por los cantos de sirenas, jamás conquistaron la gloria soñada y vieron truncas sus carreras. No permitamos que unos pocos ejemplos de inusitada fortuna opaquen esta dura y cruel realidad.

Por esas razones sigue siendo inaceptable abandonar una misión o delegación en el exterior y esto constituye la peor falta que un integrante del movimiento deportivo cubano pueda cometer.

Ahora bien, para quienes emigraron legalmente, radican en el exterior por períodos de tiempo o compiten en ligas extranjeras por su cuenta, las oportunidades de integrar equipos Cuba pasan inevitablemente por el cumplimiento del régimen de participación aprobado, lo establecido en la política de contrataciones y los análisis casuísticos que se realizan desde el organismo central hasta las federaciones, comisiones y colectivos técnicos nacionales.

Los nuevos tiempos exigen nuevas ideas, pero sin renunciar a los principios. Aún resuena y ojalá por mucho tiempo aquella idea de Fidel: “No permitamos jamás que los traidores visiten después el país para exhibir los lujos obtenidos con la infamia. Culpémonos también a nosotros mismos”.


 

¿Nuevas reglas del juego?

Ilustración: Yoan Figueredo

El deporte cubano tiene muchos desafíos competitivos, morales y jurídicos a tono con las tendencias mundiales. Poco a poco, ganar una medalla a cualquier nivel, estar limpios de dopaje y regular las contrataciones de atletas y entrenadores son tan difíciles que es imposible cerrar los ojos y decir que todo está escrito o conquistado.

Durante los últimos Juegos Olímpicos, un fenómeno conocido creció a niveles inesperados y llamó la atención a periodistas y aficionados. Casi una veintena de cubanos, formados casi todos en la pirámide del alto rendimiento (escuelas de iniciación-equipos juveniles y selecciones nacionales) compitieron por 11 países y seis resultaron medallistas.

Entre ellos había quienes renunciaron a seguir con los equipos nacionales y abandonaron en una gira preparatoria, pero también emigrantes legales o nacidos en Cuba que se fueron con sus familias de pequeño.

¿Todos compitieron agradecidos por esas banderas o hubieran preferido hacerlo con nosotros? ¿Por qué no pudieron hacerlo aunque hubieran querido? ¿Debemos mantener la postura actual o pensar en nuevas reglas del juego a partir de que es creciente el fenómeno y no siempre está marcado por cuestiones políticas?

De sobra es conocido que para integrar un equipo nacional debe antes haber pasado por un sistema de competencias en el país, dígase específicamente eventos locales, que le hagan merecedor de llegar a vestir la franela de las cuatro letras.

Sin embargo, qué puede limitar la realización de convocatorias para aquellos deportistas cubanos que viven en el exterior y cumplen con la nueva política migratoria. Estamos hablando, como sucede ya en muchas naciones, específicamente subdesarrolladas, de torneos eliminatorios Cuba antes de una cita múltiple o campeonato mundial, cuyos ganadores tendrían el derecho de representarnos luego, siempre y cuando conquisten ese premio con sus resultados y desde ese momento acepten estar bajo las indicaciones de nuestros avezados técnicos.

El béisbol es tal vez la disciplina con más fuga de talentos en los últimos 10 años, pero no es el centro de este análisis. Luchadores, voleibolistas, saltadores, esgrimistas, polistas, baloncestistas, judocas, boxeadores, pesistas, por solo mencionar algunos, andan por el mundo deseosos de una oportunidad justa, pues su condición de emigrado no está reñida con el orgullo de celebrar una medalla en el lugar que los vio nacer.

El país ha dado pasos similares a esta propuesta con sectores tan estratégicos como los médicos. Orden y reglas del juego claras pueden valorarse por las autoridades deportivas. El tiempo lo exige.


 

Regresos y actualidad

Ilustración: Yoan Figueredo

La idea de esta polémica estaba sobre la mesa antes del reciente anuncio de nuevas medidas migratorias en el IV Encuentro de Cubanos Residentes en Estados Unidos. ¿Qué hacer con los deportistas cubanos que viven en el exterior? Responder a esta pregunta se incluye ahora con más fuerza en la agenda mediática.

“Permitir la entrada a Cuba de los ciudadanos cubanos que salieron ilegalmente del país, excepto aquellos que lo hicieron a través de la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo”, es uno de los cambios en la política migratoria cubana.

En la publicación Jit, del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), se aclaró “que no se incluyen a las personas que abandonaron misiones o delegaciones deportivas en el exterior. Para esos ciudadanos se mantiene lo dispuesto hasta ahora: no pueden regresar al país durante los ocho años siguientes a su salida”.

Si los atletas cumplen con las disposiciones anteriores o pidieron su liberación del deporte que practicaban y dejaron Cuba de forma legal, pueden entrar sin ningún tipo de restricción.

Con vistas a implementar en un futuro una política lo más abierta posible en cuanto a la reinserción de deportistas que residen en el exterior, podrían tomarse en cuenta los precedentes positivos del pítcher Norberto González y el vallista Dayron Robles.

Tras jugar dos temporadas en Italia y México sin la anuencia de la Federación Cubana de Béisbol, al lanzador cienfueguero se le permitió desempeñarse en la 55 Serie Nacional y llegó a integrar por su rendimiento la selección para el Premier 12.

Por su parte, el campeón olímpico de los 110 con vallas en Beijing 2008 reapareció ante su público en la edición 64 del Memorial Barrientos luego de cinco años sin competir en Cuba y hasta buscó su clasificación para la cita de los cinco aros de Río de Janeiro.

Sin conocer si algún otro deportista ha solicitado volver a representar a nuestro país en citas múltiples, continentales o mundiales, la política del INDER debiera centrarse en analizar cada caso y si no se han violado ninguno de los requerimientos explicados al inicio de este trabajo, darles la oportunidad de que se reincorporen y se ganen el derecho de integrar un equipo nacional.

Además, los atletas y entrenadores retirados que hoy no viven en Cuba podrían aportar su conocimiento con clínicas que pudieran rectorar el organismo deportivo.

 

Tomado de: Trabajadores.cu

 

5 comentarios

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    • MGM en 13 noviembre, 2017 a las 7:13 am
    • Responder

    bla bla bla ..señores seguimos en lo mismo y con ideas arcaicas ..asi no se puede..por favor periodistas no hablen mas de principios y moralidad del movimiento deportivo si los primeros que no cumplen con eso son los propios directivos ..saludos daimir.

    1. Saludos para ti también mi amigo.

    • duniesky en 13 noviembre, 2017 a las 12:32 pm
    • Responder

    Buenos días… se encendió la polémica… El artículo de Rubens Tembrás Aecia es más de lo mismo… muros… muros definidos por JGGG y articulados por los de los extremos (como José Acosta los definió), otra vez el intento (casi desesperado) de convertir a los cubanos ¨no autorizados¨ en el lobo feroz del gastado cuento de la caperucita… los principios son inviolables… Ajá… La canción de cuna ¨duérmete niño, duérmete ya, que viene el coco y…¨ ¿Los principios de quién? Porque el mensaje que intenta trasmitir se queda en el aire ¿Los principios de la afición cubana, del pueblo trabajador, de esos humildes por los que se hizo esta Revolución o los principios de los funcionarios que se han ido acomodando a sus cargos y de los periodistas que repiten consignas sin interiorizarlas debidamente? ¿Cuál de los dos entes tiene más fuerza moral para exigir sus derechos, para pedir a gritos que se rectifique lo que ya no tiene cabida en nuestra sociedad, porque impide aunar voluntades y les hace el verdadero juego a los enemigos de la Revolución? Rubens plantea y lo cito textualmente ¨… Las tendencias de esos análisis suelen calificar de “radicales”, “extremas” o “detenidas en el tiempo” las posturas de autoridades deportivas… ¨ y sin embargo no interioriza, que precisamente las posturas, de esas autoridades, son calificadas educadamente de esa forma, porque los adjetivos a emplear para hacerle justicia al mal desempeño de las mismas, son sinceramente hablando, excesivamente fuertes y agresivos, hasta el punto de poder ¨rayar¨ en lo vulgar, llegando a ser catalogadas de esa manera, por la excelsa mayoría de la población cubana, esa que comienza a abrirse paso, que conoce cuáles son sus derechos y que no esconde, porque ya no puede hacerlo, su eterna inconformidad por el estado actual de nuestro deporte, su eterna inconformidad por los resultados que no llegan, su eterna inconformidad, porque en su nombre se esgriman principios que se han convertido en las consignas de la minoría benevolente, que baja la cabeza y se muestra conforme porque cree que debe hacerlo, con la mala actuación de una buena parte de nuestras autoridades deportivas… Las tendencias, la inclinación de la mayoría de los análisis de los cubanos de a ¨pie¨, que es lo mismo que decir la gran mayoría de la población cubana, esa población trabajadora, sigue esos derroteros, porque ya se cansó, ya no puede seguir permitiendo que se le siga haciendo el juego al bloqueo externo con la aparición de trabas y más trabas, de muros y más muros de factura interna, que se constituyen en poderosos bloqueos mentales, en celosos guardianes internos de las políticas que sostienen el bloqueo norteamericano sobre Cuba ¿Es tan difícil entender eso? ¿Es tan humillante, madurar, cambiar todo lo que deba ser cambiado? ¿Es inteligente seguir ignorando que la mayoría de nuestra población está cansada, está aburrida de que se siga esgrimiendo una razón sin sentido, un argumento politizado por un concepto de un círculo cerrado que maneja las decisiones en materia deportiva y antecede la política al deseo popular? ¿Quién está equivocado, la mayoría del pueblo trabajador a quien se deben todas las instituciones incluido el INDER, o los funcionarios decisores en materia deportiva, que intentan aferrarse con uñas y dientes a unos cargos y posiciones donde la mayoría de la afición cubana ya no los quiere, porque exige respeto para sus anhelos y aspiraciones, lo cual no le ha sido concedido, debido en gran medida a la incapacidad manifiesta de los que se ocultan tras los molinos de viento de la burocracia? El propio Rubens no se da cuenta de un pequeñísimo detalle de lo que el plantea en el último párrafo de su artículo, y lo cito textualmente ¨ Los nuevos tiempos exigen nuevas ideas, pero sin renunciar a los principios. Aún resuena y ojalá por mucho tiempo aquella idea de Fidel: “No permitamos jamás que los traidores visiten después el país para exhibir los lujos obtenidos con la infamia. Culpémonos también a nosotros mismos”. ¨, bien… es cierto que Fidel dijo eso, eso es innegable, pero existe una idea o pensamiento de Fidel que es mucho más abarcadora y está contenida en el concepto Revolución, que se constituye en una esencia más real, más palpable, más cubana, más abarcadora e incluso más revolucionaria y que la gran mayoría de la población cubana signó como un eterno compromiso ¨… cambiar todo aquello que debe ser cambiado… desafiar poderosas fuerzas dentro y fuera del contexto nacional… respetar principios éticos…¨ entre otras altas definiciones que el líder histórico de esta Revolución definió, ese signo de iluminación es el que vale, es el síntoma irreversible de que él estaba reconociendo la esencia de la dialéctica, de que todo está en constante cambio y desarrollo, en constante renovación, sabía que la vida avanza y se desarrolla y que las obras deben perfeccionarse, Rubens no tiene ningún derecho a esgrimir lo que Fidel dijo alguna vez, para emplearlo como la herramienta de la minoría, coma la herramienta de lo que ya no tiene sentido, si quiere defender principios inviolables debe comenzar por analizar debidamente y con sentido de respeto todo el mensaje que trasmite Fidel, en el documento que firmamos casi todos, con el peso fresco en ese momento del dolor latente de su fallecimiento, además la definición de la palabra traidor no le atañe a nuestros atletas que han decidido marcharse por las más disímiles vías… como tampoco les atañe la palabra desertor… ¿Cuál es el concepto de traición? Por ejemplo en materia de ordenamiento jurídico de una nación se considera TRAICIÓN una serie de crímenes que engloban los actos más extremos en contra del país de cada uno ¿Cuáles son los crímenes que engloban los actos más extremos en contra de nuestro país, que han sido aparentemente realizados por esos peloteros que hoy no residen en Cuba? ¿Acaso han ejecutado actos contra la independencia o la integridad territorial de nuestra nación? ¿Acaso han promovido acción armada contra Cuba? ¿Acaso han tomado las armas contra nuestro país bajo una bandera extranjera? ¿Acaso le han brindado ayuda al enemigo de la Revolución suministrándole información sensible y vital, así como localización de unidades militares, reclutamiento de personas para que se enfrenten al estado, etc.? ¿Acaso han revelado secretos concernientes a la seguridad del estado de nuestro país? ¿Acaso han desarrollado una labor de espionaje al servicio de una potencia extranjera? ¿Acaso han fomentado la rebelión en contra de nuestro estado? ¿Acaso han promovido una Sedición contraria a los intereses del estado o sea que tumultuariamente y mediante concierto expreso o tácito, empleando violencia, hayan perturbado el orden socialista o la celebración de elecciones o referendos, o hayan impedido el cumplimiento de alguna sentencia, disposición legal o medida dictada por el Gobierno, o por una autoridad civil o militar en el ejercicio de sus respectivas funciones, o rehúsen obedecerlas? ¿Acaso han intentado una usurpación del mando político o militar de nuestro país? ¿Acaso han sido responsables del riego en nuestro país de propaganda enemiga? ¿Acaso han desarrollado actos de sabotaje que alteren el normal desenvolvimiento de nuestra economía? ¿Acaso han realizado actos terroristas en contra de nuestra nación o de cualquier nación del mundo? ¿Acaso han atentado contra la integridad física de nuestros principales dirigentes? Sabe cuál es la respuesta a cada una de esas interrogantes (que por demás han sido formuladas consultando la Ley 62 ¨Código Penal Cubano¨)… un rotundo y definitorio NO… no han cometido ninguno de esos delitos… Entonces si no han cometido ningún delito previsto y sancionado en nuestro código penal que los pudiera catalogar como traidores ¿Por qué se les considera como tal? ¿Por qué los funcionarios del INDER y personas como el propio Rubens los catalogan como tal y encima afirman categóricamente que deben pagar su traición agarrándose en las palabras que en su momento pudiera haber expresado Fidel, pero que no queda claro si fueron ¨rectificadas¨ a la larga? ¿Su traición a quién? Les puedo garantizar que los cubanos de a pie, los aficionados al beisbol, los revolucionarios cubanos, tres categorías que van indisolublemente unida en una sola conocida como nacionalidad cubana, no sienten que esos peloteros son traidores y sin embargo ven como una necesidad que el beisbol se unifique, que se unan los beisbolistas cubanos de aquí con los que residen en el exterior, que se rompan ¨tabúes¨, que se extiendan puentes que ayuden a rescatar ese beisbol bonito que otrora se jugaba en este, nuestro verde caimán del Caribe, Cuba ha demostrado en otros frentes, que es capaz de asumir coyunturas diferentes a sus propios puntos de vista siempre y cuando no se le impongan condiciones, siempre y cuando le dejen decidir… entonces… ¿Por qué en materia de beisbol y de deporte en general seguimos tan inamovibles como siempre? ¿Por qué en nuestra mentalidad somos tan anti-dialécticos y continuamos negando el desarrollo?… No obstante aunque con algún limitante Joel García es mucho menos ¨conservador¨ y hasta un poco más ¨valiente¨ en su artículo ¿Nuevas reglas de juego? Donde hace un análisis general desde el punto de vista del deporte, sobre todo apoyado en que nuestros atletas ¨… andan por el mundo deseosos de una oportunidad justa, pues su condición de emigrado no está reñida con el orgullo de celebrar una medalla en el lugar que los vio nacer…¨ y brinda posibles variantes de soluciones al afirmar que ¨El país ha dado pasos similares a esta propuesta con sectores tan estratégicos como los médicos. Orden y reglas del juego claras pueden valorarse por las autoridades deportivas. El tiempo lo exige¨, personalmente pudiera tener diferencias con algunos aspectos de lo que toca su artículo, pero creo que vale la propuesta de Joel y debería llegar a oídos receptivos, en el caso del artículo de Roberto M. López se crea una incertidumbre puesto que se afirma que con respecto a las nuevas leyes migratorias donde se decidió “Permitir la entrada a Cuba de los ciudadanos cubanos que salieron ilegalmente del país, excepto aquellos que lo hicieron a través de la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo” y ahora el semanario JIT se aparece con que ¨no se incluyen a las personas que abandonaron misiones o delegaciones deportivas en el exterior. Para esos ciudadanos se mantiene lo dispuesto hasta ahora: no pueden regresar al país durante los ocho años siguientes a su salida¨ ¿En qué quedamos? ¿Dónde está dispuesta, legislada o fundamentada esa cuestión, en que ley, en qué decreto ley o decreto, en que cuerpo legal? ¿Por qué solo ha aparecido en el semanario JIT y no se ha publicado en el Granma, en CUBADEBATE, en el Juventud, en el propio Trabajadores? ¿Por qué se vulnera el derecho al ignorar tan agobiantemente el Artículo 42 de nuestra Constitución? Si ese mismo artículo que deja bien claro que la discriminación por motivo de raza, color de la piel, sexo, origen nacional, creencias religiosas y cualquier otra lesiva a la dignidad humana está proscrita y es sancionada por la ley. Las instituciones del estado educan a todos, desde la más temprana edad en el principio de la igualdad de los seres humanos ¿La tozudez de mantener esta arbitraria decisión, de los 8 años sin poder ingresar a Cuba, sin que se acabe de explicar dónde está recogido algo de esencia tan retrógrada, que por demás vulnera nuestra propia Constitución y de paso al derecho en sí, es una decisión inteligente? Por favor… eso más bien parece una infantil represalia, que solo ajusta, sostiene, enfoca, y extiende hacia dentro de nuestro territorio nacional, las políticas del bloqueo norteamericano, porque en definitiva los únicos grandes afectados somos nosotros, la mayoría de la afición cubana, la que al final paga las consecuencias, porque decisiones así, no le son consultadas por los que deciden y decretan en materia deportiva.

    • JOSE en 14 noviembre, 2017 a las 7:33 am
    • Responder

    Principios inviolables ?de quien?
    Cuando le preguntaron a los “supuestos dueños, el pueblo (aficionados)”
    SOMOS O NO SOMOS LOS DUEÑOS
    El tal tembras este con su cara tan dura, que si nos tratan de extremistas, no señor, ustedes son peor que extremistas, son troglodistas, se han adueñado del deporte para fines politicos.
    Y tienen la cara de tener a Messi en la television, (nada contra de messi que es un tipo genial) pero se fue a España con menos de 20 años, saben que sigue siendo tratado en Argentina como lo que es, un autentico Argentino…., lo mismo es Juantorena sobrino que juega Voleibol, un autentico cubano, el y casi todos los que viven fuera de Cuba.

    • cesar en 14 noviembre, 2017 a las 3:18 pm
    • Responder

    Parece que quieren hacer 2 grupos de deportistas, los que desertaron sin derecho a reinsercion y los que no desertaron con derecho a insercion. A los medicos que desertaron se les permitio volver sin problemas, desición sabia, y en este caso no se le aplicaron los principios eticos y morales que se le aplica a los deportistas,se debe partir de cero para poder ir hacia adelante, los principios que no se deben violar son los de los deportistas que despues de rendir por el pais son abandonados, sin apoyo y ayuda, y los ejemplos sobran (el mas reciente preguntelen a MIchel Enrique que despues de rechazar tantas ofertas,y dar tanta gloria al pais, no lo querian dejar jugar la serie nacional) ,

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