Caso Kindelán, en medio de un equipo Cuba justo

18/11/17
01.54 am

 

Si otras conformaciones de selecciones nacionales de beisbol han estado signadas por el misterio casi hasta los últimos instantes, esta vez todas las palmas para la Comisión Nacional al anunciar con un tiempo prudencial el equipo Cuba que a partir del 24 de noviembre y hasta el 3 de diciembre lidiará en el Campeonato Panamericano Sub 23 en Panamá y que al unísono pone en disputa cuatro boletos para el Campeonato Mundial de la categoría, a celebrarse el año próximo en una sede por definir.

Antes de hablar concretamente de las fortalezas y debilidades de un conjunto que complace a la gran mayoría de los aficionados, merece la pena recordar que el gran ausente en el listado de 24 jugadores –siempre en una selección cubana va a existir al menos un nombre que brilla por su ausencia- no se desprende de la propia preselección, sino desde antes de hacerse pública la bolsa inicial de casi 40 atletas.

No puede ser otro que el inicialista camagüeyano de 22 años Leonel Segura, quien fue ignorado olímpicamente de la preselección para esta justa, sin importar que sea un defensor como pocos en su categoría y que madero en ristre en la pasada Serie Nacional Sub 23 poseyera guarismos de otro planeta, al embasarse para .523, ser primero en average (.438), en imparables (63) y dobles (17). Luego, en la primera fase de la actual Serie Nacional, demostró que su talento también tenía espacio a ese nivel, al promediar para .308, con ocho dobles, dos bambinazos y OBP de .395. Su average defensivo en la inicial y el jardín izquierdo fue de .994.

Ojalá  Segura, como muchos otros han hecho, no tome las de Villadiego. Pero, si lo hace, el muchacho se habrá ido con par de injusticias bajo la manga: la antes citada y la no invitación al conjunto cubano que intervino en la última Liga Can-Am, verdadero estímulo por su desempeño en el Sub 23 y no mandarlo, como se hizo, a un evento de poca monta como el efectuado en Rotterdam, Holanda.

Sobre el grupo de 24 atletas anunciado ayer –se dice que viajarán 22, por lo que dos peloteros no estarán en los planes en territorio istmeño- y que hoy deben reunirse en la capital bajo la égida del mentor debutante villaclareño Ariel Pestano, aparecen tres receptores, siete jugadores de cuadro, cuatro jardineros y diez lanzadores. La provincia más representada es Santiago de Cuba –vigente titular del torneo Sub 23- con seis activos, mientras con cuatro aparece Villa Clara, con tres Camagüey, con dos Sancti Spíritus, Granma y Pinar del Río, mientras que con un atleta están Matanzas, Mayabeque, Las Tunas, Holguín y La Habana.

De la lista de 39 jugadores con posibilidades de integrar el conjunto, la selección (casi) definitiva carece prácticamente de polémica en cuanto a una sonada exclusión, pues, por encima de cualquier cosa, los incluidos fueron elegidos desde la base de la objetividad.  Una discrepancia o varias, como pueden existir, son perfectamente debatibles.

No obstante, lo que sí disparó el reloj de las desavenencias fue la inclusión como receptor del santiaguero Lionard Kindelán, el hijo de Orestes, el Tambor Mayor. Para un torneo que de por sí no será duradero, la presencia de un tercer cátcher era prescindible, pero bueno, por hoy, tengamos vista gorda. La gente habla y no está conforme por el simple motivo de que Kindelán en el primer segmento de la presente Serie Nacional jugó mayormente en la inicial y en un solitario partido calzó los arreos, mientras que en el torneo Sub 23 tuvo un poco más de acción en cuclillas, pero las cinco veces que le salieron al robo los corredores lograron su fin.

Por otra parte, el hijo de Kindelán tampoco tiene un hueco como inicialista, toda vez que esa posición tiene nombre y apellidos: Norel González Beltrán, quien generalmente ha defendido los jardines, pero irá a parar al primer cojín ante la presencia en las praderas de buenos defensores y bateadores como los granmenses Raico Santos y Yoelkis Céspedes, y el santiaguero Yoelkis Guibert.

De esa forma, casi todos los relámpagos alumbran de que Lionard ocupará el puesto de designado. Sin embargo, vuelve a encontrar otra barrera, y es que si en definitiva Norel funge como inicialista, el designated hitter  de la alineación debe corresponder al versátil indómito Oscar Luis Colás, uno de los mayores talentos del beisbol cubano y poseedor de experiencia en el sistema de granja de la potente Liga Japonesa con los Halcones de SoftBank.

Con todo eso, lo más seguro, si se aferra el cuerpo de dirección al sentido común y no al peso de un apellido, es que Lionard Kindelán viaje a Panamá para ser el primer emergente en caso de que sea necesario un batazo de vuelta completa, porque fuerza sí tiene el muchachón, aunque se poncha demasiado: una “jarra” cada 2.75 veces al bate aproximadamente en esta temporada.

Por lo demás, el plantel cubano es uno de los principales pretendientes no solo para agenciarse uno de los boletos en pugna, sino también para pelear por el título del campeonato.

El cuerpo de pitcheo es una de las grandes perlas del plantel, con jugadores que ya suman varias temporadas en la pelota cubana y casi la mitad de los escogidos tienen vivencias en por lo menos una selección de mayores. Por su lado, la ofensiva cuenta con bateadores que están llamados a rendir, de mantener, como se espera, la forma deportiva que condujo a casi todos a exhibir destacados números en esta Serie. También, recordar que la mayoría de los integrantes, acertadamente, se mantuvieron con sus respectivas selecciones en la segunda fase o se incorporaron como refuerzos de otros planteles, en vez de concentrarse como se ha realizado en otros momentos. Para los que se inquietaron por el trabajo de equipo, se puede laborar en pos de eso hasta que salgan hacia la justa.

Las fisuras de la escuadra aparecen en que no tienen un bateo de fuerza y que los números defensivos de los jugadores de segunda base, short stop y la antesala son poco buenos. (Rafael Rofes)

 

Tomado de: Cronodeportes

 

6 comentarios

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    • Pedro en 18 noviembre, 2017 a las 11:01 am
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    Bueno entonces en base a las posibles fisuras Kindelan debe estar ahi , como buen bateador y de fuerza ademas . Este tipo de bateador siempre hay que tenerlo aunque sea en el banco.

    • Valenzuela en 18 noviembre, 2017 a las 1:58 pm
    • Responder

    Precisamente por esa carencia de fuerza en el bateo es la presencia de Kindelan en ese equipo, en nada tiene que ver su apellido, y lo de Leonel Segura es cierto, el muchacho debería estar ahí, pero es que hacia muchísimo tiempo no se conformaba un equipo con tantas variantes en cada posición como este, en papeles se puede fajar con cualquiera, esperemos.

    • carlos en 19 noviembre, 2017 a las 10:24 am
    • Responder

    ESTOY DE ACUERDO CON LIONARD, TIENE FUERZA Y LE SOBRARA PRONTO EL TALENTO USTEDES LO VERAN , NO MENCIONO SU APELLIDO PARA QUE NO ESTE A LA SOMBRA DE SU PADRE Y NO EXISTAN COMPARACIONES Y SE SIENTA PRESIONADO. EL CAMAGUEYANO YA ANTES LO EXPUSE, ALGUIEN SE ESTA QUEDANDO CIEGO O NO ESTA QUERIENDO VER.

    • jorgiño en 21 noviembre, 2017 a las 12:24 pm
    • Responder

    ^^Ojalá Segura, como muchos otros han hecho, no tome las de Villadiego^^

    Saquen ustedes sus propias conclusiones

    • el matancero fiel en 1 diciembre, 2017 a las 3:15 am
    • Responder

    Lionard tiene derecho a jugar o lo quieren menospreciar por el padre, que locura, es un gran sluger, envidiosos.

    1. Señor Matancero fiel, El pelotero Matancero o Lector Matancero, se le agradece que haga su comentario por un solo nick..
      Gracias

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