¿Qué sucedió con el medio fondo y fondo cubano? (I)

18/11/17
11:04 pm
Por el amigo de la peña:
Eddy Luis Nápoles Cardoso

 

 

El desarrollo del atletismo en las últimas cuatro décadas ha llevado a
la IAAF, a ir incluyendo las mujeres en pruebas que eran practicadas
solamente por los hombres, así, en los años 80 del pasado siglo,
entraron en las convocatorias femeninas, los 10 mil metros, el
heptathlon (extensión del pentathlon) y los 400 con vallas, también lo
hicieron los 3 mil metros planos y los 10 kilómetros de caminata,
distancias, que en los años 90 crecieron, la primera a 5 mil metros y
la segunda a 20 kilómetros. A partir de esa propia década las mujeres
tuvieron la posibilidad de participar en dos pruebas de salto más, el
triple y la pértiga y en el lanzamiento del martillo, mientras que en
el primer decenio de esta centuria se incorpora, los 3000 con
obstáculos y ahora en la segunda, lo hace, los 50 kilómetros.

Hago este breve recuento para que vean como a nivel global este
deporte ha ido creciendo, porque es la visión y proyección de la
Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo, como rectora
del mismo en el mundo. En el plano opuesto se encuentra Cuba, con su
desarrollo atlético y no es, que no se hayan puesto en prácticas estas
buenas nuevas de la IAAF, al contrario, el atletismo cubano posee
campeonas mundiales en varias de esas pruebas, como Daimí Pernía en
400 con vallas, Yipsi Moreno, en martillo, Yargeris Savigne, en salto
triple y Yarisley Silva, en salto con pértiga.

Resulta que el atletismo y el deporte cubano en general han ido
restando pruebas del denominado alto rendimiento, las que actualmente
solo se practican en un marco muy reducido, conocido como masividad,
como son los casos de, los 1500, 5000, 10000 metros, la maratón, los
3000 con obstáculos y las caminatas (20 y 50 kilómetros), sumando 14
pruebas, si incluimos ambos sexos.

En su momento, los detractores bastante faltos de visión,
argumentaron, que el clima tropical de la isla y la humedad afectaban,
sobre todo, durante el proceso de entrenamiento, argumentos que no
dejan de tener cierto sustento científico, pero que no impiden que se
logren rendimientos acordes al nivel de Centroamérica y el Caribe e
incluso un poco más allá, demostrado con los resultados logrados en
décadas pasadas por los atletas cubanos o como lo hacen otros países
vecinos que reciben las mismas influencias del clima tropical.

Los detractores y entendidos en la materia, a la hora de tomar la
decisión nunca tuvieron en cuenta los resultados de Cuba en esas
pruebas, por ejemplo, en Juegos Panamericanos, en la maratón, Cuba ha
ganado en cinco ocasiones (cuatro masculino y uno femenino), solo
superada por Brasil, que ha conquistado ocho títulos, pero delante de
países como Estados Unidos, Canadá y México, con más tradición en esta
prueba, con otras condiciones climáticas y mejores entornos de
entrenamientos.

Otro claro ejemplo, también en citas continentales, está en la
santiaguera Adriana Muñoz, quien dominó en dos ocasiones la prueba de
1500 metros, como también es oportuno destacar que esas mismas
especialidades que hoy no cuentan para el atletismo criollo, acumulan
dos medallas de plata y nueve de bronce, a ese propio nivel, mientras
que en Juegos Centroamericanos y del Caribe, el arsenal acumulado es
mayor, por supuesto, es una competencia de menor nivel, pero a ese
rango las mencionadas pruebas rinden sus dividendos y en su conjunto
aúpan los resultados del deporte en las citas múltiples. Un total de
12 títulos, 14 subtítulos y 31 preseas de bronce es el saldo del medio
fondo, el fondo y la caminata en citas centro caribeñas.

La cancelación de las matriculas de atletas en las pruebas de medio
fondo, fondo y caminata en los centros nacionales de alto rendimiento,
está directamente ligada a la desaparición de dos concentrados
atléticos muy bien concebidos en su momento, me refiero a las
conocidas Bases de atletismo, radicada una, en Santiago de Cuba y la
otra, en Villa Clara. Centros que nuclearon, en el caso del enclave
santiaguero, a jóvenes atletas de las especialidades de velocidad,
medio fondo, saltos longitudinales, lanzamientos y pruebas combinadas,
mientras que la del territorio villareño, era dedicada a las
disciplinas de medio fondo, fondo y caminata.

Para no agobiarlos con nombres de atletas salidos de esos centros,
solo les comento, que los dos mejores saltadores de longitud cubanos,
dieron sus primeros brincos en la Base de Santiago de Cuba, Iván
Pedroso y Jaime Jefferson, mientras que los dos últimos atletas
cubanos ganadores de la carrera de maratón en Juegos Panamericanos,
Mariela González y Richer Pérez, iniciaron sus trajines atléticos en
el alto rendimiento en la Base de Villa Clara.

 

Richer Pérez durante los XXII Juegos Centroamericanos

 

El inoportuno cierre de esos centros, trajo como consecuencia dos
grandes problemáticas para el atletismo criollo; uno, la eliminación
de las matriculas de atletas en esas pruebas atléticas; el segundo,
derivado del anterior y cuyas consecuencias posteriores, no han sido
tenidas en cuenta por los directivos del atletismo y del deporte
cubano; les comento; en cada una de las provincias cubanas existe una
Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE), las cuales tienen
asignadas cierta cantidad de alumnos para cubrir estas especialidades,
donde existen atletas que aun, cuando muchos sean talentos, nunca
podrán llegar a un centro nacional, simplemente, porque sus
especialidades o pruebas no están en el proyecto de matrícula de este,
es decir, que su objetivo es única y exclusivamente, transitar por las
categorías escolares y juveniles del deporte y competir en los Juegos
Escolares Nacionales o el Campeonato Nacional Juvenil.

Entonces, muchos de estos atletas que han sido tronchados e
imposibilitados de continuar su ascenso deportivo, se ven obligados a
refugiarse en lo que pueda ofrecerle la instancia provincial, que es
muy poco, para poder extender un poco más su carrera atlética, ya con
un perfil muy bajo.

Esta es la causa principal por la que actualmente se observan pésimos
resultados competitivos en estas especialidades, en competencias como,
el Campeonato Nacional Rosendo Brunet, la “Copa Cuba” y el Memorial
José Barrientos, entre otros. Esto a su vez ha propiciado la
mutilación que sufre el campo y pista cubano de cara a los eventos
internacionales, con 14 pruebas menos.

Ahora, yo les pregunto, si alguien se ha puesto a pensar en las
implicaciones económicas que para la sociedad, el estado y el deporte
cubano, tiene la inversión que se eroga anualmente para mantener estas
matriculas en esos centros provinciales, además de costear la
participación de esos atletas en competencias nacionales (Juegos
Escolares y los eventos juveniles), para que luego no trasciendan sus
huellas más allá de nuestras fronteras.

No hubo ayer, no ha existido en estos años y no la hay hoy la voluntad
y firmeza para exigir y lograr la restauración de estos dos centros y
con ellos, las matrículas del sector de medio fondo, fondo y caminata,
necesarias para el atletismo y el deporte cubano en general.
Continuará……..

 

 

 

2 comentarios

    • Chikungunya en 20 noviembre, 2017 a las 8:02 am
    • Responder

    Que mal estamos, de esto no se habla en la prensa oficial, con razón vamos descendiendo en la tabla de posiciones, ya el segundo lugar histórico en Panamericanos lo perdimos (cuarto lugar en el último), en centroamericanos cada edición se nos hace más compleja para ganarla y en olimpiadas vamos por el 28, cada vez más alejados de los 10 primeros lugares. Así no se puede.

  1. Increíble los que nos cuanta Eddy, después el bloqueo es el culpable de todo y esto es una barbaridad y una súper mala decisión, imposible tener buenos resultados así, ahora entiendo mejor. Gracias amigo, excelente tu trabajo como siempre.

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