El abanderado eterno

25/11/17
03:33 am

 

Por el amigo de la peña:
Rubén Darío García Caballero

 

 

Hoy se cumple el primer año de la partida física de nuestro eterno Comandante en Jefe. Nunca olvidaremos aquella noche en la que por una u otra vía nos enteramos de la noticia más triste que jamás habríamos querido escuchar. Perdíamos a nuestro líder, a nuestro guía y a uno de los hombres que más apoyó el desarrollo del movimiento deportivo cubano.

Estuvo presente en el inicio de las Series Nacionales, en aquella tarde de 1961 cuando la alegría del béisbol volvió a los estadios cubanos tras la supresión del profesionalismo. Bate en mano saltó al terreno de la Catedral del béisbol cubano para inaugurar la justa protagonizando el lanzamiento ceremonial.

 

Fidel inaugura la primera SN

 

Corrió desde su puesto en la tribuna junto a Alberto Juantorena en aquel histórico último tramo de la final del relevo 4X400 metros de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de La Habana 1982, cuando remontó una desventaja que parecía prácticamente imposible.

 

Fidel y Juantorena

 

Nadie disfrutó más que nuestro Comandante de los históricos Juegos Panamericanos de La Habana 1991, a pesar que después de ello entraríamos en la etapa más oscura de la historia de la Revolución cubana. Presenció los éxitos de Javier Sotomayor, de Mayito González y del resto de la comitiva cubana que por primera ocasión superara en el medallero a sus poderosos vecinos del norte.

Acompañó a Ana Fidelia Quirot en las horas más difíciles de su vida. Le abrió las puertas de las clínicas cubanas a Diego Armando Maradona cuando en su natal Argentina se las cerraron. Despedía al pie de la escalerilla a cada delegación cubana que partía hacia unos Juegos Olímpicos, y las recibía en el mismo lugar cuando más allá de traer en su pecho la medalla de oro, plata o bronce, regresaban a casa con la medalla del honor.

 

Ana Fidelia, Sotomayor y Maradona, todos fueron admirados por Fidel.

 

Protagonizo junto a su eterno amigo Hugo Chávez un inolvidable juego en el Coloso del Cerro entre veteranos de Venezuela y Cuba en los últimos días de 1999, fungiendo como director del equipo cubano mientras su hermano bolivariano saltaba a la grama como pitcher del conjunto vino tinto. Su broma de disfrazar a las estrellas de aquellos momentos de abuelitos con canas y barriga incluida jamás será olvidada.

 

Fidel y Chavez en hístorico juego

 

 

Su presencia iluminó al equipo cubano en aquel día de marzo de 1999 cuando por primera vez desde el triunfo revolucionario un equipo de Grandes Ligas se enfrentaba a la selección nacional de béisbol.

Inauguró la Olimpiada del Deporte Cubano de 2002 para que nuestros atletas no perdieran el año dentro del ciclo olímpico tras la ausencia a los Juegos Centroamericano y del Caribe por falta de seguridad en la sede.

Cometió errores, como todo ser humano, pero que no empañan en los más mínimo todo lo que hizo por convertir al deporte cubano en un ejemplo para el Mundo. Catapultó a Cuba hasta puestos impensables en el medallero de los Juegos Olímpicos, alcanzando su éxtasis con aquel quinto lugar en Barcelona 1992, en medio de la difícil situación que atravesaba el país.

Estuvo en todo momento acompañando a los éxitos y los fracasos del Movimiento Deportivo Cubano, incluso tras su retiro de la vida política activa. En la memoria de todos están las imágenes del Comandante jugando baloncesto junto a la preselección nacional, levantando la mano de Teófilo Stevenson, jugando ajedrez en simultaneas en la Plaza de la Revolución, siendo entrevistado por el Pelusa durante la etapa de este en la mayor de la Antillas, junto a Mohamed Ali, junto a Erick Hernández tras el primer record de dominio de balón y junto a su amado equipo nacional de béisbol, entre otros

El pueblo y el deporte cubano hoy lo extrañan. Hace ya un año, un largo año, que su figura de gigante no nos acompaña. Pero su ejemplo siempre estará vivo, siempre estará presente en las hazañas y los desencantos de nuestros deportistas, pues siempre será el abanderado eterno del movimiento deportivo cubano.

 

 

 

 

 

Fidel  siempre será el abanderado eterno del movimiento deportivo cubano

 

Fidel, Stevenson y Ali

 

Fidel Ana Fidelia y Ali

 

Fidel Castro y Stevenson

      

  

 

9 comentarios

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  1. Un año ya que se fue el Caballo Mayor del deporte cubano que como bien relató Rubén Darío (al cual le agradezco este bonito homenaje a la figura del mayor deportista cubano) siempre fue el primero en despedir y recibir a cada delegación cubana cada vez que salían de competencia. Fue un amante apasionado por los deportes y muestra de ello es que al menos una vez los jugó casi todos y por supuesto la pelota era su favorito como lo es para el 99.99 % de los cubanos. A un año de tu desaparición física siempre te diremos..¡¡HASTA SIEMPRE COMANDANTE!!..

    • Rojo de Metro en 25 noviembre, 2017 a las 10:03 am
    • Responder

    Era el cubano que mas gozaba las victorias de nuestros deportistas. Y no precisamente por ego de fundador, sino por cubania nata. Si estuviera aqui, fuera uno de mas de nosotros en ESTA ES MI LUCHA, FIDEL.

  2. Su presencia esta por doquier, su homenaje y su figura será eterna.
    Siempre apoyando el deporte y deportistas.
    Fue muy llamativo para mi, ver a su hijo Tony dejarse la barba bien parecida a como la tenia Fidel, quizás un homenaje del hijo al padre inolvidable.
    Gracias Ruben por rendir tributo al Abanderado eterno a un año de su partida.

  3. El deportista mayor, faro y guía de nuestro deporte por muchos años.
    muchas medallas se las debemos a la preocupación que mantuvo siempre en el crecimiento del mismo.
    gloria eterna Al Mas Grande de todos los Atletas Cubanos.

    • Valenzuela en 25 noviembre, 2017 a las 12:10 pm
    • Responder

    Jamás podremos olvidarlo, nadie hizo y no se vislumbra nadie que haga más por el deporte como lo hizo el comandante, fue el aficionado No 1, y el fiel seguidor de los éxitos y las tragedias de nuestros deportistas, convirtiéndose en muchas ocasiones hasta en médico de cabecera y padre de familia, y no solo para Cuba , en muchos países esta su noble actuación, merecido homenaje el de Rubén, el comandante siempre estará con nosotros y cada medalla ganada llevara su sello impreso.

    • Squeeze Play en 25 noviembre, 2017 a las 3:01 pm
    • Responder

    25 de noviembre de 2017, doce meses han transcurrido ya, trescientos sesenta y cinco días, muchas cosas quedaron atrás en lo personal para los cubanos, sueños hecho realidad, metas cumplidas, aspiraciones pospuestas, superación en el ámbito profesional y humano, alegrías y tristezas. Precisamente una de las tristezas más grandes sufridas fue el fallecimiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, líder indiscutido de la Revolución Cubana y de su pueblo, a los 90 años de edad.
    Muchos son los homenajes que en el mundo se le tributa a Fidel en estos días y partiendo del hecho de que fue él el máximo impulsor del deporte a partir de 1959, que a solo un año y un mes después del triunfo revolucionario, el 23 de febrero de 1961, fue dictada la Ley 936 por acuerdo del Consejo de Ministros, creando así el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación como rector de la actividad de cultura física y deportes en el país, con la estrategia de masificar la práctica deportiva en toda la geografía nacional, proyectada sobre todo a los niños y jóvenes como herramienta para crear valores y estilos sanos de vida que necesitó de la creación de una infraestructura inédita hasta ese momento en Cuba, permitiéndole ser visibilizada en toda su dimensión y potencialidades en la arena internacional con sus épicos triunfos en varias disciplinas deportivas en eventos regionales y continentales, es excelente y bienvenido este breve homenaje sobre su presencia y contribución a los logros del deporte en Cuba.
    ¡Hasta siempre comandante! Tu legado trascenderá en el tiempo.

    • SIEMPRE NARANJA en 26 noviembre, 2017 a las 11:49 am
    • Responder

    Gloria eterna a nuestro Comandante………… el deportista numero uno……..

    • carlos en 26 noviembre, 2017 a las 1:16 pm
    • Responder

    GRANDE ENTRE LOS GRANDES DE TI APRENDIMOS A LUCHAR SIN AMEDRENTARNOS, SIEMPRE PREOCUPADO POR TODOS NUESTROS DEPORTISTAS, DESDE QUE NACE UN NIÑO HASTA LA MUERTE LA MASIVIDAD POR EL DEPORTE DABA AL PUEBLO ALEGRIA, CONFIANZA Y SOBRE TODO SEGURIDAD DE SIEMPRE EN LA VICTORIA. GLORIA ETERNA MI COMANDANTE.

    • duniesky en 27 noviembre, 2017 a las 10:02 am
    • Responder

    Buenos días, hace aproximadamente un año cuando se suscitó el deceso del abanderado mayor como bien lo llamó el autor de este agradable y bien estructurado artículo, que se constituye en un excelente homenaje, escribí un breve comentario en su honor, el cual ahora quisiera compartir con ustedes…
    Era la noche del 25 de Noviembre del año 2016… y la noticia llegó… más bien sorprendió de forma dolorosa… había concluido de forma repentina la existencia física de un hombre excepcional, la muerte lo había perseguido por años y al final había conseguido llevárselo, aunque significara que se fueran juntos como iguales, aunque significara que sus ideas y su ejemplo permanecerían vivos por toda la eternidad. Como diría el Teniente Sarría, ¨las ideas no se matan¨, lo que traducido al contexto actual, significa, que las ideas no mueren, sino que son sencillamente inmortales. La muerte, esa entidad sabia y a la que todos en mayor o menor grado, definitivamente tememos, conocía esa gran verdad, sabe que terminó con la existencia terrenal de este gran ser humano, gracias a la terrible colaboración de su mejor aliado… el tiempo. Ha concluido la permanencia física del fenómeno, que significó Fidel… pero la muerte está plenamente consciente, de que no ganó. Fidel en esencia se ha quedado entre nosotros, incluso entre aquellos, que en los últimos años tuvieran desavenencias de criterio con algunas de sus reflexiones… los que en su eterna ignorancia no sean capaces de reconocer esto… estarán, definitivamente condenados… la muerte si sabe esta gran verdad y aunque ella y su último recurso… el tiempo… no sean capaces de reconocerlo… han sido, literalmente hablando… hábilmente engañados. Fidel vive… si… vive… tanto en admiradores como en detractores, tanto en amigos como en enemigos, vive sobre todo en los humildes de este bello planeta llamado tierra, sobrevive a la muerte porque su esencia perdura y se burla del tiempo, porque su ejemplo trasciende, porque erradicar su simple recuerdo, requeriría erradicar a la raza humana, raza que no lo dejará descansar en paz, porque irremediablemente… le necesita… para garantizar, su propia supervivencia.

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