Ya estás viejo.

19/12/17
9:05 pm

 

 

Por el amigo de la peña:
Abel Zaldivar.

 

Ya estás viejo. Esa es la respuesta que ha recibido cuando ha preguntado por qué falta su nombre en la nómina del equipo. Revisa su documento de Identidad, calcula por enésima vez su edad pero el funcionario repite la tesis anterior seguido de un infaltable “Hay que darle paso a otras figuras”. A más de un atleta le ha pasado.

Y es que aunque en el mundo muchos deportistas sobrepasan la curva de los 40 y se mantienen activos (como el lanzador dominicano Bartolo Colón o el basquetbolista argentino Manu Ginóbili), en Cuba durante mucho tiempo existió y aún perdura con menos defensores la teoría de que un atleta de 34 años ya era un veterano con poco por aportar a la causa.

 

Ermidelio Urrutia, quien puso término a su carrera prematuramente con apenas 32 años.

 

Muchos retiros forzados existieron en los más disímiles deportes, sobre todo en la última década del siglo pasado. Ahí está el caso del tunero Ermidelio Urrutia, quien puso término a su carrera prematuramente con apenas 32 años. Sin embargo múltiples deportistas cubanos que han decidido radicarse en el exterior se han mantenido cosechando resultados decorosos y que engrandecen aún más sus carreras rebasando ampliamente la marca de los 40 años.

Pienso ahora en tres de nuestras Espectaculares Morenas del Caribe: Magalys Carvajal, Regla Bell y Ana Ivis Fernández, activas en la liga española hasta hace muy poco tiempo. Claro que en el plano interno han habido sus excepciones como Lázaro de la Torre, Carlos Yanes, Enriquito Díaz, Ariel Borrero o ahora mismo Danel Castro. Pero siempre se ha mirado con recelo aquel que sobrepasa los 35 cumpleaños y se mantiene con la misma disposición que diez años atrás.

 

 

Lázaro de la Torre de las pocas excepciones con longevidad en nuestra pelota.

 

No todos se percatan de la sabiduría y la experiencia que puede trasmitir al elenco. Ese que batea 250 y que no ve la recta, a la hora buena puede dar el batazo que hace falta, sea un fly de sacrificio o un hit. Cuando se menosprecia así a un atleta porque sea el más “longevo” del grupo se está despreciando su historia, su aporte y entrega de toda una vida a la causa. Esos que lo censuran no le importan si quiere llegar a una cifra exclusiva como los 2000 hits o aspirar a otra medalla olímpica aunque no sea la del metal más brillante.

Y todo esto pasa por el irrespeto a la historia de nuestro deporte, donde cuando un atleta gana una medalla se le reconoce en todas las oportunidades pero cinco años después esa misma medalla ya no importa y es otra más del montón. Por eso desterremos de una vez la idea de que al pasar la barrera de los 30 ya no sirve para nada, al contrario tal vez no sea tan rápido, tan resistente o su período de brillantez haya pasado. Pero está su historial, su pasión, el deseo de entregarse como el primer día, sus estadísticas que lo hacen único e irrepetible y la experiencia, esa que muchas veces determina el camino correcto en la vida.

Con esto no abogo por subvalorar a los atletas jóvenes que llegan e irrumpen vertiginosamente con su potencial y talento. De lo que se trata es de buscar el equilibrio necesario en todos los aspectos de la vida donde ese novel impetuoso tenga a su lado la voz de la experiencia y que la llegada de uno no signifique apartar a una esquina a quien ha sido ídolo de multitudes y merece sentir que el esfuerzo de toda una vida no ha sido en vano.

 

6 comentarios

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    • Chikungunya on 20 diciembre, 2017 at 7:48 am
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    El retiro masivo de aquella cantidad de peloteros a mediados de los 90′ fué uno de los grandes errores cometidos por la dirección de béisbol en nuestro país, cuantas figuras se perdieron, cuantos récords no se rompieron, ahí está el caso del recientemente desaparecido Romelio Martínez, slugger por excelencia de nuestra pelota que mandó para la calle 370 pelotas en sólo 13 series, Junco, Ermidelio, Luis Ignacio, Pedro Luis, etc., la lista es bien larga. En Cuba el atleta que llegaba a los 30 era considerado un viejo, tiempo después viendo a los Nolan Ryan y otros aprendimos que nuestros deportistas longevos todavía tienen mucho que entregar.

    • Rafa on 20 diciembre, 2017 at 9:17 am
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    Concuerdo con tu comentario, fueron decisiones funestas que tomaron los dirigentes del béisbol en aquella etapa, de golpe dejamos de ver muchas luminarias, establecidos de renombre que todavía rendían. Sobre Romelio decir que en el justo momento de su retiro tenía 29 años, aún no había cumplido los 30, años después lo reincorporaron pero ya no era el mismo, nunca sabremos a cuantos bambinazos hubiera llegado de no haber tenido ese retiro prematuro.

      • Chikungunya on 20 diciembre, 2017 at 1:12 pm
      • Responder

      Romelio Martínez y Cheíto Rodríguez hubiesen inaugurado el casillero de 500 cuadrangulares en nuestra pelota, uno por el “retiro” forzado, otro por la sanción más injusta aplicada a un pelotero tan grande como ese, como dice la película “por un puñado de dóllares”, por supuesto si el Tambor Mayor Orestes Kindelán no se hubiese “aburrido” de dar batazos de vuelta completa en nuestro béisbol hoy exhibiría tan magnifica cifra, su salida la determinó la carga de frustración que le echaron encima nuestros amigos de la CNB y FCB, no solo a él, a Omar, Pacheco, Ulacia y Germán, al menos pudieron jugar un tiempo más en Japón.

    • Pedro on 20 diciembre, 2017 at 4:17 pm
    • Responder

    UMMMMMMMMMMMMMMMM este es otro tema que para que ….!!!! y aun hay retiros pendientes por hacer , da risa lo del beisbol.

    • duniesky on 22 diciembre, 2017 at 1:17 pm
    • Responder

    Buenos días, excelente el artículo amigo Abel ¿Cuánto ha perdido la pelota cubana desde que los que dicen saber tomaron esa triste y ponzoñosa decisión? ¿Cuánto se ha deteriorado desde entonces hacia acá nuestro beisbol? ¿Cuántas cosas han pasado? ¿Cuántas enseñanzas se dejaron de trasmitir? ¿Cuántos procesos de aprendizajes se interrumpieron? ¿Cuánta decepción para esos atletas, cuya calidad e historia se ignoraba? Realmente fue indignante lo que hicieron con ellos, fue un error de los grandes de verdad, que cuidado todavía estemos pagando hoy en día. Saludos

  1. A nombre de toda la MD, quiero felicitar al autor de este post y uno de nuestros buenos escritores Abel Zaldívar porque dentro de un ratico, cuando sea 23 de diciembre cumplirá un nuevo aniversario de vida. Mi hermano, muchas felicidades, te deseo que el 2018 sea mucho mejor en todos los sentidos para ti y que se te cumplan todas tus metas. Gracias por contar con tu excelente pluma en nuestra web. Un abrazo.

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