Tabares y Lazo, rivales y hermanos

6/01/18

12:36 pm

 

 

Por el peñista honorífico:

Profesor, Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

 

 

El tamaño se mide de la cabeza al cielo.

Napoleón Bonaparte.

 

Hoy, queridos lectores, no acudiré a los números para demostrar la valía de quien dice adiós en el terreno. Solo lo haré por un binomio esencial en nuestra pelota. Ellos cargan el placer de la amistad. La vida los puso en trincheras opuestas y desde ahí surgió una especie de hermandad beisbolera. Y no pensemos en entregas al contrario, porque el azul le jugaba a partirse el alma y el verde hasta le dio pelotazos. Rivales en el terreno, hermanos en la vida. Ponches y batazos, batazos y ponches.

 

Tabares y Lazo, rivales hermanos.

 

Uno pregunta por el otro, siempre andan juntos, en las verdes y las maduras. Disfrutaron del Clásico Mundial y de aquella jugada envolvente y pícara de otro evento donde timó al arbitraje. Del ponche propinado a Solano que los llevó a la gran final, y las lágrimas de la caída definitiva ante los nipones.

Tabares es un amigo de verdad, sencillo y tierno en la vida, fiero e indomable en el juego. Hasta siente una pasión desmedida por la lectura, ora deportiva, ora comedias o novelas. Dedica buenos ratos a elevar su capacidad intelectual, la misma que lleva alos jardines o al cajón donde acude con la misión de hacer lo necesario: tocar con maestría, batear detrás del corredor, avanzar en las bases y domeñar bolas escurridizas que caen en su privilegiado guante, cual si las hubiera parido; hasta las acaricia.

Lazo, un reductor de bateadores, acostumbraba a lanzar las primeras pelotas a la malla, con velocidad prohibida, y el Latino se alborotaba al compás de Armandito el Tintorero. Algunos le temían, no Carlos, quien sabía bien de esa entrada al box de quien tiraba cascarillas al dugout, o aparentes cascarillas antes del desafío y las recibía de su otro amigo, el gran Enriquito.

Pero Tabares es más que todo eso, es amistad, orgullo, camaradería… Prefiero hablar de él fuera del desafío. En cuanto libro presento en la capital, aparece y se me sienta al lado a firmarlos. Jamás niega el abrazo y la compartición. De ahí lo conozco personalmente y admiro tanto. Aunque quisiera verlo caminar al dugout cabizbajo y vestido de azul, lo lamento por el rival decoroso.

 

 Presentación de la Pequeña Enciclopedia Olímpica

 

Ahora dice adiós, pero anclará en otros menesteres beisboleros, porque lleva la bola por sangre y la sangre le hierve por la bola. Ellos no pueden separarse. Y de cerca, o en la distancia, Tabares y Lazo seguirán cultivando el don bendito de la amistad.

El Coloso del Cerro y la patria toda vibrarán con una despedida de entrega total en un cuarto de siglo. A los Azules se le humedecerán los ojos. Y los que no lo somos, también lo sentiremos en lo más hondo, porque verlo jugar ha sido como incorporar al diamante un  gigante, cual Odiseo y el arco que logró domeñar. Y nadie podrá dudar la presencia del amigo que desplazó a Zeus en el Olimpo del box cubano.

Carlos se retira. ¡Adelante Tabares!

 

Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

Enero de 2018.

Parque Central, Presentación del Rascacielos de Cuba. Detrás Víctor Mesa

Tabares siempre dispuesto a la amistad

 

 

 

7 comentarios

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  1. Merecido homenaje a esos grandes de nuestra pelota profe, merecen todos los elogios. Un abrazo.

    • Marcial Segura Beltrán on 6 enero, 2018 at 6:27 pm
    • Responder

    Hombre (s) y amigo(s) (parafraseando a Ruperto).

    • Marcial Segura Beltrán on 6 enero, 2018 at 6:29 pm
    • Responder

    Leyendo este magnifico trabajo del Profesor Osaba, tambien me viene a la mente la figura del Capitán de capitanes, siempre me preguntaba, y me pregunto, entre tantos ¨ILUSTRES¨, ser el capitán… ¿Por qué?
    Unos cuantos de los ¨GRANDES¨, cuando se les preguntaba sobre su (s) mejor (es) amigos (s), se repetia el nombre de Antonio Pacheco, nada, que tremendo pelotero y Mejor persona; Hombre y Amigo…

  2. el profe siempre sacando su carta debajo de la manga, muy buen trabajo este.

    • Julio Enrique on 9 enero, 2018 at 3:13 pm
    • Responder

    Se retira el 56 más histórico de nuestra pelota, ese que siempre se entregó hasta dejar la piel en el terreno, el que nos hizo vibrar con jugadas perfectas como la atrapada que hizo en los Panamericanos de 2003 en Dominicana.
    El sencillo y enorme Carlos Tabares se extraña en la pradera central del Latino, allí donde nos hacía confiar en que no habría batazo que picará fuera de su guante azul.
    Lo recuerdo en sus inicios, cuando aquellos enfrentamientos semifinales y finales frente a Pinar primero, y luego ante el Villa Clara de Jova que fue campeón por tres años consecutivos. Lo recuerdo precisamente frente a Lazo, que con su recta endemoniada trataba de intimidar, pero el Lince Giraldillo desde sus inicios mostró que estaba hecho de acero, y siempre peleó. Recuerdo perfectamente las reuniones que se hacían próximas al cajón de bateo entre Vargas, Padilla, Germán y Tabares…hasta que por fin bajo las órdenes de Medina se llevaron el título de 1996, donde de paso impidieron que aquel Villa Clara alcanzara ese récord que sólo los INDUSTRIALES ostentan en CUBA: 4 campeonatos consecutivos.
    De sus manos también partió aquel hitórico out en home sobre Ivan Rodríguez en el I Clásico Mundial, donde CUBA tuvo su última gran demostración de poderío en el beisbol.
    Tabares, el eterno 56, el Lince Giraldillo, seguirá por siempre rondando la pradera central del Latinoamericano.
    Éxitos para él…

    • jorge Hdez on 23 enero, 2018 at 12:00 pm
    • Responder

    Profesor Martínez Osaba ,soy fiel lector de sus trabajos perriodísticos,me gustaría saber ,En que momento Fidel llamó a Contreras El Titán de Bronce de la Pelota cuana Gracias jorge

    1. Si no me falla la memoria, después del panamericano de Winnipeg 1999…

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