Los Cleveland Cavaliers mantuvieron una ardiente reunión de equipo en el vestuario antes de la práctica del lunes durante la cual varios jugadores desafiaron la legitimidad de la enfermedad de Kevin Love, que lo llevó a salir del juego en la derrota del sábado ante Oklahoma City Thunder, y perderse la práctica del domingo.

Varios jugadores presionaron para que los entrenadores y el equipo de entrenadores de los Cavaliers responsabilizaran a Love por abandonar la arena antes del final del juego del sábado, y luego perderse la práctica del domingo, dijeron las fuentes de la liga a ESPN.

La reunión fue ruidosa e intensa, solo se calmó una vez que Love habló con los que estaban reunidos en la sala y dio su explicación, según las fuentes.

La reunión incluyó al entrenador de los Cavaliers, Ty Love, y al gerente general Koby Altman, según las fuentes.

Hubo una sensación en el equipo que aceptaba la explicación de Love y que la difusión de los problemas podría tener un impacto positivo en lo que se ha convertido en un vestuario cada vez más fracturado. Dentro de las fricciones de los vestuarios, se han culpado a jugadores como Love o Isaiah Thomas, hasta Lue y la oficina principal, lideraros por Altman y el dueño Dan Gilbert, dijeron las fuentes.

Cleveland está en una espiral, con marca de 27-18 -solo un juego por delante de Miami Heat en el tercer lugar en la Conferencia Este-. Cleveland perdió seis de sus últimos ocho juegos y enfrenta a san Antonio Spurs el martes por la noche en Texas.