Jorge Fuentes, un hombre de éxito

25/01/18
12:50 pm

Por el profesor y peñista honorífico:

Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

 

A Gisela, por el aguante

 

 

   Dicen que el 16 de enero de 1950, cuando un bebé venía al mundo, la pertinaz llovizna anunciadora de frío colmaba la felicidad de Jorge y Ofelia. Lejos estaban los presentes en presagiar la llegada de quien sería un ilustre en los campos de béisbol de su patria y mucho más allá.

Veintitrés años después, esperábamos impacientes por la boda de Jorge Jr. y Gisela en San Cristó­bal, hasta que apareció Rodolfo Martínez de Osaba(Tata, El Clavo Osaba) con aquel carro semi desvencijado de la década del cuarenta del siglo XX. Íbamos como sardinas en lata. Es muy útil la moderna Ocho Vías, pero prefiero el viaje por la Carretera Central. Claro, hoy a nadie se le ocurriría ir por allí hasta La Habana, pues cada día el implacable tiempo, el que pasó, como dice Pablito Milanés, se convierte en oro. La Carretera Central tiene su encanto, con el recorrido por el verde que nos absorbe, de árboles frondosos a cada lado y puentes de antaño. Por esa vía, la llegada a los pueblos hace menos monótona la travesía.

Jorge Fuentes Fleitas

 

   Sucedió en el verano –julio de 1973. Juan (Charles) Díaz, Francisco José Martínez de Osaba (Catibo), Jorgito Hernández, los primos Manolito Alea y Celsito Goenaga, Tata y yo -no recuerdo algún otro-, pusimos proa hacia San Cristóbal. Llegamos en la mañana y comen­zamos a consumir las variadas ofertas con cantinas bien surtidas para apaciguar los jóvenes estómagos. Comí de todo, con excepción de los tamales. Llovieron las cervezas.

   Daba gusto ver aquella pareja; ella linda, él apuesto, erguido. Por exceso de tragos interrumpí la ceremonia final y pedí beber del champaña que cerró aquel lazo de amor. Manolito clavó los ojos en una rubiecita, pero no fue el único, todos queríamos ganarla, el infortunado Celso estuvo más cerca. Éramos tan enamora­dos, que donde poníamos el ojo, tratábamos de poner la novia.

Jorge ha vivido sus casualidades que, según la dialéctica, permiten el paso a las necesidades. Con diez añitos de edad vio venir una caravana de autos del Central José Martí, que se detuvo en la línea del tren. Por la ventanilla apareció un rostro barbudo y comenzó una charla sobre cosas que solo pueden hablar un niño y un Primer Ministro. La imagen de aquel encuentro nunca se le ha separado. Muchos años después, por razones de trabajo, volvieron a encontrarse. Al Comandante en Jefe Fidel no debió pasarle por la mente que Jorge fue aquel muchachito; al manager más triunfador de la pelota cubana no se le olvida,ni se lo recordó.

 

   La pasión por el béisbol lo absor­be, a pesar de la tradición futbolística de su pueblo. Alguna vez pensó estudiar ingeniería civil para hacerle un estadio bonito. Fue y es un soñador que lucha hasta el final por hacer realidad los proyectos. Adolescente aún, ingresó a la ESEF “Comandante Manuel Fajardo” en su tercer curso, junto a CatiboCharles, Jorgito, Carlos Martí, Benito Camacho, Higinio Vélez y otros que después sembrarían su nombre en el deporte cubano. No fue un buen estudiante, sus compa­ñeros no lo dejarían mentir, pero alcanzó el pelotón de avanzada, inclinado por las letras. De ahí su locuacidad.

   En 1971 regresó a la provincia junto a Catibo y Charles, para trabajar como entrenador con solo veintiún años. Poco después se les unieron José Manuel Cortina y Jorge Hernández, para conformar un quinteto de lujo, que chocó con dificultades objetivas y subjetivas, porque, a fin de cuentas, solo eran unos muchachos respaldados por la ciencia y la técnica, sin la vital experiencia del terreno. Eran los “fajardistas”, como les llamó el estelar Emilio Salgado.

   Comenzó en la XI Serie como entrenador del débil Pinar del Río, bajo las órdenes de Lacho Rivero, y el recién retirado Fidel Linares, Mario Quiñones y Rolando Paula, en el cuerpo de dirección. Pasó por otros equipos, también fue Comisionado Provincial hasta que, a su regreso de la primera misión en México con un team profesional, le pidió a Servio Borges trabajar en el terreno. Estuvo bajo las órdenes de Catibo y después con alguien que lo marcó para siempre, José Miguel Pineda. La experiencia del único director importado en Vueltabajo fue determinante en la formación de nuestro hombre. Con él estuvo Jorge, cuando el 22 de febrero de 1978, Pinar obtuvo el primer título.

   Su clarinada en el puesto de mando llegaría en 1975, cuando paralela a la Serie Selectiva, se efectuó una Serie Especial y se alzó con el gallardete. Ente otros que serían estelares, contó con Luis Giraldo Casanova y el lanzador Félix Pino.

   En 1982 debutó al frente de Vegueros y retuvo el galardón alcanzado por Pineda. También lo hizo con Pinar del Río en la fortísima Selectiva. Jorge acumula, como campeón, un nada despreciable total de once campeonatos, cinco Series Nacionales (1982-1985-1987-1988-1997), cinco Selectivas (1982-1984-1988-1991 y 1994) y la Serie Especial 1975. Revise las estadísticas y busque alguien más ganador. Otros bri­llan con luz propia: Servio, Carneado, Urquiola, Anglada, Higi­nio, pero Jorge está a la cabeza intra e inter fronteras. Solo superado por Miguel Ángel (Mike) González, quien al frente del Habana en la Liga Profesional Cubana, se alzó con trece títulos en casi tres décadas.

 

 

Vegueros (1974-1975) Martínez de Osaba (manager) y Jorge fuentes (coach)

 

Conserva una asombrosa hoja de servicios en el exterior, con más de 150 juegos ganados consecutivamente. Se impuso en todas las competencias que organizaba la entonces IBA, ahora IBAF, según las siglas en inglés. Está invicto en tor­neos olímpicos (Barcelona 1992 y Atlanta 1996). No estuvo presen­te en la derrota de Sydney, ni dirigió en Beijing 2008. En el Tercer Clásico Mundial 2013, asesoró a Víctor Mesa en el equipo Cuba.

   Víctima de varias injusticias, debe haberse molestado por estar fuera de la dirección de algún equipo nacional y de su provincia. Me detendré en el caso más sonado. Lo critiqué cuando guardó al joven Ciro Silvino Licea para decidir la Copa Intercontinental de Barcelona 1997. No me gustó, presagié el final. Quiso mantener el récord de victorias, aunque pusiera en peligro el torneo, por eso utilizó al astro José Ariel Contreras en un desafío intrascendente y reservó a Ciro Silvino. Japón nos dejó con las ganas.

Si critiqué aquella infortunada decisión, lo hice con más fuerza ante su absurda separación al frente del equipo de las cuatro letras, y también del Pinar del Río. ¿Por qué, si ese año fue campeón nacional? ¿Acaso los cubanos somos super hombres?, ¿no debemos ni podemos perder? A mi entender, le hicieron mucho daño a Jorge Fuentes y a la emblemática pelota del cercano ayer.

   Su personalidad le permite dejar atrás los sin sabores. A fin de cuentas no fue el único estigmatizado, de allí se derivaron otras medidas impopulares, como el retiro masivo de muchos estelares, algo no visto en ningún otro lugar, pues los atletas se retiran, no los retiran, sin más ni más. Fue un trauma nacional, agradablemente superado, que dejó una huella amarga al interrumpir la necesaria entrega de la cultura beisbolera entre generaciones.

Por sus méritos, sin darse cuenta, Jorge se introdujo en la pelota cubana de cualquier época, entre los directores que más títulos le ha dado. Tuvo y tiene detractores. Aunque le di toda mi confianza, no imaginé que se encumbraría tanto con su talante de lord inglés y una amplia cultura general, que indaga por temas económicos, políticos, deportivos, artísticos… Su paciencia no tiene límites. No bastan la experiencia y la ciencia, se necesita algo más para alcanzar la cumbre. Si lo duda, pregún­tele a Jorge Fuentes Fleitas.

Eduardo Laza, Mario Negrete, Jorge Fuentes y Julio Camacho Aguilera

 

   Lector incansable y buen estudiante, en 1978 se graduó como licenciado en la entonces Filial de Cultura Física, de Pinar del Río. Tuve el honor de darles clases a todos ellos. En el 2009 se hizo Máster en la especialidad de Béisbol. Ha impartido cursos especializados sobre la técnica, dentro y fuera del país.

   Con el pelo blanco teñido por el tiempo, conserva una figura con libras de más.Se detiene en cada esquina para saludar a su pueblo y hablar bien del prójimo, el mismo que a veces lo ha elevado y otras dejado caer, como suele suceder entre fanáticos. Aúpa y disiente en las controversias. Y a todos sonríe.

 

   Veamos algunos datos del campeón:

Eventos Nacionales:

      SN               Equipo             Manager

1975

Vegueros

(Serie Especial)

Jorge Fuentes

 

1981-1982 Vegueros Jorge Fuentes
1984-1985 Vegueros Jorge Fuentes
1986-1987 Vegueros Jorge Fuentes
1987-1988 Vegueros Jorge Fuentes
1996-1997 Pinar del Río Jorge Fuentes

 

SERIES SELECTIVAS

 Torneo            Equipo            Manager             

1982 P. del Río Jorge Fuentes
1984 P. del Río Jorge Fuentes
1988 P. del Río Jorge Fuentes
1991 P. del Río Jorge Fuentes
1995

Occidentales

(Súper Selectiva)

Jorge Fuentes

 

Nacionales      Selectivas          Total

6 5 11

 

Papeles relevantes:

-2do. en lasSeries Nacionales XXV, XXVI, XL y XLVI y 3ro en XLI, XLII y XLIII.

-2do. en las Selectiva de 1990 y 3ro. en 1986, 1987 y 1992.

-En 1995 se coronó con el Occidentales de la Super Selectiva.

Internacionales:

-Juegos Centroamericanos y del Caribe,tres títulos: República Dominicana 1986, México 1990 y Puerto Rico 1993.

-Panamericanos: La Habana 1991 y 2do. lugar en Mar del Plata, Argentina 1995.

-Campeón en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 y Atlanta 1996.

-Campeón en los Campeonatos Mundiales de Italia 1988 y Nicaragua 1994.

-Campeón en tres Copas Intercontinentales: La Habana 1987, Puerto Rico 1989 e Italia 1993. 2do. lugar en España 1997.

Otros datos de interés:

-1973: Asesor del béisbol profesional en México 1973.

-1998 y 2000: Técnico en el béisbol de Japón.

-2000: dirigió el equipo de Nicaragua en la Copa Mundial de Holanda.

-2005: director del Chinandega nicaragüense.

-2007: Asesoren la Copa Mundial de Taipei de China.

-2008: Enviado para coordinar la base de entrenamiento del equipo Cuba.

-2008: Asesor de la Selección Cubana a los Juegos de Beijing 2008.

-2009: Asesor del equipo Cubano en el II Clásico Mundial.

-2013: Jefe Técnico del equipo Cubano en el III Clásico Mundial.

-2014: Dirigió el equipo Piratas de Campeche, de la Liga Profesional Mexicana.

 

Jorge Fuentes y Ron Frazier (Denver, Colorado, 1992)

Con Jorge Fuentes y el Comisionado Sergio Pérez

 

Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga.

Enero de 2018.

 

6 comentarios

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    • Chikungunya on 25 enero, 2018 at 1:50 pm
    • Responder

    El mejor director de béisbol que hemos tenido, ganador por antonomasia. Señalar que estuvo invicto desde los Panamericanos de 1987 (última derrota frente a USA en aquel partido en que Ty Griffin la botó a las dos manos) hasta que pierde la Copa Inercontinental frnte a Japón en 1997 elaborando una cadena de más de 100 partidos ganados de manera consecutiva en la arena internacional. Increíblemente destituído en aquel entonces comenzó a desaparecer poco a poco del bésibol, al menos en la función de director que tanto lo encumbró. Recuerdo un comentario del inolvidable Eddy Martin sobre tal injusticia en el noticiero de NTV donde al finalizar zanjaba, “Jorge Fuentes no está cansado, Jorge Fuentes está desilusionado”.

      • Amaya on 21 marzo, 2018 at 11:23 am
      • Responder

      El comienza a dirigir en la Copa Intercontinental de 1987 en la Habana, los Panamericanos del 87 fue Higinio Vélez, hay 2 errores inconcientes de mi amigo Osaba, la selectiva que gano con Occidentales fue en 1994, y el otro fue que el gana el oro en los Panamericanos de Mar del Plata, incluso invicto, para mi coincido contigo ha sido el mejor que hemos tenido, he compartido y conversado mucho con él, y en el dogaut me pasaba en los años 90 viendo el juego a su lado, tiene una excepcional pedagogía, recuerdo en el banco sus consejos a Lazo cuando comenzaba lanzando

    • el lector matancero on 25 enero, 2018 at 6:50 pm
    • Responder

    Una gran injusticia 11 campeonatos ganados, y 11 medallas más para 22 medallas nacinales y todos los títulos internacionales de la epoca, el único manager a nivel mundial con 2 oros olímpicos, que figura, como injusticia fue el retiro de muchas figuras de la generación de oro de la pelota cubana, vean Confesiones de Grandes con Lázaro Junco Neninger 404 jonrones retirado cuando fuen líder jonronero de la provincial el podía haber llegado a 500 y 600 jonrones, el cuando cuente esto llora en la televisión, retiraron a VM32, Pacheco, Kindelán, Linares,Urrutia, Ulacia, Lourdes Gourriel, que abuso acabaron con el béisbol de series nacionales eso fue el comienzo de la debacle.

    • El Loko on 25 enero, 2018 at 8:53 pm
    • Responder

    Es un excelente estratega de béisbol cubano que se destacó tantio en la arena nacional, como internacional, conocedor del béisbol, que supo dirigir a constelaciones de estrellas, tanto en su natal Pinar del Río, como en el Team Cuba, que ultimamente ha sido poco recompensado por sus logros, pero bueno todo tiene su tiempo, también lo antecedió un Servio Tulio Borges, que reinó en los años 70, sabiendo en cada momento, ganar el bueno, como lo hizo en Dominicana 1969……

  1. un hombre con muchos éxitos como dice el Profe.
    arriba en el articulo esta todo lo ganado. sin dudas el hombre le sabe al arte de dirigir y lo mas importante Ganar.

    • Rogelio on 29 enero, 2018 at 8:56 am
    • Responder

    Un hombre con un gran trabajo merecidamente premiado con muchos éxitos. Nuestras felicitaciones!!!

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