La excelente generación de Francia viene moviendo millones de euros en las últimas ventanas de transferencias.

En los últimos meses, tres fichajes de jugadores franceses llamaron mucho la atención: Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé de Mónaco y Borussia Dortmund al París Saint-Germain y Barcelona, respectivamente, y el defensor Aymeric Laporte del Athletic Bilbao al Manchester City – fichaje que se concretó el lunes pasado-.

En total, se gastaron 390 millones de euros (486.7 millones de dólares) en estas tres negociaciones.

Sin embargo, a pesar de sus altas transferencias, el trío no tiene mucho peso con el técnico de la selección francesa, Didier Deschamps, que los ve como opciones en el banco de suplentes, aunque en el caso del defensor, ni siquiera es convocado.

Por ejemplo, el técnico considera que Mbappé es muy joven para ser titular a pesar de ser uno de los referentes del ataque del PSG con tan solo 19 años de edad.

En los últimos partidos de los ‘Bleus’, el jugador alternó entre la titularidad (en los recientes amistosos ante Alemania y Gales) y el banco de suplentes (como en las eliminatorias de la Copa del Mundo ante Bielorrusia).

Y cuando comienza en el cuadro titular, Mbappé es a menudo reemplazado por Deschamps en el segundo tiempo. Ante Bulgaria, por las eliminatorias, le dejó su lugar a Giroud. Frente a Luxemburgo, Comán entró para ocupar su sitio.

Por lo que no sería nada extraño que la estrella del PSG pase buena parte de Rusia 2018 en la banca, si el entrenador de la selección gala se inclina por un ataque conformado por Griezmann, Martial (o Coman) y Lacazette (o Giroud).

Dembélé tendrá que luchar contra el tiempo para pelear por un lugar en el próximo mundial.

En septiembre del año pasado, poco después de ser contratado por el Barcelona, sufrió una grave lesión en el muslo, y volvió a trabajar con el balón hasta finales del año pasado.

Sin embargo, padeció otra lesión (nuevamente en el muslo izquierdo) mientras jugaba contra la Real Sociedad, por La Liga, y regresará a las canchas hasta mediados de febrero.

El punta no venía siendo llamado por Deschamps, incluso cuando estaba brillando en el Borussia Dortmund.

La última vez que Dembélé fue convocado a la Selección de Francia fue para el duelo contra Luxemburgo en marzo del año pasado por las eliminatorias mundialistas. En dicha ocasión fue titular y jugó los 90 minutos, pero se fue sin anotar.

Por lo tanto, el francés necesita recuperar su buen fútbol lo más rápido posible y ganarse un lugar en el Barcelona o corre el riesgo de ver el Mundial de Rusia por televisión.

Laporte, por su parte, participó en todas las selecciones juveniles francesas, incluso siendo capitán en todas las categorías. Sin embargo, como nunca fue llamado para a la selección mayor de Francia, anunció en agosto de 2016 que había comenzado el proceso para obtener la ciudadanía española (ya que militaba con el Athletic Bilbao) para poder jugar con la Selección de España.

Esto alarmó a Francia, que al mes siguiente convocó al defensor para los partidos contra Bulgaria y Holanda por las eliminatorias mundialistas. El ahora refuerzo del Manchester City aceptó y dijo que defendería a Francia en lugar de España.

Sin embargo, sigue sin tener minutos con los ‘Bleus’, y nunca más fue convocado desde septiembre de 2016.

En la Premier League, Laporte tendrá que jugar muy bien bajo el mando de Pep Guardiola para convencer a Didier Deschamps. El entrenador francés prefiere formar su defensa con Koscielny y Varane, siendo Umtiti la segunda opción.

Ahora en Inglaterra, el zaguero todavía puede soñar con estar en el Mundial de Rusia, al menos en el banco de suplentes. Sin embargo, si no logra hacerse de un lugar en el City, podría ser uno más que vea la Copa del Mundo por televisión.