BARCELONA — El FC Barcelona presentó este jueves la ampliación y modificación de su contrato de patrocinio con Beko por el cual la multinacional turca de electrodomésticos se convertirá en el sponsor principal de la camiseta de entrenamiento de la primera plantilla (entre otros cambios) y pasará a pagar 23.7 millones de dólares anuales hasta el año 2021, lo que significará un total de 71 millones de dólares.

La renovación con Beko confirmó el éxito, indiscutible, del Barcelona en cuestiones de patrocinio en la última década. La gestión del área de Márketing se explica de forma evidente. En la temporada 2007-08 el club obtuvo unos ingresos inferiores a los 106 millones de dólares que en la 2015-16 ascendió a los 334, un record apoyado en la gira que llevó la primera plantilla en pretemporada. Y que en el verano de 2017 le supuso al Barça, igualmente, un ingreso de 17.4 millones de dólares que provocará que esta campaña 2017-18 se cierre con un nuevo record absoluto.

A partir de ahí desde la próxima temporada, la camiseta del Barça, por si sola, ya tendrá un valor mínimo de 223 millones de dólares, una cifra inimaginable hace apenas una década en el Camp Nou. Más aún en el fútbol mundial.

Josep Maria Bartomeu, presidente del club azulgrana, presentó el acuerdo con indisimulado orgullo, destacando su carácter “estratégico” en el crecimiento “y sostenibilidad” del Barça. “Beko se suma a Nike y Rakuten como patrocinador oficial del club y nos sentimos orgullosos de su entusiasmo por seguir con nosotros”.

DISPARADOS
El Barça ingresará estos 23.7 millones de dólares de Beko, que sumados a los dos sponsors principales (Nike y Rakuten) convertirán a partir de la próxima temporada la camiseta que lucen las estrellas de Valverde en la número uno del fútbol mundial, con unas cifras que oscilarán entre los 223 y los 293.8 millones de dólares gracias a la suma de las tres firmas principales del club.

Nike, que firmó su primer contrato con el Barcelona en 1998, bajo la presidencia de Josep Lluís Núñez y sustituyendo a Kappa gracias a la intermediación de Sandro Rosell (entonces directivo de la empresa norteamericana), extendió su último acuerdo con el club hasta 2026, acordando un pago anual mínimo de 131 millones de dólares por temporada a partir del curso 2018-19 que puede ascender hasta los 193 si se cumplen todas las variables acordadas.

Entre estas variables destaca el cambio en la explotación de las tiendas del club, que pasarán a ser gestionadas directamente por el Barcelona y que constituyen, de acuerdo a fuentes financieras del sector un “muy destacable” aumento.

Por fin, el acuerdo con Rakuten le supone al Barça un ingreso mínimo de 68 millones de dólares por temporada. Una cifra que se aumenta en 1.8 millones de dólares por la consecución del título de Liga y de 6.2 por el de Champions League, lo que motiva que en el mejor de los casos el club puede ingresar 76.7 millones de dólares de la marca asiática, que sucedió a Qatar Airways, cuyo pago en su última temporada fue de 43 millones de dólares

A partir de aquí, no es ningún secreto, el reto del Barça es sumar un apellido al Camp Nou y cerrar un contrato con una línea aérea que se convierta en la oficial del club. Por encima de los 370 millones de dólares por 20-25 años por el primer concepto y 12.4 millones de dólares auales por el segundo. Ahí está el futuro objetivo del club.