MADRID — La victoria sobre el PSG “lo ha cambiado todo” para el Real Madrid, y sobre todo, para el técnico, que se jugaba el puesto tras una racha irregular que apartó al equipo de la lucha por la Liga y Copa.

Zinedine Zidane ha salido fortalecido gracias al triunfo por 3-1 y aún con media eliminatoria de octavos de final de la Champions League por delante, el riesgo parece haber cedido. Pero la reciente sensación de estabilidad no ha cambiado la perspectiva del técnico – que no ha querido revelar si permanecerá en el equipo más allá del final hasta que expire su contrato en 2020 o si, como ha dicho Sergio Ramos a las televisoras tras el encuentro del miércoles, que “lo mismo Zidane gana la Champions otra vez y le apetece irse”.

“Para mí lo más importante es lo que hago el día a día y no veo más allá. Quiero terminar esta temporada, con lo que hay en juego. Del resto no quiero hablar y no me interesa”, afirmó Zidane en rueda de prensa tras el entrenamiento de este sábado.

No obstante, el francés ha reconocido que el puesto de director técnico del Real Madrid “desgasta” más que en cualquier otro equipo y que será inevitable que llegue el momento de “hacer cambios”.

“Es muchísimo desgaste, seguro. Más en el Real Madrid. y claro que puede llegar un momento que tiene que haber cambios. Para todos, además. Para el club, jugadores… No es el momento ahora, pero sí; seguro. Es una profesión desgastante (la de director técnico), pero aquí más que otro sitio”, ha admitido el entrenador, quien ocupa el cargo desde enero de 2016 con un balance de 91 victorias, 23 empates y 13 derrotas en 127 partidos dirigidos.

Asimismo, el entrenador agradeció el apoyo público de sus jugadores, particularmente de los capitanes Sergio Ramos y Marcelo, quien tras marcar el último tanto del encuentro buscó expresamente al técnico para celebrarlo.

“Es muy bonito que un jugador venga para decirme que está contento por lo que haces aquí. Es la relación que tenemos. Conozco bien cómo funciona un vestuario. Sé lo que están viviendo y esta conexión es la que me gusta y lo busco siempre y agradezco todo lo que puedan decir”, dijo el entrenador, quien por otro lado, había pasado buena parte de la campaña defendiendo a su plantel ante las críticas, ya fuera la falta de gol de Karim Benzema y Cristiano Ronaldo, la debilidad de la defensa, y hasta los intentos de la directiva por fichar a un arquero que reemplazara a Keylor Navas.

Al respecto, Zidane afirmó que sus jugadores “no le deben nada”, e insistió en el discurso que ha mantenido en los momentos más álgidos del campeonato: su equipo, afirmó, “no lo está haciendo mal”.

“Ellos lo intentan siempre. No me deben nada. Lo que yo quiero de ellos es que den el 100% cuando están en el campo. A veces no salen bien las cosas… Pero quitando el partido de Leganés en casa (en Copa), no lo estamos haciendo mal. Lo podemos hacer mejor y lo vamos a intentar siempre. Pero mis jugadores los respeto porque lo intentan siempre. Podemos fallar, pero es un partido. Debemos intentar minimizar todos los errores y estar más efectivos contra cualquier rival”, sostuvo el entrenador.