Contratado en 2013 por el Real Madrid y convirtiéndose en ese momento el fichaje más caro de la historia del fútbol, Gareth Bale vive una vida de verdadero lujo no sólo por el alto salario que recibe en el club madrileño, pero también porque hace algo que la gran mayoría de los jugadores no hace: invertir en su fortuna.

A sus 28 años, el galés colocó casi 14.7 millones de euros (18 millones de dólares) en una empresa que posee junto a sus padres, Primesure Ltd, de la cual posee el 40% del total. La cantidad invertida proviene de sus derechos de imagen como jugador del Real Madrid.

Bale tiene una cifra garantizada de hasta 27.7 millones de euros (34 millones de dólares), que además de garantizar la seguridad económica de su familia, también le permite vivir una vida lujosa.

De acuerdo con la revista Forbes, sólo en el último año, el “11” merengue se embolsó 8.4 millones de euros (10.3 millones de dólares) en contratos publicitarios. En total, son diez marcas que patrocinan o patrocinaron al crack, siendo Adidas la más conocida.

Por otro lado, Bale recibe 11.3 millones de euros (13.8 millones de dólares) al año como parte de su salario con el Real Madrid. Además, abrió un restaurante de carne y un bar, ambos en Cardiff, lugar donde nació.

“Era una gran meta y una ambición mía abrir un bar deportivo en Cardiff. Esperamos tener la mejor hamburguesa de la ciudad”, comentó Bale en la apertura del establecimiento.

Todo el dinero ganado con su sudor hace que el jugador esté rodeado de numerosos bienes materiales, como lujosos automóviles Mercedes, Ferrari y Lamborghini. Además, cuenta con un jet privado para volver a casa siempre que quiera.

Bale tampoco deja de lado una de sus grandes pasiones: el golf. El galés pagó para que se le construyera una réplica del campo de golf de Sawgrass, el más conocido del mundo, frente a su casa.

Recientemente, Bale señaló en una entrevista que no solía asistir a partidos de otros equipos, ya que prefiere jugar golf en sus horas libres.