Carlos Kindelán, swing a la adversidad

18/03/18
11:00 PM

 

Si se trata de buscar un jugador que haya brindado una extraordinaria lección de voluntad en nuestras series nacionales, pocos se pueden equiparar a la que nos legó el valioso intermedista de Industriales, Metropolitanos y sobre todo, de Henequeneros y Matanzas: Carlos Kindelán Limonta

Autor: Osvaldo Rojas Garay

Carlos Kindelán

 

 

Su nombre raras veces se menciona cuando se habla de los grandes peloteros que han desfilado por nuestros clásicos beisboleros —aunque no fue un jugador cualquiera—, pero siempre sentí una admiración especial por Carlos Kindelán Limonta (1963-1998), por la manera elegante con que encaró las adversidades de la vida.Debutó en las series nacionales con la franela azul de Industriales en la temporada de 1981-1982; sin embargo, en la capital tenía pocos chances de jugar, sobre todo por la presencia de Juan Padilla Alfonso en la defensa del segundo cojín.

Así, animado, entre otros, por Eduardo Cárdenas, enrumbó un día para Matanzas. No había mucho que pensar, en la serie 1987-1988 había compilado 304 con los Metros, sin cometer errores al campo y lo dejaron fuera de la Selectiva.

En la Atenas de Cuba ganó un espacio entre los jugadores de cuadro del conjunto Henequeneros en la contienda de 1988-1989 y alcanzó la gloria que nunca pudo disfrutar en la principal urbe del país, al participar en cuatro play off, titularse campeón en las versiones de 1989-1990 y 1990-1991, y obtuvo el subcampeonato en la justa de 1991-1992.

Vistió el traje del equipo que nos representó en la 10ma. Copa Intercontinental, en Barcelona, 1991, la cual ganaron los cubanos con el espirituano José Raúl Delgado convertido en el héroe del triunfo en el choque final contra los japoneses.

De segundón en la capital había pasado a redondear como regular el cuadro yumurino, pero la vida le depararía una prueba mayor. Mientras jugaba con el Cuba B en una gira por Alemania, en noviembre de 1991, empezó a sentirse cansado, le faltaba el aire, como si tuviera asma, orinaba poco y tenía los pies hinchados y fuerte taquicardia.

Al principio Kindelán no imaginaba la gravedad del caso. Luego se supo la triste realidad, al ingresar en el hospital Hermanos Ameijeiras presentaba insuficiencia renal, la cual requería la aplicación de hemodiálisis y una rápida intervención quirúrgica para el trasplante.

Kindelán fue sometido a un trasplante de riñón en 1992. Otro en su lugar hubiera colgado el guante y los spikes, pero él no. Ocho meses después comenzó a entrenar en el estadio Victoria de Girón. Regresó a la pelota hasta la temporada de 1995-1996. Su corazón dejó de latir el 18 de marzo de 1998, hace hoy justamente 20 años.

Al día siguiente, en el Latinoamericano, la afición guardó un respetuoso minuto de silencio a su memoria, imagino que en los demás parques beisboleros donde se jugó ese día haya ocurrido lo mismo.

Si se trata de buscar un jugador que haya brindado una extraordinaria lección de voluntad en nuestras series nacionales, pocos se pueden equiparar a la que nos legó el valioso intermedista de Industriales, Metropolitanos y sobre todo, de Henequeneros y Matanzas: Carlos Kindelán Limonta.

Sus hazañas

El mismo año en que llegó a Matanzas, Kindelán inscribió su nombre en la relación de los que han disparado tres jonrones en un desafío, hazaña que registró contra los lanzadores de Citricultores, el 24 de diciembre de 1988.

Transcurridos poco más de dos años volvió a repetir la proeza en un choque celebrado en el 5 de Septiembre, de Cienfuegos, el 2 de marzo de 1991, en ocasión de la 17ma. Selectiva. Aquí su compañero de equipo Juan Manrique también largó tres para la calle, pero a pesar del esfuerzo de Kindelán y Manrique, el elenco yumurino sucumbió ante Las Villas, 16 carreras por 17.

 

Tomado de: Juventudrebelde

 

10 comentarios

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    • Lautaro en 19 marzo, 2018 a las 11:28 am
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    Desde que era niño lo recuerdo muy bien en los equipos de Matanzas, jugaba con un solo riñon era lo que me decia mi papá y no solo eso sino que lo hacía bien, aquí en Matanzas todos eramos grandes admiradores de Carlos Kindelan, era muy querido pero muy querido y creo que todavia lo es aunque ya no se hable de él por eso creo que este articulo es un muy lindo homenaje de su autor y de la Martin Dihigo por reproducirlo.

    SAludos

    • Chikungunya en 19 marzo, 2018 a las 12:24 pm
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    Lo recuerdo bien, un pelotero que quizás no llamaba mucho la atención pero si era todo entrega con su equipo, tenía una forma muy particular de batear, según tengo entendido jugó varos años con un solo riñón.

    • Amaya en 19 marzo, 2018 a las 12:54 pm
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    Lo vi jugar desde que comenzo en el ya lejano 1982, tenia yo 14 años, era bueno en la defensa y en la ofensiva, lo que coincidio con Urquiola, Pacheco y Padilla, pero dejó buenos números y merecio un equipo Cuba grande, ya que todos los años hacia también el equipo Cuba B, fue un ejemplo de consagración al deporte y de como sortear las adversidades, gloria eterna para él y saludo a sus familiares

      • inedito en 19 marzo, 2018 a las 1:49 pm
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      Tengo una amistad que trabaja en el Ministerio de la Consrtrucción que es primo de Carlos Kindelán. Las veces que nos hemos encontrado y hemos hablado de pelota siempre él me dice que no se habla mucho de este jugador. Le voy a enviar por correo este artículo para que sepa que este pelotero vive en el corazón de los que lo vieron ugador por su entrega, sacrificio, calidad y senciléz. Saludos a todos

        • Amaya en 19 marzo, 2018 a las 2:03 pm
        • Responder

        No complete la idea Inedito, realmente Kindelan estuvo en el equipo grande que gano la copa intercontinental de Barcelona en 1991, aquella en que Lazaro Madera gano la base por bolas de forma espectacular despues de estar en 2 y nada, fue un juego electrizante decidido por Jose Raúl Delgado, Casanova fue lider jonronero con 4 junto a Ramón Padilla, despues increiblemente lo dejaron fuera de los Panamericanos de la Habana

          • inedito en 19 marzo, 2018 a las 4:11 pm
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          Amaya, recuerdo en ese equipo que estaban Lázaro Junco, Gabriel Pierre, Evenecer Godínez, Julio Germán Fernández, Juan Padilla y de lanzador me viene solo a la mente Leonardo Tamayo de Industriales.

            • Marcial Segura Beltran en 19 marzo, 2018 a las 8:33 pm
            • Responder

            En el juego final, la victoria se la apuntó mi coterraneo Wilson López, de quien se esperaba mucho, y quedó en una eterna promesa…Esa victoria en Barcelona, fue sin dudas su mejor resultado…
            Todos los que conocimos a Carlos Kindelán, le profesamos admiración y respeto, la Insuficiencia renal, es un padecimiento TERRIBLE, comparable con el cáncer, y este hombre, todo voluntad, jugó después de trasplantado, desobedeciendo las indicaciones médicas, por supuesto que su rendimiento no fue el mismo de antes, y el desenlace fue fatal…pero este hombre derrocho coraje, y dió una lección de voluntad, y AMOR AL BEISBOL:::EPD…

              • inedito en 21 marzo, 2018 a las 9:06 am

              Yo recuerdo del equipo de Holguín un lanzador que poseía tremenda curva. Gustavo Labernia. Recuerdo a un bateador que pintaba para ser grande y me recordaba a Juan Luis Baró y me refiero a Jorge Luis Dubois, condiciones tenía por arrobas y se eclipsó. Igualmente sucedió con Luis Rodríguez Wilians, la Locomotora de Báguanos.

    • Wilfredo Lorenzo en 19 marzo, 2018 a las 8:31 pm
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    Tuve el honor de conocerlo personalmente y jugar frente a el en muchas ocasiones, gran pelotero, mejor persona, gran amigo y consejero, tengo 53 años,, más de 40 dedicados al beisbol y nunca e visto a nadie que amara el beisbol como el Kinde, un abrazo mi hermano donde quiera que estés.

  1. Nunca olvidaré su jonrón contra Ciudad de la Habana en la selectiva del 89, en las postrimerías del choque, arrancándole un triunfo a los capitalinos, yo era un chama pero todo el barrio, Villa Clara entera, Sancti Spiritus y Cienfuegos estaban pendientes del juego del equipo yumurino ante los de la capital, gritamos como se gritan hoy los goles!!!!. Esa derrota propició que Las Villas llegara con opciones a la subserie final y luego el Playoff memorable de 3 juegos. En fin, que en ese triunfo de las Villas hay un gran aporte de Carlos Kindelán.

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