Alemania se toma muy en serio las pruebas ante España y Brasil. Los amistosos de esta semana llegan como la última oportunidad que el vigente campeón del mundo tendrá para medirse, con plantel prácticamente completo, a rivales que para el entrenador Joachim Löw parten como “absolutos favoritos” para pelear por el Campeonato del Mundo.

El encuentro que disputará este viernes frente a España en Dusseldorf conlleva gran presión. Alemania debe hacer un buen trabajo ante un equipo de gran nivel, su antecesor en el cetro, pues será donde podrán medirse sus fuerzas reales de cara al torneo, además de aprovechar el tiempo al máximo, pues no sabe a ciencia cierta con cuantos jugadores podrá contar cuando inicie la concentración de mayo.

Aunque el técnico opinó que tanto España como Brasil querrán “mostrar lo que pueden hacer, pero no pondrán todas sus cartas sobre la mesa”, Alemania no puede darse el lujo de guardarse grandes sorpresas.

La mayoría de jugadores del combinado teutón tendrán una difícil recta final de la temporada, peleando por objetivos “muy importantes” con sus respectivos clubes; al menos 13 disputan Champions League (siete de ellos con el Bayern Munich) o Europa League, por lo que es posible que no pueda contar con plantel completo hasta finales de mayo. Con muy “pocas semanas”, según dijo, para preparar el debut frente a México del 17 de junio.

Sin tiempo para experimentos, el técnico alemán contempla enviar a su equipo de lujo a la cancha para medirse a España.

El técnico ha confirmado que Jerome Boateng, Mats Hummels, Mesut Özil, Toni Kroos y Thomas Müller, además del arquero Marc Ter Stegen, son los únicos jugadores que tienen un puesto asegurado en el once que saltará a la cancha en Dusseldorf este viernes. Se trata, también, del grueso de ‘veteranos’ de Brasil 2014 que buscarán refrendar el título.

Después de quedar fuera ser eliminado en las semifinales de la Eurocopa 2016, el combinado alemán fue sometido a un proceso de ‘regeneración’. Un año después, conquistó la Copa Confederaciones con un equipo que entonces era visto como el ‘cuadro B’, pero que hoy constituye el grupo base de la Mannschaft. Y es que 18 de los jugadores que disputaron el torneo el verano pasado se encuentran concentrados en Dusseldorf al lado de ocho ‘veteranos’ de Brasil 2014.

El único que fue convocado para ambos torneos fue el central Matthias Ginter, aunque no logró ver acción en la Copa del Mundo. De ese grupo de 26 hombres –además del arquero del Bayern Munich, por el que esperarán hasta el último momento– saldrá el grupo de 23 hombres que viajarán a Rusia.

La puesta en escena de este viernes será, pues, el primer examen serio tras un año de trabajo con una selección en la que se han conjuntado los dos campeones. Y deberá mejorar la imagen que diera en la conquista de ambos títulos si no quiere verse reflejado en el espejo de España, el último campeón eliminado en la fase de grupos.

“Tenemos que jugar aún mejor que en el Mundial de 2014. Refrendar el título de Campeón Mundial no es fácil. Necesitamos que los jugadores estén a su máximo nivel y tener suerte para que ningún jugador importante llegue lesionado”, dijo el técnico alemán.