ORLANDO, Florida — Arranca la temporada de Grandes Ligas del 2018 y eso significa que por decimotercer año consecutivo, ESPNdeportes.com publicará semanalmente su ránking “Al Rojas Vivo” de los mejores bateadores y lanzadores latinoamericanos durante la serie regular.

“Al Rojas Vivo”, que se publica el martes de cada semana, toma en cuenta las estadísticas de todo el año hasta los partidos del lunes. Los jugadores no son considerados por sus salarios, nivel o fama, sino por su desempeño a través de la temporada en curso.

Incluye como hispanos a los peloteros con ascendencia latinoamericana que nacieron en Estados Unidos y que tienen fuertes lazos con la cultura de los países de sus padres.

Además del ránking semanal de los mejores bateadores y lanzadores, liderados por un “Top 5” con mayor exposición, “Al Rojas Vivo” incluye una selección anual de los elementos más destacados de la temporada y, en esta ocasión, una previa de 10 jugadores (cinco bateadores y cinco lanzadores), que por diferentes razones serán el centro de atención a lo largo de los próximos seis meses.

El grupo — integrado por los dominicanos Manny Machado, Albert Pujols, Luis Severino y Carlos Martínez; los venezolanos José Altuve, Miguel Cabrera y Félix Hernández; los colombianos José Quintana y Julio Teherán y el puertorriqueño Carlos Correa — incluye estrellas que ya vieron pasar la mejor parte de sus carreras, otros que forman parte de la crema de la industria y algunos que tratan de saltar a la excelencia.

LOS BATEADORES

Carlos Correa:

El torpedero de los campeones Astros de Houston está listo para reclamar el trono entre los bateadores latinos. La temporada pasada, el juvenil toletero puertorriqueño estaba en la carrera por el premio Jugador Más Valioso cuando una fractura del pulgar derecho lo sacó de acción por seis semanas, entre julio y septiembre.

Pese que solamente apareció en 109 partidos, Correa, de 23 años, bateó .315/.392 OBP/.941 OPS con 24 jonrones y 84 carreras impulsadas y abrió en el campocorto de la Liga Americana en el Juego de Estrellas. El boricua es el primer torpedero de Grandes Ligas que batea 20 o más jonrones en sus primeras tres temporadas.

Correa, quien batea .288 con 66 cuadrangulares en sus primeros 1,300 turnos oficiales en las ligas mayores, podría saltar al lugar #1 entre los bateadores latinoamericanos, si logra mantenerse saludable al menos por 150 partidos.

Manny Machado:

A los 25 años de edad, el antesalista y torpedero tres veces Todos Estrellas entra a su último año de contrato con los Orioles de Baltimore para luego probar el mercado de agentes libres, donde intentará convertirse en el quinto pelotero latinoamericano que firma un contrato de al menos $200 millones de dólares.

Machado pegó 33 dobles y 33 jonrones y empujó 95 carreras en el 2017, cuando tuvo un pésimo arranque y terminó bateando .259/.310 OBP, sus peores promedios desde que es un pelotero regular en las ligas mayores.

El ganador de dos Guantes de Oro ha superado los 30 dobles y 30 jonrones por tres temporadas consecutivas y en el 2018 jugará en el campocorto, lo que podría influir positivamente en sus aspiraciones de unirse a los dominicanos Alex Rodríguez, Albert Pujols y Robinson Canó y al venezolano Miguel Cabrera como los únicos latinos con contratos de $200 millones en la historia del béisbol.

José Altuve:

La temporada pasada, “Astroboy” conquistó su tercer cetro consecutivo de bateo, se anotó el premio Jugador Más Valioso de la Liga Americana y ayudó a los Astros de Houston a conquistar su primera Serie Mundial. Luego firmó una extensión de cinco años y $151 millones de dólares con Houston.

Altuve, quien bateó .346 con 8.4 WAR, 204 hits, (39 dobles y 24 jonrones), 32 robos y 112 carreras anotadas, alcanzó un punto en el cual es poco probable seguir creciendo. El intermedista cinco veces Todos Estrellas comienza el 2018 con el título no oficial de mejor bateador del planeta y con la norme carga de presiones que eso significa.

Por supuesto que el mundo del béisbol estará atento a cada paso del pequeño gigante de los Astros.

Miguel Cabrera y Albert Pujols:

El venezolano Miguel Cabrera y el dominicano Albert Pujols, dos de los mejores bateadores latinos de todos los tiempos y quienes disfrutaron de la condición de mejores toleteros del béisbol por los últimos tres lustros, lidian con la terrible y realista sentencia que dice “todo lo que sube, tiene que bajar”.

En el proceso natural del declive, sin embargo, ambos siguen acumulando estadísticas y glorificando sus credenciales para el Salón de la Fama de Cooperstown.

Cabrera, quien cumplirá 35 años en abril, viene de la peor temporada de su carrera (.249 con 16 jonrones y 60 carreras impulsadas en 130 partidos), debido, principalmente, a los dolores físicos. El 1B de los Tigres de Detroit ha lucido rejuvenecido en los partidos de exhibición esta primavera.

El dos veces Jugador Más Valioso y ganador de la última Triple Corona de bateo del béisbol, necesita 38 cuadrangulares para ser el miembro #28 del Club 500. Con un contrato que cubrirá hasta la temporada del 2023, Cabrera podría tener suficiente espacio para, al igual que Pujols, alcanzar los tres mil hits (tiene 2,636), 600 jonrones, 600 dobles (545 al día) y dos mil carreras impulsadas (1,613).

Pujols, de 38 años, entra a la nueva temporada necesitando 32 hits para llegar a los tres mil y 82 carreras impulsadas para las dos mil. En su legendaria carrera de 17 años, el quisqueyano ya superó los 600 dobles, 600 jonrones y 1,700 carreras anotadas. El triple Jugador Más Valioso está firmado por los Angelinos de Los Angeles hasta el 2021.

LOS LANZADORES

Luis Severino:

La temporada pasada, el dominicano de los Yankees de Nueva York, fue el mejor pitcher latino de las ligas mayores.
El derecho tuvo marca de 14-6, efectividad de 2.98 y 230 ponches en 193.1 episodios. Severino es el primer dominicano y el segundo latino que recibe el honor de abrir el partido inaugural de los Yankees.

Severino lideró a todos los pitchers abridores de las ligas mayores con un promedio de 97.7 millas por hora en su bola rápida, fue tercero en efectividad, cuarto en ponches y noveno en entradas lanzadas de la Liga Americana.

Con 24 años de edad, un brazo fuerte y descansado, Severino podría saltar al próximo nivel: Unirse a Pedro Martínez y Bartolo Colón entre los quisqueyanos que han ganado el premio Cy Young.

José Quintana:

Para su séptima temporada en Grandes Ligas, el zurdo colombiano luce estar en el momento ideal y en el lugar ideal. En el 2018, Quintana, de 29 años, tendrá su primera temporada completa con los Chicago Cubs, uno de los mejores equipo de la actualidad.

Después de cuatro campañas consecutivas de 200 o más entradas, Quintana fue canjeado en medio de la temporada de los Chicago White Sox a los vecinos Cachorros. Tras mudarse del sur al norte en la ciudad de los vientos, Quintana tuvo foja de 7-3 y efectividad de 3.74 en 14 aperturas para terminar el año con 11-11 y 188.2 innings.

En una rotación donde no tiene la presión de ser el número uno, con un ambiente ofensivo más moderado en la Liga Nacional y con una mejor novena derás suyo, Quintana está listo para superar sus 13 triunfos del 2016 y saltar al próximo nivel en la escalera social de los pitchers de Grandes Ligas.

Julio Teherán:

Desde el 2013, en ambas ligas mayores, solamente cuatro lanzadores laboraron al menos 185 entradas y ocho tuvieron 30 o más aperturas y en ambos grupos aparece el nombre del colombiano de los Bravos de Atlanta.

Teherán, quien abre el partido inaugural de los Bravos por quinto año consecutivo, es uno de los genuinos “Ases” del juego actualmente. El derecho de 27 años tiene efectividad de 3.59 y más de mil entradas en sus primeras cinco temporadas completas en las ligas mayores. Lamentablemente, el talento del pitcher dos veces Todos Estrellas se ha desperdiciado en un club que tiene cuatro temporadas seguidas con marca negativa.

Independientemente del apoyo de sus compañeros, Teherán tiene como misión rebotar de su peor temporada (11-13, 4.49) y regresar al nivel de estrellas que tuvo en 2014 y 2016.

Carlos Martínez:

El dominicano de los Cardenales de San Luis es uno de los lanzadores más intrigantes de las ligas mayores. Con una recta, que fue seleccionada por los managers y coaches de la Liga Nacional como la mejor del viejo circuito en el 2017, “El Tsunami” puede lucir como Pedro Martínez en una salida y como James Shields en la siguiente. Consistencia es lo único que separa a Martínez de la grandeza.

La temporada anterior, cuando fue convocado por segunda vez al Juego de Estrellas, superó los 200 innings y 200 ponches por primera vez en su carrera y lanzó sus primeras dos blanqueadas en MLB, pero tuvo una regresión en el promedio de efectividad (de 3.01 y 3.04 en los dos años anteriores a 3.64).

Si Martínez logra elevar el nivel de su slider y ponerlo un poco más cerca de la recta y el sinker, definitivamente dará el salto a la categoría de competir por el Cy Young de la Liga Nacional.

Félix Hernández:

El venezolano (160-114, 3.20 de efectividad, 2,342 ponches en 2,502 innings, seis Juegos de Estrellas y un premio Cy Young) es uno de los mejores lanzadores de la generación actual y un jugador que podría terminar su carrera con una placa en el Salón de la Fama de Cooperstown.

Pero aunque Hernández apenas tendrá 32 años en una semana, solamente pudo realizar 25 salidas en el 2016 y 16 en el 2017, lo que ha levantado una bandera roja sobre el nivel que tendrá el caballo de los Marineros de Seattle en el 2018-19, los últimos dos años en su contrato de $175 millones de dólares. Su efectividad de 4.36 en 2017 fue la segunda peor de sus 13 años en Grandes Ligas y el 0.8 de WAR fue el más bajo.

“El Rey Felix”, quien abre el partido inaugural de su equipo por décimo año consecutivo y por undécima vez en 12 años, necesita recuperar el carril del éxito, no necesariamente para lanzar sobre las 230 entradas como hizo regularmente entre 2009 y 2014, pero sí al menos para laborar entre 175 y 190 episodios.

Después de todo, los Marineros necesitan su “As” y el expediente de Hernández para Cooperstown aún necesita de algunos adornos extras, quizás acercarse a las 200 victorias y los 3,000 ponches, por mencionar algunas estadísticas redondas.