Luis Severino hizo una pausa. “¿Cuáles eran esos números de nuevo?”, preguntó.

Se los leí de nuevo. Los Yankees conectaron 241 jonrones la pasada temporada. El record para una temporada en Grandes Ligas es de 264.

Severino sonrió. “Creo que podemos hacerlo”, dijo.

Por supuesto, Severino es lanzador, lo que hace un poco más fácil el hacer una predicción atrevida como esa. De todos modos, hay pocas dudas que luego de adquirir a Giancarlo Stanton, lo que le da a los Yankees dos toleteros que llegaron a 50 jonrones hace una campaña atrás, el record de jonrones en MLB para una temporada podría estar en riesgo.

Temprano en los entrenamientos primaveralea se le preguntó a Stanton sobre la cantidad de jonrones que él y Aaron Judge podrían conectar, y él no quiso mencionar ninguna meta específica. “La curiosidad de lo que podemos hacer juntos es el enfoque principal”, dijo. “En términos de estar a la altura de las expectativas, eso solo va a llegar jugando. El objetivo principal es ganar, así que si nuestras expectativas nos ayudan a ganar, realmente no importa cuáles sean los números”.

¡Aburrido!

Sí, las victorias son la meta principal que importa, pero ¡a mayor cantidad de jonrones que conecten los Yankees, más van a ser las victorias! Así que, en un mundo perfecto, ¿cuántos cuadrangulares podrían conectar los Yankees? Parece una tormenta perfecta para imponer un record, dada la cantidad de cuadrangulares que se conectaron en las mayores en el 2017. Los Yankees lideraron el béisbol con sus 241 bambinazos, pero otros cuatro equipos superaron los 230: los Astros (238), Rangers (237), Atléticos (234) y Orioles (232).

Los Marineros de 1997 establecieron el record con esa cifra de 264, una marca que luce más impresionante dado el hecho que solo otros dos equipos llegaron a los 200 jonrones esa temporada (comparado con 17 la pasada temporada). Y más asombroso es que ellos establecieron ese record con una temporada de Alex Rodríguez por debajo de lo esperado. Él logró 23 batazos de vuelta completa, pero había conseguido 36 en el 1996 y 42 en 1998. Además, pese a la reputación del Kingdome como un gran estadio para jonroneros, en realidad ellos no derivaban un gran beneficio de su estadio local. Ellos conectaron 131 jonrones en casa (uno cada 20.9 turnos) y 133 en la carretera (uno cada 21.6 turnos).

Lo que ellos sí tuvieron fue una excelente salud. Ken Griffey Jr., Jay Buhner y Edgar Martínez jugaron cada uno al menos 155 partidos, otros cuatro jugadores participaron en al menos 141, y aunque tuvieron que hacer ajustes en el jardín izquierdo tras el cambio de José Cruz Jr., de todos modos recibieron 24 jonrones de los ocupantes de dicha posición.

Así que la buena salud es imperativa para que los Yankees tengan oportunidad del record, y sabemos que el historial de lesiones de Stanton es abultado, aunque jugó 159 partidos la temporada pasada. Judge también fue sometido a una cirugía de hombro en la temporada baja. Y el frecuentemente lesionado primera base Greg Bird estará fuera de seis a ocho semanas por una cirugía de tobillo, así que él tendrá que recuperarse con fuerza para acercarse a sus proyecciones. Pero los Yankees se beneficiarán de uno de los mejores estadios para cuadrangulares en las mayores. En el 2017, los Yankees batearon 140 jonrones en la casa y 101 en la carretera. Judge, con su modo de batear hacia la banda contraria, se aprovechó de las cortas dimensiones del jardín derecho y conectó 33 de sus 52 cuadrangulares en casa.

Echemos una mirada a algunas de las proyecciones para ver cómo le podría ir a los Yankees. La tabla mostrada abajo hace una lista de los totales de jonrones del 2017 para los nueve titulares en la alineación de los Yankees, la proyección de la media (50 por ciento) del sistema PECOTA de Baseball Prospectus junto con las perspectivas del 90 y del 10 por ciento, el sistema de proyecciones ZiPS de Dan Szymborski y el total de jonrones de los Marineros del 1997.

La proyección de la media de PECOTA incluye 40 jonrones de la banca, lo que le daría a los Yankees un total combinado de 249. ZiPS es un poco más optimista, proyectándole 20 jonrones adicionales combinados a Stanton y Judge que PECOTA.

Algo para notar sobre Stanton es que él es un bateador que hala más la pelota que Judge. He aquí su gráfica de bateo del 2017, incluyendo los elevados, líneas y elevados débiles:

Aún así, podría beneficiarse al mudarse al Yankee Stadium. De acuerdo con el Manual de Bill James, el factor de jonrones de tres años para bateadores derechos en el Yankee Stadium fue de 123 (un 23 por ciento de aumento en jonrones). El factor de jonrones para bateadores derechos en el Marlins Park fue de 80 (una baja en jonrones del 20 por ciento). Por supuesto, Stanton conecta sus jonrones tan lejos, que quizás eso no importe, pero le deberá gustar el Yankee Stadium (sin mencionar el Camden Yards y Fenway Park).

La mayor interrogante rodea a Judge, y apunta a uno de los defectos en el sistema de proyecciones. Debido a que las proyecciones también incorporan cifras de liga menor para un jugador joven, incluso en su proyección de percentil del 90 por ciento es de apenas 43 cuadrangulares. Bueno, nosotros sabemos que puede llegar a los 52, así que 43 como cifra máxima es obviamente baja. Su cifra máxima es de al menos 52 y probablemente más alta. No estoy diciendo que vuelva a conectar tantos, pero ciertamente es posible que pueda alcanzar los 55 o hasta los 60.

Me preguntaba cuál era el peor escenario para Judge (más allá de la lesión). Muchos analistas astutos apuntan a un declive signicativo, con preocupaciones legítimas sobre su tasa de ponches y su promedio de pelotas en juego de .357. Sigo utilizando el ejemplo de Ryan Howard como el peor potencial escenario. Comparemos sus primeras temporadas completas:

• Howard, 2006: .313/.425/.659, 58 HR, 108 BB, 181 K, .356 BABIP

• Judge, 2017: .284/.422/.627, 52 HR, 127 BB, 208 K, .357 BABIP

Aunque batean en diferentes lados del plato, hay similaridades obvias: Ambos usan un modo de batear hacia la banda contraria, ambos fueron novatos viejos (Howard tenía 25, al igual que Judge, cuando ganó el Novato del Año en 2005), ambos lograron muchos boletos y se poncharon mucho.

Howard nunca se volvió a acercar a esa temporada, aunque si tuvo tres temporadas más de 40 jonrones (47, 48 and 45). Aun así, nunca bateó por encima de .279, y su tasa de boletos eventualmente bajó de 15.3 por ciento en 2006 al 11.7 por ciento en 2011 (su última temporada decente antes de que se le quebrara su tendón de Aquiles en la postemporada 2011).

Ciertamente es posible que Judge termine por ese mismo camino. Pero no creo que lo haga. Para empezar, es mucho mejor atleta que Howard, y creo que eso es un buen augurio para hacer ajustes. Las luchas de Howard ante los zurdos se volvieron enormemente problemáticas, reduciendo sus números totales. Judge no tiene ese problema. Judge, como dijo Boone el otro día, también es muy competitivo, y “quiere arrancarle el corazón al enemigo”.

Así que yo creo que Judge va a ser grandioso. Sí, quizás el 2017 termine siendo la mejor temporada de su carrera, pero me gustan sus oportunidades de volver a conectar 50 jonrones.

De vuelta a la pregunta: En un mundo perfecto, ¿cuántos jonrones batearán los Yankees?

275: Esa es la proyección del 90 por ciento que hace PECOTA al sumar 250 jonrones de los titulares. Si le añadimos otros 25 de la banca y llegamos a los 275.

Pero ¿podríamos ver un total más alto que ese?

305: Lo interesante sobre esa cifra de 275 es que algunos de los totales ni siquiera igualan lo que los jugadores lograron la pasada temporada. Así que si sumamos 11 para Stanton, nueve para Judge, cuatro para Didi Gregorius y seis para Brett Gardner, llegamos a 305 cuadrangulares. En un mundo perfecto, esa es la cantidad que van a lograr los Yankees.

Pero probablemente no ocurrirá.

Pero podría pasar. Y eso les traería muchas victorias.