BARCELONA — El presidente de la Liga de Fútbol Profesional española, Javier Tebas, se refirió este domingo a la final de la Copa del Rey que disputarán Barcelona y Sevilla el 21 de abril en clave política, añadiendo un punto más de confrontación en la difícil situación que se vive con el conflicto catalán.

“Se debería sancionar, incluso llegar, por qué no, a suspender un partido”, afirmó, categórico, Tebas, respecto a la actitud de la hinchada del Barça respecto a la bandera o himno de España, lamentando que “no se legisle en ese camino”.

Las declaraciones del presidente de la Liga fueron recibidas con estupefacción en Barcelona, considerándose que sus palabras no ayudan precisamente a suavizar el actual clima de tensión existente.

“No sé si hay sanciones económicas porque la Copa del Rey no es la Liga y en cualquier caso no puedo cambiarlo… Decir que es previsible que se pite (al himno y al Rey de España) es un acto de buena voluntad porque sabemos que se pitará”, aseveró el dirigente, totalmente favorable a que se llevasen a cabo acciones contundentes a favor del respeto a los símbolos de España.

“Tendría que aplicarse el artículo 155 dentro del Wanda Metropolitano”, llegó a proclamar Tebas, haciendo referencia al artículo por el cual el gobierno de Mariano Rajoy mantiene desde octubre de 2017 el control de las instituciones que deberían estar en manos del gobierno autonómico.

El presidente de la Liga no especificó qué clase de medidas deberían tomarse el 21 de abril cuando la afición del Barça pite el himno, pero sí insinuó la necesidad de que las autoridades españolas, de acuerdo con la organización de la final de Copa, pudieran tener la potestad de llegar a suspender el encuentro. Muy a pesar de las consecuencias que ello pudiera acarrear.

La directiva del Barcelona, públicamente, no se ha referido en las últimas semanas al grave clima social que se sufre en Cataluña desde el encarcelamiento en Alemania del presidente de la Generalitat Carles Puigdemont, a pesar de que desde varios ámbitos de socios del club se han pedido reacciones contundentes, ya sea boicotear todo acto oficial o, incluso, no presentarse al encuentro.