BARCELONA — La final de Copa y toda la tormenta política que la rodea se coló este martes en la actualidad que se suponía centrada en la jornada previa al partido de ida de los cuartos de final de la Champions entre el Barça y la Roma.

Dos días después de que el presidente de la Liga amenazase al club azulgrana ante los posibles pitos de sus aficionados contra el Rey y el himno de España en el encuentro del 21 de abril, desde el Camp Nou se le respondió de manera contundente.

“Las declaraciones del señor Tebas son totalmente inadmisibles e impropias de alguien que tiene la responsabilidad de representar a todo un colectivo que integra los clubs de toda la Liga”, expresó el portavoz del Barcelona, Josep Vives, quien exigió al presidente de la Liga “que se centre en hacer el trabajo que sabe hacer, gestionar económicamente y comercialmente la organización en beneficio de los intereses de todos sus integrantes y que se abstenga absolutamente de hacer declaraciones de esta naturaleza que no son de su competencia ni contribuyen en ningún caso a generar el mejor ambiente cara a la final del día 21 en Madrid”.

“No puede hacer valoraciones personales; lo que debe hacer el señor Tebas es gestionar”, insistió el dirigente del Barcelona, no ocultando el enfado con que se ha recibido en el club azulgrana esta última intervención del presidente de la Liga, quien llegó a insinuar la conveniencia de cambiar la legislatura y llegar a la posibilidad de suspender un partido de fútbol si se apreciasen faltas de respeto a los símbolos de España.

Desde diversos colectivos de aficionados del Barça se ha mantenido en los últimos días el tono de confrontación y se ha pedido expresamente al club que se abstenga de acudir a ningún acto oficial con la federación en señal de protesta por el encarcelamiento de diversos políticos catalanes.

Todo ello además de solicitar que el equipo de Valverde dispute la final contra el Sevilla con la camiseta de las cuatro barras catalanas y animar a los aficionados que acudan al Wanda Metropolitano con camisetas amarillas, símbolo de las protestas que se suceden en Cataluña en los últimos meses… Y que amenazan con recrudecerse tras conocerse que Alemania podría extraditar a España Carles Puigdemont, ex presidente de la Generalitat.

Así, a menos de tres semanas de la disputa de la final de Copa en Madrid, el escenario se sospecha cada vez más enrarecido. Y con declaraciones polémicas como las de Javier Tebas y respuestas desde el Barcelona que en poco, o nada, ayudan a normalizar la situación.