Barcelona entrena con cuatro bajas para recibir al Leganés. Avanza en su plan de salidas para el próximo ciclo + Su nuevo estadio no tiene fecha para iniciar obras

5/04/18
9:10 PM

 

 

BARCELONA — El Barcelona regresó este jueves a los entrenamientos con vistas al partido de Liga que disputará el sábado frente al Leganés en el Camp Nou y destacó la ausencia de cuatro jugadores en especial: Lionel Messi, Luis Suárez, Jordi Alba y Sergio Busquets. Entre las molestias, el descanso y la preocupación se explicarían sus casos, que en alguno particular pone muy en cuarentena su presencia en el próximo partido.

Los casos de Suárez y Alba, que recibieron sendos golpes, dolorosos, en el choque ante la Roma, se entienden de entrada como los menos preocupantes y su permanencia en el gimnasio no tendría ninguna otra particularidad que explicar un descanso recuperador, entendiéndose que no habrá dificultad para jugar el sábado.

Messi, por su parte, sigue arrastrando las molestias musculares que aconsejaron tanto su descanso en los partidos de la selección argentina como su reserva durante una hora en Sevilla. Devuelto al once el miércoles, con el crack argentino se sigue un plan concreto de recuperación y descanso, aunque no habría que temer su presencia en el once que juegue contra el Leganés.

CAUTELA
El caso de Sergio Busquets es distinto. El canterano reapareció justo al cumplirse las tres semanas que se le diagnosticaron de baja por su lesión, acabó pidiendo el cambio y se mantiene en duda su participación en el siguiente encuentro, pudiendo intuirse que Valverde le diera descanso y reservarle para el encuentro de vuelta en Roma.

“Me pidió el cambio. Jugó infiltrado, tenía una pequeña molestia y al final había que cambiarlo”, reconoció el entrenador azulgrana el miércoles por la noche, intuyéndose a través de esas palabras los planes que pudiera tener.

El Barcelona, que sigue con la baja de Lucas Digne y a cuya plantilla se sumaron en la sesión de este jueves Riqui Puig, Aleñá y Varo del filial, entrenará por última vez mañana para preparar el choque frente al Leganés, que coincidiendo en jornada con el derbi de Madrid podría darle un empujón ya definitivo en su carrera por el título de Liga.


 

El Barcelona avanza en su plan de salidas para el próximo ciclo

 

BARCELONA — El Barcelona perfila la plantilla de la próxima temporada y a la vez que prepara el asalto final para el fichaje de Antoine Griezmann y estudia la posible contratación de un nuevo central, tiene poco menos que decididas las salidas, pendiente de poder colocar a los jugadores que no entrarán en el segundo proyecto de Ernesto Valverde y que son más de los que se tenían previstos hace unos meses.

Hasta 12 son los futbolistas que apuntan a dejar el club (o a no volver en el caso de los cedidos), algunos por propio deseo, y cuyos casos están ahora mismo encima de la mesa de la secretaría técnica.

El objetivo del Barça sería alcanzar los 100 millones de euros, una cantidad complicada, pero en la que trabaja el club con el doble reto de hacer hueco salarial para Griezmann y las renovaciones que siguen pendientes de solucionarse.

André Gomes
Apreciado en el vestuario, su adaptación al equipo ha sido, sin embargo, decepcionante y en el club se reconoce su fichaje como un error estratégico ya sin visos de solución. El propio jugador, que desveló su depresión deportiva en una sonada entrevista, ha abierto la puerta a su salida y el Barcelona trabaja en un traspaso en las mejores condiciones posibles para todas las partes.

Una información de Mundo Deportivo insistió este jueves en que André Gomes en persona ha pedido ser traspasado y que el Milan ha mostrado interés en su fichaje, sin descartar un trasvase a la Premier League. Por su venta el Barça se daría por satisfecho si recaudase la mitad de los 35 millones que pagó por su fichaje en el verano de 2016.

Paco Alcácer
A pesar de que ha cumplido con creces su papel de secundario y tiene un ratio goleador que mejora incluso a Karim Benzema, el Barcelona sopesa ocupar su puesto con el canterano Abel Ruiz, de 18 años y considerado uno de los valores con mayor futuro del club.

Alcácer se resiste, de entrada, a abandonar el Camp Nou aunque se sabe señalado y desde Inglaterra se afirma que el Southampton estaría vivamente interesado en su fichaje si consigue evitar el descenso en la Premier League. La clave, más allá de intentar ingresar el máximo posible tras pagar por él 30 millones hace dos años, es saber el salario que pudiera ofrecerle el club que le fichase para convencerle.

Denis Suárez
Relacionado desde hace meses con el Napoli, que se mantiene vivamente interesado en su fichaje, su regreso al plano, con una solvente actuación en Sevilla y otra tan breve como intensa y positiva frente a la Roma, no oculta que el Barça quiere hacer caja con su traspaso.

La llegada de Coutinho, el fichaje futuro de Arthur y su poco protagonismo le colocan en la rampa de salida y aunque Denis mantiene su deseo de permanecer en el club, una buena propuesta podría cambiar su situación sabiendo que el entrenador no pondría pegas a su salida.

Lucas Digne
El Barcelona mantiene grandes expectativas con el juvenil Miranda, de 18 años, y confía también en Cucurella, 19, para entrar en la pelea por el lateral izquierdo, donde el francés es solamente un recurso de urgencia con la titularidad de Jordi Alba.

Si llegase una buena propuesta que, además, fuera del agrado de Digne, su salida podría producirse este mismo verano, aunque Valverde le sigue valorando en su puesto de secundario y el club no quiere acelerar los pasos.

Aleix Vidal
Su limitado protagonismo, con más descartes que presencias, le han convencido de la necesidad de cerrar una etapa muy alejada de lo que esperaba a su llegada. Fichado junto a Arda Turan en el verano de 2015, en pleno proceso electoral, Aleix Vidal chocó con Luis Enrique primero y no ha acabado de ganarse la confianza de Valverde después.

El club está convencido de su traspaso y el propio carrilero, como en el caso de André Gomes, quiere dejar el club… Aunque no tiene intención de hacerlo perdiendo dinero.

Yerry Mina
Estimado en el vestuario y muy bien visto en todos los estamentos del club, incluso mimado por Valverde, su condición de extracomunitario le penaliza de manera indiscutible. Aunque Arthur no se incorpore hasta enero de 2019, la anunciada naturalización portuguesa de Coutinho se sospecha que no se habrá solucionado para entonces y el colombiano se quedaría sin sitio a mitad de la próxima temporada… Algo que quiere evitar el Barcelona.

De esta manera, y teniendo en cuenta su condición de cuarto central de la plantilla, la secretaría técnica trabaja en una cesión este mismo verano, a un club europeo, considerando que Mina es un futbolista, a pesar de todo, válido en clave de futuro. De todas maneras, y esperando al Mundial, no se descartaría que una buena oferta provocase su traspaso.

Rafinha Alcántara
Cedido hasta final de temporada al Inter de Milán, el club italiano tiene una opción ‘obligatoria’ de ficharle por 35 millones de euros… Siempre que el equipo de Luciano Spalletti se clasifique para jugar la próxima edición de la Champions. Ahora mismo es cuarto, con dos puntos de renta sobre el Lazio.

El Inter, sin embargo, se ha mostrado satisfecho con el rendimiento de Rafinha y ya ha mostrado al Barça su disposición a negociar por adelantado el fichaje definitivo del jugador, siempre y cuando el club azulgrana rebaje sus pretensiones. Con todos esos condicionantes su regreso al Camp Nou puede considerarse descartado.

Carles Aleñá
A pesar de contar con el apoyo firme de todos los estamentos del club, donde se le considera un jugador de excelente futuro, existe el convencimiento de la necesidad de pactar una cesión a un equipo de determinadas condiciones futbolísticas para que adquiera la experiencia necesaria para hacerse un lugar en la plantilla.

Sergi Samper
Acabada antes de tiempo su cesión a Las Palmas por la grave lesión que padeció en enero, es un caso que se entiende de difícil resolución en el club.

A sus 23 años cumplidos, el Barcelona mantiene su confianza en él pero considera muy improbable que pueda hacerse con un lugar en la plantilla de Valverde, quien en el verano de 2017 y a pesar de sus buenas actuaciones en la pretemporada ya le abrió la puerta a ser cedido al equipo canario. Así, no se descartaría un traspaso con opción a recompra.

Adrián Ortolá
Próximo a cumplir 25 años, el tercer portero de la plantilla, titular en el filial, mantiene dos temporadas más de contrato pero el club le ha colocado el papel de transferible y su marcha se entiende muy probable.

Douglas Pereira Cedido hasta final de temporada en el Benfica, donde su protagonismo está siendo muy limitado, volverá en verano al Barcelona… Para marcharse nuevamente. Y esta vez, se pretende en el Camp Nou, con la carta de libertad puesto que no entra en los planes del club.

Fichaje avalado en su momento por Luis Enrique, mantiene un año más de contrato con el Barça a pesar de que nunca tuvo la confianza del entrenador asturiano que se refería a él como un jugador “de futuro”… Que no tiene futuro en azulgrana.

Munir El Haddadi
Cumple su segunda temporada cedido, primero al Valencia y ahora al Alavés, y debe regresar al acabar el curso sin que sea tenido en cuenta por Valverde para formar parte de la plantilla.

Canterano que tuvo una excelente eclosión en el primer equipo (http://espndeportes.espn.com/news/nota/_/id/2186458/el-barca-en-guardia-por-munir), fue perdiendo protagonismo y hoy el Barcelona busca un traspaso al que el jugador se muestra conforme.


El nuevo estadio del Barcelona no tiene fecha para iniciar obras

 

BARCELONA — El ‘Nou Camp Nou’, el nuevo estadio, remodelado, del FC Barcelona, sigue acumulando retrasos. No ya en su fecha de inauguración sino, lo que es peor, en lo que al inicio de las obras se refiere, que ahora se estiman comenzar en junio… de 2019. A día de hoy, refiriéndose a todo el plan del club, solamente se trabaja en la construcción del Estadi Johan Cruyff pero ni el derribo del Palau Blaugrana y la pista de hielo ni el comienzo de las obras de remodelación del Camp Nou tienen fecha concretada. El Espai Barça, así, sigue frenado y sin fecha.

En abril de 2014 se dictaminó julio de 2017 como el momento en que todo daría inicio. Llegados a abril de 2018 el Barcelona ha reprogramado todo el plan y estima que en junio de 2019 se iniciará la gran obra en el estadio, con lo que la fecha de inauguración, prevista inicialmente para el verano de 2021, no podrá ser una realidad, al menos, hasta 2023. Siempre que no se produzcan nuevos inconvenientes.

Ocurre, oficialmente, que los permisos procedentes del Ayuntamiento acumulan retrasos por diferencias de criterio entre los diferentes grupos políticos y ahí acude al plano, de manera tan disimulada como sospechosa, el desencuentro existente por la situación política de Cataluña. El Barcelona, la directiva de Josep Maria Bartomeu, intenta por todos los medios mantenerse al margen de la tormenta pero las tensiones le afectan por el freno que supone en la aprobación de los permisos pertinentes con diversas trabas burocráticas que provocan pesar y preocupación en la entidad.

Por si fuera poco, organizaciones vecinales se muestran contrarias al plan general del Barça, estimando innegociables las recalificaciones para edificar un hotel de grandes dimensiones y la construcción de dos edificios de oficinas, además de entender “insuficiente” el aumento de zonas verdes proyectadas y la prometida eliminación de barreras para los habitantes del barrio. El Ayuntamiento intenta mediar entre el club y esas organizaciones vecinales que se oponen a las obras del Espai Barça.

El costo de las obras, estimado en algo más de 600 millones de euros inicialmente, debería ser costeado en un tercio, o más de acuerdo a los últimos cálculos del club, por un sponsor que diera nombre al estadio, pero las negociaciones en este aspecto tampoco han avanzado como se esperaba. Hasta el momento se han ido logrando buenos acuerdos de patrocinio, pero el mayor esperado sigue sin aparecer. Porque, se afirma, sin obra no hay patrocinador y sin patrocinador no hay obra. Como un pez que se mordiera la cola.

Por ahora, y al margen del estadio que se está construyendo y en el que jugará el Barça B y el equipo femenino, el Camp Nou llevará a cabo al final de esta temporada una pequeña obra presupuestada en 10 millones que servirá para mejorar la red eléctrica del estadio y que ampliará un túnel de acceso. Ello provocará que el anunciado partido amistoso que debían disputar Cataluña y Argentina en junio no pueda celebrarse en el recinto. Lo que provocará probablemente la cancelación del mismo.

 

 

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.